La crisis de la universidad boliviana. La Universidad de San Andrés

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A continuación les ofrecemos un documento sobre la crisis universitaria, con un análisis detallado de lo que sucede con la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de la ciudad de La Paz, donde se establecen aspectos que son comunes al sistema universitario. Con esta información queda más clara la problemática de la juventud que tiene la necesidad de estudiar y que queda a merced de institutos y universidades privadas, una vez que son discriminados de la educación pública universitaria o de las normales.

Durante estos últimos años, los estudiantes bolivianos pensaron que realmente el sistema educativo iba a cambiar, que se superaría el neoliberalismo educativo, que se terminaría la discriminación y que habría un rediseño en base a las promesas de “cambio”, pero al cabo de varios meses, resulta que el sistema educativo sigue siendo el mismo, que la prometida transformación sólo fue de forma, con la inclusión del discurso de la “interculturalidad”, pero que en lo íntimo del sistema, en Bolivia subsiste una educación en función del bolsillo.

La Universidad boliviana está controlada -en su mayoría- por camarillas que funcionan con la lógica del beneficio pecuniario directo, a nivel de Rectores, Decanos y Direcciones de Carrera. Por el otro lado, el Ministerio de Educación bajo las directrices del MAS no cambia en nada las reglas y contenidos de la reforma educativa neoliberal, que incluso ha logrado inscribir en la nueva Constitución Política del Estado derechos explícitos a favor de la educación privada, situación impensable antes por el contundente rechazo del pueblo hacia la privatización de la educación.

Hoy en día, el MAS no tiene nada que ofrecer a la juventud en materia educativa, ha defraudado a los postulantes a las normales, engaña y mantiene un sistema universitario exaccionador y mantiene la tendencia privatizadora. Todo esto, fundamenta las banderas de la necesidad de organizar una fuerza universitaria revolucionaria.



CRISIS DE LA UNIVERSIDAD BOLIVIANA: EL CASO DE LA UNIVERSIDAD DE SAN ANDRÉS

Edición a cargo de:
Cesar Pérez
Luis Soria
Gonzalo Vargas
Porfirio Choque

Crisis presupuestaria, nepotismo, corrupción administrativa y predominio de camarillas docente estudiantiles es el preludio de una privatización de la educación superior.

I.- Privatización de la Educación Superior

El neoliberalismo, vigente aún en la Universidad Boliviana, en su política frente a la Educación Superior de carácter Público, no ocultó su intención de destruir de manera paulatina o progresiva el carácter gratuito de éste servicio. Para los neoliberales, la educación debe privatizarse de la misma forma en que se hizo con las empresas estratégicas del país, como el gas y el petróleo.

Para tal efecto, congeló el presupuesto del sistema universitario en unos ochenta millones de dólares. Este hecho obligó -en las distintas universidades- a las burocracias docentes-estudiantiles comprometidas con esta directriz, ha impulsar la privatización paulatina de la Universidad Pública, unas más privatizadas que otras. Derechistas neoliberales y centro izquierdistas, actualmente cobijados en el MAS, se sumaron al esfuerzo fondomonetarista internacional.

El presupuesto universitario

El presupuesto tiene tres fuentes principales de financiamiento; coparticipación tributaria, presupuesto otorgado por el Tesoro General de la Nación (TGN) e ingresos propios. La coparticipación tributaria (5% de lo recaudado por el Fisco a nivel departamental) es una cifra con muy pocas variaciones y subordinada a la recaudación de impuestos, y en este último periodo beneficiado por el nuevo impuesto creado por la nueva ley petrolera, el IDH, que centralmente beneficia a las universidades de los departamentos productores de petróleo y gas.

El soporte del Tesoro General de la Nación, cuya cifra se negocia con el Gobierno de turno, sufrió un congelamiento desde hace trece años. Los únicos posibles incrementos en esta fuente de financiamiento sucede gracias a las continuas alzas del tipo de cambio, o más propiamente, gracias a la devaluación de nuestra moneda frente al dólar.

Finalmente, los aportes propios tienen como fuente a la recaudación de la administración central (venta de valores para trámites de título de bachiller, legalizaciones, traspaso de carrera, de carrera paralela, etc.) y las recaudaciones facultativas (aportes voluntarios, servicios, cursos preuniversitarios, pos-grado (Los últimos diez años se ha caracterizado por un fenómeno interesante. Los Institutos de Investigación de las diferentes carreras y facultades, han implementados post-grados basura (por su escaso aporte académico), como un mecanismo de recaudación de recursos en gran cantidad. Dichos recursos son poco fiscalizados por las propias direcciones de carrera y facultad, son por ende un foco de altísima corrupción), cursos de verano, etc.). Como vemos es la fuente de financiamiento con un crecimiento sustancial dentro del total del presupuesto.

Cuadro Nº 1. Presupuesto UMSA (en millones de bolivianos)
Año Coparticipación TGN Recaudación propia Total
1998 83.074.737 100.406.884 23.601.287 207.082.908
1999 94.427.397 104.824.789 40.109.758 239.361.944
2000 91.484.785 111.114.274 86.968.080 289.567.139
2001 101.232.849 117.781.130 77.603.466 296.617.445
2002 88.363.717 122.492.376 80.853.262 291.709.355
2003 101.232.849 132.689.385 80.853.262 314.775.496

La masificación Estudiantil y presupuesto

En estos últimos quince años la población universitaria casi se ha duplicado en todo el sistema universitario (en las once universidades), de tal forma que la población alcanza los 250.000 estudiantes. No obstante, el crecimiento presupuestario no ha acompañado equitativamente esta masificación, entre 1995 y 2003, el número de universitarios matriculados en la UMSA subió de 39.212 a 75.000, es decir, más del 50% de crecimiento vegetativo. ¿Dónde salieron los recursos para cubrir las necesidades del crecimiento vegetativo de las universidades? Esta es una pregunta que las autoridades de derecha y centro-izquierda nunca respondieron, y peor aún, la ocultaron.

