Realidad nacional – historia: Nuestros territorios y pueblos antes de la invasión

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Hace varias semanas, personas de la Cátedra participaron en varias jornadas de formación política en Santa Cruz, aportando con nuevos conceptos e interpretaciones sobre nuestra historia. A continuación se transcribe parte de dichos materiales.

Realidad nacional – historia: Nuestros territorios y pueblos antes de la invasión

Una concepción propia sobre nuestra historia

“Arrancaron nuestros frutos,
cortaron nuestras ramas,
quemaron nuestro tronco,
pero no pudieron matar nuestras raíces”.
CUC.


Hace varias semanas, personas de la Cátedra participaron en varias jornadas de formación política en Santa Cruz, aportando con nuevos conceptos e interpretaciones sobre nuestra historia. A continuación se transcribe parte de dichos materiales.

Realidad nacional – historia: Nuestros territorios y pueblos antes de la invasión

 Una concepción propia sobre nuestra historia

“Arrancaron nuestros frutos,
cortaron nuestras ramas,
quemaron nuestro tronco,
pero no pudieron matar nuestras raíces”.
CUC.

La concepción occidental y colonial sobre nuestra historia (historia oficial) ha sido uno de los argumentos centrales para justificar el despojo y la destrucción de nuestras naciones originarias, al tiempo de ser la principal carta ideológica que se juega el Estado a fin de mantener el sistema de dominación.

Todos los continentes han tenido sus propios procesos de desarrollo autónomo bajo contradicciones internas completamente particulares: África, Asia, nuestro continente han tenido su propio desarrollo antes de la invasión por Europa.

Los sectores dominantes locales y los regímenes coloniales, neocoloniales e imperialistas de ayer y hoy, “trasladaban mecánicamente la concepción idealista de la historiografía de occidente a la historia de los continentes sometidos por el colonialismo europeo, y desde luego, a la Historia de Bolivia” (MCB, 1992).

La historiografía occidental en todas sus variantes, niega el carácter nacional integral del desarrollo de nuestras primeras sociedades. Estas concepciones abarcan la NEGACION TOTAL de nuestra INTEGRIDAD HUMANA Y NACIONAL.

Las distintas categorías con las que nos han definido muestran la negación de nuestras integridades; ellos han definido a las sociedades de estas tierras como las correspondientes al salvajismo, a la barbarie, o nacionalidades sin estado, culturas (superestructuras al aire), indios (definición colonial con la que Europa a visto al resto de los pueblos del mundo).

Ya en 1845 José Martí, refutando a uno de los ideólogos del colonialismo de apellido Sarmiento, señalaba que de ninguna manera podía aceptar que “civilización” es algo que se ha realizado en otras tierras, concretamente en Europa, y “barbarie” lo que tiene lugar en Nuestra América. Martí, en vez de esa oposición veía como en nuestro continente se armonizaban elementos naturales y civilizadores.
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Nuestra concepción sobre la historia proviene de un profundo análisis del desarrollo de nuestros pueblos y del análisis materialista de la historia.

En el marco del choque colonial entre Europa, por una parte, Asia, nuestro continente (Abya Yala o América) y África, por otra, “la Colonización de nuestros continentes sería la realización de nuevos horizontes universales en donde se intenta integrar a los continentes originarios y a sus naciones al poder de los países Europeos en los que emergían y se consolidaba el capitalismo”. (MCB, 1992)

Más antes de este horizonte de unificación universal en Europa se dio el horizonte de unificación del Imperio Romano que integró dentro de éste a casi la totalidad de las naciones europeas. El colonialismo romano después de su crisis dio paso al período de las sociedades nacionales feudales, seno del cual emergerá, gracias al desarrollo interno de sus contradicciones, ampliado al mismo tiempo al desarrollo del colonialismo occidental sobre todo a América, las sociedades o naciones capitalistas.

Únicamente desde la “conciencia en sí a la conciencia para sí” es que podremos narrar lo que nos ha sucedido, pero no como parte del “lamento boliviano” o del quejumbroso relato de lo ocurrido en estos más de 500 años, sino desde la rememoración de la historia para acusar a los que se aprovecharon de la situación de poder que tenían y aún tienen.

 El Estado Colonial nace de la imposición tras una acción militar de conquista

Es imprescindible establecer el punto de partida, que no es otro que la explicación de ¿Quiénes somos “nosotros”, es decir, el conjunto de pueblos víctimas del Estado?

Necesariamente partiremos por explicar quienes eran los primeros pobladores de estas tierras, el nivel de avance que teníamos y las características principales que determinaban nuestra forma de vida y organización, para explicar luego, el momento de la llegada de los europeos y el inicio del Estado Colonial, con su significado de holocausto.

 Mosaico multiétnico con desarrollo autónomo y milenario

Contrariamente a lo que comúnmente puede pensarse, para referirnos a nuestra historia más remota necesitamos del auxilio de la cartografía, es decir, de los mapas ( ) para ubicar la presencia de las culturas y pueblos en el espacio. Hablamos de localizaciones concretas y de construcciones territoriales en base a sujetos históricos.

El espacio es testimonio de la realización de la historia, a través de la dinámica de los lugares y de su significado, la localización (ver también Relph, 1976). La localización se distingue del lugar porque sitúa a este último. La localización introduce la noción de diferencia, de relatividad: un lugar no es necesariamente igual a otro. “La localización es, entonces, un acto so¬cial de inscripción de un lugar en la especificidad: ¿Dónde está?, ¿cómo está?, ¿cómo se diferencia?”. (Mazurek, 2006)

 Nuestros pueblos vivían en territorios y no en simples espacios

La construcción del mapa del territorio de nuestros pueblos es fundamental para demostrar su dominio originario. Pero esta definición de “territorios originarios” no se presenta carente de sentido.

Según Maryvonne Le Berre: “El territorio se de¬fine como la porción de la superficie terrestre apropiada por un grupo social con el objetivo de asegurar su reproducción y la satisfacción de sus necesidades vitales” (Bailly, Perras et al., 1995: 606).

Así, el territorio tiene cinco características:

1. El territorio es localizado y, como tal, tiene características naturales específicas.

2. El territorio se basa en un proceso de apropiación, es decir, de cons¬trucción de una identidad a su alrededor. Por eso, existen signos de apropiación que pueden ir desde la denominación hasta la delimita¬ción de fronteras, pasando por formas abstractas de reconocimiento.

3. El territorio es un producto de la actividad humana porque existen procesos de manejo y de transformación del espacio apropiado por parte del hombre. Son acciones del hombre sobre el territorio, que acumula las prácticas territoriales ligadas a la historia, la cultura, el nivel tecnológico, etc. (tenencia de la tierra, sistema de producción, rastros arqueológicos, etc.).

4. El territorio es dinámico, es decir, cada territorio tiene una historia y la construcción de un territorio dado depende en gran parte de su configuración anterior.

