Categorías insurgentes que interpelan los “procesos de cambio”

Categorías insurgentes que interpelan los “procesos de cambio”

x: Raúl Alarcón

Apelamos, en esta oportunidad, a la solidaria consideración y comprensión de nuestro pueblo y nuestros lectores de la prensa insurgente, pues nuestra intención es el de contraponer la verdad frente a la ignominia de la demagogia. De antemano queremos sostener –enfáticamente- que entre las realidades sociales vivientes y leyes que intentan subordinar las cimientes del poder dominante a las “bondades” de la igualdad y la justicia jurídica, jamás existieron y jamás existirán en este mundo de la fragmentación social. En el desarrollo del presente artículo expondremos las líneas maestras del Poder y Estado de turno, así como también exponemos la matriz de nuestro pensamiento y praxis insurgente, veamos entonces:

poder dominante



Categorías insurgentes que interpelan los “procesos de cambio”

Apelamos, en esta oportunidad, a la solidaria consideración y comprensión de nuestro pueblo y nuestros lectores de la prensa insurgente, pues nuestra intención es el de contraponer la verdad frente a la ignominia de la demagogia. De antemano queremos sostener –enfáticamente- que entre las realidades sociales vivientes y leyes que intentan subordinar las cimientes del poder dominante a las “bondades” de la igualdad y la justicia jurídica, jamás existieron y jamás existirán en este mundo de la fragmentación social. En el desarrollo del presente artículo expondremos las líneas maestras del Poder y Estado de turno, así como también exponemos la matriz de nuestro pensamiento y praxis insurgente, veamos entonces:

A manera de introducción

El desarrollo, cotidianidad y ejercicio de la democracia, hoy y quizá más que nunca hace de los medios de información (tele-tecno-cibernitización) el instrumento poder-mediático decisivo; al respecto en cierta oportunidad el ex presidente de CBS News: Richard Salant decía: “nuestro trabajo es dar a la gente no lo que quiera, sino lo que nosotros decidimos que deben tener”, su similar de Public Opinión: Walter Lippmann (1922) señalaba: “las noticias y la verdad no son lo mismo”.

¿A qué vienen todas estas referencias? La política y el discurso inflamatorio y contra-inflamatorio (oficialismo-oposición) es el eterno pan de cada día que se cierne sobre sobre nuestros míseros recovecos y escondrijos subterráneos; “esta es la realidad, al final que le vamos a hacer” (ironía por cierto).

Hace un tiempo atrás, en cierto canal televisivo pudimos ver el debate de ideas de dos connotados personajes; el “politólogo” Raúl Prada Alcoreza y su contendor, el “deconstructor social” indigenista Idón Chivi Vargas. El tema versó sobre la Ley contra el racismo…

¿Cómo concebimos los procesos?

Proceso es el eterno recorrido de la construcción progresiva y definitoria de la historia, está construcción es el escenario de confrontación de poderes, lo dominante y su antítesis: la liberación. En este devenir se templa y se asiste serenamente a los desafíos de la adversidad histórica, en todo esto sólo prevalece el avance firme e inclaudicable de los verdaderos principios de todas aquellas potencialidades y fuerzas sociales que cotidianamente tejen las cimientes de una nueva sociedad y la nueva historia; esto es la simbiosis del: Saber-Pensar y el Saber-Hacer.

¿Cómo desentrañar el rol y el carácter de las fuerzas productivas?

La potencialidad fuerza productiva, elemento dinámico del modo (s) de producción, hoy en globalización profundiza su doble carácter estratégico de dominación (metrópoli-periferia y periferia de la periferia); como dinámica central del capital mundial es cosificación terminal de la humanidad, el mundo está determinado a los dictámenes de la producción desembozada y atrabiliaria de la Riqueza (las tecnologías y meta-tecnologías valen todo, los hombres y su trabajo son miseria y despojo existencial), como periferia, y en lo que a nuestra realidad concierne, periferia de la periferia compete, donde la nostalgia culturalista: “el volver ancestral de los tiempos redimidos” es sólo un sofisma.

