“Eran tiempos donde era imposible no tomar partido por algo”

24.Mar.11    Periódico Insurgent@
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illimani

“Eran tiempos donde era imposible no tomar partido por algo”

Caso abierto

“… No acostumbrarnos a ver injusticias sin que se nos encienda la ira y la actuación”. Luis Espinal


“Eran tiempos donde era imposible no tomar partido por algo”
Carmen Guzmán Miranda

Rita Saavedra, testimonio de una mujer que antes era militante orgánica y hoy es militante de la vida. Rita es la prueba de que las mujeres resisten mejor el impacto de las derrotas y sacan valiosas lecciones de ellas y no es como “muchos izquierdistas luchadores de ayer, durante el neoliberalismo, que prefirieron dedicarse a pasear su dialéctica por conferencias, semanarios y cónclaves políticos”.

Esta es la historia de Rita, madre de dos adolescentes de 13 y 15 años, se vinculo a la lucha política desde que era estudiante en un colegio privado de la ciudad de La Paz, se vinculó a la combativa Federación de Estudiantes de Secundaria (FES), desde allí y junto a miles de jóvenes emprendió la lucha de resistencia a las dictaduras, afirma sin dudar: “siempre he creído que mi vinculación con las aspiraciones y el proyecto histórico de nuestro pueblo era una opción de vida, trabaje por eso, desde changa, desde el colegio. Somos una generación que ha estado vinculada a la lucha contra las dictaduras y es imposible no haber tomado partido por algo. Y desde entonces se vinculó al Partido Socialista Uno de Marcelo Quiroga Santa Cruz, líder emblemático de aquella organización partidaria.

Ingresó a la Universidad para estudiar Nutrición, desde el inicio entendió que los problemas de la desnutrición de nuestra gente iban más allá de meras soluciones técnicas y que había que darle respuesta política al hambre. El paso por la casa superior de estudios sólo sirvió para reafirmar su compromiso con la lucha de liberación del pueblo boliviano, su militancia en el PS-1, duro sólo los primeros años de universidad. El PS-1 después de la muerte de Marcelo Quiroga, pasó a una posición más electoralista, muchos militantes que decían que seguirían luchando para transformar el país, fueron perdiendo el norte y se iban “acomodando”, y colaborando con los regímenes neoliberales, ahí es cuando Rita decide romper con este partido. Se vinculó al Movimiento Campesino de Base (MCB) y luego entró a militar a una estructura partidaria más radical, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), “que es –según Rita- el mejor intento de la juventud por seguir trabajando la línea política establecida por el CHE en nuestro país, creo que la propuesta del Che sigue vigente. Soy fruto de ese querer aferrarse a cambiar las cosas en nuestro país, desde una organización y qué mejor que la que heredamos del Che”.

Así empieza el trabajo clandestino, pero mimetizada en las masas, desde la resistencia y generando propuestas de cómo enfrentar la arremetida contra los mineros y otros sectores laborales. En un escenario nacional donde el pueblo se movilizaba por los 500 años, “era, dice Rita, como ponerle chullo y ojotas al marxismo”. Mientras que el escenario político internacional era complejo, se iban cayendo los muros (el de Berlín) sobre nosotros, la experiencia de Nicaragua y El Salvador, experiencias tan cercanas a nosotras estaban en problemas”.

“La pobreza es una bofetada en el rostro de la democracia”

Nuestra entrevistada señala que entre las motivaciones más sentidas que la empujaron a la lucha política, lo que la impacto “fue ver tanta pobreza en el área rural y cómo el Estado no daba respuestas a esta situación, y tampoco organizaciones de izquierda como el MIR, el PCB y otros no se hacían eco de esa realidad lacerante, mientras que organizaciones como el POR sostenían que los campesinos eran “pequeños burgueses, propietarios de su tierra”. Lecturas que por supuesto no compartía porque su vivencia con el mundo rural era diferente.