La campaña anti-universitaria se ha empeñado en criticar el carácter masivo al que ha llegado la Educación Superior boliviana, pasando por alto el hecho de que éste fenómeno aparentemente sólo nacional, responde a características internacionales.

En Francia, el efectivo universitario pasó de 150.000 estudiantes en 1956 a 605.000 en 1967; en América Latina habían 75 universidades con 270.000 alumnos en 1950, pero ya en 1988 habían 450 universidades y 2000 instituciones de enseñanza superior, con más de 6 millones de alumnos. Esta masificación internacional, respondía al crecimiento del capitalismo luego de la segunda guerra mundial (6% en promedio de crecimiento económico), la época dorada que demandaba mano de obra calificada. El otro elemento político que explica esta masificación, es el avance político que se dio en este contexto histórico de la clase obrera.

La crisis capitalista iniciada en los años setenta condujo a los teóricos neoliberales a atacar esta conquista de la clase trabajadora.

En Bolivia los tecnócratas de UDAPE, controlada por neoliberales, proyectaron planes de des-masificación con fechas a cumplir: decían que para el 2007 debería haber un máximo de 30.000 estudiantes en las universidades. Las luchas parciales por democratizar el ingreso a las universidades impidió este objetivo.

Gustavo Rodríguez, conocido intelectual neoliberal y Viceministrio de Educación Superior en la gestión del genocida Gonzalo Sánchez de Lozada, en sendos escritos ha atribuido a la masificación la responsabilidad en la pérdida del nivel académico de las universidades. Según ésta ex-autoridad, al abrir sus puertas la Universidad, ingresaron segmentos con bajo nivel cultural, hecho que presionó a los docentes a bajar también su nivel de enseñanza.

Contrariamente a lo que propugnan los gobiernos neoliberales y de centroizquierda, la masificación da opciones a gruesos sectores sociales para elevar sus conocimientos, al mismo tiempo que permite la unificación de la teoría y la práctica en el marco de una sociedad capitalista, que aliena, que lleva a la barbarie a toda la sociedad. He aquí el motivo para buscar la respuesta a la crisis de las universidades.

La privatización de la UMSA

En 1998 los recursos propios generaban 23,6 millones de Bs. En el 2002 esta suma se incrementó a 80 millones de Bs., aunque la subida más significativa se registró el año 2000 con 86 millones.

En síntesis, los estudiantes –de su propio bolsillo- transfieren de manera directa al presupuesto de la UMSA, casi un tercio del monto global (el 2002 alcanza al 26 % del total presupuestado), ocasionando la pérdida del carácter público de la Universidad.

Los recursos propios se generan mediante dos rubros centrales: los cobros de la administración central (trámites de título de bachiller o a nivel profesional, legalizaciones de todo tipo de documentos, valorados, etc.) y los recursos facultativos (curso preuniversitario, de verano, aportes voluntarios, etc.) y otros como alquileres a kioscos, fotocopiadoras, etc.

Pese al crítico panorama, aún no existe un creíble informe en torno a los recursos generados por los servicios que la UMSA presta a la sociedad (Cursos de informática, de inglés, Clínica Odontológica, etc.). Tampoco hay informes oficiales sobre recursos generados en Post-grado, que los diferentes Institutos de “Investigación” llevan a cabo.

Cuadro Nº 2. Recursos propios frente al presupuesto

Año Recursos Propios Total
1998 23.601.287 207.082.908
1999 40.109.758 239.361.944
2000 86.968.080 289.567.139
2001 77.603.466 296.617.445
2002 80.853.262 291.709.355
2003 80.853.262 314.775.496

La Privatización de la Educación Superior es un fenómeno General

El gradual proceso de privatización, no es fenómeno que se verifica solo para la UMSA, sino que es una privatización a nivel de las once universidades del sistema universitario, unas más que otras.

Las cifras son claras, aunque no reflejan por la falta de fuentes de información confiables, el verdadero proceso de privatización que existe dentro del sistema universitario. Del periodo 1990 al 2000, los recursos propios se incrementaron en cerca de 370%. “Mientras que en 1990 representaba solamente el 7% de los recursos totales, en 2000 este porcentaje subió a cerca de 20%” (Economía y Universidad Pública, Kathlen Lizárraga)

Los cursos pre-universitarios no solo son selectivos y en desmedro de las estudiantes de colegios públicos, sino que tienen un objetivo único, generar mayores recursos para solventar la Educación Universitaria y para ser más precisos los jugosos sueldos de los docentes titulares y los grandes sueldos de la burocracia universitaria

El Ingreso a la Universidad una estafa

Dolosamente se cobra a miles de postulantes el examen de ingreso y pre-facultativo a sabiendas de que sólo un tercio ingresaran como alumnos regulares. Rectorado, Consejo Universitario, Decanatos, el sindicato de Trabajadores y Docentes y los distintos centros estudiantiles están implicados en el fraude.

Por casi una década, la superior casa de estudios contaminada altamente con la corrupción e intromisión de partidos políticos neoliberales, ejecutan una política de restricción a nuevos bachilleres argumentando deficiencia académica, la última administración digitada por miembros del MAS no ha cambiado esta política, en su momento el actual prefecto del departamento de La Paz Pablo Ramos del partido de gobierno, fue el teórico de lo que llamo “ingreso libre planificado”. No obstante, la coerción al derecho constitucional de realizar estudios superiores tiene su verdadero origen en: el congelamiento del presupuesto estatal para educación, y, el destino de este escaso presupuesto fiscal a sueldos y salarios de la burocracia universitaria, superior al 80%.

