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Caida del Gobierno de Lugo en el Paraguay: ¿ocaso del populismo en Nuestra América?

Patria Insurgente :: 29.06.12

Caida del Gobierno de Lugo en el Paraguay: ¿ocaso del populismo en Nuestra América?
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Para que los bolivianos y bolivianas sepamos quién es el nuevo Presidente del Paraguay y el curso que le dará a su gobierno, es muy ilustrativa la siguiente fotografía, donde se muestra al golpista Franco, Vicepresidente de Lugo y ahora Presidente de Paraguay, dándole toda la cobertura a Cossio, ex Prefecto de Tarija.

Nuestro análisis del golpe en Paraguay pretende ir más allá de la condena verbal o escrita a esta acción de la derecha, pues pensamos, que con meros pronunciamientos, no se logrará revertir dicha acción. Se trata de ser solidarios con los pueblos del Paraguay pero trabajando conjuntamente, hermanadamente con ellos, no para que vuelva Lugo sino para avanzar pa´delante, porque al final, quedan nuevamente los pueblos con sus organizaciones al frente para dar las batallas de resistencia y rebelión, que –estamos seguros- se irán articulando como verdaderos torrentes insurgentes para conquistar la verdadera y definitiva independencia y avanzar al socialismo insurgente.

Este es un golpe, como toda acción que viene desde el enemigo, debe ser sopesado a la luz de la interpretación estratégica, establecer el cambio en la correlación de fuerzas y perfilar las tareas del movimiento revolucionario.

Caida del Gobierno de Lugo en el Paraguay: ¿ocaso del populismo en Nuestra América?

El expresidente de Paraguay, Fernando Lugo, fue destituido de su mandato el pasado viernes 22 de junio. El origen de la crisis política fue la matanza de siete policías y once campesinos que se produjo el 15 de junio en el norte del país, tras la ocupación de una finca por cientos de campesinos. Tras el hecho, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), con el que gobernaba Lugo en coalición, le retiró su apoyo el jueves 21 y se unió a su eterno contrincante, el Partido Colorado, para provocar un juicio político contra el Presidente. Este proceso está contemplado en la Constitución vigente desde 1992.

La derecha lo acusó de tolerar y fomentar las ocupaciones de tierra que practican con sus carpas los campesinos de la Liga Nacional de Carperos.

Los ocupantes de la finca de Morombí, en la localidad norteña de Curuguaty, dijeron que sólo saldrían muertos de allí y muertos salieron algunos de ellos. La propiedad pertenece al grupo empresarial Riquelme, vinculado al partido conservador Colorado, que domina el Legislativo.

Una gran parte de estos latifundistas son empresarios brasileños llamados “brasiguayos”, que producen soya con fines de exportación hasta China.

El grano, considerado como el oro verde, es la gran locomotora de la economía paraguaya en los últimos años, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) creció 15 por ciento sólo en 2010.

Nuestro análisis del derrocamiento en Paraguay pretende ir más allá de la condena verbal o escrita a esta acción de la derecha, pues pensamos, que con meros pronunciamientos, no se logrará revertir dicha acción. Se trata de ser solidarios con los pueblos del Paraguay pero trabajando conjuntamente, hermanadamente con ellos, no para que vuelva Lugo (gobernante neoliberal disfrazado de popular) sino para avanzar pa´delante, porque al final, quedan nuevamente los pueblos con sus organizaciones al frente para dar las batallas de resistencia y rebelión, que –estamos seguros- se irán articulando como verdaderos torrentes insurgentes para conquistar la verdadera y definitiva independencia y avanzar al socialismo insurgente.

Está destitución debe ser sopesado a la luz de la interpretación estratégica, establecer el cambio en la correlación de fuerzas y perfilar las tareas del movimiento revolucionario.

Descolgarse del imperialismo yanqui pero no así del capitalismo

El Juicio Parlamentario en Paraguay no es una acción casual, sino una operación que forma parte de una estrategia de endurecimiento, ya que se busca consolidar un bloque continental de países abiertamente reaccionarios, con capacidad de enfrentar la lucha de los pueblos, amén de llevarse por delante a gobiernos populistas.

Los Kirchner, Lula-Ruosseff, Chávez, Zelaya, Correa, Evo, Humala, Vázquez-Mujica, Ortega y Lugo, llegaron a su condición de Presidentes-Presidentas por el voto popular, todos ellos van desde el “progresismo” hasta el populismo, pasando por variantes neo-reformistas, el nacionalismo, peronismo, indigenismo, etc. El factor común es la construcción de alianzas y el desarrollo de iniciativas de integración en torno a la articulación de una “región o bloque relativamente independiente” del dominio imperialista de Estados Unidos (a través de UNASUR, ALBA, CELAC). En este empeño, la alianza con Cuba fue un elemento indispensable.

