Una coyuntura electoral bien qaima…

20.Oct.09    Boletines
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Boletín N° 126.
Lunes 19 de Octubre de 2009

Una coyuntura electoral bien qaima…

La verdad es que la actual coyuntura política electoral por la que atraviesa Bolivia es bastante aburrida, sin sabor, sin condimento, es decir qaima.


Una coyuntura electoral bien qaima…

La verdad es que la actual coyuntura política electoral por la que atraviesa Bolivia es bastante aburrida, sin sabor, sin condimento, es decir qaima.

Como lo habíamos previsto con anterioridad, el periodo electoral en Bolivia no tendrá mayores novedades en su primera fase a desarrollarse en diciembre del 2009, pero si en su segunda fase de abril del 2010.

Para diciembre, es tan previsible el triunfo de Evo Morales, que incluso este puede ser un problema. Las elecciones son como un partido de futbol entre consagrados, donde el pueblo es a lo sumo espectador: ¿qué interés puede tener si uno ya sabe el resultado final del partido que se juega el domingo? Seguramente los fanáticos –y bien alimentados por fanatismo están- apoyaran a su equipo, “en las buenas y en las malas”, pues el MAS a lo único que aspira es a desarrollar consignas y acciones replicables en los niveles más simples y emotivos de la política. Hace tiempo, sino que incluso siempre, el MAS fue un movimiento amorfo sin ideología clara y sin un norte al cual avanzar. Ratifica esto las mismas palabras de Hugo Chávez, quien en la Cumbre del Alba realizada en horas anteriores en Cochabamba, reclamaba del por qué en la declaración no se mencionaba en ninguna parte la palabra SOCIALISMO, siendo que el Alba es un proyecto que –según él- aspira a sentar alguna base para construir el socialismo. Reclamó airadamente el hecho de que se coloque y se impulse “políticas sociales”, cuando ellas, siempre a lo largo de nuestras historias, han servido como los calmantes o los efectos placebos frente a las políticas de shock implementas en años pasados por los gobiernos neoliberales. ¿Socialismo o políticas sociales? Parece que entre los Ministros y los operadores políticos del ALBA la disyuntiva no es tan grande, pues todos ellos apuestan a las políticas sociales dentro del capitalismo.dfdf

En consecuencia viene la reelección de Evo para seguir implementando algunas políticas sociales mientras trabajan para consolidar la institucionalidad neocolonial.

Pero,… veamos algunos temas que son más de fondo.

Ausencia de una alternativa de izquierda en el terreno electoral

Como presagiamos, la izquierda revolucionaria no ha podido construir una alternativa electoral frente a Evo Morales y las fuerzas de la derecha, que hoy están dispersas electoralmente y desplegando una táctica “carroñera”, pues cada grupo político pretende quedarse con algo del electorado, no importando si son sobras del MAS.

La derecha juega a desgastar al MAS y conquistar segmentos electorales jóvenes e inexpertos políticamente. Consolidar sus bastiones electorales que fundamentalmente son las capitales de departamento, como Cercado en Cochabamba, La hoyada de La Paz, Santa Cruz, Tarija, Sucre, Trinidad y Cobija.

Ni Felipe Quispe, Román Loayza ni otros pudieron construir una alternativa electoral. Y ello se explica no por la ausencia de ganas, sino por la repetición de errores de siempre. En primer lugar, ponerse en actividad política sólo en periodos electorales y motivados por la idea de poder llegar a ser diputados o Presidentes, cuando en el día a día no se hace política, no se construye proyecto, no se desarrolla organización. De ahí viene el segundo error, se pretende ir a una batalla sin instrumento, es decir, sin sigla y por lo tanto se hipoteca toda una trayectoria de lucha para hacer el ridículo frente al MAS. Al final Román Loayza termina prestándose cualquier sigla (incluida una de la derecha) para intentar lograr algún resultado electoral. Y ahí es donde se presenta el tercer error, que nosotros lo dijimos con mucha claridad. Para dar la batalla electoral se debe tener por lo menos UN BASTIÓN ELECTORAL TERRITORIAL, situación inexistente hasta ahora, o por lo menos aspirar al 7% de los votos favorables en algún departamento para tener un diputado plurinominal.

Como ninguno de estos requisitos se cumplen, entonces queda claro que el MAS aparecerá a los ojos del mundo como la opción del cambio, de la izquierda y del movimiento de los pueblos originarias, indígenas y de los campesinos.

