Mil razones para el NO

Mil razones para el NO

Desde lo popular, desde el sentimiento indígena más profundo, desde el trabajo y su insurgencia, nosotras y nosotros decimos NO a la posibilidad de la reelección y ratificamos la necesidad de construir y ejercer una alternativa viable de liberación anticapitalista, antipatrialcal. Nuestras razones son cientos y miles, aquí una síntesis de algunas de ellas:



Mil razones para el NO

Desde lo popular, desde el sentimiento indígena más profundo, desde el trabajo y su insurgencia, nosotras y nosotros decimos NO a la posibilidad de la reelección y ratificamos la necesidad de construir y ejercer una alternativa viable de liberación anticapitalista, antipatrialcal. Nuestras razones son cientos y miles, aquí una síntesis de algunas de ellas:

NO estuvimos de acuerdo con que se convoque a una Asamblea Constituyente conformada por partidos políticos, porque esta decisión dio vida a la partidocracia (incluido sobre todo al MAS).

NO hubo una verdadera nacionalización del gas, solo fue una renegociación con las transnacionales petroleras, consecuencia de ello es la entrega de entre el 40% al 49% del gas que se explota y comercializa a dichas transnacionales, más la devolución de sus gastos de operación, más el pago de incentivos por la exploración de nuevos yacimientos.

La separación de los componentes del gas NO es su industrialización, y como consecuencia de ello, seguimos exportando materias primas.

NO, NEVER, NUNCA, NIET, JANI, estuvimos de acuerdo con promover la soya transgénica, los agronegocios, la extranjerización de la tierra, la producción de biodiesel, el uso masivo de agro tóxicos, el glifosato o Roundup, y mucho peor, permitir y promover todo esto a nombre de “Bolivia productiva” o defensa de la madre tierra.

NO hubo en Bolivia políticas públicas destinadas a tener una soberanía alimentaria, fruto de ello se tiene una seguridad alimentaria basada en el incremento de las importaciones de alimentos, el contrabando de los mismos, la presencia de alimentos hechos con ingredientes de soya o maíz transgénico elaborados en otros países y ampliamente consumidos por la población boliviana.

NO somos centro energético de Sudamérica, no exportamos nada de energía eléctrica hoy en día, somos de los últimos países en producir electricidad, pero Evo Morales, pretende que suministremos electricidad a Brasil y Argentina invirtiendo grandes recursos económicos en termoeléctricas (quemando nuestro gas) e hidroeléctricas (con gran daño ambiental en la Amazonía boliviana), para que dichos países nos compren electricidad barata y sin asumir los costos ambientales, en un sistema eléctrico regional interconectado.

La economía del país NO está bien, el crecimiento que Bolivia tiene (5%) NO es el único indicador a tomar en cuenta, porque comparándolo nos sirve sólo como un consuelo de tontos. Bolivia sigue teniendo el porcentaje de población bajo la pobreza más alto (45%) mientras Chile tiene el 15%; el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita (US$) de los y las bolivianas apenas llega a 5.500 dólares, mientras que Chile llega a los 19.100 $us y Argentina a los 18.600 $us; el PIB de Bolivia llega a apenas 59.000 millones de dólares, Ecuador casi nos triplica 158.000 millones de dólares, Colombia tiene un PIB de casi 10 veces más (527.000 millones de dólares), para no hablar del Brasil que es 40 veces más (2,416.000 millones de dólares).

NO estamos de acuerdo en que se siga imponiendo por la fuerza la ampliación de la triple frontera: agraria, minera y petrolera. En Bolivia se ha deforestado impunemente, con leyes de perdonazo incluidas, pero no para producir alimentos para el pueblo, sino para ampliar los cultivos de soya transgénica para la exportación, para sembrar caña de azúcar y producir alcohol y bio diésel también para la exportación. Mientras tanto seguimos importando trigo y harina de trigo, donde 2 de cada 3 panes son elaborados con trigo norteamericano y argentino. La frontera minera se ha ampliado con concesiones a empresarios y cooperativistas los que desarrollan sus actividades contaminando el medio ambiente y las aguas, sin reparar nada, exportando con un pago muy bajo de regalías mineras. Finalmente, se entregan áreas petroleras en parques nacionales, áreas protegidas y territorios indígenas a transnacionales petroleras bajo la lógica del extractivismo.

NO hay una política de prevención de la violencia y el feminicidio, al grado tal que tenemos un Estado Plurinacional Feminicida y cuasi proxeneta.

Desde el Evo Morales hasta el último funcionario público, NO han dejado de estar signados por apetitos panzofalocráticos, pachamámicos, rentistas, patrimonialistas, prebendalistas.

El NO a las autonomías se expresó en un primer referéndum el año 2006, donde gano el NO con el 58%, pese a ello, se viabilizó las autonomías en los departamentos donde gano el Si, cosa curiosa de la Ley aprobada por el MAS. Hoy, el 2015, nuevamente gano el NO a las Autonomías en La Paz, Cochabamba, Oruro, Chuquisaca y Potosí, con lo cual queda inviabilizado el proceso autonómico asumido por el gobierno de Evo Morales, como una construcción artificial, al concentrar de manera centralista los recursos económicos el Estado. Con esto no hay autonomías indígenas ni pacto fiscal.

NO hay justicia en Bolivia, el modelo de elección de magistrados y jueces fue un fracaso, y pese a que el NO ganó en dichas elecciones a través del voto nulo y en blanco, el gobierno de Evo Morales con el apoyo minoritario del 38% de la población impuso a jueces masistas y promasistas, dando por resultado una administración de justicia favorable al gobierno, corrupta, lenta, ineficaz, reproductora del colonialismo jurídico.

NO a un Estado que mantiene una política de criminalización de la protesta social, represión y control de las organizaciones sociales y las ONG´s. Caranavi, Chaparina, Mallku Quta, Apolo, Takovo Mora, son escenarios puntuales donde la represión policial cobró vidas humanas, se realizaron torturas y violaciones a los derechos, especialmente de poblaciones indígenas, originarias, campesinas.

NO estamos de acuerdo con la política de maquillaje de las Fuerzas Armadas que realiza Evo Morales en persona, desde evitar que se desclasifiquen los archivos de la muerte, donde se consigna la historia de los desaparecidos y torturados por las dictaduras militares, al actual favorecimiento con emprendimientos económicos que son un verdadero fracaso, como la quiebra de la empresa militar de ingeniería, el fracaso de la armada por exportar hierro del mutún, la corrupción en las barcazas Chinas, el uso de activos militares para actividades comerciales como es el TAM (transportes aéreos militares), administrar hoteles hasta vender papayas en avenidas de las ciudades como si fueran comerciantes de mercado.

NO rotundo a la gran estafa del Fondo Indígena.

Y por supuesto, NO a la re re reelección de Evo y Linera.