Civilización-Barbarie o las Guerras de cuarta Generación

28.Jul.10    Periódico Insurgent@
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yanqui obama

Civilización-Barbarie o las Guerras de cuarta Generación

Después del ataque del 11 de Septiembre a las Torres gemelas en EE.UU., se implementa ya no la vieja “Doctrina de Seguridad Nacional” (operativa durante toda la Guerra Fría) sino la “Doctrina de Seguridad Democrática”.


Civilización-Barbarie o las Guerras de cuarta Generación

Después del ataque del 11 de Septiembre a las Torres gemelas en EE.UU., se implementa ya no la vieja “Doctrina de Seguridad Nacional” (operativa durante toda la Guerra Fría) sino la “Doctrina de Seguridad Democrática”.

Es un modelo de desarrollo bajo el pretexto de la lucha contra el Mal y la Barbarie, pretende hegemonizar política, militar, económicamente todo el planeta, ya no sólo se trata de enemigos a los Comunistas del Este, sino a todo aquel que ose auto constituirse con fuerza propia e identidad local territorial, criticar al capitalismo y buscar las nuevas formas del ejercicio del poder que requerimos para la felicidad de nuestros pueblos, en definitiva para todo aquel que se considere un insurgente de la vida.

La nueva doctrina define como Guerra de carácter asimétrico, que seria el conflicto beligerante entre una supremacía militar formal regular frente a los pueblos, los movimientos sociales, los pobres, las organizaciones político-militares insurgentes. Donde, la criminalización de la protesta es una estrategia de estigmatización de la lucha contra un modelo de explotación y dominación.

En el concepto de Guerra asimétrica -fundamentación de la llamada Doctrina de Seguridad Democrática-, la guerra y el conflicto social es entendido de manera totalizante es decir, la combinación de aspectos militares, políticos, económicos, psicológicos, de inteligencia, comunicacionales y de control poblacional.

En la practica se despliega fortaleciendo las capacidades de las fuerzas militares y fortaleciendo una relación de dependencia mutua entre fuerzas armadas y el poder civil, siendo la democracia como modelo de Gobierno, el Estado, la institucionalidad y su defensa la excusa para justificar la profundización las relaciones de dominación, control y explotación del pueblo.

En la nueva conceptualización de la dominación y control se subentiende el conflicto social no solamente como la contradicción capital-trabajo o explotados y explotadores en fin ideológico; sino más bien como un conflicto fundamentalmente cultural, se supone que las transformaciones culturales se asientan en el habitus es decir la repetición constante de la acción formadora de cultura y que mejor herramienta cultural que el rito electoral que justifica la democracia y la presenta como único modelo representativo justo y legitimo.

Esta doctrina de Seguridad Democrática parte de la base de la defensa irrestricta de un supuesto principio civilizatorio hegemónico aceptado y legitimado por el poder dominante.
En esta perspectiva cualquier protesta contra el modelo de acumulación capitalista es entendido como un atentado contra el modelo de desarrollo occidental, contra el ethos cultural que civilizara a las otras culturas, presentándolas como atrasadas, así desde el discurso dominante se presenta esta disputa que esta dada básicamente en el ámbito religioso, cultural, social y económico, como la contradicción entre Civilización y Barbarie.