Referéndum democracia o mediocracia?

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20.Feb.16 :: Nacional

Referéndum democracia o mediocracia?

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“Donde medran oligarquías bajo disfraces democráticos prosperan esos pavorreales apampanados, tensos por la vanidad; un travieso los desinflaría si los pinchase al pasar, descubriendo la nada absoluta que retoza en su interior. Vacuo no significa aligero” (José Ingenieros: El Hombre Mediocre).



Referéndum democracia o mediocracia?

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“Donde medran oligarquías bajo disfraces democráticos prosperan esos pavorreales apampanados, tensos por la vanidad; un travieso los desinflaría si los pinchase al pasar, descubriendo la nada absoluta que retoza en su interior. Vacuo no significa aligero” (José Ingenieros: El Hombre Mediocre).

En una realidad social subsumida en el orden patrimonialista; empoderamiento y apropiación productiva discapacitada no existen los mínimos atisbos de lecturas y construcciones de realización de soberanía nacional, este escenario es el imaginario patético de la decadencia material-espiritual; por tanto, todo aquello que dimana de los poderes dominantes y de su parafernalia de redes, aparatos y dispositivos funcionalistas, simple y llanamente genera la producción y la reproducción de tragedia histórica; inercia rutinaria, trazo y postergación sempiterna de esta país.

¿Democracia o Mediocracia?

El momento actual que atravesamos y las futuras consecuencias que sobrevendrán imponen la exigencia de problematizar con seriedad los fundamentos de la complejidad superestructural; Poder, Estado, Política y constitucionalismo de las leyes; por cierto el desarrollo hermenéutico-epistemológico de este desafío conlleva la confrontación de potencialidades y fuerzas disimiles; por un lado, aquellas que se inscriben en el “culto de la incompetencia” como dice Forguet; pero que por las condiciones de poder que le son inherentes asumen el rol de mediocridades armadas; de otro lado están aquellas fuerzas inscritas en el intento de la sabiduría y la dignidad del silencio desarmado; para estas últimas el carácter y sentido de esta problemática tiene una lectura especial; el seguimiento de todo ello lo daremos a conocer en forma apretada, esto en función de la brevedad de la página y el tiempo que dispone nuestro afable lector.

Poder

Es aquello que define e institucionaliza la historia (carácter, sentido, lógica, valores y signos); el poder en el espacio histórico de la modernidad y la posmodernidad es el Capital; surge la interrogante: sobre que centralidad-energía descansa el Capital?; esta centralidad-energía es la Alienación del Trabajo, esto significa que todas las propiedades y atribuciones del ser humano: pensar-hacer, creación-transformación están encaminadas a encumbrar la riqueza; mercancía, cosas; por tanto, estamos hablando de un mundo determinado por el imperio de la cosificación: orden sistémico; en donde el capital asume la funcionalidad administrativa festinataria, el trabajo está determinado al rol de funcionalidad sacrifical productiva; por tanto el poder es la síntesis de la alienación concentra; he ahí sus manifestaciones en el presente de la globalización; anomia, el culto y la fetichización de la panza y los bajos instintos; conformismo, nihilismo de principios e ideología.

Estado

En modernidad el carácter y sentido que adquiere el Estado es de mediación, consenso, contrato social, para luego trastrocarse en instrumento de dominación al servicio de los poderes dominantes (lucha de clases); esta relación de lo particular y lo universal inscrita en la institucionalidad de la razón, tiene como pensamiento referente la teoría de la soberanía de Hobbes, Rousseau y la teoría del valor de Smith. La soberanía Europea moderna es la soberanía capitalista, una forma de mandato que sobre determina la relación entre la individualidad y la universalidad como una función del desarrollo del capital (Michael Hardt-Anonio Negri: Imperio).

Partiendo de la hipótesis Capital-Poder, la dinámica fuerza productiva en el desarrollo del nuevo Orden Económico Mundial, cada vez se torna de forma desembozado e irreversible, la mega y la nona tecnología altera drásticamente las estructuras y las superestructuras de los poderes en cuestión, de tal manera que a estas alturas resulta imposible seguir concibiendo la realidad histórico-social bajo los parámetros constructivos que nos legó el pensamiento clásico.

Hoy; la trilogía Poder, Estado, Sociedad Civil, fundamentos superestructurales de la razón liberal (modernidad), tienen en frente procesos que en virtud del pragmatismo neopositivista de la globalización reducen a la invalidez extrema la calidad y condición del Estado moderno; en este espacio la relación directa: Poder-Sociedad Civil se impone incólumemente; esta es la realidad que performa las metrópolis de la posmodernidad del capital generando consigo efectos devastadores en los ámbitos de la periferia dependiente. Estamos pues en presencia del surgimiento del Estado Simbólico, Estado Sombra o más propiamente Estado Disipado, la presente aseveración seguramente llamará a burla e hilaridad a las proclamadas falanges de la “intelectualidad” politóloga; pero que podemos decir del surgimiento del virus de la implosión de las superestructuras en los que se debaten los poderes y democracias del mundo? Estado Disipado significa la catastrófica extinción de los valores ideológicos humanos (materiales-espirituales); todo ello por el irresistible tremedal de las cosas sobre los hombres.