PGN y coparticipación tributaria congelados

En 1998, el TGN aportaba 100.406.884 Bs. El 2003 aportó sólo 132.689.385 Bs. Es decir, en cinco años sólo incremento 32 millones de bolivianos. Por su parte, la coparticipación tributaria que oscila anualmente de acuerdo a las recaudaciones departamentales de impuestos, aportó 83.074.737 Bs. En 1998, y 101.232.849 Bs. En el 2003 que se traduce en un incremento de 18 millones de bolivianos a lo largo de cinco años, esto en términos nominales.

Se trata de un congelamiento real, si se considera que los ínfimos incrementos no guardan relación con el crecimiento de la población universitaria. En 1998 la UMSA tenía 52.432 estudiantes regulares, sin embargo, para el 2004 esta población llegó a 68.311 estudiantes de acuerdo al Departamento de Planificación y Coordinación.

La burocracia se come el 80% de la torta

De 207.082.908 Bs. presupuestados en 1998 se destinaron a sueldos y salarios de docentes y administrativos 166.308.000 Bs., es decir el 80,31% del presupuesto universitario. En el 2003 se presupuesto 314.775.496 Bs. y de éstos se gastaron 256.121.000 Bs. en sueldos y salarios (81,37%). En términos absolutos la partida 100, de sueldos y salarios en cinco años sube un 25%.

Este dispendioso gasto en el aparato burocrático sumado a la millonaria deuda de la UMSA con el sistema de pensiones, ha impuesto dos alternativas a la Administración universitaria: exigir mayor presupuesto al Estado o incrementar sus ingresos propios. Debido a la afinidad política de la Administración de la UMSA con los gobiernos de turno, se priorizo la segunda opción en desmedro de los estudiantes regulares y los nuevos postulantes.

¿Cómo estafa la UMSA?

Los exámenes de ingreso y los cursos pre-universitarios son la carnada; los postulantes son las víctimas del fraude. Miles de bachilleres aspiran a cursar una carrera en la UMSA, pero sólo hay cupo para pocos como resultado del irracional gasto presupuestario en sueldos y salarios. Todos los aspirantes pagan doble (examen y pre-facultativo), sólo un tercio ingresa.

En 1999 postularon 20.916 bachilleres y fueron aceptados sólo 7.082 (33,86%). El 2003 postularon 20.452 y sólo ingresaron 6.033 bachilleres, es decir, el 30%. Como el ingreso no es libre e irrestricto a la U pese a la obligación estatal de dar educación gratuita, dos tercios de aspirantes quedan estafados y se van a buscar una nueva oportunidad a las Normales, Institutos y Universidades Privadas. Una reducida cantidad va a universidades privadas “baratas” a recibir una formación mediocre.

Docentes y Administrativos se comen el presupuesto en perjuicio de la formación académica estudiantil

La UMSA le roba a un pueblo con derecho a educación gratuita

Objetivo: incrementar sueldos, salarios y burocracia.
Método: incrementando ingresos propios.
Técnica: exámenes de ingreso, cursos pre-facultativos, aportes “académicos”, cursos de verano, post-grado, venta de títulos, certificados, valores, etc.

Mientras unas carreras cobran Bs. 75 por el pre-universitario, otras cobran 400, 450 y hasta Bs. 500.-. Unas Carreras cobran sólo Bs. 27 por la matricula, otras cobran Bs. 90, 100 y hasta 135. Algunas Carreras cobran Bs. 150, 160 y hasta 300, por cursos de verano, cuando otras no cobran absolutamente nada. Lógicamente, los mayores cobros ocurren en Carreras con mayor demanda de postulantes.

La sobredimensionada burocracia universitaria y la corrupción crónica que practican docentes y administrativos (no todos), ha empujado a las autoridades de la UMSA (Rectorado y Concejo Universitario) a inventar formas de mejorar los ingresos propios.

Frente a los escasos e insuficientes recursos que asigna el estado mediante el PGN y la coparticipación tributaria, han sido los ingresos propios la verdadera fuente de auxilio para una administración universitaria siempre condescendiente con los gobiernos de turno.

Si en 1998 los ingresos propios eran sólo 23.601.287 Bs., en el 2003 llegaron a 80.853.262 Bs . Considerando los 314.775.496 Bs. de ingresos totales en el 2003, significa que el 25,69% de los ingresos que tiene la UMSA provienen de los bolsillos estudiantiles (ver cuadro Nº 3).

Cuadro Nº 3
2003 (en millones de Bs.) Ingresos Propios frente al total UMSA 1998
Año Ingr. Propios Total
1998 23.601.287 207.082.908
1999 40.109.758 239.361.942
2000 86.968.080 289.567.139
2001 77.603.466 296.617.445
2002 80.853.262 291.709.355
2003 80.853.262 314.775.496

Si consideramos los ingresos propios en relación a sueldos y salarios, se observa por ejemplo, que en 1998 se gastaba 166.308.00 Bs. en salarios cuando los ingresos propios llegaban a 23.601.287 Bs., es decir, los ingresos propios representaban el 14,19 de lo gastado en sueldos. En el 2003 el pago de sueldos y salarios llegaba a 256.121.000 Bs. mientras los ingresos propios ya llegaban a 80.853.262 Bs. Es decir, 31,57% de los sueldos y salarios estaban cubiertos por sólo los ingresos propios.

Además de incrementar los ingresos propios de la UMSA, los diferentes cobros que se realizan tienen el fin de garantizar un buen nivel de vida a una elite docente, que año tras año duplica -y hasta triplica- sus ingresos con los cursos de verano y principalmente con los cursos pre-facultativos. Pese a tener un sueldo fijo mensual, un pequeño grupo de docentes a parte de recibir los trece sueldos del año, son “premiados” con cuatro o cinco sueldos más.

Curso prefacultativo y de verano

Hasta principio del presente siglo, un postulante abonaba un solo monto para acceder al examen de ingreso. Si reprobaba, el mismo pago realizado al Banco le servía para cursar el pre-facultativo como nueva oportunidad. No obstante, las recientes gestiones bajo iniciativa de los Decanos, duplicaron el cobro por no decir el obstáculo a nuevos postulantes, al cobrarles por separado el examen de ingreso y luego el curso pre-facultativo.