Desde la distancia, este nuevo bloque, con la presencia de Brasil (imperialismo regional), la economía de Argentina, el folklorismo y el pachamamismo, pero sobretodo los recursos provenientes de la renta petrolera de Venezuela, prometió perfilar una nueva región sudamericana, latinoamericana capaz de jugar un nuevo rol en las relaciones internacionales. Se trataba de “descolgarse del dominio de Estados Unidos”, sin por ello “descolgarse del capitalismo”.

Esta construcción, de nuevas instituciones regionales, ha servido para intereses diversos. El Brasil es la que más se beneficia de la UNASUR y también Colombia, la primera impulsa los megaproyectos como represas e IIRSA´s y la segunda al introducir su estrategia de guerra contrainsurgente mediante la conformación de un comando militar regional para encarar acciones conjuntas.

La OEA entra en crisis, como manifestación de este alejamiento de varios países de la política norteamericana, al cumplirse el silogismo “la OEA es Estados Unidos”, así como “San José es Oruro y Oruro es San José”.

Intervención en Haití y golpe en Honduras

El primer golpe de fuerza que realiza el imperialismo frente a la presencia de este nuevo bloque de países populistas, es el control militar de Haití. Haití es un país caribeño que en la actualidad se encuentra sometido a una situación de dominación neocolonial, mediante la intervención militar extranjera con la presencia de tropas de Estados Unidos, Brasil, Uruguay, Chile y de Bolivia.

La Cancillería boliviana, participando del negocio de mantener fuerzas de paz en el hermano país de Haití, asume una actitud cómplice con las fuerzas militares de Estados Unidos, de manera que el supuesto antiimperialismo de Evo Morales se cae al suelo, se vuelve servilismo internacional y se convierte en un real oportunismo.

Una vez que los militares norteamericanos han convertido a Haití en otra de sus bases militares, crearon las condiciones para el derrocamiento de Manuel Zalaya, Presidente de Honduras.

El golpe de Estado en Honduras movió el mapa político de la región, pues puso en evidencia la fuerza real, material, de la que dispone el imperialismo, capaz de remover presidentes “hostiles”, sin alardear ni meter bulla alguna.

Hugo Chávez, la UNASUR, el mismo ALBA no pudieron hacer nada para derrotar al golpe, situación que no nos alegra, para nada, sino que lo constatamos con meridiana objetividad.

Canadá, Estados Unidos, son los países capitalistas dominantes en la región. México ha sido funcional al imperio y controla gran parte del negocio del narcotráfico hacia el país del norte, con una narcotización del Estado mexicano.

Honduras y Haití, les permiten el control de Centro América y El Caribe.

Colombia es el aliado tradicional del imperio, que ha logrado domeñar a la política bolivariana venezolana, al grado tal que ambos países encaran acciones (militares y políticas) para aislar a la insurgencia colombiana.

Chile es un país que mantiene su alianza con Estados Unidos y despliega una política de promoción del capitalismo.

El caso del Perú es esclarecedor, pues el Presidente Humala llegó al gobierno con ciertas expectativas populares de cambio, sin tardar nomás de un par de meses para mostrar su verdadero rostro al servicio de las transnacionales dando continuidad a la guerra contrainsurgente.

En este contexto, hace unas semanas se potencia una alianza comercial (y seguramente militar) del Pacífico entre Chile, Perú, Colombia, México y Estados Unidos, los mismos que conforman la columna vertebral de la intervención transnacional en Nuestra América.

Paraguay un eslabón débil de la cadena populista

Fernando Lugo, aceptó su destitución sin mayores argumentos, siendo el principal argumento de la derecha reaccionaria su incapacidad de no cumplir sus promesas electorales, además de permitir la muerte de campesins y policías..

La derecha paraguaya nunca fue afectada por el gobierno de Lugo, de manera que no podemos ahora rasgarnos las vestiduras por un gobierno de base popular que no fue capaz de empoderar al pueblo, efectuar una verdadera reforma agraria y alterar el poder de la partidocracia oligárquica.

Para terminar este análisis, ¿qué debe hacer el pueblo boliviano?

¿Es correcto mantener tropas bolivianas en Haití, dando legalidad a las intervenciones de carácter colonial que imponen los Estados Unidos en la región?

¿Cómo el pueblo debe empezar a construir poder (micropoderes) e incrementar su capacidad política, ideológica y material para derrotar el enemigo principal?

Todas estas preguntas son respondidas en tanto y en cuanto los pueblos se levantan, recuperan su independencia de acción y dignidad y deciden avanzar más allá de este populismo, que no es otra cosa que una verdadera rémora.

¡¡¡Por el Socialismo Insurgente!!!


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