¿Qué sobre la constitucionalidad de las Leyes?

Ley es la legitimación de la institucionalidad del poder; el poder se ejerce; por tanto, la ley se aplica inexorablemente; pero si el poder prescinde terminantemente del Estado; mediación, instrumento qué se puede esperar? esto que sentimos en nuestra existencia extenuada y famélica; miseria de conciencia, pobreza de cuerpos, la cosificación institucionalizada del poder está haciendo añico con los últimos vestigios de lo humano (las cosas, mercancías, dinero), es todo - el hombre nada; veamos que decía Marx en su tiempo al respecto: “la subordinación del hombre a la máquina… de que los hombres se disipan ante el trabajo y el péndulo del reloj se convierte en el metro exacto de la proporción entre los rendimientos de dos trabajadores, igual que lo que es de la velocidad de dos locomotoras. Y así habrá que decir de una hora (de trabajo) de un hombre equivale a una hora de otro hombre, sino que un hombre durante una hora vale tanto como otro hombre durante una hora. El tiempo lo es todo y el hombre no es ya nada, como no sea la encarnación del tiempo. Ya no importa la cualidad. La cantidad sólo lo decide todo; hora contra hora, día contra día” (cosas contra cosas) (la cursiva es nuestra): Georg Luckács: Historia y Conciencia de Clase. Las leyes en el remesón Imperio-Globalización, es la significación legitimada, institucionalizada de la racionalidad cosificada.

Bolivia y el campo político

La política es el arte del pensar y el hacer (fundamento ontológico-escatológico); un devenir nostálgico y de añoranza retrospectiva e introspectiva del tiempo histórico, seguramente nos llevaría a aseverar que la política es “conciencia de lo social”; surgen sin embargo como en todo proceso las paradojas de siempre; realidades crueles con apariencia de transparencia, tolerancia y dignidad civilizacional; la política de conciencia liberadora, hoy se ha tornado en el imaginario que retuerce y ahoga toda esperanza de libertad; la política se ha tornado en personificación de rey Calmuco que a su paso todo lo devora y todo lo corrompe. Si el itinerario del mundo está determinado por esta realidad ¿qué podemos pensar y esperar de nuestra Bolivia?

Un país que se debate en la absoluta subsunción del poder Patrimonialista (el festinatario de clanes y grupos familiares), en donde la realidad económica está subordinada al carácter rentista-extractivista-improductivo, un correaje prebendal que rige y determina el comportamiento del enmarañado mundo de las piaras partidistas, corporativo y sindicales, un pueblo constreñido a la calidad y condición asistencialista sacrifical.

Estas condiciones así descritas, hoy se presenta encubiertas bajo el emblemaje de procesos de cambio (el Vivir Bien), de referencia cerebral mundial (cosmovisión telúrica ancestral, antítesis del eurocentrismo), y es más de modelo de exportación de revolución liberadora antimperialista (socialismo cultural comunitario); las paradojas de siempre, el sujeto y el actor de primer orden; la proclamación discursiva-demagógica, situación que en grado decisivo emerge de las incongruencias de nuestras propias realidades. Ningún momento y accionar por más fortuito que este sea está al margen del contenido y la atmósfera Poder-Política; por ello, esto del referéndum, dizque acto y consulta “democrática”, responde a estos objetivos; hoy las manifestaciones inmediatas de este sistema establecido; desplazamiento de estrategias y dispositivos vuelven a estar representados por los tres elementos de siempre; sujeto-medios-objeto.

Sujeto, lo constituye el monopolio poder político (oficialismo, oposición y demás menudencia izquierdizante); la misma esencia, el mismo sujeto, la misma estratagema, los mismos objetivos altero-mediocres; y si hemos de hablar de formas, estas rayan más que nunca en el burdo rudimentarismo pesado y obsceno.

Medios, esta representado por el atrabiliario y desembozado uso y disposición del recurso rentista-prebendal; dinero, redes, aparatos y dispositivos mediáticos. la existencia y presencia de los medios (funcionalidades de poder) ha garantizado en todo momento el andamiaje y funcionamiento del Sistema Poder Patrimonial.

Objeto, es nuestro pueblo y sociedad sacrifical; nuestra desgracia catastrófica, el no haber credo, construido y organizado a lo largo del periplo republicano el sujeto histórico. Sin embargo, esto no significa el acabose de la historia, o como alguien dijera el fin de las ideologías, el último hombre; frente a este pandemónium se alzan en última instancia las tuerzas de principios, dignidad y soberanía; estas potencialidades todavía se incuban en las profundidades de los saberes y poderes del silencio; los sujetos forjadores de la Insurgencia del Trabajo; significado y significante de la nueva\historia, la historia de la realización de la humanidad, realidades que serán definidas por nosotros mismo, sin injerencia alguna de interpósitos apetitos e intereses mezquinos; este es el Sujeto que arrasará con estas vicisitudes del presente; el SI y el NO y en definitiva será el generador de nuevos y futuros procesos de liberación.

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