Zarate Willka: Vive, Vuelve y Vencerá

20.Mar.08    Boletines
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En este número expondremos una pequeña parte de las bases políticas del Zaratismo y una provocadora interpretación del movimiento de los Willka en relación a la actual coyuntura.

Todos estos materiales forman parte de la Cátedra del Che Guevara y de Zarate Willka, que se viene realizando exitosamente.


¿Qué similitudes se puede encontrar entre el proceso insurgente de los Willkas con la actual confrontación política entre el MAS y la Media Luna?

Nosotros consideramos que el gobierno del MAS y la Media Luna son, hoy en día, la expresión de dos fracciones de un mismo proyecto de rearticulación del viejo Estado por otro “remozado” y de reafirmación y profundización del capitalismo. Hace 109 años, sucedió algo parecido, pues la llamada Guerra Federal tiene que ver con el estallido violento de las fricciones entre dos élites en pugna por el poder y a conflictos relacionados con las comunidades indígenas en la lucha por la recuperación de sus tierras usurpadas por causa de las políticas estatales que pretendían su desaparición. Hoy en día, el Gobierno Central (que es una parte fundamental del Estado), si bien no es parte de una élite, da pasos a favor de los empresarios chicos y microempresarios y demanda la participación indígena a su favor, pero para desarrollar un “Capitalismo Andino”, que tiene como elementos fundamentales los siguientes componentes:

I. Legalizar el latinfundio, mediante un referéndum dirimidor.

II. Legalizar el pluralismo económico, mediante el cual se legitima la presencia de las transnacionales en el país y se respeta la propiedad privada, como algo sagrada y bueno en sí mismo, invisibilizando las contradicciones de clase que conlleva, es decir, asumiendo la visión de mundo de la burguesía.

Expliquemos mejor estos dos temas para que se entienda adecuadamente. El MAS en la Asamblea Constituyente eligió ir por un camino largo, es decir, hacer dos referéndums: el dirimidor y el constituyente, sin darse cuenta que este camino era peligroso ya que la derecha podía acelerar referéndums paralelos por el tema de las autonomías departamentales, en un tiempo extremadamente corto. En este sentido, los “estrategas” del MAS se durmieron en sus laureles, como se dice popularmente.

¿Cuál era la idea de hacer un referéndum dirimidor sobre el tema del latifundio? No lo sabemos a ciencia cierta, intuimos que era un mecanismo para confrontar electoralmente a los latifundistas oligárquicos de la Media Luna, pues, “el pueblo mediante el voto iba a definir su suerte”. Sin embargo, algo ha fallado en esta maniobra, veamos algunas aristas:

El referéndum dirimidor es políticamente inadecuado, pues dispersa la atención de los votantes al tener que pensar en varias formulas de votación: voto por el “Sí” y la opción “A” del artículo 398; por el “Si” y la opción “B”; por el “Si” y en blanco por el articulo 398; por el “Si” y nulo por el 398; por el “No” a ambos; por el “No” y “A”; por el “No” y “B”. Mientras que la Media Luna concentra su campaña política por el voto del “Si” por las Autonomías Departamentales. Tampoco se sabe cuál es la posición del MAS, del Gobierno y de sus movimientos sociales: ¿a favor de las cinco mil hectáreas, de las 10 mil o de ninguna?

La población comprometida con el cambio puede preguntarse: ¿Por qué se ha redactado el artículo 398 de tal forma que se legaliza constitucionalmente el latifundio en Bolivia?

“Artículo 398 (opción A para el Referendo Dirimitorio)
Se prohíbe el latifundio y la doble titulación por ser contrarios al interés colectivo y al desarrollo del país. Se entiende por latifundio la tenencia improductiva de la tierra; la tierra que no cumpla la función económica social; la explotación de la tierra que aplica un sistema de servidumbre, semiesclavitud o esclavitud en la relación laboral o la propiedad que sobrepasa la superficie máxima zonificada establecida en la ley. En ningún caso la superficie máxima podrá exceder las diez mil hectáreas.
Artículo 398 (opción B para el Referendo Dirimitorio)
Se prohíbe el latifundio y la doble titulación por ser contrarios al interés colectivo y al desarrollo del país. Se entiende por latifundio la tenencia improductiva de la tierra; la tierra que no cumpla la función económica social; la explotación de la tierra que aplica un sistema de servidumbre, semiesclavitud o esclavitud en la relación laboral o la propiedad que sobrepasa la superficie máxima zonificada establecida en la ley. En ningún caso la superficie máxima podrá exceder de cinco mil hectáreas.”

¿No es mejor la vieja constitución donde se prohíbe el latifundio sin estas ambigüedades?:
“Artículo 167º. El Estado no reconoce el latifundio. Se garantiza la existencia de las propiedades comunarias, cooperativas y privadas. La Ley fijará sus formas y regulará sus transformaciones.” (Actual C.P.E.).

¿Cómo puede prohibirse el latifundio y darles de regalo 5.000 o 10.000 hectáreas? ¿Cuántos comunarios, campesinos del Chaco, los Valles, los Yungas, el Altiplano tienen acceso a 5.000 hectáreas de propiedad individual sobre la tierra?