Lamentablemente en nuestro medio, las apariencias, los simbolismos y el imaginario de la política de determina todo, he ahí las “sustanciaciones” reivindicativas del presente: Socialismo Comunitario, Interculturalidad, Descolonización, Lucha por la vida, Código vida, Vivir bien o Bien vivir, Nuevos Paradigmas, Crecer Colectivamente en Saberes, bonita fraseología por cierto, pero ¿qué podemos decir como realizaciones concretas o realizaciones históricas? Lo de siempre: producción y reproducción tribal de un sistema Extractivista, Rentista y Prebendal (consumir sin producir); esta realidad así delineada hoy se mueve bajo los mandatos de la emergente ideología posmoderna, ideario, línea y discurso de nuestros conspicuos exponentes de la “intelligentzia” del MAS (Chivi oficialista, Prada dizque disidente).

Poder, Política y Sujetos Sociales de la Historia

Política festinataria servidumbral, instrumento de dominación sobre las realidades concretas, esta es la verdadera contradicción que a lo largo de nuestra vida republicana (1825 hasta nuestros días); sistemáticamente se le ha negado y encubierto a través de una serie de simbológicos simulacros, en frente está la inagotable marcha de sucesiones de la política rentista-prebendal (republicanismo, liberal, populismo, nacionalismo, nacional socialismo, neoliberalismo y hoy “indianismo-indigenismo”) las formas y la retórica discursiva cambian, las realidades sociales siguen o permanecen incólumes en la postergación y la miseria.


El itinerario y la agenda de dominación del presente: Poder Constituyente, el Sujeto Social Histórico, los Movimientos Sociales, Asamblea Constituyente, el instrumento democrático por excelencia al servicio del Sujeto Social Histórico. Está “imbricación dialéctica”, el epísteme de la ruptura de poderes: Estado Colonial conservador y decrépito; Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, Libre, Independiente, Soberano, Democrático, Intercultural, Descentralizado y con Autonomías (Título I: Bases Fundamentales del Estado, capítulo Primero: Modelo de Estado, artículo 1 de la nueva Constitución Política del Estado) esta arqueología de los nuevos tiempos (proceso de cambio), es la transición que creará, performará y transformará la nueva anatomía de la realidad boliviana, esto es, estructura productiva (cuerpo) y (cerebro-conocimiento-descolonización).

Las contexturas del poder dominante, son las que determinan en última instancia el rol y papel de sus redes, aparatos, controles y panópticas materiales-transmateriales que tiene bajo su control; el poder se construye, disputa, asimila y se hace ejercicio; “el poder no se comparte”; esta hermenéutica de subsunción tiene como objetivo incuestionable hacer de lo dominado, producción y reproducción de materias primas e insumos sociales sacrificales de poder (Capital sobre el Trabajo). Hasta estas alturas del recorrido de la humanidad, la historia es sólo eso: Historia sin contenido de Realización Humana. Nuestras experiencias de lucha y memoria histórica, hasta aquí, se inscriben en los espacios “Simbólicos de Poder”, “Poder Ficción”, “Intermitencias de Poder”, el elemento catalizador de este estadio, es y sigue siendo la apropiación y usurpación sistema-sistémica de nuestras potencialidades y fuerzas en favor del poder dominante, ayer en Capitalismo-Imperialismo y hoy en Capitalismo-Globalización.

Esta historia sin contenido humano para aquellos que dicen ser los exponentes de las “verdades sacralizadas”, los revolucionarios de las circunstancias y el oportunismo, no es la mera y banal jugarreta de trastrocar formas por contenidos, los recursos mañosos de todo momento y del momento actual pregonan todavía diciendo “las bondades y los progresos de la institucionalidad dominación, pondrán fin a las legitimidades e institucionalidades del poder dominante”, este decir nos hace recuerdo a las magias del juglar que extrae conejos de su chistera.

