Ezequiel: el guerrero ausente…

Ezequiel: el guerrero ausente…

Lamentablemente para rendir homenaje a una persona esperamos que ya no este entre nosotros; debería ser todo lo contrario y esta vez no será la excepción, como siempre.



Ezequiel: el guerrero ausente…

Lamentablemente para rendir homenaje a una persona esperamos que ya no este entre nosotros; debería ser todo lo contrario y esta vez no será la excepción, como siempre.

Quiero referirme a Pedrito tal cual lo recuerdo, como mi Amigo, Hermano, Camarada, Compañero de militancia, un hombre común y corriente aun así incomparable; aquel que no medía consecuencias cuando escupía las verdades en la cara sin que le importara en lo absoluto a quien ofendía cuando hacía sus análisis o críticas políticas que chocaban por contradecir al manual y las normas morales de esta sociedad hipócrita que solo veía en él sus “defectos” (si acaso lo eran) sin percatarse que llevaban una viga en sus ojos.

No necesito convencer a nadie que él era una persona por demás inteligente, de capacidad deductiva y argumentos científicos cuando se proponía ya que su formación de militante revolucionario desde que era un Niño le permitía tal facilidad. Sí pretendo hacer entender que era un inconforme, intransigente, contestatario, irreverente, temerario, insumiso, un guerrero que finalmente decidió continuar su lucha en soledad desde otra trinchera contra el Sistema que nos oprime, su propósito fue subvertir las normas de urbanidad y las buenas costumbres que la Sociedad nos impone mediante la educación, la familia, la religión y las leyes que él aborrecía.

Hablar de Pedrito Cajías De La Vega es resaltar que fue siempre un hombre sencillo que jamás menospreció o intento ser más que nadie, ni por su pinta de actor de cine, el color de su piel o de sus ojos, mucho menos por su “alcurnia” que al final de cuentas no significaban nada como solía decirlo. Bien sabía que igual era tan peligroso como cualquier pobre que llega a comprender su situación y decide romper las cadenas, porque era libre ya que hacía mucho tiempo tomo la decisión de abandonar el redil para volar en solitario.

Podría continuar escribiendo hasta aburrir a cualquiera y las palabras seguirían sobrando, muchos elogios tampoco le hubieran gustado. Solo quiero decir Hermano mío que vivirás por siempre en los corazones de los muchísimos amigos y compañeros que te seguirán recordando allá por las calles polvorientas de los años 80´ en Santa Cruz de La Sierra, por la Coronilla en Cochabamba o en las subidas y bajadas de la Ciudad de La Paz agotando tu humanidad, divisando tu silueta en blanco y negro cual fantasma amistoso junto a los incondicionales -tus perros- en los cerros a “la oración” (cuando se pone el sol) muy lejos por la Zona Sur, con tu mirada vivaz y las charlas anecdóticas sobre tus vivencias de fábulas junto a tu incomparable fanatismo Aurinegro.

Para vos Tigre Perro Guerrero ausente, como si no hubiera más que decir por ahora va este simplísimo pero sincero homenaje desde el nudo en la garganta y la lágrima mezquina… “Hasta Siempre Comandante” un abrazo y espero nos encontremos en nuestras próximas vidas.

La Paz, 8 de abril del 2017

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