De nuestra parte, consideramos que si algún terreno electoral es digno de nuestra atención es el de abril del 2009, pero no con el afán de llegar a alguna concejalía o diputación departamental, sino en la línea de construir referentes políticos locales con poder de mando e involucrados en disputar el poder a la derecha (micropoderes).

Nuestro voto en diciembre no será para Evo Morales ni para la derecha

Tenemos más de una razón de peso para no votar por el MAS y por la continuidad de Evo Morales en la Presidencia desarrollando el proyecto que ya conocemos hasta ahora. En primer lugar no creemos que la profundización del proceso se pueda dar desde el Palacio de Gobierno. Si fuera así, seguramente ya habríamos hecho un primer reconocimiento de este lugar tan singular y hubiéramos desplegado una táctica o estrategia de acercamiento sucesivo o frontal a este lugar. Pero no es así. Parece que la historia nos da la razón. Son más de tres años, muchos funcionarios públicos y millones de dólares y bolivianos que tiene el gobierno a su servicio (incluido cubanos y venezolanos de asesores) y desde esos espacio no se ha hecho nada en serio para cambiar la estructura económica del país, es decir, las relaciones de poder. Toda la agenda del gobierno es básicamente la realización de una revolución democrática y cultural, que de tanto ser superestructuralista, empieza ya a aburrir. Por eso no cambia la situación de explotación, opresión y dominación que sufre nuestro pueblo. Las economías familiares siguen casi igual como durante el periodo neoliberal privatizador, pues los bonos (entrega de pequeños recursos a ancianos y niños en edad escolar) no logran dar una solución integral a temas como el empleo digno y permanente, la mejora y abaratamiento de los servicios, el acceso a alimentos, la mejora en la tecnificación y el acceso al estudio superior, etc.

Aspiramos a ser una alternativa en revolución al MAS, por ello no podemos votar por Evo y sus muchachos y muchachas. Los insurgentes en diciembre haremos un voto de confianza en nosotros mismos, en el socialismo insurgente, en nuestra ideología, en la teoría revolucionaria que acuñamos cada día. Nos acordaremos de los muertos del pueblo y ratificaremos nuestro camino en la senda del Che.

El actual gobierno no llega a la categoría de gobierno reformista, porque no sabe a dónde va. Lo que sabe es que no puede subvertir el orden que ha heredado y del cual se alimenta.

¿Por qué Evo Morales no debate con nadie?

Alguna gente que habló en persona con Evo nos comentó la impresión posterior con la que se quedaron: “Evo no tiene nada, no tiene proyecto”. Y parece que eso es evidente. Evo no tiene proyecto de revolución alguna. Lo que tiene es un gobierno populista, pachamámico, envilecido en sí mismo y demandante de apoyo para justificar sus incoherencias. Por ejemplo: un día se declara marxista leninista en un evento internacional, pero antes y días después declara su respeto incondicional a la propiedad privad, obviamente hace referencia a la propiedad sobre los medios de producción. Habla de derrotar a los neoliberales, pero mantiene incólume toda la política neoliberal en la esfera comercial, en la producción de alimentos y en el relacionamiento comercial con la región y con el mundo. Impulsa el ALBA pero al mismo tiempo mantiene toda la política comercial neoliberal de la CAN, ALADI, etc.

Si algo nos enseño José Martí y cualquier simple revolucionario o revolucionaria es a guardar coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Evo Morales es incoherente desde la punta de sus cabellos hasta la punta de sus zapatillas deportivas. Pero, ¿por qué tiene apoyo? Podríamos decir que por interés y algo de esperanza. La gente izquierdista cree que por este camino algo progresista se puede lograr. Por el otro lado, la gente indigenista o indianista cree en sus lazos étnicos con el Presidente y que por esa vía algo de dignidad se puede lograr, claro sin realizar una verdadera política de descolonización que traería como efecto no deseado el marginamiento de las políticas culturalistas para dar paso a los temas económicos, espacio donde de verdad se define si un pueblo es libre o esclavo.

En el contexto electoral: ¿Por qué Evo no sale a “aplastar política e ideológicamente” a la derecha neoliberal? ¿Por qué reclama un dialogo entre ricos y pobres cuando tiene el apoyo de más del 60% de la población? ¿Qué le impide avanzar por la vía al socialismo, cuando la oposición está dispersa y no tiene fuerza?ghhfh

La verdad es que el gobierno del Evo es pura fachada. Incluso, las políticas sociales supuestamente más eficaces son un engaño o no son lo que parecen. Pongamos algunos ejemplos: el Bono Juana Azurduy no ha podido superar las limitaciones de un débil y enfermo sistema de salud, de manera que los esfuerzos en publicidad y propaganda no justifican el grado de cobertura del Bono. El Bono debería beneficiar entre 450 y 500 mil mujeres, niños y niñas sin embargo su cobertura real es de 14 mil personas, es decir, sólo un 3,11%.