Al margen de la sed de recursos que tiene la UMSA, las múltiples formas de exacción a los estudiantes tienen también la finalidad de asegurar estabilidad económica a la casta docente. Esto se evidencia en que los docentes tienen sueldo fijo durante los doce meses del año más el aguinaldo, pero la realización del prefacultativo les garantiza dos o tres sueldos más. Lo propio ocurre con los cursos de verano que se han convertido en multiplicadores de ingreso para los docentes, cuya calidad académica está en cuestión.

Academicismo como argumento

Para frenar el ingreso cada vez mayor de bachilleres, las autoridades de la Universidad alegan que los postulantes tienen bajo nivel de conocimientos en las áreas necesarias para las carreras profesionales requeridas. Sin embargo, los propios cursos pre facultativos carecen de calidad suficiente como para garantizar un avance regular durante el pre-grado.

Los docentes exigen buen nivel académico, cuando ellos se rehúsan a dar periódicamente exámenes de competencia para conservar sus cátedras. La docencia titular es el peor enemigo de la investigación y la superación de la cátedra universitaria, la docencia en San Andrés, anquilosada como está por el predominio de las camarillas se asemeja mucho al “museo de fósiles” del que nos hablaba el marxista cubano, José Antonio Mella, refiriéndose al plantel docente de la universidad cubana de su época. Muy poco ha cambiado la situación en Bolivia, al extremo que incluso es imposible postularse para cualquier profesional que esté al margen del sistema de corrupción vigente en esta universidad en cualquiera de las Carreras, pues, todas ya tienen sus dueños eternos y en su calidad de tales, muchos de ellos con tiempo completo en una carrera, tienen además 3 o 4 materias en otra, a lo que se suma que muchos de ellos cumplen funciones en otras instituciones, por tanto, quienes acuden a dar clases son sus “ayudantes”, todo por supuesto ante la complacencia de autoridades de carrera, centros de estudiantes y las propias bases estudiantiles, sobre cuyas espaldas el sistema corrupto de la UMSA siembra nabos.

En contraparte, la UMSA cuenta incluso (contra reglamentos) con docentes sin los dos años de experiencia requeridos. Los más ingresan al calor del favor político, pues, carecen de la formación pedagógica adecuada.

La mayoría de los docentes carecen de trabajos de investigación y publicación de libros científicos acordes a su especialidad, algunos amparados en los Post grados mediocres que impulsa la propia UMSA no generan conocimiento alguno, salvo difusiones de escaso aporte al conocimiento de la realidad, al menos, en la facultad de ciencias sociales es más que evidente, de otra manera no se explica cómo han logrado preeminencia personajes mediocres surgidos precisamente de esta facultad que participan hoy de la dirección del aparato estatal burgués, al amparo de sistematizar discursos pre científicos carentes de la más mínima solvencia científica. Es que a nivel nacional ni se evalúan ni se categorizan a catedráticos universitarios, en función a su formación y calidad académica. Sin embargo, es el gremio mejor pagado.

Ciencias Puras: Las cifras de las estafa a los bachilleres

La universidad y las facultades de la UMSA, han encontrado en los cobros a los bachilleres una forma excelente de financiar los sueldos “extraordinarios” de docentes y la manutención de la actividad de la universidad. Las cifras son concretas en todas las facultades. En el informe de indicadores estadísticos de la Facultad de Ciencias Puras, se demuestra claramente esta perspectiva, esto hasta la gestión 2001, hemos completado las cifras con datos que ha proporcionado el rectorado, para las gestiones 2002, si bien existen datos del 2003, estos no corresponden a la realidad.

Cuadro Nº 4 Relación postulantes aprobados
Gestión 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
Postulantes 415 986 1295 1395 1815 2184 2279 2382
Aprobados 130 314 545 523 514 450 679 674
% de aprobación 31 31 42 37 28 20 29 28

En el grafico podemos analizar que la cantidad de postulantes en el transcurso del tiempo no ha parado de crecer en número y de manera relativa con respecto a los bachilleres aprobados. La cantidad de aprobados, nuevos universitarios, si bien crece en los primeros años, en términos absolutos, ya para los últimos años tienden a estancarse, esto por la aplicación de normas que solo tienen el objetivo de que cierta cantidad de bachilleres ingrese a carrera, los famosos cupos, en términos porcentuales se verifica esta tendencia.

De esta forma podemos explicar que cada vez más bachilleres frustrados al no ingresar a la universidad tiendan a la movilización y las autoridades junto a “dirigentes” estudiantiles los voten de los predios de la UMSA, con la participación de la policía, con el argumento de que no son universitarios. ¿Qué paradoja? Las autoridades deberían contestar cuánto dinero ingresa a la UMSA, por concepto de Curso Preuniversitarios y exámenes de dispensación. Se les dice que no son universitarios, y a la vez los postulantes a la U, se han convertido en un sostén del presupuesto.

Son estas políticas “neoliberales” que han llevado a la constitución de una nueva universidad en la ciudad de El Alto (la UPEA). Acaso la defensa de una educación pública y gratuita, que todo dirigente y autoridad dice defender, no contraviene este hecho concreto.

II.- El estamento Estudiantil

Masificación y permanencia en las Universidades

Un fenómeno muy comentado y poco investigado en las universidades, es la masificación del sistema universitario. Lizarraga, una economista burguesa, atribuye este fenómeno, a las bajas tasas de titulación en las universidades, a la politización, al bajo nivel cultural de las capas que han inundado las aulas, que en el pasado fue un lugar sagrado de las “elites” pequeño-burguesas.