¿Cómo se puede dar una definición constitucional de latifundio, que abre el resquicio de que la gran propiedad de la tierra que sea productiva es legal? Cuando sabemos que es muy fácil demostrar la función económica social, presentando contratos de trabajo de peones y jornaleros, evidenciando certificados de vacunas chutos de ganado que supuestamente estaría en dichas propiedades, etc.

Los compañeros y compañeras honestas también pueden preguntarse: ¿Qué dan a cambio los latifundistas por este gran favor que les haríamos al votar por la opción “A” o la “B”? No dan nada a cambio. Entonces, ¿por qué vamos a ir a votar al referéndum dirimidor, bajo estas condiciones?

En todo el texto del MAS existen contradicciones en tal grado que hacen pensar que dicho texto es inconsistente intencionalmente. Sólo veamos otro ejemplo del tema tierra:

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Es decir, para el MAS ¿hay o no hay mercado de tierras? Si hay mercado de tierras entonces hay permuta y compraventa, a menos que los del MAS tengan otra definición (“novedosa” por cierto) de mercado donde no se haga intercambio alguno, lo que sería una verdadera revolución epistemológica en las economía.

Lo que vemos es una gran traición al movimiento de las naciones originarias, los pueblos indígenas, colonizadores (aunque prefieren ellos ponerse otro nombre) y campesinos. Esta traición se asemeja a la de Pando contra el movimiento de los Willkas, cuando logran el control del poder político y ya no necesitan más la alianza con los comunarios insurgentes. Hoy el MAS quiere que los indígenas voten a favor de una nueva constitución neocolonial y voten en el referéndum dirimidor, aunque en el fondo esta no es una medida en contra del latifundio y del mercado de tierras, sino una legalización constitucional de la misma, que responde a la visión de Alvaro García Linera de su Capitalismo Andino.

El otro gran tema del texto constitucional es el Artículo 56:

“I. Toda persona tiene derecho a la propiedad privada individual o colectiva, siempre que ésta cumpla una función social.”

Bajo la visión del “pluralismo económico” lo que se hace es legalizar la explotación clasista de los trabajadores al reconocer a la propiedad privada como sagrada. Esta es una posición genuinamente capitalista, que los trabajadores, las naciones originarias y pueblos indígenas no van a aceptar tranquila y mansamente.

La crisis de 1899 implicó la sustitución en el poder del partido conservador, cuyo poder se encontraba en el sur de la República, por el partido liberal. La consecuencia más inmediata, una vez terminado el enfrentamiento a favor de los liberales, fue el cambio de la sede de gobierno de la ciudad de Sucre a la de La Paz, trasladándose la hegemonía política del país al norte. Su peculiaridad consistió en la participación activa de las comunidades indígenas así como de los poderes locales sobre la base de una gran alianza popular que fue rota una vez que los indígenas radicalizaron su posición dentro del contexto de la contienda.

Podemos observar que el MAS y Pando (los liberales) andan por la misma senda: obsesionados por el respeto a la legalidad burguesa, sólo que los 109 años de tiempo transcurrido le dan otros matices a la situación.

Alonso y los conservadores son la Media Luna, por eso incluso piden la restauración de su capitalía plena.

Y ¿Quién es Zarate Willka hoy? son las comunidades, los proletarios originarios, las naciones y pueblos indígenas, los campesinos, y los colonizadores que hoy por hoy, dan su apoyo al gobierno indigenista, pachamámico del MAS, y que, más temprano que tarde, los irá traicionando.

Hablar de traición del MAS, suena a palabras de grueso calibre. ¿Será posible esto? ¿Acaso la extinta UDP no traicionó a los trabajadores que depositaron su confianza en dicho gobierno para avanzar al socialismo, cuando en la práctica se limitó únicamente a la administración de la crisis del viejo Estado nacido el 52? ¿Quién defiende ahora a la UPD? ¿O nos vamos a contentar con volver a la UPD una inútil víctima sólo del asedio de la derecha? ¿Dónde están las responsabilidades propias, donde quedan los dirigentes que la condujeron e implementaron una vergonzosa administración contraria a la lucha antidictatorial de los trabajadores? ¿Acaso no esta pasando lo mismo con el MAS?

La Constitución del MAS ¿profundizará este proceso? Todos sabemos que no.

Las huestes originarias y populares tendrán que levantarse, ponerle condiciones al gobierno indígena capitalista, y caso contrario, marchar por su propia senda.

Por eso, hoy más que nunca, necesitamos de tu conducción comandante Zarate Willka, tu que nos enseñaste a derrotar con las armas en la mano a la derecha conservadora, tu que fuiste capaz de ser flexible políticamente y que construiste un ejército poderoso.

Con Zarate y los Willkas, podremos derrotar a las fracciones de la derecha, tanto las de la Media Luna como aquellas que impulsan el Capitalismo Andino.

Por eso, los Willkas viven, vuelven y vencerán!!!