El violador conspicuo de derechos humanos se dedicó a reprimir a la izquierda y al pueblo

27.Nov.11    Nacional
    ()

sacha

La violación de derechos humanos de sectores populares en Bolivia se ha venido presentando en los últimos meses siendo la represión a la marcha indígena de defensa del Tipnis la más elocuente. Empero, estas acciones desde el Estado no son indeterminadas como lo pretenden los actuales gobernantes, son cometidas por personas de carne y hueso. En este contexto, la caída del ex Ministro de Gobierno Sacha Llorenti y los procesos judiciales que tiene que enfrentar son evidencia de los excesos delictivos cometidos. Con el propósito de no olvidar les adjuntamos un documento sobre este particular.

El violador conspicuo de derechos humanos se dedicó a reprimir a la izquierda y al pueblo


El violador conspicuo de derechos humanos se dedicó a reprimir a la izquierda y al pueblo

El perfil ideal

Sacha Llorenti se constituyó en el prototipo del Ministro de Gobierno PERFECTO para un gobierno populista y que en su fase implosiva tenía que desarrollar una política de criminalización de la protesta social. Recordemos que después de los asesinatos y torturas realizadas desde el Estado en contra de la población de Caranavi (dos muertos y varias personas detenidas y vejadas) y las protestas del Departamento de Potosí (julio-agosto 2010) se evidenció una faz represiva en el gobierno de Evo Morales.

Para la faz represiva de este gobierno, Sacha Llorenti era el funcionario ideal, pues provenía de la Asamblea de Derechos Humanos y presentaba el mejor perfil para dirigir a una policía desacreditada.

Evo Morales, varias veces dijo confiar en Sacha “por su trayectoria de defensa de los derechos humanos”, argumento esgrimido por el Presidente para que todos confiemos en este ilustre personaje y jamás pongamos en duda su accionar. Pero la realidad es cruel y los acontecimientos recientes han tirado al suelo tanto los dichos del Evo como el perfil del que era portador Sacha Llorenti.

Las acciones más evidentes fueron contra el pueblo y la izquierda

Por suerte la memoria histórica es vigorosa en argumentos, de forma que procedemos a hacer un breve recuento de la gestión de Llorenti en el Ministerio de Gobierno, debe destacarse la arremetida que dio a los movimientos contestarlos y de izquierda:

1 La represión en Caranavi y las maniobras para quedar exento de la imputación contra los autores del asesinato de dos jóvenes de esta localidad. Cabe recordar que la acción represiva conllevo violaciones a los derechos humanos de la población del lugar, con actos de tortura, seguimiento y represión. Todo el aparato del Ministerio de Gobierno se puso en movimiento para salvar la cabeza de Sacha Llorenti, responsable de la cadena de mando que instruyó la intervención policial en esta zona.

2 La tortura y muerte de Olorio. Un detenido es muerto en celdas policiales después de ser torturado. Le colocan una bolsa de nailon en la cabeza y la cierran después de llenar la misma con gas lacrimógeno. El objetivo fue obtener información sobre un asalto al peaje de la autopista El Alto-La Paz. Si bien el tema es materia judicial, lo asombroso fue constatar que la policía sigue actuando bajo las viejas formas de represión a la delincuencia común, es decir, el cambio propiciado por el gobierno se materializó tan sólo en la insignia con la Whipala que ahora llevan los policías en su brazo.

3 El acoso represivo contra los abogados de las víctimas de la represión en Caranavi. Para salvar la cabeza de Sacha Llorenti se difamó y persiguió a abogados de la parte civil, al grado de pretender plantarles droga en sus oficinas para acusarlos de narcotráfico.

4 La detención ilegal e irregular de José Antonio Cantoral, refugiado peruano. José Antonio Cantoral, refugiado de nacionalidad peruana, fue detenido por policías encapuchados en su centro de trabajo el 1 de agosto de este año. Fue imputado por delito de terrorismo, como señala la Red Iberoamericana de Jueces en su Declaración de El Alto, “sin tener ninguna prueba idónea para sostener dichas acusaciones”. Sacha Llorenti, presentó a la prensa al ciudadano peruano y dictaminó desde ese momento su expulsión al acusarlo directamente de terrorismo y ordenar a la CONARE una reunión de emergencia. Sin embargo, tres meses después, la Comisión Nacional del Refugiado (CONARE) “admite violación de derechos fundamentales, falta de pruebas, revoca la resolución de expulsión y responsabiliza por la arbitrariedad cometida a un funcionario del Ministerio de Gobierno” (Erbol, La Paz, 3 noviembre 2011).