5. La definición de un territorio es relativa a un grupo social, es decir que puede existir superposición de territorios de varios grupos socia¬les.

¿Cuáles la diferenciación entre el territorio y el espacio?

Los caracteres de diferenciación son la apropiación y la identidad: “el territorio es al espacio lo que la conciencia de clase es a la clase, algo que se integra como parte de sí mismo, es decir, que estamos dispuestos a defen¬der” (Brunet, Perras et al., 1993: 480); ‘'’una forma objetivizada y cons¬ciente del espacio” (Brunet, 2001: 17).

Otra diferencia fundamental entre espacio y territorio es que el pri¬mero se caracteriza por un sistema de localización mientras el se¬gundo se caracteriza por un sistema de actores.

Finalmente, no todos los espacios son territorios, solamente los es¬pacios que son vividos pueden pretender una apropiación; pero todo territorio tiene sus espacios.

 Mapa del mosaico

En los territorios que tuvieron nuestros pueblos existía un mosaico multiétnico, donde la diversidad se complementaba por un desarrollo autónomo, con complejas relaciones de unificación y separación del mosaico de pueblos. Sin embargo, para abordar estas relaciones, previamente se debe elaborar una síntesis geográfica-regional general de dichos territorios. Para ello, asumimos en enfoque de José Teijeiro Villarroel (2007), quien aporta a la definición de la regionalización y diversidad étnica cultural en estos territorios.

Según este autor, se debe contar con criterios sencillos pero claros para abordar esta síntesis geográfica, superando algunos prejuicios, ya que existen “ciertos esquemas mentales estereotipados en base a datos incorrectos, o mejor dicho incompletos como, por ejemplo, pensar que la Amazonia es tan solo selva (particularmente el “bosque húmedo siempre verde), llanura, color verde, caluroso, de ríos caudalosos, en el que viven grupos étnicos selváticos (por que viven en la selva), diversa y rica fauna y flora, etc.

Este esquema mental estereotipado no responde al hecho de que el concepto de Amazonia esté determinado por una cualidad definida por el criterio de cuenca; ( ) y no debería ser posible que se intente emplear tal nominativo para una sola parte de toda la región conceptualmente implicada”. (Teijeiro, 2007)

 Perfil fisiográfico de Bolivia

Uno de los principales referentes-guía de trabajo para la definición de la síntesis geográfica es el “perfil fisiográfico”; perfil que permite una clara percatación de la impresionante particularidad del corte o “transecto” de la configuración altitudinal boliviana.

Percepciones generales: ( )

Elaborado en base a: Muñoz (1977), Morales (1990), INE (1999), Superintendencia Agraria (2001).

• La primera percepción está relacionada con la marcada existencia de tierras altas (TA, vincula¬das principalmente con el Altiplano) y tierras bajas (TB, que es identificada con la “llanura Chaco amazónica”)

• Otra significativa característica es la relación altitudinal con las diferentes zonas (fría, templa¬da, subtropical y tropical). Dicha relación esta¬blece que el dato “térmico” está concretamente determinado por el dato altitudinal.

• La notoria existencia de TA y TB muestra una región intermedia denominada como “subandino” -que bien podría ser vista como una región de transición-, que permite establecer una “línea” de inicio o de conclusión de las regiones tan mar¬cadamente diferentes como son las TA y las TB.

• La franja del subandino posee un área que conlleva propiedades compartidas tanto de lo andino propia¬mente dicho, como de la llanura Chaco amazónica; propiedades que no deberían ser obviadas.

Datos altitudinales relevantes:

• Cimas cordilleranas: de los 5.000 hasta los 6.532 (Sajama).

• Puna: húmeda entre 3.000 y 4.200m, seca entre 3.600 y 4.200 m (cf. Mihotek, 1996).

• Zona subandina: de 501 a los 3.000m. (cf. Superintendencia Agraria, 2001). Involucra toda la zona subtropical y templada y parte de la tropical. De acuerdo con Cécile B. de Morales (1990) la región de los Yungas va de los (más/menos) 1.500 (valles profundos) has¬ta los 3.400 m (ceja de montaña).

• Llanura Chaco amazónica: de los (más/me¬nos) 200 hasta los 500 m, que, de acuerdo con Urioste y Pacheco (2001) y la Superintenden¬cia Agraria (2001), corresponde a las tierras bajas dicho con propiedad.

• Sierras chiquitanas: de 200 hasta los 1.490 m, Cerro Chochís (cf. Muñoz. 1977).

• Escudo Brasileño o escudo precámbrico: de 200 hasta 900m. (cf. Muñoz, 1977).

 Delimitación de la región subandina

La franja del subandino, que en cierto sentido separa (o une) las tierras altas de las tierras bajas, forma una línea que se encuentre sobre los 501 msnm. El trazado de la línea comprendería los siguientes referentes de carácter general: ( )

Departamento de La Paz

El sur de la provincia Iturralde, donde se encuentra la serranía del Bala (o parte de ella), y parte de la cuenca del río Tuichi que es un segmento del límite entre las provincias Tamayo e Iturralde.

Departamento del Beni

La línea subandina oriental cruza parte del extremo suroeste de las provincias Ballivián y Moxos, área en la que se ubica la serranía de Eva-Eva.

Departamento de Cochabamba

La línea subandina oriental prácticamente recorre el departamento de Cochabamba en dirección noroeste hacia el este, cruzando las provincias de: norte del Chapare (Villa Tunari), norte de la provincia Carrasco (gran parte de las secciones Chimoré, Puerto Villarroel y la sección Pojo).

Departamento de Santa Cruz

El trazado del subandino ingresa a Santa Cruz por la provincia Ichilo (asumiendo una dirección norte sur), parte de la provincia Florida, sobre todo la sección de Samaipata; provincia Valle Grande secciones

Postrer Valle y Masicuri, y luego ingresa a la provincia Cordillera (en el sector lindante con la provincia Luis Calvo de Chuquisaca) hasta el extremo sur de la misma.

Departamento de Chuquisaca

La última estribación del subandino ingresa por la zona suroeste de la provincia Cordillera de Santa Cruz, cruza la franja sureste de la provincia Luis Calvo (municipio de Huacaya) y se interna al departamento de Tarija.

Departamento de Tarija

Cruza de norte a sur la provincia Gran Chaco (sector oeste de la misma: entre 63° y 64°) y concluye en las cercanías de la población de Yacuiba, frontera con la República de Argentina.

En cuanto a la “línea” (o frontera) occidental del subandino, ésta cruza todos los departamentos ya indicados excepto Santa Cruz. Su delimitación general es algo más conflictiva ya que, de acuerdo con el dato hipsométrico (501-3.000m) y fisiográfico, ésta “cortará” eco-regiones ya determinadas tal como se deduce de la comparación entre el dato ecoregional e hipsométrico, lo cual evita su observación.

