Señor presidente, ¿los asesinos y torturadores de ayer, son inocentes y antimperialistas hoy?

26.Ago.10    Periódico Insurgent@
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fuegomarce

Señor presidente, ¿los asesinos y torturadores de ayer, son inocentes y antimperialistas hoy?


Señor presidente, ¿los asesinos y torturadores de ayer, son inocentes y antimperialistas hoy?

A los desmemoriados, pero también al señor presidente Evo Morales Ayma, cuyo olvido hiere la sensibilidad de un pueblo que siempre tuvo disposición de entregar su propia vida por un mundo más digno, y de hecho lo hizo, sin pedir nada a cambio. A ellos, a los que parecen no recordar, o no querer recordar, les recomiendo la lectura del libro “!LIBRES! Testimonio de mujeres víctimas de las dictaduras”, escrito por un puñado de mujeres, organizadas en el Movimiento de Mujeres Libertad. Con seguridad faltan allí miles de otros testimonios de rebeldía, de coraje y de tan infinito amor no de palabra, sino de vida.

Presidente Morales Ayma, le sugiero se regale la oportunidad de leer estos testimonios, por su cuenta, que nadie se lo lea y resuma, que nadie le haga una interpretación, que nadie le cuente como un chisme de cocina, léalo usted!, a solas con esos pedazos de historia y saque sus propias conclusiones.

Esta claro que no basta leer para conocer, hay que vivir la experiencia, pero si no es posible, hay que ser humildes para escuchar a quienes lucharon resistiendo a las dictaduras militares, que vivieron la Masacre de San Juan (junio de 1967); el Golpe de Estado de Hugo Banzer (21 agosto 1971); el Golpe de Natusch Busch (1979); el Golpe de Luís García Meza (17 julio 1980); la Masacre de la calle Harrington (enero 1980); la Masacre en Amayapampa, Capacirca y Llallagua (diciembre 1996); Masacre en la llamada Guerra por el Gas (octubre 2003). Escuchemos a los testigos que vieron o escribieron sobre el asesinato del sacerdote Mauricio Lefebre ametrallado cuando iba a socorrer a un herido el día del golpe de Banzer; el asesinato del Padre Luís Espinal, el asesinato de Ana Colque ametrallada cuando iba a ayudar a un albañil herido en una casona de San Francisco, y no acabamos…nuestra lista es interminable.

Estos acontecimientos dolorosos para el pueblo boliviano costo miles de vidas, de niños, adolescentes, jóvenes, padres de familia, personas de la tercera edad, discapacitados, estudiantes de colegios, de la universidad, profesionales, amas de casa, obreros, campesinos, curas y monjas tercermundistas, militantes políticos de izquierda o defensores de derechos humanos. Fueron momentos de dolor para miles de familias a quienes los golpistas gatilleros creían sus enemigos, arengaban que los presos, las presas eran enemigos del país, “que eran rojos”, “comunistas”, “guerrilleros”, “sediciosos”, “marxistas”, “ateos” o simplemente pobres.

Bajo estos argumentos miles de personas fueron apresad@s, torturad@s, asesinad@s, exiliad@s. No cabe duda que además el machismo, el racismo, la frustración de los golpistas y torturadores se ensañó con crueldad indescriptible sobre las mujeres, no ahorraron en aplicar sobre ellas todas las técnicas más aberrantes, no les importó si eran menores de edad, si estaban embarazadas, si eran de la tercera edad. Igual fueron apresadas, muchas de ellas con sus hijos pequeños o sus hermanitas menores para chantajearlas, fueron golpeadas, pateadas, violadas, sus cuerpos sin espacio para apagar los cigarrillos, prendidos a propósito para hundirlos en la piel. Lápices tajados para meter al oído de sus víctimas hasta reventar sus tímpanos. Cabezas rotas por los golpes cuya sangre coagulada las tenía coladas a las paredes, sin fuerzas para moverse, metidas en cuartos donde dormían, comían y hacían sus necesidades,

Señor presidente Evo Morales Ayma ¿sabe quiénes perpetraron estas atrocidades contra el pueblo boliviano, contra los más pobres, contra los desposeídos, contra todo aquel que era sospechoso de pensar diferente a los dictadores de turno?, ¿sabe quiénes eran?. Algunos dicen que usted no sabe, yó creo que si, pero eligió el camino fácil del olvido, el camino del punto final. Usted no vivió cárcel, ni fue torturado jamás por las dictaduras militares y tal vez por eso no recuerda nada, pero lea los testimonios, escuche a quienes vivieron para contarlo y sabrá quienes fueron los golpistas y torturadores y sabrá que fueron alumnos formados en la Escuela de las Américas, alimentada desde el imperialismo.

Fueron los militares, a quienes usted en las últimas semanas les lanzó flores y adulaciones al decir que los miembros del ejército “sólo cumplían órdenes” o que son “antiimperialistas”. Me atrevo a sugerirle que crea a su pueblo que es quien recibe las patadas y las balas y no le crea al narco dictador García Meza, quien para justificar sus fechorías y para confundir (y algunos parece que siguen confundidos) declaró que él y las Fuerzas Armadas eran antiimperialistas, pero por supuesto que es una gran mentira.

Señor presidente, la estructura y contenido militar de hoy, es el mismo de ayer, sino, atrévase a dar la orden de desclasificar los archivos secretos del Ejército, como señal de lucha contra la impunidad, porque es una deuda pendiente de la democracia con el pueblo boliviano. Quiero ver a estos “nuevos inocentes antiimperialistas” como usted dice, el día en que deje de darles los bonos que les da, esta vez parece que para dar instrucción militar a “algunos patriotas civiles”, me pregunto ¿será para defender la patria?, ¿contra qué enemigo? Porque muchos de los que querían dividir el país ahora están en el MAS. Señor presidente ¿será que tengo que volver a preocuparme por mi seguridad y la de mis familiares y amigos que siempre hemos luchado contra las dictaduras?, ¿estamos llegando peligrosamente a ese punto?. Definitivamente esto sí merece dejarse como Caso Abierto.