El modo productivo del Capital, es ante todo empoderamiento y apropiación; las cosas, mercancías, riqueza se han empoderado del hombre (vaciamiento de todo vestigio humano) y se han apropiado del trabajo (el instrumento de realización del hombre), la producción necesaria y la producción excedentaria del Hombre-Trabajo en el orden del Capital (reino de la necesidad denominó Marx), han sido reducidos a la condición y calidad social de servidumbre, en el espacio Capital-Imperialismo y servidumbral en el espacio Capital-Globalización; toda arqueología de interpretación a esta historia sin sentido no puede soslayar esta verdad.

El trabajo, que en el sentido ontológico es el instrumento de realización del hombre ha pasado a convertirse en el instrumento de dominación, sometimiento, miseria y fragmentación del ser humano ¿qué dice Marx al respecto? La “enajenación” del trabajador en su producto significa no solamente que su trabajo se convierte en objeto, en una existencia exterior, sino que existe fuera de él, independientemente, extraño que se convierte en un poder independiente frente a él, que la vida que ha prestado al objeto se enfrenta como cosa extraña y hostil. De esto resulta que el hombre (el trabajador) sólo se siente libre, en sus funciones animales, en el comer, beber, engendrar y todo lo más en aquello a la habitación y el atavío, y en cambio en sus funciones humanas se siente como animal. Lo animal se convierte en lo humano y lo humano en lo animal” (Karl Marx. Manuscritos).

¿Cuál entonces las estrategias de liberación en esta ratonera skineriana? La liberación del hombre-humanidad-trabajo, en esta coyuntura histórica, pasa incuestionablemente por el desafío desestructurador de la alineación del trabajo (fuerza de trabajo) a la liberación del trabajo; de ahí la importancia histórica de la Insurgencia del Trabajo.

Insurgencia-Insurgente traducido a lineamientos programáticos coyunturales

1. Insurgencia-insurgente del trabajo es la construcción del Saber-Pensar y el Saber-Hacer propios; el conocimiento y el trabajo como identidad y patrimonio de sus legítimos constructores: los productores sociales, potencialidades y fuerzas hasta aquí relegadas a la condición y calidad de sujetos sociales sacrificales o sujetos históricos del silencio.

2. Reversión de los momentos y procesos instintivo-convulsivos (trabajo para la cosificación) en momentos y procesos de realización humana (el trabajo para el hombre-sociedad en su proyección social integral-vida).

3. Hacer de la producción de la riqueza procesos de reversión cualitativa económica-social, transitar de la economía rentista-extractivista-parasitaria a la construcción de la economía del productor social (Unidades Económicas Productivas en su expresión micro-macro). En lo social: desestructuración de la subsunción del trabajo (Capital-Asalariado) en productor-producción social; el trabajo para nuestras potencialidades sociales.

4. La superación del poder (s) dominante (s), “sistema de dominación” ya no puede seguir sustentando bajo el control del “ideologema político” de la reforma, la cohabitación y la coexistencia de sistemas. La construcción del Poder Social, es desde abajo, sin mediación de interpósitos y extraños intereses, el poder social es aprendizaje, disputa, cotidianidad, educación, asimilación material-espiritual de las partes al todo y alternabilidad de poder; medios y objetivos finales que harán de la riqueza la potencialidad, fuerza y poder de convivencia creadora y transformadora de la historia de la realización del hombre y el trabajo.

5. Estado-Política. El Estado “es la realización del poder y sus sistemas de dominación”. La Política “es el instrumento de opresión de las realidades sociales”. Emprendamos el veraz trabajo de interpelación y desestructuración del orden de dominación, hagamos del Estado y la política el sujeto y el instrumento de transición a la nueva sociedad y al “Hombre Nuevo”.