Las cifras son claras, en medio siglo las universidades crecieron 4500%, un índice muy lejano al crecimiento vegetativo de la población ¿Cómo podemos explicar este fenómeno?

Los informes de Naciones Unidas, sobre la Educación Superior, han trazado claramente que la masificación de las universidades en “países en desarrollo” es generalizado, de siete millones de matriculados en los años setenta pasaron a treinta millones a principios de los noventa. La conclusión acerca de la masificación señala que no es solo un fenómeno nacional.

Los Estados Unidos en su momento anticipo este proceso ya en la “década dorada” de 1920, pasando de 250 mil estudiantes universitarios en 1900, a un millón y medio en 1940.

“Las razones del proceso descrito se encuentra, parcialmente, en la necesidad de calificación de mano de obra de un capitalismo en expansión (1945-1970), y en las concesiones hechas por el capital para evitar desarrollos revolucionarios en la inmediata posguerra, o lo que es lo mismo, en las presiones de los trabajadores y de la población explotada… Clases y capas sociales, antiguamente marginadas de la universidad, pasaron a tener acceso a ella” (Osvaldo Coggiola, 1998).

Coggiola nos dice que podría “decirse que, así como las nacionalizaciones burguesas son la negación de la propiedad privada en el cuadro de su afirmación, la expansión educacional (y, sobre todo, la generalización de la aspiración a una enseñanza media y superior) manifiesta la tendencia a la negación de la división entre trabajo manual e intelectual en el cuadro de su agudización”. En nuestro país el 2,7% de la población es universitario, matriculado en algunas de la once universidades del sistema, esta cifra crece si aumentamos a los cincuenta mil estudiantes que están en las privadas (2000) y el masivo crecimiento de Institutos de enseñanza Técnica.

Estudiar y trabajar

Esta incorporación, lograda como conquista social de sectores antes marginados de la Educación Superior, ha prefigurado un panorama algo complejo sobre quienes ahora inundan las aulas. Las estadísticas difundidas por Roberto Aguilar, el ex rector de la UMSA, demuestran hasta cierto punto, que un grueso sector de universitarios estudian y trabajan a la vez, universitarios que tienen que además de soportar una jornada laboral, tienen que asumir otra jornada de estudio, el rendimiento académico no es en las mismas condiciones de los universitarios que se dedican a tiempo completo a sus carreras. El cuadro que presentamos, se elaboró a partir de cuestionarios que tienen que llenar los nuevos alumnos, estos formularios no se vuelven a actualizar en el transcurso de la carrera, esta premisa nos lleva a afirmar que el porcentaje de compañeros que trabajan es mucho mayor, según avanzan los años en carrera.

Cuadro Nº 5 Estudiantes que trabajan
Años 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
Trabaja 17.882 18.072 20.357 17.632 18.186 20.940 23.110 24.206 25.963 25.924 27.098 28.215
No Trabaja 19.241 20.662 21.728 21.509 22.952 26.467 29.326 31.455 33.301 34.000 35.756 37.211
Total 37.123 38.734 42.085 39.141 41.138 47.407 52.436 55.661 59.264 59.924 62.854 65.426

La mujer universitaria, su opresión y su participación

Otro de los elementos que es analizado, es la situación de la mujer en la UMSA, en el cuadro siguiente, se demuestra que la cantidad de mujeres con relación al de varones se va estrechando, aunque mayoritariamente la población universitaria es de sexo varón. Otros estudios más profundos son más dramáticos, cuando se trata de explicar la participación de la mujer en el ámbito universitario. El pequeño crecimiento de la relación mujer-hombre, de ninguna forma significa que la sociedad se hace mas “equitativa”, la opresión que sufre las mujeres en la sociedad “patriarcal”, asume nuevas formas, menos evidentes.

Cuadro Nº 6 Presencia mujer-hombre en la Universidad
1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
Hombres 20.188 20.646 21.240 23.184 21.975 22.843 26.038 28.472 29.781 31.612 31.875 33.288 34.638
Mujeres 15.265 16.127 16.831 18.413 17.166 18.295 21.324 23.960 25.880 27.238 28.049 29.566 30.788

A principios de los años noventa un estudio en la UMSA, sobre permanencia, hace evidente los múltiples problemas que tienen los estudiantes para llevar adelante sus estudios y titularse. El 32% se titulan entre cuatro y siete años, el otro 32% entre 8 y 10 años y el 36% en más de diez años. A la vez la grave diferencia entre titulados y egresados, plantea el problema central.

Las autoridades implementaron el llamado programa de titulación para egresados PETAE y flexibilizan las formas de titulación, algo que en muchos casos no es otra cosa que comprar el título, se implementan además nuevas formas, (trabajo dirigido, tesis compartida, titulación por excelencia, etc.), existentes en otras universidades a nivel internacional. Este proceso reduce el tiempo de permanencia en la UMSA, ahora solo el 10,9% de universitarios están más de once años.

A nivel interno, docentes, autoridades, comprometidos con el neoliberalismo, increpaban a los universitarios, en la UMSA y el sistema universitario, el caso más extremo fue la aprobación en la Facultad de Derecho de un reglamento de permanencia universitaria, combatida y derogada no por la oposición principista de revolucionarios, sino por el temor de la reacción estudiantil a nivel general. Este caballito de batalla de los neoliberales a nivel interno, tuvo su máxima expresión en el IX Congreso Nacional de Universidades, realizada en Beni, bajo la batuta de Gonzalo Taboada, que significo el mayor retroceso de las conquistas logradas por los estudiantes, en ese congreso claramente se plantea:

“El presente reglamento del Régimen Estudiantil de la Universidad Boliviana, contempla los derechos y las obligaciones de los estudiantes, tiene los objetivos de normar las modalidades de admisión, permanencia, régimen académico y graduación” (Itálicas y negrillas nuestras)

En este congreso, se da rienda suelta al pre-juicio, aprobándose la posibilidad de imponer una permanencia en todo el sistema de universidades. Es un momento de mucho retroceso en el movimiento estudiantil,

¿Bajo nivel educativo?

