Potosí Insurgente?

¿Potosí Insurgente?

Nota: Escrito en agosto de 2010, en el Periódico Insurgent@

El Departamento de Potosí ha apoyado masivamente al gobierno del MAS en el terreno político-electoral, sin embargo, son varios días de paro y huelga general que se desarrolla en la totalidad de ese hermano Departamento.



¿Potosí Insurgente?

Nota: Escrito en agosto de 2010, en el Periódico Insurgent@

El Departamento de Potosí ha apoyado masivamente al gobierno del MAS en el terreno político-electoral, sin embargo, son varios días de paro y huelga general que se desarrolla en la totalidad de ese hermano Departamento.

Las reivindicaciones son varias y comprueban un agotamiento de la paciencia de la población, pues las famosas promesas de cambio, desarrollo, aeropuerto, industrialización, infraestructura y mejores condiciones de vida (“vivir bien”) nunca han llegado -y todo parece indicar- que nunca llegaran así como están las cosas.

Necesidades, satisfacciones y realizaciones parecen ir de la mano. En el caso de Potosí, las necesidades son las de siempre, mientras que las satisfacciones y realizaciones son casi inexistentes. Un Departamento (junto a Oruro) con muchas riquezas mineras que sólo han beneficiado a la gran minería; las exportaciones minero metalúrgicas se incrementaron en volumen y valor -zinc, plata, plomo, wólfram, cobre-, mediante unidades productivas privadas, como la Minera San Cristóbal, Empresa Minera Manquiri y varias en el grupo Sinchi Wayra. También se han enriquecido los grandes rescatadores de minerales que compran a los cooperativistas y pequeños productores, así como algunos sectores dirigenciales de los cooperativistas aliados del gobierno del MAS.

El Producto Interno Bruto (PIB) de la minería creció entre 2006-2009 en un 20.65%, pero el beneficio no es para toda la región, sino para las clases dominantes que -por años- se han beneficiado de esta explotación, que además nunca ha pasado de ser un saqueo, es decir, sin la capacidad de exportar minerales procesados, con valor agregado. La política minera del gobierno, si bien ha introducido algunas modificaciones de forma, en el fondo no toca las relaciones de explotación y de poder que se han articulado en torno a dicha actividad.

Para el colmo de males, el famoso Cerro Rico, está a punto de caerse, como la muestra más palpable del saqueo de nuestros recursos minerales.

El proyecto de reactivación de Karachipampa mediante un “Join Venture” –al mejor estilo neoliberal- con una empresa privada, resulto ser una nueva estafa, tanto para el Departamento como para el “Estado Plurinacional”, ya la fundición no ha sido reactivada y el proyecto prácticamente ha fracasado.

Los Ministros y operadores políticos de Evo Morales, que tan diligentemente acudían al Departamento en épocas de campañas electorales (para hacer promesas demagógicas, como los antiguos gobiernos de derecha), ahora no tienen el coraje de ir a la región a dar la cara.

Potosí, parece enfilarse por el camino de Camiri, pero más claramente por la ruta de Caranavi, al exigir una serie de demandas a un gobierno que dice representarlos pero que en los hechos demuestra ser un gobierno que no satisface a las regiones más pobres.