Vota “no” a las autonomías departamentales

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Sol Para Bolivia. Boletín N° 127, Domingo 15 de noviembre, 2009

Vota “no” a las autonomías departamentales
Oruro, Chochabamba, Chuquisaca, La Paz y Potosí

A continuación desarrollamos la fundamentación del Voto “NO” a las Autonomías Departamentales en los cinco departamentos que ya expresaron su voluntad de no permitir la consolidación del modelo de las autonomías oligárquicas.



Vota “no” a las autonomías departamentales
Oruro, Chochabamba, Chuquisaca, La Paz y Potosí

A continuación desarrollamos la fundamentación del Voto “NO” a las Autonomías Departamentales en los cinco departamentos que ya expresaron su voluntad de no permitir la consolidación del modelo de las autonomías oligárquicas.

Autonomía Departamental = División de Bolivia

Las autonomías departamentales, son una propuesta de la derecha que busca la división inminente de Bolivia, pues se basan en el traspaso de competencias del poder central a los poderes regionales, los mismos que son ejercidos por grupos de poder ligados a clanes familiares asentados en el dominio y explotación de la tierra: latifundios, la ganadería; la agroindustria (complejo soyero); la banca y el comercio; los medios de comunicación, entre los principales. Hoy en día los sectores populares pueden tener una presencia departamental inclusive, pero no tienen ningún poder territorializado y muchos menos capacidad departamental de gestión.

Con las autonomías departamentales se consolidará los parlamentos departamentales, con competencias legislativas a favor de los grupos oligárquicos regionales, de manera que se agudizará la disputa por el control político del país. Si se consolida a nivel de todos los departamentos ese modelo de división del país, ninguna acción legislativa nacional podrá evitar que la fuerza centrífuga de este proceso de feudalización haga trizas al país.

Los intereses oligárquicos son tan grandes en las regiones orientales, del norte y sur del país, que el proceso autonómico les permite reagruparse, ejercer el poder regional y segmentar a Bolivia, pues ellos comprenden que el control del gobierno nacional y del legislativo nacional no lo podrán disputar con posibilidades de victoria en la actual coyuntura. Únicamente les queda el camino de la división del país para recuperar la iniciativa política y derrotar al movimiento popular e indígena.

Ojo: vivimos una coyuntura signada por el Golpe en Honduras y la presencia de bases militares norteamericanas en Colombia a manera de dique contrainsurgente

El tema de las autonomías departamentales con su enorme potencia secesionista se ve reforzado por la presencia militar real del imperialismo en el continente. En este nuevo contexto, el accionar separatista de la llamada “media luna” puede obtener un aliciente político inusitado.

Por ello, debemos derrotar políticamente la propuesta de disputa hegemónica de la derecha, ratificando que La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba y Chuquisaca no están por el camino de las autonomías que dividen a Bolivia.

Oruro y Potosí no tienen viabilidad como departamentos autonómicos

Todos sabemos que gran parte de la generación de recursos económicos se encuentra en el oriente del país y que si algún beneficio puede obtener las regiones se basa en los impuestos a la explotación de los recursos gasíferos y petroleros. En cambio, departamentos como Oruro y Potosí, donde el saqueo histórico de los recursos mineros no ha dejado nada para la región, poco o nada de financiamiento tendrán si van por el camino de las autonomías.

La tajada grande del presupuesto de las autonomías departamentales se las llevará Tarija, Santa Cruz, Chuquisaca, luego Cochabamba. Los grandes perdedores serán los departamentos no generadores de gas y que tienen poca población: Beni, Pando y Oruro.

Tampoco nadie puede garantizar que el sistema autonómico pensado para departamentos pueda generar niveles de solidaridad con las regiones más pobres como Potosí y Oruro, mientras que un verdadero proceso descentralizado, puede sin mayor tramite dar recursos a Oruro y Potosí, no sólo para proyectos regionales sino para inversiones productivas con impacto nacional.

A Oruro y Potosí no les conviene la vía autonómica, más si la vía descentralizada.

La Paz es el bastión de la nación, no puede ser reducirse a tener una visión local

La Paz no puede ser autonómica ya que La Paz es el eje articulador de Bolivia y baluarte del proceso de cambio.

El voto en este digno departamento demostrará que no está con las autonomías divisionistas y oligárquicas. Tampoco está para hacerle juego a intereses oportunistas y trasnochados que ven en el tema de las autonomías una vía de legitimidad traicionando el legado de nuestro valeroso Pablo Zarate Willka, cuya gesta le dio a La Paz la oportunidad de ser la sede de Gobierno y la vanguardia en la articulación de la unidad del país.

Los hijos políticos de Zarate Willka no permitiremos que La Paz se reduzca a una región que sólo piense en sí misma perdiendo la perspectiva de ser cabeza de la nueva nación.