Los criterios de ubicación y clasificación dominantes han sido el fisiográfico, el hipsométrico y el hídrico, a partir del cual -y en función al criterio de cuenca-, toda la franja subandina se distinguirá por una división que prácticamente se inicia en la intersección sur de la provincia Cordillera de Santa Cruz con la de Luis Calvo de Chuquisaca; cruzando horizontalmente esta última y la de Hernando Siles hasta el oeste de la provincia Nor Cinti; provincia que será bordeada y/o abordada en dirección sur noroeste.

Respetando las diversas propiedades y/o particularidades de los diversos criterios de clasificación empleados, la sección norte de la franja subandina será denominada región subandina amazónica y la sección sur como región subandina platense.

La región subandina amazónica bien podría ser subdividida, dada su prolongada extensión, entre norte y sur a partir de la intersección ecoregional entre los valles secos mesotérmicos y bosques de montaña (Yungas y Chapare); subdivisión que se deja de manera implícita por su operatividad. Finalmente, cabe señalar que la franja subandina, tanto la amazónica como la piálense, contempla la integridad de las zonas templada y subtropical, internándose en parte de la tropical.

 Región de las tierras altas

A partir del límite occidental de la franja subandina, se inicia el territorio de las tierras altas. Esta es una región bastante compleja debido a sus accidentes geográficos. Dicha complejidad induce a tratar esta región desde el referente del “perfil fisiográfico”, el mismo que muestra una configuración compuesta por una “puna altiplánica”, que se encuentra en medio de dos colosales regiones montañosas (las cordilleras occidental y oriental). La altitud, en general, va desde los 3001 m hasta los 6.532 m (cumbre del Sajama ubicada en la cordillera Occidental).

La cadena montañosa oriental, cuyas entreveradas delimitaciones han conducido a diseñarla de manera poco precisa (por ello también es que su línea será segmentada en el mapa), es una región que pertenece al área andina. Pero también, y de acuerdo con el criterio de cuenca, es parte tanto de lo amazónico como de lo platense. Consecuentemente, ésta será dividida en dos, al igual que el subandino, y, en éste sentido, la parte norte será denominada cadena montañosa andino amazónica y la sur como cadena montañosa andino platense.

En cuanto a la cadena montañosa occidental, ésta corresponde a la región andina y demarca, casi en su integridad, la frontera con las repúblicas de Perú y Chile. Entre las dos colosales regiones montañosas se encuentra, como ya se indicó, la “puna altiplánica” (o simplemente Altiplano) que tradicionalmente se la ha considerado como una extensa pedillanura con varias serranías, -cerros aislados-, que tiene las características de una cuenca cerrada. El Altiplano puede dividirse en una parte sub húmeda y otra árida (Montes de Oca, 1982).

La primera de ellas será denominada Altiplano norte que comprendería, básicamente, las regiones circunlacustres (lagos Titicaca y Poopo). En cambio la segunda, que vendría a ser el Altiplano sur, se inicia al sur del lago Poopo, que es desde donde comienza una región caracterizada por la presencia de grandes salares y pampas desérticas (Montes de Oca, 1982)

 Región de las tierras bajas

Normalmente se la ha denominado como “llanura Chaco beniana”, “Chaco moxeña” o “Chaco amazónica”, ésta última es la que mayor propiedad semántica regional posee o expresa si se toma en cuenta que la principal macro diferenciación está relacionada con el criterio de cuenca.

Como bien se señala en los distintos nominativos indicados, su principal característica es ser una extensa llanura que se inicia -visto desde la perspectiva occidental- al píe del subandino, con una altura de entre 200 y 500 msnm; altura que solo variará significativamente en el área donde está ubicada la serranía chiquitana ( ) que, de acuerdo con el mapa hipsométrico, partes de ésta puede alcanzar hasta los 1000 m o 1.490 m (cerro Chochís), según Muñoz Reyes (1977).

El mapa síntesis respetará la macro diferenciación regional compuesta por las cuencas amazónica y platense; diferenciación que además -y entre otras consideraciones- es la única que permite establecer una clara frontera en un espacio de poca diferenciación ecoregional y fisiográfica.

o Delimitación de la llanura amazónica ( )

Por la gran extensión del espacio amazónico de tierras bajas y, además, por su gran diversidad de ecosistemas, se decidió, por motivos operativos, dividirla en tres:

Amazonia norte

Departamento de Pando.

Provincia Iturralde (con excepción de su parte suroeste).

Provincia Vaca Diez (Beni) y norte de las provincias Mamoré e Itenez.

Principal criterio diferenciador: toda la región esta tipificada como: región de bosque húmedo estacional tropical.

Amazonia centro

Departamento de Beni (excepto las regiones señaladas en amazonia norte, y el sur de las provincias Ballivián y Moxos), norte de las provincias Guarayos, Ñuflo de Chávez y Velasco del Departamento de Santa Cruz. Finalmente una pequeña parte del norte de la provincia Chapare de Cochabamba.

Principal criterio diferenciador: proviene del referente ecorregional en el que se muestra una zona dominada por la región de sabanas, que se extiende desde las proximidades del río Beni hasta las proximidades del río Itenez (frontera con el Brasil). Esta amplia llanura fue formada por la acumulación de cientos de metros de sedimentos finos.

En esta región se ha incluido, por motivos operativos, la parte denominada como bosque tropical transicional entre la Amazonia y la Chiquitanía.

Amazonia sur

Parte del sur de las provincias Ballivián, Moxos y Marbán del Beni, norte de Cochabamba (norte de las provincias Chapare y Carrasco) y el resto de Santa Cruz no involucrada en la Amazonia centro, ni en el espacio correspondiente a la cuenca del río de La Plata.

Criterio diferenciador: principalmente se ha considerado la ausencia de sabanas que es lo que caracteriza a la Amazonia centro, y su singularidad ecológica constituida por una transición entre lo semi húmedo y llanuras bajas secas que comienza, mas o menos, en el paralelo de la ciudad de Santa Cruz y se extiende desde allí hacia el oriente y al sur a lo largo del frente sub andino… (Muñoz Reyes, 1977).

El límite sur de la Amazonia sur es la división Ínter cuenca entre lo amazónico y lo piálense.

o Delimitación de la llanura Chaco platense

Esta región contempla toda el área sur este de Bolivia delimitada por la “frontera” configurada por:

a) el espacio que divide la cuenca platense de la amazónica,

b) la línea oriental del subandino platense y,

c) la frontera boliviana con las repúblicas de la Argentina, Paraguay y Brasil.

La línea que divide a ambas cuencas se desplaza de norte a sur a partir del hito “4 hermanos” ubicado al norte de la provincia Velasco del departamento de Santa Cruz (frontera con Brasil); cruza la provincia Chiquitos por el sector medio del municipio de San José de Chiquitos, e ingresa a la provincia Cordillera hasta el municipio de Boyuibe, concluyendo en la provincia Luis Calvo de Chuquisaca entre los meridianos 63o- 64° oeste y paralelos 21°-20° sur.

