No a la tortura contra los líderes Mapuches

No a la tortura contra los líderes Mapuches en Huelga de Hambre

No a la violación al derecho de autonomía de los presos mapuches

Ayer miércoles 8 de junio han sido dispersados por la fuerza los cuatro comuneros mapuches que desde hace 87 días se encuentran en huelga de hambre; José Huenuche fue trasladado hasta el Hospital de Los Ángeles; Jonathan Huillical al centro asistencial de Nueva Imperial; Ramón Llanquileo fue llevado al recinto de Concepción y, Héctor Llaitul se le mantuvo en el Hospital de Victoria. La Comisión Etica Contra la Tortura no puede permanecer indiferentes ante este nuevo acto de presión y declara lo siguiente:



DECLARACIÓN PUBLICA

No a la tortura contra los líderes Mapuches en Huelga de Hambre

No a la violación al derecho de autonomía de los presos mapuches

Ayer miércoles 8 de junio han sido dispersados por la fuerza los cuatro comuneros mapuches que desde hace 87 días se encuentran en huelga de hambre; José Huenuche fue trasladado hasta el Hospital de Los Ángeles; Jonathan Huillical al centro asistencial de Nueva Imperial; Ramón Llanquileo fue llevado al recinto de Concepción y, Héctor Llaitul se le mantuvo en el Hospital de Victoria. La Comisión Etica Contra la Tortura no puede permanecer indiferentes ante este nuevo acto de presión y declara lo siguiente:

1.- La dispersión de los presos buscaba su desmoralización, hacerlos, minarlos psicológicamente y alimentarlos contra su voluntad. A nuestro juicio, con este acto, se viola el derecho más íntimo de un ser humano como es el derecho a la autonomía que le es inherente como persona y al ejercicio de la libertad de conciencia que ni la cárcel debe violentar. Es necesario que la opinión pública sepa que al forzar su alimentación, los detenidos son brutalmente amarrados y esposados a sus camas, golpeados, dopados, constituyendo todo ello, actos crueles, inhumanos y degradantes tipificados en la Convención Internacional Contra la Tortura que Chile ha suscrito.

2.- Al respecto, nos sumamos al llamado realizado por el Presidente del Colegio médico de Chile, doctor Enrique Paris que ha remitido una carta a todos los médicos de Chile, con los principios de la Declaración de Malta que dice relación con el respeto a la autonomía de las personas y la conciencia de frente a un tratamiento; vale decir, se insta a los médicos a abstenerse absolutamente de proporcionar contra la voluntad de los presos políticos mapuche en huelga de hambre medicamentos, exámenes y alimentación bajo violencia y tortura.

3.- Por su parte la Directora del Instituto de Derechos Humanos Lorena Fries ha realizado intensas gestiones ante el Gobierno y ha logrado obtener el compromiso de reagrupación en el Hospital de Victoria de los dirigentes Mapuche, como una forma de garantizar la observación de las condiciones en las cuales son tratados. Al mismo tiempo el Senado ha manifestado su disposición a la realización de un trámite inmediato, directo y urgente para otorgarles INDULTO. En esta iniciativa participan senadores representativos de toda la oposición que constituye la mayoría del Senado. Esta oferta es razonable y viable políticamente. De otra parte, Monseñor Ezzati, Arzobispo de Santiago afirmó que “si el mejor camino y el más eficiente para terminar con la huelga de hambre, es el Indulto, bendito sea”.

4.- Con el Indulto Presidencial a los Líderes Mapuche encarcelados y en huelga de hambre, el gobierno de Chile tiene en sus manos la opción de corregir el error recurrente que diversas instancias del Estado han realizado en su contra, partiendo por la criminalización de la protesta social Mapuche hasta la realización de juicios no ajustados a derecho, plagados de aberraciones reñidas con el debido proceso, el derecho a defensa y acceso pleno a la Justicia, bien común que ha sido lacerado en el juicio llevado a cabo en Cañete.

5.- Chile tiene hoy la ineludible tarea de liberar a los presos políticos mapuche y respetar sus derechos humanos.

Justicia y libertad ahora para los líderes Mapuche.
Comisión Ética Contra la Tortura
Santiago 9 de junio de 2011