El gobierno decide dar tierras a campesinos en Pando, pero sólo por cálculo político, pues necesita una mayor población inscrita en dicho departamento para ganar un senador más. ¿El gobierno del cocalero Evo Morales está resolviendo el tema de la tierra a favor de los pequeños campesinos e indígenas en todo el país? No.

Por ello, en muchos sectores populares se escucha decir lo siguiente: … ni modo, esta vez más tendremos que votar por Evo…

Evo no debate, ni siquiera con la derecha ideológicamente más pobre, porque tiene miedo quedar en evidencia. Es que para Evo y el actual gobierno es muy fácil armar proclamaciones en monologo. Sólo Evo habla, nos cuenta de sus vicisitudes de dirigente sindical inexperto, escuda sus errores en su relativa ignorancia, se victimiza, anuncia sus logros en tono de experto, en fin nadie interactúa con él, salvo en tono de aplauso. No hay críticas, aclaraciones, comentarios, sugerencias. Él es el activo, el pueblo es siempre el pasivo. El pueblo sólo escucha. Pero parece que todo tiene su tiempo y lugar. En muchas concentraciones, movilizaciones y actos, el tema de ser espectador va cansando a la gente. Empieza la decepción y en muchos casos la resignación.

Pasa que si bien los discursos de Evo son patéticos, al mantener su apoyo popular o incrementarlo, para él mismo y sus allegados, la conclusión lógica es la siguiente: no importa la calidad de lo dicho hasta ahora, lo importante es que funciona.

De esta manera ya sabemos quién será reelecto, y por ende, lo que pasará los siguientes meses.

Se fractura el poder judicial, premonición de la futura pugna interparlamentaria que se avecina

Dentro del equipo del MAS hay interesantes abogados y abogadas, que durante muchos años lucharon por construir un mejor país. Hoy en día viven en carne propia una tarea poco gratificante: saben que lo que hace el gobierno no es lo mejor y más claro, pero ni modo, han decidió empujar este carro. Pues bien, resulta que en Bolivia, desde la derecha y desde el mismo gobierno se han desplegado acciones judiciales y sobre los jueces para ganarlos a favor de uno de estos bandos.

Pero es el caso del MAS y del gobierno el que más llama la atención, pues su responsabilidad es mucho mayor. Para empezar, desde la Asamblea Constituyente el MAS tuvo la posibilidad de modificar la estructura y funcionamiento del poder judicial. Sin embargo, tomaron la decisión de realizar sólo cambios cosmetológicos en materia jurídica. Por ello, introdujeron la justicia comunitaria y solamente la elección de magistrados, a sabiendas que la crisis de la justicia en Bolivia es histórica y estructural.

Luego, el gobierno se ha lanzado a la campaña por controlar todo este poder, de una u otra manera. Y finalmente, pretende utilizarlo como instrumento coercitivo, como todo gobierno de turno. Sin embargo, el resultado no es el esperado, ya que se tiene una fractura del poder judicial en dos partes: por una parte, el poder judicial de Santa Cruz y algunos jueces de Pando, que han asumido la defensa de los operadores de la Media Luna, tanto de aquellos operadores paramilitares y políticos como los de la Unión Juvenil Cruceñista, etc. De manera contraria, el gobierno, ha logrado el control aparente del poder judicial de La Paz, de manera que empuja acciones judiciales desde está jurisdicción, dándole un rol centralista y nacional, cuando el programa descentralista y autonomista de la derecha ha ganado amplio apoyo, especialmente dentro del mismo gobierno. De esta manera ha surgido a vista y paciencia de todo el pueblo, pero también de los mismos abogados una realidad incuestionable: en Bolivia tenemos ya una fisura, un quebrantamiento del poder judicial en dos: uno a favor por entero del gobierno, con acciones centralistas y jurisdicción nacional desde La Paz y otro fuero judicial opositor.

Lo grave de esto es que el gobierno se esfuerza en empujar esta situación a límites extremos, como si estuviera de acuerdo con el resultado evidente que se avizora. Pero este tema no está aislado, presagia la futura lucha que se va a dar entre dos parlamentos: el nacional y los parlamentos departamentales en la media luna.