 ¿Quiénes habitaban lo amazónico y chaco platense?

La región amazónica y chaco platense es bastante extensa y tuvo como componente la existencia de un verdadero mosaico diferencia de pueblos, muchos de los cuales migraban de regiones de lo que actualmente es Brasil o Paraguay.

El primer aspecto que vamos a establecer es la antigüedad de estas culturas diversas.

 Antigüedad del hombre en la región amazónica

Uno de los principales problemas que impide conocer la antigüedad del hombre en la Amazonia, esta relacionada con la “falta de materia prima adecuada para la manufactura de instrumentos de piedra, y la poca resistencia al clima de los artefactos de hueso o de madera… Así, la presencia de habitantes “sin cerámica” en esta área, con una economía caracterizada por la caza y la recolección, no puede ser confirmada, por ahora…” (Melatti, 1973).

Los datos relacionados específicamente con los llanos de la cuenca amazónica provienen especialmente de la región brasilera en la que, de acuerdo con ciertos informes señalados por Stuart (1996), existen dataciones de hasta 32.160 años a.C.; ( ) dataciones que de acuerdo con el investigador son dudosas y controvertidas. ( )

Hasta antes del 2.000 a.C. se observa en la literatura arqueológica, una serie de anotaciones relacionadas con “tribus”, “gente nativa”, etc., cuyas menciones están vinculadas con actividades de sobrevivencia como la caza y la recolección. En este contexto, tiende a predominar el análisis de tinte difusionista centrado en el “desplazamiento” de caracteres conectados con dichas actividades. Stuart (1996) identifica con el nominativo de “paleoindio” a la gente dedicada a la caza, a la recolección y a una incipiente práctica agrícola, y con el término de “población neolítica” a los conjuntos sociales en los que comienza a primar la actividad agrícola, la vida aldeana, la elaboración de cerámica y tejidos.

Una vez instaurada la creación de la cerámica, a partir del 2.000 a.C. se puede, de acuerdo siempre con Stuart (1996), “reconocer los sitios ocupados y distinguir las tradiciones culturales”. En este contexto se intensifica la mención de dos principales familias sociolingüísticas amazónicas: la arawak y la tupi, las mismas que, según Lathrap, Oliver y otros, ya se encontraban relativamente expandidas en la Amazonia central que es donde se originan ( ) desde el 5.000 a.C. ( ) Melatti presenta una datación algo más tardía ya que según él, “en el Brasil central y meridional la cerámica sólo aparece en torno al año 1.000 a. C, y es considerada como indicadora de la presencia de poblaciones tupi-guaranís” (Melatti, 1973:27).

Melatti solo hace referencia a la población tupi guaraní en la Amazonia centro. Ello se debe a que él adopta la posición de Aryon dall´gna Rodríguez, para quien el “tronco arauaco” se extiende a partir del sur de Venezuela y el extremo occidental de la Amazonia brasilera en relación con Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. (cf. Melatti, 1973:55-56). Estas distintas particularidades interpretativas distan mucho de coincidir y formar esquemas ordenados y consensuados, y ello se debe al hecho de que las investigaciones, especialmente arqueológicas en esta tan compleja región, están aún en pleno desarrollo; estas investigaciones, en su gran mayoría ya reconocieron la significativa presencia e importancia de las siguientes familias en la Amazonia: Arawak (o arauaco), Tupí, Macro-jé, Caribe, Pano y Xirianá, Tukano y Nambikuara. (cf. Melatti, 1973).

De todas las familias citadas, solo los Arawak, Tupi y Pano están presentes en las tierras bajas y sectores del subandino boliviano, ( ) en cuya configuración multiétnica existen algunas otras no mencionadas en el precedente texto de referencia, y que serán vistas más adelante, incluyendo las aún no clasificadas.

 Moxos: impresionante cultura hidráulica

La historia de la diversidad multiétnica de esta región es también un tema bastante complejo, ya que ésta, por lo que se deduce, se habría realizado en varias oportunidades y en distintos tiempos. Consecuentemente, no existiría una continuidad temporal y cultural en su configuración. Es decir -y valga la redundancia- existirían varios y distintos procesos configurativos tal como se puede observar, por ejemplo, en los indicios etnohistóricos de Moxos, región en la que se desarrolló el núcleo de la impresionante cultura hidráulica.

El pueblo de Moxos manejo una maravillosa tecnología hidráulica, logrando modificar la naturaleza a su favor, a través de una red hidráulica de canales, diques y lagunas que pasaron a habilitar extensas áreas para el cultivo, conocidas como camellones. Esta tecnología sofisticada hizo de la sequía e inundación eventos favorables para la producción agrícola, piscícola intensiva y la conservación de la ecología. Los estudios realizados por Kenneth Lee por mas de 20 años conducen hacia la existencia de una cultura cuyos asentamientos humanos se ubicaron en lomas artificiales, conocidas como islas bosque por su apariencia al erguirse en la inmensidad de las sabanas como únicos lugares elevados con vegetación, donde los restos arqueológicos encontrados en superficie, sumando a la extensión de los campos de cultivo y su productividad, muestran que sus habitantes debieron superar la población actual de Bolivia. El área que cubren los campos de cultivo todavía visibles abarca 20.000 km2, ésta área, a finales de los años 80 fue igual al total de la superficie cultivada en toda Bolivia. Por los sedimentos depositados en las inundaciones estaciónales, parte de los campos elevados se han perdido, aunque es mayor la superficie de obras civiles de estos extraordinarios constructores cubierta por el monte que lo usa como punta de lanza para su propagación, cambiando a veces completamente el paisaje (CIAB, 2000).

Varios investigadores, como Métraux, Steward, Faron, Nordenskióld, etc. (cf. Denevan, 1980) indican que fueron los arawak quienes generaron toda la dinámica vinculada con la cultura hidráulica concentrada en Moxos, y existe una fuerte tendencia a adscribirse plenamente a ésta corriente interpretativa, la que se vigoriza en base a una serie de datos y criterios como los siguientes:

Primero: Meggers (1971:60) indicaba que: los tupí guaraní y arawak… tienen una familia que se difundió ampliamente en las tierras bajas orientales; y se estima que estas dos migraciones [léase difusión] ocurrieron alrededor de 1.500 a. C.

Segundo: Kenneth Lee (s/f), quien investigó de manera intensa el tema de la cultura hidráulica en Moxos, señaló que ésta se desarrolló entre el 1.000 a.C. y el 1.200 d.C. que es cuando fueron abandonadas y añade el comentario de que no hay fechas antiguas pasado 1.000 a.C. en la Amazonia boliviana por que nadie las ha buscado, aunque existen secuencias de cerámica muy antigua en Moxos sin fechar.