5 La deportación al Perú de tres ciudadanos de ese país que se encontraban tramitando el refugio político. A diferencia de Cantoral, los otros tres ciudadanos peruanos no obtendrán beneficio alguno del reconocimiento del error y de las violaciones a sus derechos humanos cometidas por el Estado Plurinacional, pues fueron expulsados y ahora se encuentran encarcelados, cuando todos ellos venían realizando el trámite para su refugio. Si el gobierno boliviano los consideraba “no aceptados ni deseados en Bolivia”, tenía el mecanismo de rechazar su trámite y que ellos busquen un tercer país. Sacha no tenía razón humana ni legal de presentarlos como terroristas y forzar su expulsión al vecino país. ¿Esta es la conducta de un defensor honesto de los derechos humanos?

6 La expulsión del niño boliviano William Fidel Minaya Riveros, quien teniendo todos los derechos de la ciudadanía boliviana fue despachado a una cárcel peruana junto con su madre Blanca Rivero. Sobre la responsabilidad de Sacha Llorenti recae el futuro de este niño boliviano, cuyos derechos fueron violados. El Estado boliviano tenía la obligación de darle cobijo, respaldo y en ningún caso expulsarlo del país. Hoy en día cuál es la situación legal de este pequeño ciudadano: ¿exiliado? ¿expulsado? ¿está de vacaciones? Con esta actitud el Estado Plurinacional defiende el mejor interés del niño?

7 Acoso, denigración y acusaciones no fundamentadas ni probadas hasta hoy en contra de dirigentes y marchistas indígenas defensores del Tipnis (por ejemplo: que recibían dineros, que eran instrumentados por Gonzalo Sánchez de Lozada desde Estados Unidos).

8 Como corolario de su sunch´u luminaria carrera represiva, Sacha Llorenti es el responsable directo (político y operativo) de la represión a la VIII Marcha Indígena por la defensa del Tipnis acontecida el 25 de septiembre del 2011 en la localidad de Yucumo, cerca al puente San Lorenzo del Departamento del Beni. Consecuencias de esta conducta delictiva y criminal de Sacha Llorenti fue su renuncia y el inicio de su procesamiento judicial. Al respecto, el Defensor del Pueblo recomendó “al Fiscal General del Estado que instruya proseguir las acciones penales por la violenta intervención policial acaecida el 25 y 26 de septiembre de 2011, en especial contra los ciudadanos Sacha Sergio Llorenti Soliz, Marcos Jaime Farfán Farjat, Boris Villegas Rocabado, Ramiro Delgado, Karolina Vertiz Arancibia, Edwin Contreras, Diego Pérez, Jorge Arzabe, Adalit Rivero, Ernesto Castro; así como contra los funcionarios policiales Jorge Santiesteban Claure, Oscar Muñoz Colodro, Edwin Foronda Franco, Modesto Palacios Cruz, Oscar Chávez Ruedas, Alberto Aracena, Henry Terrazas Verduguez y otros, identificando a los autores directos, mediatos, indirectos y/o coautores, así como cómplices, encubridores e instigadores de la violación de los derechos humanos perpetrados a los integrantes de la -VIII Gran Marcha Indígena por la Defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure TIPNIS, por los territorios, la vida, la dignidad y los derechos de los pueblos indígenas”.

Sacha dijo, que él prefería asumir las responsabilidades de esta represión en ese momento frente a las consecuencias futuras de su inacción; es decir, que la represión a los indígenas era una especie de “acción patriótica” que sería reconocida en el futuro. Pobre cobarde, a las horas (muchas por cierto) de difundidas las imágenes de esta represión dijo que él no dio la orden de ataque, el famoso “yo no fui”. Semanas después sostiene la excusa de la “ruptura de la cadena de mando”. ¿Hasta cuándo tendremos que soportar a gobernantes que no asumen las consecuencias de sus actos?

Como se nota en el detalle anterior, el Ministro de Gobierno de Evo (Sacha), actuó contra las fuerzas populares por el carácter implosivo de Estado Plurinacional y su consecuente derechización.

Sanabria

No nos olvidamos del General Sanabria, alto funcionario de inteligencia del Ministerio de Gobierno que fue detenido y procesado por narcotráfico en Estados Unidos.

¿Qué relación tuvo con Sacha Llorenti? ¿Por qué su cuñada sigue trabajando en dicho Ministerio hasta el día de hoy?

El Perfil de Sacha al salir del Ministerio de Gobierno

Ya que tanto hablamos de perfiles, conviene terminar este pequeño recuento con la transformación efectuada por este paradigmático personaje.

Sacha es un transformer y es la evidencia viva de que los actuales funcionarios públicos son sujetos sujetados a una estructura de poder que los convierte a todos en funcionales al sistema capitalista y colonial.

Son reproductores del sistema, son la encarnación de las aspiraciones de la nueva élite que nace en las entrañas del aparato del Estado. Y como quiera que el carácter del Estado Plurinacional sigue siendo capitalista, neoliberal, entonces no nos ha de extrañar que Sacha Llorenti termine con las mismas actitudes de todos los gobernantes de turno.