Nosotros no podemos ser ingratos y mal agradecidos con Zarate Willka y echar al basurero su lucha.

¿Cuál es el efecto político de que gane el NO a las autonomías que dividen el país en los cinco departamentos?

El primer efecto es el rechazo al proyecto de la derecha que hábilmente logro imponerlo como agenda política en la coyuntura actual, alcanzando neutralizar la propuesta de construcción de un nuevo país y una nueva sociedad, pues debe recordarse que por ejemplo el Estado Plurinacional, hoy ha quedado reducido a una simple consigna, vacío de toda capacidad de transformación estructural del poder vigente en Bolivia. Como muestra está la imposibilidad constitucional de poder alterar la actual tenencia de la tierra, que representa la consolidación del dominio latifundista sobre la misma.

En segundo lugar se evita una división abierta de Bolivia, pues el sistema de autonomías departamentales se muestra como parcial y no como total. Es decir, que la derecha no ha tenido la capacidad de convencer y engañar a todo el país.

En tercer lugar, debe implementarse un sistema mixto de administración: descentralizado y autonómico, lo que genera un desafío al mismo Estado como a las fuerzas políticas populares, pues debe transitarse obligatoriamente a la construcción principalmente de formas de participación popular de la gestión descentralizada, construyéndose los poderes locales y los micropoderes.

Cuarto, de manera inmediata debe implementarse la descentralización, ya no puede haber más demora y engaño, pues esta demanda es parte de la nueva constitución que en el artículo 1.- dice con claridad: “Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país.”

Como se observa, la cualidad de descentralización es prioritaria, siendo accesorio lo autonómico: “y con autonomías”. En ninguna parte se señala que Bolivia será 100% autonómica como condición fundamental, pero si queda evidente que el Estado debe ser eminentemente descentralizado.

Nuestra propuesta: inmediata descentralización

Vamos a organizar a las fuerzas populares, originarias e indígenas para exigir la inmediata descentralización, no sólo departamental, sino también regional y local del “Estado Plurinacional”. Eso significa que el pueblo se organiza para ejercer sus formas de poder a nivel local, así como la articulación de su fuerza administrativa a nivel de espacios territoriales regionales y departamentales.

La descentralización no significa que tengamos instituciones monigotes del poder central, sino estructuras que lideren el desarrollo regional.

La descentralización singifica que la cabeza del sector productor de quinua debe estar en Oruro. Que la cabeza del sector minero tenga que estar en Potosí. Que la dirección, planificación y toma de decisiones para la industrialización del litio tenga que estar en la región del Salar. Por poner sólo algunos ejemplos.

Para que quede más claro. La autonomía implica capacidad legislativa oligárquica que nos lleva a la división del país en pequeños feudos controlados por las fuerzas corporativa de la derecha, mientras que la descentralización nos lleva a mantener la unidad de Bolivia construyendo poder local desde los espacios populares. ¿Qué elige usted compañera o compañero? ¿Cuál es el proyecto de las organizaciones populares e indígenas y cuál el proyecto de la derecha?

Conformación del Bloque Regional Insurgente

Convocamos a la conformación de la Región Descentralizada de Potosí, Oruro Cochabamba, Chuquisaca y La Paz, con el propósito de demostrar al país, que estas regiones pueden constituirse en un polo de desarrollo con una economía comunitaria, con solidaridad y amor a la patria, generando un verdadero desarrollo agropecuario, minero, industrial, turístico en torno a los poderes locales.

Instructivo a las organizaciones sociales

Convocamos a votar por el NO a las Autonomías Departamentales.

Debemos organizarnos para la inmedita implementación de la descentralización del “Estado Plurinacional”.

La descentralización inmediata es PRODUCTIVA, es de recursos económicos e implica el tralado de instancias gubernativas cabezas de sector a los lugares donde se generan los procesos productivos primarios, al tiempo de ir creando las unidades sociales productivas, los poderes locales o micropoderes.

Las organizaciones sociales deberán instruir a sus bases al voto por el NO.

Para el caso de La Paz y Oruro, ratificar nuestro respeto y admiración a Zarate Willka y la lucha de las comunidades andinas que permitieron que La Paz sea cabeza y líder de la nación. No traicionar su legado, no permitir que La Paz sea un pinche departamento autonómico.

Redoblar nuestros esfuerzos por la unidad de país.

No al separatimos, no a la media luna, no a la división del país, no a las autonomías departamentales.

Sol para Bolivia.

PATRIA INSURGENTE POSTULA A
LUCIO GONZALES COMO PREFECTO DE ORURO:6666jy

Para defender, rectificar y profundizar el proceso.
LUCIO PREFECTO

Defender el proceso de la derechización
Rectificar la impunidad del latifundio
Profundizar el cambio mediante la descentralización y los micropoderes