Tiempos en que el precio de la lucha era la cárcel y la muerte

Es la década de los 90s la célula clandestina donde militaba Rita fue vinculado a un operativo, sin pruebas al estilo de los organismos de seguridad del Estado. Era el gobierno de Jaime Paz Zamora del MIR, Guillermo Capobianco y Saavedra Bruno fueron los Ministros del Interior y quienes directamente manejaron el caso de Rita y sus compañeros. En ese tiempo caen otros grupos armados que luchaban contra el neoliberalismo como el Zárate Willka, la Comisión Néstor Paz Zamora (CNPZ) y el EGTK.

Qué paso?

Se nos vinculo a un operativo del que nunca mostraron pruebas. Recuerdo que me sacaron de mi oficina a punta de armas, con un despliegue impresionante, a plena luz del día, trabajaba en AIPE quedaba en la calle 6 de agosto. Los organismos represivos no tenían una denuncia concreta, pero un compañero cayó antes y dio el nombre de mi marido y luego me asocian. Lo único que tenía el gobierno era nuestra pertenencia al ELN. Fue suficiente para que el MIR ponga sus ojos en nosotros. En realidad lo que cae es mi célula, ese grupo pequeño compartimentado del ELN, lastimosamente, hay que decirlo, la infidencia de un compañero, por tomarse unas cervezas hace lo que no debe hacer.

Dónde te llevaron?

Nos meten a los autos de inteligencia, nos llevan directamente al CEIP y empieza el proceso de interrogatorio, estuve 14 días incomunicada. Caer en ese sistema de inteligencia, policiaco, represivo, es doloroso. En ese tiempo caen compañeros del EGTK, era todo un juego político del Estado represivo contra la juventud que no quería quedarse callada, no se resignaba y decidimos seguir dando lucha junto a nuestro pueblo; mientras muchos “maestros políticos” estaban cerrando sus maletas, cobijándose en sus casas, intentando rearmar la teoría desde allá, unos inconsecuentes.

La prensa dice que estuviste desaparecida algunos días…

Si, unos 5 días, casualmente tenía un pariente policía que se dio maneras de enterarse dónde me encontraba. Creo que eso suavizo mi situación, pero no la de mis otros compañeros. Otra cosa que me acuerdo es que cuando el gobierno nos presento en público, nos presentó a los 4 que éramos y a 7 delincuentes comunes. Entonces parecíamos 12 los que habíamos caído y el gobierno con mucha publicidad decía que habían desbaratado a todo el ELN.

Querían hacerme firmar cosas a las que me resistí. Estuve dos años en la cárcel, salí con libertad provisional. Como no había pruebas fehacientes en contra nuestra, el juicio quedó anulado.

Siguieron luchando en la cárcel?

Una vez en la cárcel de Obrajes encontré a Silvia, Raquel y a las compañeras del CNPZ, nos organizamos como presas políticas y gestamos un movimiento pidiendo la amnistía política para los presos. Las torturas y los vicios procesales con los cuales nos habían arrestado y encarcelado, fueron suficientes para armar una movilización nacional e internacional.

Quiénes apoyaron con mayor desición su causa?

Sin duda Waldo Albarracín de la Asamblea de Derechos Humanos y la participación meritoria de Juan del Granado de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento, la Iglesia también nos apoyó, además de nuestros familiares que intentaban solucionar nuestras vidas, porque todos nosotros enfrentábamos la acusación de alzamiento armado con penas de 30 años. Aunque no había pruebas, igual nos vaciaron la mitad del Código Penal, teníamos todos los delitos encima. Muchos nos apoyaron por lo arbitrario de nuestra detención, no fue suficiente apresarnos, sino que al interior de las cárceles nos negaban todo tipo de derechos. Quiero resaltar el apoyo militante de los mineros y de los movimientos sociales.

Pero seguramente algunos les reprochaban

Algunos nos decían “¿A qué se han metido, si sabían que iban a pasar por esto?”. Mucha gente reaccionó como diciendo “no me mires”, “no me toques porque me van a relacionar contigo y puedo caer a la cárcel”. Algunos compañeros “revolucionarios” y los pocos izquierdistas que estaban en el parlamento me recriminaban, me tenían como una sarnosa a la que no había que acercarse.