Tercero: los datos que en cierta medida atestiguan la presencia arawak en Moxos, surgen del seguimiento que se realizó en torno a la difusión de la cerámica de estilo policromo; ( ) a la que se le añade la construcción de montículos. Esta cerámica… que muestra influencia Arauquinoide… comenzó a elaborarse en el Orinoco medio. ( ) Este estilo fue llevado al suroeste, Madeira arriba… y había alcanzado la isla Marajó… [ubicada en el Brasil y en la que ya se observan] los montículos artificiales… Parecidos generales en la decoración de la cerámica sugieren que las culturas pobremente conocidas en la región de Mojos… estaban relacionadas con las culturas de la tradición polícroma [es decir, Arawak] (Stuart, 1996:230 y ss.).

Cuarto: la gran complejidad social (en la que se incluye lo lingüístico), política y económica que implicaría el desarrollo de la impresionante cultura hidráulica, solo se podría haber realizado en un contexto socio cultural altamente homogéneo, y esta condición o determinante conduce a considerar la presencia de un compacto compuesto por los arawak.

Quinto: no existe ningún rastro, hasta donde se conoce, de presencia tupi guaraní en Moxos. Según Albo (1989) los chiriguanos, que forman parte de la gran familia guaraní, llegaron desde el este en los siglos XV y XVI de la presente era. ( )

Las diversas situaciones socio culturales indicadas, y la relativa coincidencia cronológica entre Megger y Lee, inducen a considerar que la responsabilidad de todo lo vinculado con el desarrollo de la cultura hidráulica era plenamente arawak. Sin embargo, las investigaciones realizadas por Denevan señalan que… “no hay pruebas concluyentes para afirmar que los arauak hayan sido los responsables de todos los trabajos de tierra en Mojos, que los trabajos de tierra no se habían construido antes de la llegada de los arauak ( ) o que los trabajos de tierra no fueron construidos por otras tribus después de la llegada de los arauak”.

Definitivamente, hasta el momento, no se sabe con certeza quiénes fueran los agricultores de la sabana de Mojos… George Plafker… cree que estos trabajos… fueron construidos por un pueblo desconocido que desapareció (Denevan, 1980:55,221-223). ( )

En relación a la cerámica, advierte que son difíciles las correlaciones de los estilos cerámicos con las calzadas, con las culturas arqueológicas de otros lugares, con las culturas históricas en Mojos… (Denevan, 1980:54)

Con el “abandono” o “desaparición” del componente social relacionado con la cultura hidráulica, aparentemente, concluyó un proceso configurativo étnico cultural dando paso, posteriormente, a uno nuevo con el que estaría relacionada la actual diversidad; diversidad que en gran medida debería ser considerada, dentro de lo relativo, como distinta a la anterior ya que ésta -la nueva- entre otros aspectos, no continuó con la tradición inherente a la cultura hidráulica y además, los indios actuales, en cuanto se sabe, no saben quién las hizo y qué edad tienen… (Plafker, citado en Denevan, 1980:223). Esta situación conduce a reflexionar sobre la propiedad de muchas interpretaciones sobre las que incluso se han estructurado ideas como el de pertenencia ancestral de esas tierras.

Como se ha podido observar, no existe el dato necesario y suficiente mediante el cual se pueda explicar todo el complejo proceso étnico cultural mencionado. Sin embargo, existen algunas hipótesis y una de ellas es la sustentada por Meggers (1971), quien señala que: Algunos rasgos que antes eran inexplicables han empezado a cobrar sentido al proyectarlos sobre el fondo del medio ambiente. Por ejemplo, la multitud de lenguajes y su distribución en forma de mosaico se hacen comprensibles frente a las drásticas modificaciones del clima que ocurrieron en los últimos 10.000 años. ( ) Solo hay que postular que algunos grupos emigraron o se adaptaron a las condiciones cambiantes, mientras otros persistieron en los enclaves de la selva. La separación de las poblaciones antes homogéneas, provocaría diferenciaciones culturales y lingüísticas (Meggers, 1971:62).

Se entendería, consecuentemente, que una drástica modificación del clima habría ocasionado el fin de la cultura hidráulica; lo que a su vez está relacionado con la separación de las poblaciones produciéndose, así se deduce, la configuración de la actual diversidad étnica cultural.

Denevan no coincide con Meggers en el tema de las modificaciones climáticas, pero tampoco se aleja mucho de lo que la citada autora indicó ya que para él esta diversidad [la actual] es el resultado de la “dispersión de las tribus” y de la difusión de rasgos culturales (Denevan, 1980:77). Lógicamente es evidente que la diversidad es un producto de un proceso de dispersión, y sea como haya podido ser éste, lo cierto o lo real es que en los territorios amazónico y platense de Bolivia existe una gran variedad de grupos étnicos y muchos de ellos lingüísticamente diferenciados.

En este actual contexto multiétnico, y muy especialmente al inicio de él, la familia Arawak tendría que ser considerada como la de mayor incidencia socio-geográfica ya que llegó a ocupar, de acuerdo con la extensión sociolingüística, gran parte de las tierras bajas de lo que hoy es Bolivia.

 La nación guaraní

Los Guaraní, fueron caracterizados como un pueblo de gran espíritu de aventura y agresividad guerrera, provenientes por el lado de Brasil y el Paraguay, habían migrado de manera permanente y durante casi cien años hasta llegar a los territorios de la Cordillera el año de 1470 (Región Chaco Platense). Las causas que habrían ocasionado su migración, serían las siguientes: una crisis de carácter económico provocado por la reducción y el agotamiento de los campos de cultivo, el aumento demográfico de consideración, tensiones sociales y políticas entre jefes al interior de su mundo comunitario. (Meliá, 1988: 23)

Mitológicamente se cree que los Guaraní, habrían escapado de un mundo en destrucción en busca de las “tierras sin mal”, lugar donde no existe la muerte ni la enfermedad, donde la tierra es productiva y se parece al paraíso terrenal, donde se podía danzar y cantar en medio de un regocijo sin fin. La llegada a este mundo imaginario debería coincidir con el reencuentro de su Kandire (héroe liberador y civilizador de mitológica Guaraní). (Mamani, 2008)

Finalmente, después de haber realizado constantes migraciones, los Guaranís se habían asentado de manera definitiva en el territorio de la “Cordillera”, nombre que le pusieron los españoles. Según Francisco Pifarré, estudioso del pueblo Guaraní, la extensión territorial de la Cordillera comprendía unos 100.000 Km2, geográficamente estaba ubicada entre el Piedemonte y Subandino. Iniciaba su posición geográfica a 80 km. por el norte del Guapay o Río Grande y se prolongaba hasta unos 50 km. al Sur del río Bermejo. Al Este, ocupaba unos 15 ó 20 Km. de Piedemonte en dirección a los llanos y, por el Oeste Subandino, podía alcanzar algo más de 100 km. en dirección a Tomina, Potosí y Tarija. (Pifarré, 1989: 37)

La concepción de la vida y el todo de los Guaraní, se sintetiza en la exquisitez del término Ñandereko, cuyo significado tiene una amplia connotación que expresa el: “modo de ser, modo de estar, sistema, ley, cultura, norma, comportamiento, hábito, condición, costumbres”. (Meliá, 1988: 29)