Pugnas interjudiciales, pugnas interlegislativas, parecen aproximarse en el horizonte del país, teniendo al mismo gobierno del MAS como ferviente propiciador.

En realidad el MAS nunca tuvo un proyecto de transformación del poder judicial por otro cualitativamente diferente, es decir, propio, lejano de su matriz colonial, liberal y republicana.

En todo caso, es interesante ver el manejo de discurso que hacen los operadores del gobierno. Varias veces hemos escuchado decir lo siguiente: “la oposición del senado bloquea la aprobación de la Ley Anticorrupción Marcelo Quiroga Santa Cruz”, cuando en realidad esta es una mera consigna para justificar su falta de eficiencia, por cuanto hoy en día existe el Ministerio de Transparencia y lucha contra la corrupción dentro del gobierno de Evo Morales, con competencias de investigación de fortunas y delitos de corrupción, dotado de una serie de mecanismos para la pesquisa y persecución penal, que también lo regula y permite el conjunto de normas vigentes en el país en materia penal. Entonces queda claro, que si no hay justicia en Bolivia, no es porque el gobierno sea la victima de la derecha, sino porque éste es un tema estructural, de poder y que no tendrá solución real mientras en el poder sigan las clases y oligarquías dominantes, Sino, pregúntenle a Gonzalo Sánchez de Lozada. Y eso es lo que más duele. ¿Cómo es posible que teniendo una correlación de fuerzas tan grande, el MAS no pueda hacer marchar un juicio contra los autores de la masacre de octubre del 2003?hfhdfh

Ahora gana Evo: por fin se acaban los pretextos

Va a ser muy bueno que Evo Morales sea reelecto con dos tercios de voto popular. Es más, por fin el MAS tendrá el control tanto de la Cámara de Senadores como de Diputados… y entonces … no tendrán pretextos para no hacer nada.

Durante estos dos últimos años el MAS se ha lavado las manos señalando que sus medidas no han sido implementadas por el boicot de la derecha en el senado. Pues bien, nosotros les recordamos que durante el primer año de gestión, el MAS controlaba: El poder ejecutivo (Evo Morales), el Senado (Santos Ramírez), la Cámara de Diputados (Edmundo Novillo) y la Asamblea Constituyente (Silvia Lazarte). ¿Qué hicieron durante esta gestión?

Hoy por hoy, el voto popular puede darle al MAS el control de las cabezas de estos poderes, de manera que ya no habrá excusas ni pretextos.

Manoseo a los migrantes

Finalmente no se puede terminar este breve recuento de la coyuntura boliviana sin hablar de los hermanos y hermanas migrantes en el extranjero.

Si uno lee atentamente la nueva Constitución, puede darse cuenta que el sector de los migrantes prácticamente está excluido en cuanto a su reconocimiento como actor popular y sector que merece la atención del Estado boliviano y la defensa y protección de sus derechos. Algo de esto se perfila cuando se reconoce su derecho al voto. Sin embargo, el pacto entre el MAS y la derecha parlamentaria sepultó dicho derecho, violando la nueva Constitución, al señalar que sólo el 6% del padrón electoral nacional sería empadronado para votar en cuatro países: Brasil, Argentina, España y Estados Unidos.

Lo que indigna es el manoseo político que han hecho del tema, precisamente ambas fuerzas políticas, es decir el MAS y la derecha.

Una vez que Evo constató el apoyo popular en otros países que tiene el proceso abierto por la lucha del pueblo boliviano desde los años 2000, reclamó la inscripción total de los migrantes, cuando él precisamente fue el que dio luz verde al acuerdo político pactado con la derecha que limitaba al 6% la inscripción de nuestros hermanos en el extranjero.

En una jugada política, acuso a la derecha de no querer ampliar la inscripción, de manera que ahora, que ha pasado el tiempo y se han cerrado las inscripciones se ha podido constatar que sólo es un pequeño grupo de migrantes el que se ha logrado inscribir, dejando marginados nuevamente a esa gran mayoría de compatriotas que tuvieron que salir de nuestra tierra buscando mejores días.

De nuestra parte, manifestamos nuestra solidaridad y respeto con nuestros compatriotas y les señalamos que su derecho al voto, evidentemente es vulnerado por este tipo de pactos con la derecha, que ya nos dicen el verdadero contenido que adquiere este proceso.

Sin embargo, ambos sabemos que la lucha es larga y que deberemos seguir avanzando tanto en Bolivia, como en los países donde nuestras hermanas y hermanos viven para lograr un mejor futuro y una nueva sociedad.

Insurgentemente suyos.