Lo que no se puede negar es que el acceso a la Educación Superior de capas antes discriminadas, llevo al ingreso a la universidad de sectores con bajo nivel educativo formal. Pero explicar la crisis universitaria por este motivo, como hace Gustavo Rodríguez, es llevar al extremo el prejuicio clasista y la sobre dimensión del docente universitario mediocre que es lo dominante hoy en algunas universidades. Es negar la Educación Superior, con un único parámetro, del nivel de ingreso y la clase social a la que uno pertenece. No es lo mismo, quien trabaja desde niño, se supera con grandes esfuerzos no tiene dinero ni el tiempo, ni las costumbres intelectuales, de aquellos que holgadamente pueden llevar sus estudios secundarios.

Nuevamente aquí encontramos los viejos prejuicios, propio de los intelectuales acomodados, burocratizados que engordan a costa de los impuestos del pueblo y que forman parte del aparato del Estado.

La masificación es una conquista social

En el pasado la clase dominante había negado el acceso a la educación primaria de las más amplias capas en nuestro país, con el único argumento darwinista del pueblo enfermo y la raza inferior. Gritaron al cielo cuando se logro la educación obligatoria y pública y gratuita, con la reforma educativa de 1953, ahora esgrime los mismos argumentos contra esta conquista social. Que más estudiantes ingresen a las universidades es ya una conquista social irreversible. Este proceso sin lugar a dudas tiene elementos contradictorios, los cobros que se realizan en varias carreras y facultades es un ejemplo de lo dicho.

III.- El parasitismo docente

Una de las características poco investigadas, sobre la Universidad, es el parasitismo del estamento docente. Se ha gastado tinta en contra de los bajos niveles culturales de los estudiantes, sobre las formas de gobierno como cuello de botella de la democracia, o del carácter anacrónico de la autonomía universitaria. Pero no existe ningún trabajo serio sobre el estamento que absorbe la mayor cantidad de presupuesto y es uno de los polos importantes en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Este hecho no es casual, y solo delata los hilos que ligan a este estamento con los partidos de gobierno, con ONG´s, organismos financieros internacionales, etc., para ocultar con seudo teorías, las causas de la crisis de la universidad.

Un hecho importante a constatar es la cantidad de docentes que existe en la universidad y su evolución en el transcurso del tiempo, en comparación con el sector estudiantil.

Cuadro Nº 7 Relación de docentes-estudiantes (UMSA, 1996-2004)
Años 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004
Docentes 1.837 1.861 1.863 1.878 1.885 1.924 1.914 1.933 1.980
Estudiantes 41.138 47.362 52.432 55.661 58.850 59.924 62.854 65.426 68.311

A lo largo de nueve años el sector docente tan solo ha crecido en 7%, y el sector estudiantil en 40 %. Esto quiere decir que la universidad ha crecido un poco más del 50%, ha incrementado en esa proporción las necesidades de cursos, cargas horarias y docentes, como podemos explicar el ínfimo crecimiento docente en este contexto. Lo mismo podemos decir del sector administrativo que en “1995 existían 1.154 mientras que en el 2003, sólo se llega a 1158”. La conclusión es obvia, y como lo propagandizó el ex-rector de la UMSA Roberto Aguilar, estos hechos demuestran que la burocracia no ha crecido, pero dentro de esta media verdad, se oculta un hecho muy conocido por los estudiantes, la formación de las famosas roscas, camarillas docente estudiantiles, que han llevado a una concentración de cátedras en grupúsculos docentes que se comen gran parte del presupuesto universitario.

Desigualdad y estratificación del sector docente

Un grueso sector de la casta docente se incorporó a la cátedra en esos turbulentos años setenta e inicios de los años ochenta, son los viejos izquierdistas reconvertidos en defensores de la democracia burguesa que hicieron carrera con posturas anticientíficas. Cerca de tres décadas de constitución de grupos de presión, de camarillas y roscas, dos décadas de institucionalización (proceso iniciado luego del primer y único congreso de la UMSA), con un conjunto de normas para legalizar su casta. Sus privilegios no los ha obtenido con su lucha, sino que de manera perversa han sido beneficiados por las luchas de la clase obrera y por la lucha de los universitarios en su búsqueda de mejorar sus condiciones de estudio. Este último caso es paradójico, ya que los estudiantes de manera sistemática se han movilizado cada año, sin saber que con su movilización sólo han consolidado los intereses de esta casta parasitaria y sus altos salarios.

Pero como la propia clase obrera no es homogénea, el estamento docente esta estratificado de manera desigual, pero esto de manera relativa, en la UMSA por ejemplo, sólo existe un pequeño grupo docente que se encuentra en las categorías más bajas del escalafón docente.

El “estamento docente”, se aproxima a ser caracterizado como una casta, un conjunto de personas unidas por su status, por un orden jurídico dentro de la sociedad, donde nadie entra ni nadie sale. En las palabras del manifiesto liminar de Córdoba (1918), un régimen basado sobre el derecho divino del profesorado universitario.

Existen dos tipos de docentes: los interinos y los titulares. Los interinos, son quienes no mantienen una relación estable con la universidad, pueden ser removidos de manera rápida, aunque estén años dando cátedras. Los titulares, son una casta privilegiada, quienes ingresan al escalafón docente, son inamovibles. Puede existir que un docente titular pueda ser interino en una o varias materias, esto explica el poco crecimiento de este estamento, aunque exista más y más cargas horarias.

