La marcha de la historia bajo la guía incuestionable del trabajo

03.Ago.11    Boletines
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La marcha de la historia bajo la guía incuestionable del trabajo


La marcha de la historia bajo la guía incuestionable del trabajo

El comportamiento de las realidades en un orden civilizacional capitalista está determinado en última instancia por el carácter y sentido de la economía, que en la actualidad es la globalización: “si bien la globalización ha reducido la sensación de aislamiento experimentada en buena parte del mundo en desarrollo y brindado a muchas personas de esas naciones acceso a un conocimiento que hace un siglo ni siquiera estaba al alcance de los más ricos del planeta, las propias protestas antiglobalización son resultado de esta mayor interconexión, sin embargo, la creciente división entre los poseedores y los desposeídos ha dejado a una masa creciente en el Tercer Mundo sumida en los más abyecta pobreza y viviendo con menos de un dólar por día. A pesar de los repetidos compromisos sobre la mitigación de la pobreza en la última década del si¬glo XX, el número de pobres ha aumentado en casi cien millones. Esto sucedió al mismo tiempo que la renta mundial aumentaba en un promedio del 2,5% anual” (Joseph E. Estiglitz: “El Malestar en Globalización”).
La gran paradoja es que a mayor desarrollo científico-tele-tecno-cibernético mayor pobreza; en un orden en donde las cosas, mercancías y riqueza incontrolada adquieren cada vez más legitimidad, legalidad e institucionalidad; donde el po¬der de dominación sobre el hombre y el trabajo tiene que movernos a realizar profundas explanaciones en el ámbito del conocimiento y el saber.
Un ámbito en el que las necesidades superan a los recursos en progresión geométrica (mayor pobreza, menor riqueza), como fueron los escenarios de las sociedades inscritas en el despegue y ascenso de las revoluciones industriales, y hoy sociedades donde el desembozado e incontrolable avance tecnológico genera una riqueza consumista que rebaza todo hálito de comportamiento racional; nos ubica frente a la presencia del ima¬ginario de la Realización de la Riqueza frente al imaginario extremo de la miseria del hombre-sociedad-humanidad; en síntesis, el imperio de las cosas ha reducido al hombre y al trabajo a la calidad y condición de Conglomerado Social Servidumbral.

Capital – Trabajo… conflictualidad en nuevas dimensiones

En la marcha de los procesos de desarrollo social y humano, la potencialidad dinamizadora ha sido y seguirá siendo la confrontación de elementos opuestos que ya Marx nos dijó: Fuerzas Productivas (trabajo-conocimiento-saber: desarrollo tecnológico) frente a las Relaciones Sociales de Producción, estadios que establecen los hombres en la dinámica de la producción de la riqueza material-espiritual; los modos de producción que precedieron al capitalismo (sociedades precapitalistas), en sus momentos culminantes generaron riqueza en proporciones significativas, pero todas ellas no lograron alcanzar niveles cualitativos-cuantitativos como los alcanzados en la modernidad; una situación es lo económico-social inscrito en la fe y la verdad revelada, otra cosa distinta es la construcción de un orden sistémico sustentado en la ciencia, esto nos lleva a reflexionar sobre los ejes y centralidades que mueven realidades distintas; estamos inmersos en una cotidianidad extremadamente individualista y pragmática, el trabajo el referente creador y transformador del hombre-sociedad y su historia es la única opción que por su verdadero carácter y esencia puede resolver las tremendas dicotomías en las que se debate la humanidad; aparentemente esto que acabarnos de sostener puede sonar a verdad de perogrullo; sin embargo, habrá que pregun¬tarse sobre la interrogante de las relaciones económico-sociales productivas.
Veamos a continuación tres grandes espacios de la metamorfosis de la producción de la riqueza:
La relación directa entre productor-producto, prevalencia del valor de uso sobre el valor de cambio; sociedades en donde se prioriza el trabajo (la riqueza para el hombre y el trabajo);
Las relaciones mediáticas, la apariencia sobre la esencia, prevalencia del valor de cambio sobre el valor de uso; productor-mercancía-dinero; capital-producto (el hombre y el trabajo al servicio del capital y la riqueza), y
Producto-Riqueza Incontrolable, el sujeto histórico de primer orden, relaciones de sometimiento y dominación (el poder despótico de la riqueza se impone sobre el trabajo y el hombre); la globalización es condensación de este último espacio.

¿Qué experiencias emergen de los últimos conflictos Gobierno-COB?

De los ocho puntos planteados por la COB y despejando toda mala interpretación discriminativa: reanimación del aparato productivo, derogación del D.S. 21060, e incremento salarial del 15% constituye lo más significativo y sobre los cuales emitiremos criterio.
Productividad y Derogatoria del DS. 21060; el gran problema latente desde el inicio de la vida republicana hasta nuestros días es la falta o carencia de visión y conciencia de país productivo e integrado; estamos firmemente conscientes del carácter y naturaleza el capital y su valor mundializado sobre las economías de la periferia, pero a éstas alturas, esta situación no puede seguir siendo el argumento sacrosanto de un sistema y un Estado que padece de Síndrome de Inmuno Deficiencia Productiva (una especie de SIDA improductivo), enfermedad que se transmite por el árbol genealógico del poder.
El 21060 (modelo neoliberal vigente hoy en día) ha tenido un carácter eminentemente administrativo antiinflacionario; la privatización de la economía, la libre contratación de la fuerza de trabajo, el dejar hacer y el dejar pasar del mercado a la voracidad del capital transnacional fue el resultado de estas “políticas”. Sin embargo ya no resulta curioso ver como el gobierno actual mantiene las bases de dicho modelo, siendo explicable porque el sistema y poder que nos gobierna es de naturaleza y secuencia rentista, prebendal y asistencialista.
Rentista, por la existencia de un Estado que consume sin producir, custodio y gendarme incondicional a los intereses del capital transnacional.
Prebendal, porque la política y el correaje corporativo-sindical (burocracia sindical) se imponen sobre las espaldas de las masas labo¬rales sacrifícales.
Asistencialista, por la condición de un pueblo exte¬nuado, víctima del chantaje y usurpación de poder de interpósitos intereses malsanos, receptor de minucias y dadivas asistenciales.
Por ello surge la gran interrogante interpelativa: ¿en estas circunstancias la bandera salarialista enarbolada por la COB, se habrá traducido en un triunfo? ¿vic¬toria política sostiene el haber logrado el 12% de incremento salarial y que del objetivo estratégico productivo?
Sin producción, esto es generación de riqueza, todas las demás reivindicaciones: empleo-salario=conglomerado laboral, pasan a constituirse directa e indirectamente en un importante factor del vacío histórico, la desarticulación de la fuerza y el poder social como es el trabajo-trabajador-productor. El vacío histórico es la principal arma destructiva del imperio globalizador del capital; frente a este peligro recurrente sólo la participación responsable y organizada de los verdaderos y reales constructores de país, como son los obreros, campesinos, cuenta propias, artesanos, cientistas y profesionales sin tacha, pequeños, medianos y grandes productores con sentido liberador lograran arrancar de este sistemas y de este gobier¬no de turno lo que legítimamente les pertenece; la transfor¬mación y realización del trabajo-producción social-distribución social de la riqueza significa el compromiso en la inserción de los pro¬cesos insurgentes del trabajo.