Comisión Andina de Juristas condena la pretendida invasión militar a Siria

06.Sep.13    Internacional
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Comisión Andina de Juristas condena la pretendida invasión militar a Siria

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Comisión Andina de Juristas condena la pretendida invasión militar a Siria

La Comisión Andina de Juristas, organización regional que aglutina a juristas identificados con la paz, la democracia y la plena vigencia de los derechos humanos, condena la inminente invasión militar promovida por los Estados Unidos a Siria bajo el argumento de que el gobierno de este país está utilizando armas químicas, sin siquiera saber los resultados de la investigación realizada al respecto por la ONU con la aprobación del propio gobierno Sirio.
No es la primera vez que los Estados Unidos usa pretextos que jamás son comprobados y que por el contrario terminan siendo desmentidos posteriormente, para invadir territorios ajenos, atropello que generalmente encubre otras intenciones.
Resulta contradictorio que el Presidente Barack Obama hace poco emita un emotivo discurso en homenaje a los 50 años de la marcha por la paz promovida por uno de los personajes más emblemáticos de la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos como lo es Martin Luther King y días después resulte preparando una injusta, arbitraria e inhumana invasión militar, transgrediendo todas las normas del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, en especial del Derecho Internacional Humanitario.
Armar rebeldes para luego ordenar la intervención de la OTAN no es algo nuevo para los Estados Unidos, como no lo es la acusación de poseer o utilizar armas de destrucción masiva que en el caso de Irak resultó no ser cierto, aunque el cuestionamiento a los gobiernos que sí lo hacen depende del tipo de relación que en el momento se sostenga. Recuérdese que en determinada circunstancia Saddam Hussein aliado estratégico coyuntural del país del norte, fue respaldado en la utilización de armas químicas en el intento de exterminio de la nación kurda, así como para combatir a la revolución iraní.
Es menester resaltar la declaración del Secretario General de la ONU Ban Ki-moon, en sentido de advertir que un ataque militar en Siria, sólo podría empeorar el conflicto. También es necesario ponderar la oposición de aliados históricos de Estados Unidos como el Reino Unido y otras naciones que advirtiendo funestas consecuencias se oponen a esta obsesiva intención de invadir territorio sirio. No es menos importante el pedido del Papa Francisco de realizar una jornada de ayuno y oración por la paz para este 7 de septiembre. Es decir, no obstante existir voces racionales que aconsejan no adoptar este operativo genocida, al parecer se impone la vocación belicista que pretende consolidar crímenes de lesa humanidad.
La Comisión Andina de Juristas considera que, el Siglo XXI debería marcar nuevos referentes bioéticos en las relaciones humanas y especialmente entre Estados, no es posible que frente a tantas experiencias vergonzosas vividas en el siglo anterior, como el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial, la guerra en el Vietnam, las dictaduras militares en el Cono Sur de los años 70 y 80, el Aphartheid en Sudáfrica hasta los años 90, o los genocidios en Rwanda y la Ex Yogoeslavia, se continúe apostando a la fuerza inmoral de las armas para resolver controversias internas o externas. Necesitamos humanizar el mundo, fortalecer nuestros sistemas democráticos, consolidar la paz como escenario de convivencia civilizada y forjar una verdadera cultura de los derechos humanos. Los pueblos no pueden seguir siendo víctimas de la violencia promovida desde instancias de poder al calor de intereses económicos o políticos.
Nuestra convicción democrática y compromiso por los derechos humanos nos sitúa en contra de cualquier intento equivocado de resolver la violencia con más violencia. El conjunto de las naciones que integran la ONU deben extremar esfuerzos para evitar este posible exabrupto. POR EL DERECHO DE LOS PUEBLOS A VIVIR EN PAZ, ES HORA DE DESARMAR LAS CONCIENCIAS ARMADAS
Septiembre de 2013
WALDO ALBARRACÍN SÁNCHEZ
PRESIDENTE DE LA COMISIÓN ANDINA DE JURISTAS