En este escenario de lucha, qué hacía o decía la Embajada Norteamericana

Mientras se hablaba de amnistía, salió una carta de la Embajada dirigida al gobierno diciendo que le preocupaba que en la cárcel se estuviera gestando un movimiento reivindicatorio de grupos armados que habían ido en contra de los intereses del Estado norteamericano. Esto le costó a Waldo Albarracin entrar en la lista negra y le negaron la entrada a EEUU.

Somos de una generación que se ha jugado con lo que tenía, su propia vida…

Si y seguimos en la lucha contra la opresión, la pobreza, la dependencia. La liberación de nuestro pueblo es todavía un objetivo a conseguir. Me considero parte de un proceso histórico iniciado con Tupak Katari y que continúa. El objetivo grande que es la liberación de nuestro país, no ha terminado, no ha variado ni un milímetro ni siquiera con el MAS. Cuando uno asume el proyecto histórico de nuestro pueblo, lo hace con la convicción de estar con ellos en la lucha cotidiana.

Cuál es tu balance a la distancia

Un aporte importante del ELN es haber cuestionado las típicas vanguardias. Ya no creo que un grupo de iluminados jale al resto del pueblo. Hay que construir procesos organizados, hay que ser militantes de un proceso, hay que trabajar, no por tener una estructura jerárquica, vertical. La historia ha demostrado que el pueblo no quiere eso, han sabido definir en qué momento histórico les va tocar hacer ciertos movimientos como en el tablero de ajedrez. Veo que todavía hay lacras en la izquierda, una lacra es la autofagia, nos comemos entre nosotros, cuando deberíamos generar procesos de unificación, de articulación y de tener objetivos comunes. Algunas veces decíamos “hay que marchar separados, pero golpear unidos” y eso no se da. Con el MAS tampoco se ve procesos unificadores de la izquierda que te propongan cosas contundentes y creíbles para el pueblo.

Qué hacer?

Hay que generar instrumentos de análisis de la realidad, que nos permita junto al pueblo tomar las mejores decisiones y estar con el pueblo cuando tomen esas desiciones.

Qué frustración tienes?

Que no tengo las mismas fuerzas que antes, pero sigo luchando. Ya no es fácil movilizarse, no debería pasar el tiempo en ese sentido. Por otro lado, empiezas a tener un desempeño familiar que te impide ser tan libre para tener una entrega como antes.

Otra frustración es que cuando llegas a un proceso político como este que llaman de cambio, esperas que las dirigencias campesinas asuman su rol, pero no pasa nada, no hay propuestas propias y los únicos que demuestran tener algo de revolucionario e insurgente en este país son la clase trabajadora, los fabriles, los que están vinculados a la explotación laboral. Decepciona que el movimiento campesino no genere liderazgos y los pocos que tienen sea para mantener una cúpula que trabaja más por intereses personales que por un verdadero compromiso con su sector.

Algo más?

Que un aspecto importante, poco trabajado es la participación de la mujer en la política, y en este sentido Bolivia no ha dejado de ser un país colonial, dependiente de la política exterior, especialmente norteamericana y particularmente es un país patriarcal que no permite visualizar el papel de la mujer. Las jerarquías, los liderazgos siguen reproduciendo esa visión colonial, dependiente y patriarca. No es suficiente que hayan 50% de ministras, si estas reproducen los mismos roles verticalistas, patriarcales y los mismos liderazgos de la clase dominante en un gobierno como el de Evo. Ninguna ministra ha tocado la problemática de la mujer o el rol de género que se da al interior de la clase política, porque la mujer sigue siendo la compañera que facilita la participación decisiva del compañero, aún no hemos dado ese salto cualitativo, las mujeres todavía tenemos una batalla que dar, y creo que tenemos mucha más sensibilidad para que esta batalla pueda ser una propuesta para toda la humanidad.