Cuadro Nº 8 Relación docentes-ítems
1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005
Ítems 2.604 2.787 2.864 2.903 2.871 2.946 2.944 2.944
Docentes 1.863 1.878 1.885 1.924 1.914 1.933 1.980 1.946

Ya el 2005 la cantidad de ítems, supera en mil a la cantidad de docentes. Del año 1998 al 2005, la cantidad de ítems ha subido en una cifra de 340 nuevos, en ese mismo periodo la cantidad de nuevos docentes ha subido en 83. Hay ítems nuevos que han sido asignados, a los que ya están dentro de la casta docente, esto demuestra que existe una concentración de las cátedras en pocas manos, en los hechos existen unos mil docentes que tienen dos ítems en la UMSA.

Cuadro Nº 9 Relación docentes-ítems y cargas horarias interinas
1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005
Ítems 2.604 2.787 2.864 2.903 2.871 2.946 2.944 2.944
Ítems-Interino 1.049 1.182 1.037 1.017 865 817 823 572
Ítems-Emérito 147 124 149 163 197 267 296 420

Al mismo tiempo el cuadro anterior nos muestra, la caída de los ítems asignado como docencia interina, cabe recordar que dentro de las normas del régimen docente, son los ítems que no son protegidos por sus normas. Otros de los elementos que se establece en la tabla es el crecimiento acelerado de los ítems asignado a los docentes declarados como eméritos, que dentro del escalafón docente es la máxima instancia que puede llegar un docente en la universidad, con el paralelo incremento de su nivel salarial (que luego abordaremos).

Producción Intelectual de la casta docente

Uno de los parámetros que puede demostrar fehacientemente el carácter parasitario de la casta docentes (Paradójicamente, para el Secretario de la CEUB, Gonzalo Taboada, el estamento docente es el recurso más importante del sistema universitario), es la producción intelectual, a que están obligados por reglamentos. Tomaremos como parámetro las facultades más privatizadas de la universidad, Ciencias Económicas, Derecho y Políticas. Tomaremos un periodo de cinco años, la cantidad de docentes que existen en dichas facultades y las publicaciones realizadas por esta casta en dicho periodo es mínima, imperan publicaciones de escaso aporte científico, cuyo único objetivo es generar la idea de que en realidad la Universidad si produce, aunque sea basura ideológica que coadyuve, eso sí a la conservación del corrupto sistema imperante.

Las ideas que difunden estas publicaciones, lejos de constituir contribuciones intelectuales novedosas, críticas, que contengan aportes epistemológicos son sólo eso, basura ideológica para vanagloria de una universidad que no aporta nada, salvo agentes dóciles al sistema.

El presupuesto y la partida 1000: un agujero negro que sigue creciendo

Hemos planteado que el presupuesto de la universidad es asignado en más de un ochenta por ciento a pagar los sueldos y salarios, eso en la UMSA. El sistema universitario tiene la misma tendencia según denuncia de un ex Ejecutivo del CEUB, “el noventa y cinco por ciento (95%) del presupuesto asignado se gasta en exorbitantes sueldos de docentes y administrativos, existe una cantidad de docentes que pese al decreto gubernamental de austeridad ganan más que el Presidente de la República”.

Cuadro Nº 10 Salarios frente al presupuesto global 1998-2003 de la UMSA
Año Sueldos y Salarios Total de Presupuesto
1998 166.308.000 207.082.908
1999 172.304.000 239.361.944
2000 191.010.000 289.567.139
2001 214.258.000 296.617.445
2002 233.186.000 291.709.355
2003 256.121.000 314.775.496

La tendencia planteada bajo estos parámetros, de la evolución de la partida de sueldos y salarios dentro de la UMSA y por ende dentro del sistema universitario, es al crecimiento acelerado de sueldos y salarios hasta que iguale a los ingresos de la universidad. Este fenómeno está planteado ya hace mucho tiempo. Si solo tomamos los ingresos de la UMSA por parte del TGN y la coparticipación tributaria, veremos que ya la UMSA está en cifras rojas.

Cuadro Nº 11
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010
SOPORTE TGN 111,11 117,78 129,56 132,689 151,137 157,79 163,309 169,025 174,941 181,064 187,401
Coparticipación 84,053 101,23 112,4 101,233 120,978 131,34 133,000 140,342 148,088 156,263 164,889
Total Ingresos 195,17 219,01 241,96 233,922 272,115 289,12 296,309 309,366 233,922 337,327 352,290
Servicios Personales 184,659 214,092 239,632 253,672 266,005 282,491 320,977 351,470 384,859 421,421 461,456
94,62% 97,75% 99,04% 108,44% 97,75% 97,71% 108,33% 113,61% 164,52% 124,93% 130,99%

Este cuadro permite ver la importancia que tiene para la burocracia universitaria, para la casta docente, para los administrativos, la gran ayuda que significa los ingresos propios, los mismos que sacan de los bolsillos de los estudiantes.

Niveles salariales de la casta docente-administrativo

El 80% del presupuesto que va a sueldos y salarios, se distribuye a docente y administrativos. Unos 1155 administrativos y unos 1946 docentes. Se tiene que tener en cuenta que al ser docente se puede ser administrativo (de esos casos hay muchos). Otro elemento a tener en cuenta es que existe más de cincuenta carreras y trece facultades, con autoridades, desde el director de carrera, decano y vice-decano, que también gozan de otro sueldo como autoridad (aquí hablamos de unos ochenta cargos). A la vez existe, unos cincuenta cargos administrativos de la compleja burocracia que hace funcionar a la UMSA, donde son también docentes los que cubren dichas plazas (esto dependiendo del grupo político que maneje el rectorado).

Cuadro Nº 12
Rango total ganado Frecuencia
Bolivianos No. Adm No. Doc
932 1,488 4 205
1,489 2,000 3 144
2,001 4,000 320 324
4,001 6,000 600 305
6,001 8,000 110 294
8,001 10,000 77 221
10,001 12,000 34 195
12,001 14,000 3 129
14,001 16,000 91
16,001 18,000 4 32
18,001 20,000 6
Total 1,155 1,946

El carácter conservador del estamento docente

La lucha de clases de la sociedad en que vivimos se refleja de manera indirecta en la UNIVERSIDAD, no es como en la fábrica una lucha directa, una “guerra civil” dirá Marx. La historia de la lucha universitaria, desde el inicio del proceso de reforma universitaria, el año 1918, hasta la llevada a cabo en los años setenta del siglo pasado, han demostrado fehacientemente, el papel que cumplen los estamentos más importantes del proceso de enseñanza-aprendizaje, el docente y el estudiantil.