La lengua Guaraní era considerada exquisita por la forma y la manera de expresar los significados. Ignacio Chomé admirado y entusiasmado con la lengua Guaraní decía lo siguiente: “Confieso que, teniendo algún conocimiento de la lengua, extrañe mucho hallar en ella tanta majestad y energía. Cada palabra es una definición exacta que explica la naturaleza de lo que se quiere dar a entender, y da de ello una idea clara y distinta. Nunca hubiera imaginado que, en el centro de la barbarie, se hablase una lengua que, en mi juicio, por su nobleza y armonía, no es inferior a las que había aprendido en Europa. Tiene por otra parte sus delicadezas y agrados, y pide muchos años para poseerla con perfección”. (Meliá, op.cit.: 31)

 La dispersión, unificación, diferenciación del mosaico multietnico

En el caso del mosaico multiétnico de Moxos, se observa el proceso de dispersión, que dio lugar a una gran diversidad. Mientras que el desarrollo de Tiwanaku, Wari o la Confederación Inka es el producto de la dinámica de contradicciones de carácter nacional entre un sinnúmero de pueblos y grupos sociales que forman un conglomerado de pueblos o Mosaico de Naciones, en donde una de ellas toma el protagonismo político-económico-social y unifica y articula hasta sus límites a todos los otros pueblos influyéndoles en su producción cultural, económica y organización social con su propio sello, hasta entrar en un proceso de crisis que abre las puertas hacia la independencia y la autonomía de los pueblos del Mosaico. De esta forma, entrarán en un proceso de diferenciacion. (MCB, 1992)

Esta concepción podemos comprobarla con el método de la ciencia arqueológica (Ravines, 1982), la cual denomina con el concepto de HORIZONTE a los procesos de unificacion y articulacion y denomina PERIODO a los procesos de DIFERENCIACION. Creemos que esta terminología describe los procesos de Ampliación y Segmentación que nosotros llamamos con otros términos: Unificación y Diferenciación, aunque sus análisis (de la arqueología) no haya superado la interpretación culturalista.

El análisis del desarrollo de nuestros pueblos podemos comprobarlo, primero, por la persistencia en la existencia de numerosos pueblos originarios, en su propia territorialidad a pesar de cambios nominales, a no ser que los procesos de unificación afecten su propia integridad. (MCB, 1992)

Dentro de las dos grandes Confederaciones existentes antes de la Confederación Inka: La Confederación de Charcas y la de Las Naciones Kollas existieron diversos pueblos al interior de cada una de estas unidades: Pakajes, Umasuyus, Karankas, Killakas, Urus, Chuis, Chayantas, Chichas, Yuras, son pueblos que existieron antes de la Confederación Inka y siguen existiendo ahora. (MCB, 1992)

 Tiwanaku como ejemplo de unificación y diferenciación

Luis G. Lumbreras al hablar de Tiwanaku sostiene que el Estado de esta civilización regulaba “… la mayor generación de excedente a través de la alienación de la fuerza de trabajo mediante el aparato religioso del Estado naciente que visto así puede ser calificado como “teocrático”.” (1981:189)

Si Tiwanaku era una Civilización y un Estado Teocrático, esto quiere decir que la ideología que guiaba la conducta de conquista entre éste y los demás pueblos era de carácter religioso. Cuando Carlos Ponce Sanjinez afirma que la necesidad de recursos le llevó a Tiwanaku a iniciar un proceso de conquista y que “…desde un principio todo el territorio de la zona lacustre de los chiripas pasara a poder de los tiwanacotas, al igual que una porción de la cultura Wankarani” (Ponce Sanjinez, 1981), nos está sugiriendo que en el plano religioso hubo en este proceso de conquista un intercambio de religiones y dioses entre Tiwanaku por un lado y Chiripa y Wankarani por el otro.

Actualmente queda como prueba objetiva de la civilización de Tiwanaku el portentoso Centro Político y Ceremonial del Estado Tiwanacota y que según muchos investigadores y autores que el centro desde donde se irradió el Imperio de Tiwanaku.

Waldemar Espinoza afirma que después los Aymaras provenientes de Tucumán y Coquimbo destruyeron el Estado y la Civilización Puquina de Tiwanaku, siendo los Puquinas de Urintaipikala los que lograron cobijarse en la Isla del Sol para luego migrar hacia el Cuzco (Espinoza, 1987: 37). Lo anterior nos lleva a identificar a Tiwanaku como una Civilización que tiene como sujeto de su construcción al Pueblo o Nación de habla Puquina.

Este dato de la pertenencia de Tiwanaku a los Uru-Puquina también “lo confirmamos el Domingo 22 de Marzo de 1992, cuando los comunarios respondieron que el idioma de los Tiwanacotas no era ni el Quechua ni el Aymara sino que los antiguos tiwanacotas hablaban un idioma que se parecía al “lenguaje de las aves del lago”.” (MCB, 1992)

Después de la crisis y desestructuración de la Civilización Tiwanacota vendrá un período de expresiones religiosas locales de los pueblos que conformaban el gran conglomerado nacional y cultural de Tiwanaku.

 La zona Andina: una de las cunas de la agricultura en el mundo: ¿un desarrollo casual?

“Nuestra tecnología se desarrolló científicamente a través de la práctica y la experiencia de siglos que permitieron avances tecnológicos que solucionaron eficientemente la producción garantizando la Seguridad Alimentaria, asegurando la mantención de la fertilidad de los suelos, del ecosistema, es decir, el control de la erosión y la productividad agrícola”. (Frente a los 500 años de opresión y despojo: Asamblea de Unidad de Naciones Originarias en Marcha al Pachakuti, a la Loma Santa, al Socialismo Comunitario)

Papa, maíz, quinua, tomate, cacao, diversidad de frutas, coca y otros tantos productos -con todas sus variedades-, no han aparecido de la nada. Son el testimonio de la existencia de toda una verdadera revolución agrícola en los Andes, con una existencia sostenida milenaria que la hacen viable para nuestros días y para el futuro.

La zona andina es una de las cunas de la agricultura en el mundo producto de una revolución agrícola en gran escala, es de éste proceso económico productivo que se erige el armazón social o civilización de los pueblos andinos. Para caracterizar a nuestras sociedades originarias debemos partir por valorar en su verdadera dimensión el proceso agrícola productivo que las sustentaba. Y fruto de ello es que afirmamos categóricamente nuestra admiración por la revolución tecnológica realizada en los Andes.

