Los nuevos desafíos del PT

   

Los nuevos desafíos del PT

Un 9 de marzo de 2013, al concluir la segunda jornada del Primer Congreso Político Sindical, en Huanuni, quedaba fundado el Partido de los Trabajadores (PT). Aprobada su tesis política, adoptado el nombre y sigla, y elegida su primera dirección nacional transitoria, el acto de rebeldía política más importante del movimiento sindical boliviano del último tiempo había sembrado la semilla de su propia emancipación.

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Los nuevos desafíos del PT

Un 9 de marzo de 2013, al concluir la segunda jornada del Primer Congreso Político Sindical, en Huanuni, quedaba fundado el Partido de los Trabajadores (PT). Aprobada su tesis política, adoptado el nombre y sigla, y elegida su primera dirección nacional transitoria, el acto de rebeldía política más importante del movimiento sindical boliviano del último tiempo había sembrado la semilla de su propia emancipación.

Luego vendría el desafío de formalizarlo ante el Tribunal Electoral para que sea partícipe en los procesos electorales del país, en pos de un cambio en la correlación de fuerzas, que posibilite un escenario favorable para la reivindicación de los derechos y aspiraciones de los trabajadores y, en perspectiva, forjar una nueva sociedad socialista.

Pero, tal cambio de la correlación de fuerzas implicaba afectar la re-reelección del binomio gobernante, así como la hegemonía política del oficialismo. Ese fue un propósito y posibilidad real asumida por el PT y, precisamente, por ello causó preocupación en el gobierno y éste llegó a asumir inversiones y acciones osadas no conocidas hasta hoy.

No se amilanó en usar ingentes recursos estatales para el segundo aguinaldo y la consiguiente cooptación de las principales direcciones sindicales, así como es pública la oferta de vehículos, refacción o construcción de sedes sociales y bancas parlamentarias para ciertos dirigentes; que representan un mentís a la afirmación presidencial de que se trata de un reencuentro principista y no en base a la prebenda y la extorción.

Por su parte, la extorción estuvo presente desde el volteo del Sindicato Minero de Huanuni. El gobierno cerró las puertas a cualquier reclamo en tanto no exista una nueva representación sindical, así como, amenazó con el ingreso de la Contraloría para indagar privilegios que supuestamente benefician a los mineros de Huanuni.

La extorción se extendió luego a todo el ámbito sindical. Sin escrúpulos, se fue poniendo en duda el reconocimiento de directivas sindicales y la aprobación o reforma de estatutos sindicales. Se hizo gala del abuso de los artículos 124 al 132 del Decreto Reglamentario de la Ley General del Trabajo (1943), en abierta contradicción con el respeto del Estado a la independencia ideológica y organizativa de los sindicatos (C.P.E., Art. 51) y de los principios de Libertad Sindical reconocidos por la OIT.

Así, el chantaje se extendió también a las declaratorias en comisión para eventos sindicales, para dirigentes departamentales y nacionales, de forma que, mellando la libertad sindical, ha sojuzgado o busca aún someter a las diversas organizaciones laborales.

El perjuicio inmediato redundó contra el PT, respecto a su habilitación para las elecciones de este 2014; pero, la consecuencia mayor afecta a la mayoría de la población.

Este año asistiremos a una reproducción de la conocida correlación de fuerzas políticas; de manera que la esperanza de una jubilación digna, los anhelos de una justicia imparcial, de evidentes progresos en materia de salud y educación de calidad, de equidad y erradicación de la violencia de género, entre las muchas cosas que se podría citar, se verán nuevamente postergadas. Bajo estas condiciones solo las nuevas castas oligárquicas vinculadas al gobierno tienen su futuro asegurado.

A su turno, la credibilidad perdida por el movimiento sindical demanda grandes esfuerzos para proyectar nuevas direcciones que honren a sus bases al papel que el país espera de ellas. En tal sentido, clarificar las reivindicaciones obreras y populares exige extrema dedicación, pero con la satisfacción grata de que ello constituirá un valioso potenciamiento programático, que solidifique la relación del nuevo partido con sus bases sociales, máxime cuando el PT tiene aún mucho que aportar a la vida política nacional.

Dirección Nacional
Partido de los Trabajadores