De manera casi permanente la casta docente se alinea con los sectores más conservadores de la reforma universitaria, incluso los llamados docentes adeptos de alguna de las organizaciones izquierdistas que hacen trabajo político al interior de la universidad, cuando se trata de sus cargos olvidan todo el discurso que de boca para afuera pregonan y se parapetan ante todo en la defensa de su sacrosanta “cátedra”. El alineamiento docente con los sectores más reaccionarios se lo verifica en el proceso de reforma universitaria, de los años iniciales en Córdoba haciendo alianzas con los sectores reaccionarios oligárquicos. De igual forma, en la llamada “revolución universitaria” de los años setenta, que en su perspectiva claramente revolucionaria alinea el proceso de reforma universitaria con la lucha por el socialismo, algo en lo que los docentes universitarios en su inmensa mayoría no acepta.

Este proceso conservador de la casta docentes es acentuado con mayor profundidad, en el etapa histórica que vivimos. Los años ochenta se vivió lo que algunos teóricos llamaron “viraje conservador” dentro de la intelectualidad de izquierda marxista, la intelectualidad “neo izquierdista” de la que salieron todos los apologistas de un pensamiento mitológico, pre conceptual que han transitado hacia posturas claramente apologéticas y reformadoras de la sociedad capitalista en crisis.

IV Por una reforma de la Educación Superior

Universitarios y Revolución

Un revolucionario afirmaba a principios del siglo pasado que “en los obreros, la diferencia entre padres e hijos es simplemente de edad. En la inteligencia, además, es social. El estudiante, en contraste con su padre y con el joven obrero, no cumple ninguna función social, no siente sobre él la dependencia inmediata del capital o del Estado y es libre para discernir el bien y el mal. En ese periodo todo bulle en él, sus prejuicios clasistas están aún poco formalizados como sus inclinaciones ideológicas, los problemas de conciencia se le presentan con especial fuerza, su pensamiento se abre por primera vez a grandes generalizaciones científicas, y para él lo extraordinario es casi una necesidad fisiológica. Si el colectivismo es capaz, en general, de conquistar su consciencia, es ahora, y precisamente por el noble carácter científico de su fundamentación y el contenido cultural universal de sus objetivos” (Trotski). Estas palabras que precisan certeramente el carácter de los universitarios, se deben tomar en el contexto histórico y social no solo del que escribió, sino de lo recorrido por el movimiento universitario, las movilizaciones que desde hace algunos años protagonizan estudiantes de Santa Cruz, Cochabamba, La Paz, el hito de germen de Revolución Universitaria de Oruro, o la actual lucha que se lleva a cabo en Potosí, plantean una tendencia.

La crisis del sistema universitario, debe ser respondida a todo nivel, ciertamente la universidad continua siendo una institución de la sociedad de clase, como la sociedad está completamente en crisis, incomparablemente más profunda que en la época de la Revolución Universitaria de los años setenta, en esta medida los planteos de profundizar las conquistas logradas en el pasado, cogobierno con mayoría estudiantil, la anulación del régimen de titularidad docente, etc., son el germen desde las tendencias más progresistas de dar una salida revolucionaria a la crisis universitaria.

En el pasado los universitarios junto a los obreros, prefiguraron un tipo de sociedad colectivista, socialista, esa es la envergadura de las tareas que ahora nos impone la situación boliviana.

Defensa de la Universidad fiscal, gratuita y científica

Es un derecho garantizado por la Constitución Política del Estado en concordancia con la Declaración de los Derechos Humanos. El Estado tiene la obligación de asistir gratuitamente con educación al pueblo.

Porque –económicamente- es una necesidad básica cuya satisfacción sólo puede cumplirla el Estado en razón del bajo poder adquisitivo que tienen la mayoría de los bolivianos, resultante de bajos salarios, pobreza y desempleo.

Porque el dólar con que cuenta diariamente el boliviano promedio, es insuficiente ante los costos impuestos arbitrariamente por la Universidad. El costo de oportunidad es desolador: se paga la U y todo lo que conlleva realizar una carrera profesional a cambio de disminuir el consumo personal y familiar (baja calidad alimentaria, menor cobertura de servicios básicos, reducción de gasto en transporte, pago de reducido alquiler en zonas peri urbanas, hermanos que dejan de estudiar, mayor número de integrantes de la familia que deben trabajar, etc.)

Porque el costo de estudiar en universidad es superior a los beneficios obtenidos: baja calidad de la educación, títulos inadecuados a la demanda laboral, empleo no asegurado para los nuevos profesionales, salarios bajos, etc.

Debe eliminarse todos los cobros de la administración central de la UMSA. Eliminación de todos los aportes “voluntarios” “académicos” etc. Aplicación de la regla de oro a nivel del presupuesto. Exámenes a todos los docentes titulares.

A quien debe servir la Autonomía Universitaria

La autonomía universitaria, una reivindicación de características democráticas, planteada como una palanca para desarrollar la ciencia, el conocimiento de la realidad social frente al papel pernicioso del Estado, en la actual coyuntura solo cubre, apaña el manejo doloso, que desde las instancias administrativas realizan las camarillas de turno que llegan al rectorado, las distintas facultades y carreras.

Hemos demostrado el carácter pernicioso de la casta docente, que en perspectiva asfixiara a la universidad, no solo en el plano presupuestario, sino en el académico y más aun en el plano político.

Marzo del 2010