“(…)En la dimensión cultural, este proceso significó la aplicación de un sin número de conocimientos surgidos de la observación de los fenómenos naturales, y técnicas sometidas a un prolongado proceso de experimentación y perfeccionamiento. A este conjunto de conocimientos y técnicas denominamos: tecnología andina. El despliegue de esta tecnología estaba ligado a una estrategia de acceso a diferentes pisos ecológicos, por parte de la sociedad andina. De ahí que la ubicación de los centros urbanos más importantes en sitios elevados y aparentemente inhóspitos, respondiera a esta estrategia, ya que su posición les permitía controlar la costa, los valles interandinos y la selva. Este proceso de macroadaptación ecológica generó un modelo de ocupación espacial, radicalmente opuesto al occidental y que permitió a los grandes centros andinos, el control vertical de un máximo de pisos ecológicos (Murra 1975).

El carácter … integrador de la cultura andina ha llegado hasta nuestros días, porque el hecho tecnológico no sobrevive aislado en manos de unos cuantos especialistas, sino que es patrimonio de toda la comunidad que integra lo tecnológico con aspectos mágico-religiosos y económico-sociales.

El carácter socializado de la tecnología andina se manifiesta en la apropiación colectiva del conocimiento técnico, ya que éste es transmitido, mediante la tradición oral, de una generación a otra. La puesta en práctica de estos conocimientos se realiza también en forma comunitaria, muestra de ello son las formas de trabajo colectivo, como ser el ayni y la mink’a, mediante las cuales la comunidad puede llevar adelante obras de mayor envergadura, (…, caminos, riego, etc.). La dimensión social de esta tecnología ha trasuntado lo estrictamente económico. No tiene como fin el exclusivo lucro sino el bienestar de la comunidad o la sociedad en su conjunto… destinado a lograr la autosuficiencia alimentaria. De ahí que la actividad fuera la agricultura, y que alrededor de ella se desarrollaran disciplinas que iban desde la astronomía, hasta la ingeniería genética pasando por la ingeniería hidráulica y la conservación de alimentos. Por ello la tecnología andina rebasa a una consideración parcial y aislada de los agrícola propiamente dicho (Arauco). Sin embargo esto no impidió que ramas como la metalurgia, la ganadería de auquénidos y la textilería alcanzaran alto grado de especialización.

El carácter altamente ecológico de la tecnología andina se manifiesta en un desarrollo armónico con el medio ambiente, traducido en un equilibrio entre la sociedad y su hábitat… El punto culminante de este sistema ecológico-religioso es el culto solar que se propagó a todo el Tawantinsuyu, a la par que alcanzaba un punto culminante todas las técnicas de aprovechamiento de la energía solar”. (Amusquivar, 1991)

El nuestro, no fue pues, un desarrollo casual.

 ¿Qué era el Tawantinsuyu?

El imperio incaico, heredero del Imperio Tiawanacota, mantenía vigente y daba continuidad a una cultura y civilización que se había iniciado antes de la era de los cristianos (Querejazu Lewis 1996:22). Los Incas dirigía un prospero y solidó Estado donde florecía la astronomía, la hidráulica, la ingeniería, la agricultura, la arquitectura y las artes.

La vida estatal incaica fue una organización centralizada de varios pueblos comunales, llamada TAWANTINSUYU (kheswa: Tawa-cuatro; Inti-sol, Suyu-region). El ayllu de los ayllus estaba formado por cuatro regiones: Kollasuyu, Chinchasuyu, Antisuyu y Contisuyu. Se extendía desde Cali Colombia, hasta Valdivia sur de Chile y del Océano hasta la jungla amazónica. Durante más de 40 milenios los pueblos andinos crecieron. De la colectividad recolectora de frutos silvestres a la colectividad agraria y pastora y de ésta, a la comunidad … organizada por “leyes cósmicas” (Según Reynaga 2005:20), siendo en realidad un Estado de carácter teocrático y militar.

Uno de los autores que nos ha mostrado -además del carácter coordinativo en lo político- el carácter de convivencia y plurireligiosidad del Estado Inka con los Señores locales es John Murra. Murra sostiene que parar la realización de un plan el Inka reunía a los Señores locales en el Cuzco donde “Las sesiones eran a la vez administrativas, ceremoniales y redistributivas” y que finalmente “había debate y eventual elaboración y ratificación del plan” .

Además del carácter plurireligioso del Inkario, las relaciones religiosas entre los dioses del Inkario y los dioses de los señoríos o pueblos originarios se daba dentro de los marcos de igualdad y reciprocidad entre los dioses andinos. Los distintos dioses o huacas de los pueblos originarios eran, o “Son libres. Por eso el Inka no puede exigir; tiene que solicitar cortésmente -además ésta es la regla andina- hasta humildemente, llamando a los huacas “padres”. ( ).

Así Cieza de León, cronista español comenta sobre como era los caminos incaicos “Todo este camino iba limpio y echado por debajo de arboleadas, y de estos árboles por muchas partes caían sobre el camino ramos de ellos llenos de frutas, y por toda las florestas andaban muchos géneros de pájaros y papagayos y otras aves” (Cieza de Leon, Pedro: La Crónica del Perú. Lima, Inca. 1973).

En el siguiente relato donde un conquistador español confiesa, a través del cura al Rey Católico, nos aproxima aún más a la sociedad incaica y por su puesto, a la vida de nuestros ancestros. Textualmente dice: “Que entienda Su Majestad Católica, que los Incas tenían gobernados de tal manera a los indios que no había ni un ladrón, ni hombre vicioso, ni holgazán, ni una mujer adultera ni mala; ni se permitía entre ellos gente de mal vivir en lo moral; que los hombres tenían sus ocupaciones honestas y provechosas”.”Que como en estos (en los incas) hallamos la fuerza, el mando y la resistencia, para poderlos sujetar y oprimir fue necesario quitarles totalmente el poder, mando y los bienes a la fuerza de las armas; y que mediante Dios nuestro Señor nos fue posible sujetar este reino de tanta multitud de gente y riqueza; y de señores los hicimos siervos. Que entienda su Majestad que el intento que me mueve a hacer esta relación es por descargo de mi conciencia, y por hallarme culpado en ello. Habemos destruido con nuestro mal ejemplo gente de tanto gobierno como eran estos naturales y, tan quitados de cometer delitos ni excesos así como hombres y mujeres, tanto que el indio tenía cien mil pesos de oro y plata en su casa, dejaba abierta y puesta una escoba o un palo pequeño atravesado en la puerta para señal de que no estaba allí su dueño, y según su costumbre no podía entrar nadie adentro, ni tomar cosa de las que allí había. Cuando ellos vieron que nosotros poníamos puertas y llaves en nuestras casas entendieron que era de miedo de ellos, porque no nos matasen; pero no porque creyesen que ninguno tomase, ni hurtase a otro su hacienda, y así cuando vieron que había entre nosotros ladrones, y hombres que incitaban a pecado a sus mujeres e hijas nos tuvieron en poco, y han venido a tal rotura en ofensa de Dios estos naturales por el mal ejemplo que les hemos dado en todo, que aquel extremo de no hacer cosa mala, se ha convertido en que hoy ninguna o pocas hacen buenas…” (Confesión del primer conquistador del Perú Amasio de la Sierra Lesama al padre Fray Antonio de la Calancha, esta confesión está dirigida a la “Católica Majestad el Rey don Felipe”).

