Violencia Policial

   

Violencia Policial

Un pensador Anarquista Vasco del Siglo pasado, dice que cuando una organización que plantea cambios estructurales llega a ser gobierno inmediatamente pasa a ser contrarrevolucionaria.

Y por supuesto, está conclusión hace referencia al papel de administrador y defensor del status quo, de la forma descarada que asumen para justificar la violencia represiva en todas sus formas, al terrorismo de Estado que los caracteriza y que reproducen al igual que sus antecesores a quienes decían combatir.


Un pensador Anarquista Vasco del Siglo pasado, dice que cuando una organización que plantea cambios estructurales llega a ser gobierno inmediatamente pasa a ser contrarrevolucionaria.

Y por supuesto, está conclusión hace referencia al papel de administrador y defensor del status quo, de la forma descarada que asumen para justificar la violencia represiva en todas sus formas, al terrorismo de Estado que los caracteriza y que reproducen al igual que sus antecesores a quienes decían combatir.

En verdad que no quería referirme a los últimos acontecimientos ocurridos en Santa Cruz de la Sierra, porque sé que no aportare nada nuevo. Empero, finalmente decidí hacerlo a causa del asco que producen las declaraciones del Ministro de Gobierno quien a toda costa quiere justificar el accionar policial que lejos de ser profesional y efectivo como lo asegura en su conferencia de prensa –tan vacía, con falta de conocimiento y sin convicción- habla intentando desviar la atención de la responsabilidad que los “encargados del orden” tienen en el desenlace final tan lamentable por el número de muertos y heridos entre los que se cuentan civiles que no debieron sufrir las consecuencia de la incapacidad policial que muestra claramente el nerviosismo y la improvisación con la que se desenvolvieron, contradiciendo todas las afirmaciones de los gobernantes que se esfuerzan en acusar a los opositores de ser quienes tergiversan la verdad de los hechos.

Para todos los regímenes abusivos se hace ya muy difícil -ahora- esconder lo que pasa gracias a la facilidad y capacidad que tiene el ciudadano común de registrar y compartir imágenes en tiempo real mediante las redes sociales, permitiéndonos, de esta manera, ser testigos de lo que pasa en cualquier lugar, a pesar del esfuerzo de las autoridades que intentan desinformar constantemente.

Por medio de la transmisión en vivo de los medios de comunicación que cubrieron la noticia del asalto frustrado en Santa Cruz de la Sierra, todos quienes vimos el desenlace, sin necesidad de ser peritos en la materia coincidimos que la Policía Boliviana es la responsable de las muertes y los heridos en aquella balacera indiscriminada que afecto a civiles que jamás debieron correr esta suerte, demostrando, como dijimos anteriormente improvisación y nerviosismo que es producto de la falta de profesionalismo ya que sus “francotiradores” dispararon, tal cual se puede apreciar en las imágenes, por la trayectoria de los proyectiles y que será demostrado si llevan adelante un estudio técnico balístico imparcial que especificará de dónde vinieron las balas, incluso quién las disparó ya que éstos hicieron uso de sus armas de fuego sin pensar por un momento que habían rehenes de por medio, no negociaron; también se ve la frialdad al no respetar la vida de uno de los asaltantes que se entregó saliendo con las manos en alto y fue acribillado de forma artera por uno de ellos que al parecer es mando ya que encabeza el ataque para controlar el lugar. Que quede claro, el Bandido siempre sabe que morirá en su ley, pero esto no justifica el asesinato por parte de los “representantes de la Ley”. También hay que lamentar la muerte del Policía que cayó en esta refriega.

La oportunidad nos permite hacer referencia a la forma brutal y alejada del respeto al ser humano con la que actúa y siempre caracteriza a la Policía Boliviana, que es a nuestro entender, producto de la formación académica que reciben los individuos desde el momento en que forman parte de esta Institución que cumple el papel de guardianes de un orden establecido por la fuerza y coerción. Formación con una carga ideológica que justifica y les asigna el papel de jueces y verdugos gozando así de la protección del Estado que junto al Sistema Judicial le permiten este procedimiento desde siempre, generación tras generación, haciendo de su modus oprandi una característica que asumen como correcta, esto incluye la presión psicológica, la tortura, incluyendo en muchos de los casos la muerte de personas que siempre la justifican y es caso cerrado.

Esta Institución también está impregnada por la corrupción que es la enfermedad endémica característica de las muchas otras que forman parte del Estado, que no puede y tampoco existe voluntad ni la capacidad para sacudirse del problema porque es parte y reflejo del mismo sistema corrupto y decadente; por lo tanto, mientras exista continuará también la espiral que siempre retorna, pero gozando de protección.

Del accionar violento permitido y justificado por la Ley, los representantes del Gobierno y la misma Policía, tenemos un sinnúmero de casos, tantos que ya no sorprenden ni escandalizan a nadie, que no vienen al coso enumerarlos, algunos de ellos que implican ejecuciones sumarias, como paso también en la Ciudad de Santa Cruz de La Sierra durante el asalto y asesinato en el “Hotel Las Américas” donde se encontraban miembros del llamado “Grupo terrorista” de Eduardo Rózsa, que no tiene responsables pero si felicitaciones y ascensos por nombrar uno solo como ejemplo. Lo mismo ocurrirá con este reciente hecho sangriento y los intocables que abusan del poder y la protección continuarán presentes y será asimismo un incentivo para la continuidad del mismo accionar.

Lamentablemente el Gobierno del Sr. Evo Morales aposto su estabilidad al resguardo Policial y Militar a las mismas instituciones que desde épocas de las dictaduras vienen actuando con los mismos métodos y prácticas que fueron adquiridas mediante la “Escuela de Cóndores” y “Escuela de Las Américas” dictadas por los Yankees para combatir a los enemigos internos, es decir al mismo Pueblo que pudiera plantear el cambio social. Lamentablemente los masistas no tienen la intención de cambiarlas; para ser honestos no tienen la posibilidad de hacerlo, tampoco se lo permitirían, por eso tanto halago y prebendas para comprar la continuidad de una lealtad condicionada que no será duradera; no hay duda, la represión siempre habrá de ser su alternativa frente a los muchos conflictos sociales que acorralan hoy en día al mal Gobierno cada vez más antipopular que “le cayó de perillas” el asalto y tiroteo para distraer nuevamente la atención y desinformar respecto a los problemas más urgentes e irresueltos como el desempleo, el saqueo de nuestros recursos naturales, la persecución política, la intimidación, las demandas del pueblo trabajador y las culturas oprimidas que se oponen a sus políticas depredadoras y entreguistas.

Nuevamente seremos testigos del descarado abuso de poder, del Terrorismo de Estado por medio del cual reiteradamente es el Gobierno quien dice la única y exclusiva verdad a la cual no debemos resignarnos.