La Revolución de las Clases Infames

14.Ago.10    Periódico Insurgent@
   

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La Revolución de las Clases Infames

El proceso de cambio que, según historiadores, se inicia mucho antes de la reforma agraria y que en las últimas décadas agrega a las “nuevas multitudes”, expresadas en los movimientos y organizaciones indígenas del país podría devenir en lo que Frey refiere como “La revolución de Las Clases Infames”, valiosísimo libro que versa sobre el papel de los esclavos, indígenas y mestizos en su lucha contra el poder de las monarquías portuguesas y fatalmente estancados en una maraña de contradicciones internas que concluyen en la entrega del poder a las mismas clases dominantes. Idéntica historia refiere Zavaleta afirmando que los movimientos sociales en Bolivia han tenido una gran capacidad de resistencia pero bajísima capacidad de victoria.


La Revolución de las Clases Infames
Alicia Tejada Soruco

El proceso de cambio que, según historiadores, se inicia mucho antes de la reforma agraria y que en las últimas décadas agrega a las “nuevas multitudes”, expresadas en los movimientos y organizaciones indígenas del país podría devenir en lo que Frey refiere como “La revolución de Las Clases Infames”, valiosísimo libro que versa sobre el papel de los esclavos, indígenas y mestizos en su lucha contra el poder de las monarquías portuguesas y fatalmente estancados en una maraña de contradicciones internas que concluyen en la entrega del poder a las mismas clases dominantes. Idéntica historia refiere Zavaleta afirmando que los movimientos sociales en Bolivia han tenido una gran capacidad de resistencia pero bajísima capacidad de victoria.

Cuando el MAS incluyó como aliados a ex unionistas y a sus adversarios ideológicos, expresamos que ello no contribuía a revitalizar su ideario político, ni el espíritu creador de sus bases, que apenas habían empezado a expresarse en Tierras Bajas.

Las Organizaciones Indígenas (CIDOB), que hoy marchan desde Trinidad hasta la sede del gobierno sienten que fueron sistemáticamente, excluidas de la victoria del MAS. “El proyecto de poder andino-centrista nos apartó del manejo de la cosa pública y de las principales decisiones que afectan a nuestros territorios” han afirmado recurrentemente los dirigentes de Tierras Bajas y esta afirmación es preocupante.

Sobre el millonario tráfico de tierras y de recursos forestales que algunos “dirigentes” negociaron a nombre de sus pueblos, pisoteando derechos y normas de consulta y aprovechando la absoluta ausencia de protección estatal a los bienes, medio ambiente e instituciones indígenas hay mucha tela que cortar pero ello no justifica caer en generalizaciones discriminatorias para negar a todos los pueblos de Tierras Bajas espacios de poder y poner en duda el derecho al territorio. Habrá que aclarar, de una vez por todas, quiénes han sido los favorecidos con procesos de saneamiento y derechos forestales en las TCO de las Tierras Bajas de Bolivia (quienes incluso hoy se campean en costosos vehículos y habitan lujosas viviendas) y sancionar semejantes delitos que han quedado impunes y que incluyen complicidad de funcionarios públicos con no pocos dirigentes no indígenas.

Los referéndums, cuyo origen es la consulta, son práctica cotidiana en las comunidades indígenas y la justicia comunitaria no es castigo ni crimen, como se publicita irresponsablemente, sino normas y reglas de convivencia que incluyen esta consulta. Por supuesto que sobre los estatutos autonómicos que regirán a una comunidad no vamos a inferir la ampliación de la consulta a la sociedad no indígena. No creo que este sea el tema de fondo de la marcha indígena, me parece que les llegó la hora (a los dirigentes) de repensar la gestión del poder y esperemos que no entren en las fatales y enmarañadas trampas que la historia enseña.