A reclamar del régimen una comunicación democrática (Ecuador)

26.Jul.13    Internacional
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A reclamar del régimen una comunicación democrática

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A reclamar del régimen una comunicación democrática

EDITORIAL

“La comunicación debe ser asumida como parte de los procesos de liberación”

¿Cerrar el periódico?, ¿abandonar principios y volver nuestros contenidos más “light”?, ¿Callarnos?… ¡Nunca! Ninguno de esos caminos es el que esperan nuestros lectores que tomemos frente a la vigencia de la Ley de Comunicación, de ello estamos seguros.

Sabemos que el nerviosismo que se ha producido en varios periodistas y medios de comunicación es el primer y más importante triunfo del gobierno al publicar la ley, puesto que la consecuencia es la censura más injusta de todas: la autoncesura, y decimos que es la más injusta porque los ecuatorianos no se merecen que la corrupción se pasee campante frente a los ojos del periodismo honesto.

No se merecen que Espejo, Montalvo o Peralta se retuerzan en sus tumbas al ver a un periodismo sometido, dócil.

El periódico OPCIÓN asume los retos de este nuevo momento político, como ha tomado cada uno de los difíciles procesos que ha vivido el Ecuador desde el 2001 en que nacimos: con altivez, con la decisión de ser cada vez mejores, de aportar para que un auténtico cambio revolucionario se produzca en el Ecuador y tenga como protagonistas a los generadores de la riqueza: los trabajadores y los pueblos, las nacionalidades.

El régimen arma, a su medida, lo que será el sexto poder del Estado: la Superintendencia de Comunicación, así como el Consejo de Regulación de la Comunicación y el famoso Reglamento de la Ley, que detallará los procedimientos para limitar la libertad de expresión. Nosotros, mientras tanto, continuaremos estudiando con detenimiento los textos y contextos para proponer nuevas y más interesantes cosas a nuestros lectores, con la misma profundidad y compromiso social que nos ha caracterizado.

Convocamos a los ecuatorianos a apropiarse de los aspectos más importantes de la Ley, para exigirlos al régimen: no más linchamiento oficial a las ideas divergentes, a los líderes populares, a las organizaciones sociales. A reclamar el derecho a la comunicación comunitaria; a tener espacio en los medios por ahora mal llamados públicos, a que respondan a una real democratización de la comunicación. El otro gran triunfo que espera tener el régimen es aquello del 34% del espectro radioeléctrico para los medios comunitarios, bajo el supuesto de que ninguna de las organizaciones populares no alinea- A reclamar del régimen una comunicación democrática das lo reclamará, por falta de capacidad económica o técnica, por ello hay que hacer una minga que junte capacidades profesionales, económicas y de ideas, que nos permita acceder a un buen espacio en esa disputa que está planteada por el control de los medios.

La comunicación debe dejar de ser vista como un asunto lejano, únicamente de especialistas, de predestinados a operarlo y usufructuarlo, tiene que ser asumida estratégicamente, como parte consustancial de los procesos de liberación. Desde OPCIÓN expresamos nuestro compromiso de contribuir a la generación de estos procesos de apropiación de la comunicación popular, alternativa, democratizadora, revolucionaria.