 Llegada de los españoles

La aparición de los españoles, ingleses, holandeses, portugueses no fue una buena nueva para los pueblos de este continente. En vez del encuentro entre varias culturas lo sucedido fue una agresión por parte del visitante, que vio en nuestra naturaleza una inmensa riqueza a la que había que robar, así como el sometimiento de la laboriosidad de nuestros abuelos y abuelas para su beneficio y el de sus metrópolis.

Todos los continentes han tenido sus propios procesos de desarrollo autónomo bajo contradicciones internas completamente particulares. África, Asia, América han tenido su propio desarrollo antes de la invasión de los continentes por Europa. Que este desarrollo fuera bueno o malo únicamente nos compete a nosotros y no al invasor.

Por el año 1492 partió un grupo de aventureros, mercaderes, ladrones y curas fanáticos instrumentados por la Corona Española que conquistarían y colonizarían nuestras tierras y a nuestros pueblos truncando su desarrollo autónomo y milenario, sometiéndonos a la opresión, explotación, abuso y deformación de nuestro desarrollo.

La conquista se realizó principalmente en el marco de objetivos de los capitales comerciales, mediante una serie de empresas mercantiles en las que intervenían grandes capitales privados, con participación Estatal de la Corona española y, a través de una administración de tipo virreinal y feudal esclavista, en donde, por supuesto, las poblaciones originarias fuimos sometidas a las más brutales formas de opresión y explotación colonial.

La mística religiosa de las comunidades chocó con la mentalidad cristiana dogmática e imperialista de los curas católicos que querían construir un Estado Cristiano Universal gobernado por el Vaticano. Este imperialismo cristiano ya había logrado destruir las religiones originarias de Europa y a partir de 1492 comenzaron la extirpación o destrucción de las religiones originarias en el Abya Yala. En la concepción de los cristianos de la edad media todo lo que no era cristianismo era idolatría y estaba motivado por el demonio y había que destruir a toda costa los “ídolos” y a los “hechiceros” para “salvar las almas de los paganos”. Destruir las religiones originarias que guardaban lo central del Espíritu de nuestros pueblos para ganar nuevos cristianos para la civilización occidental ha sido y todavía es el objetivo del trabajo de la Iglesia Católica.

El Colonial-feudalismo en los territorios de América no era una economía cerrada de auto subsistencia (como el clásico feudalismo europeo), sino que respondía a las necesidades de: a) la minería exportadora y, b) la agricultura que abastecía a los centros mineros o los mercados europeos.

De esta manera el “feudalismo” en las relaciones de trabajo se ha estructurado en función al desarrollo de la economía colonial en su totalidad, la que a su vez formaba parte integral del sistema Mercantilista Mundial. Es así que los pueblos y naciones originarias del continente hasta el presente nos incorporamos a la historia “universal”: en calidad de SOMETIDOS Y DESPOJADOS.

El sistema colonial impuesto desde México y el Caribe hasta Chile y la Argentina significará para Latinoamérica su incorporación a la división internacional del trabajo, que consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Se sellara también el destino común de nuestros pueblos: el de liberarse de cualquier forma de opresión o el de vivir explotados.

 ¿Qué era España en el continente europeo?

España no era nación al embarcar Colón, apenas terminaban los ocho siglos del control árabe. A fines del siglo XVI entre el rey y el clero ya poseían el 95% de las tierras. España era una sociedad en desastre, los campesinos son echados de sus comunidades hacia las ciudades mugrientas. Estos trabajaban de mendigos “algunos quebraban los huesos de piernas, brazos de sus hijos para hacerlos mendigar mejor” (Reynaga 2005:47). Hasta incluso se vendían puestos para mendigar y los mejores lugares estaban en la puerta de las iglesias y estos costaban más.

En el siglo XVII, España vivió “la época de pícaro, el hambre, y las epidemias. Era infinita la cantidad de mendigos españoles, pero ello no impedía que también los mendigos extranjeros afluyeran de todo los rincones de Europa” (Galeano 1999:41). En esos entonces, España no producía nada o muy poco, era el cerebro vacío, de los 10 millones de habitantes que tenía, más de 5 millones se vinieron a América, en otras palabras se escaparon de la hambruna, epidemias, pestes y “hacia 1700 España contaba ya con 625 mil hidalgos, señores de la guerra…” (cfr. Galeano), España era el dominio de duques, marqueses, condes, vizcondes, estos no podían trabajar, que uno de ellos trabaje era pecado, delito contra la ley. En España la bancarrota era total, desocupación crónica, grandes latifundios baldíos, moneda caótica, industria arruinada, guerras perdidas, tesoros vacíos, las autoridades desconocidas en las provincias: “la España que afrontó Felipe V estaba ‘poco menos difunta que su amo muerto’” (Lynch 1962:45).

¿España porque ha corrido tal suerte?, su gran error consistió en destinar todos sus recursos a un solo objetivo: la guerra y desalojar a los Moros.

 Cristóbal Colon ¿un marinero comerciante o un pirata templario?

En este acápite no nos vamos a dedicar a lo que se enseñan en las escuelas y colegios sobre las aventuras de Colon, su plan, ni mucho menos reconocerle como el gran héroe del descubrimiento de América o del nuevo mundo

Cristóbal Colon, por sobre todo, hombre polémico y misterioso, no se sabe exactamente si es de origen genovés u otro, pero según las investigaciones recientes: Colon fue de origen judío-español, que escribía y firmaba en español y reconocía como su lengua materna, hasta las islas descubiertas por él eran nombradas en español, por ejemplo: San Salvador, Punta Lanzada y Punta de la Galera; no hay constancia de que bautizase a ninguna isla con nombres italianos (cfr: Hatcher Chilares 2005)

¿Porque Colon tuvo que zarpar el 3 de agosto de 1492, el día que cumplía el plazo para la expulsión de judíos de España?. Para anticiparse a dicha fecha límite, Colón ordenó a su tripulación presentarse a bordo a las once de la noche del día 2, en contra de la costumbre que permitía a los marineros pasar junto a sus familias las horas previas a un largo viaje. Casualmente, la fecha de expulsión coincidió con el aniversario de la segunda destrucción del Templo de Jerusalén, se calcula que unos 300.000 judíos fueron expulsados de España antes de la fecha límite de 3 de agosto de 1492 (Operación Nuevo Mundo: la misión secreta de Cristóbal Colon, Ediciones Martines Roca, Madrid. 1992).

¿Por qué Cristóbal Colon creía que la tierra era redonda?, ¿de que libros y de que conocimientos disponía Colon?, con el Imago Mundi y varios mapas del Atlántico en la mano Colon logró convencer a los dirigentes españoles de la utilidad de una expedición a la “India”. Pero sorprende descubrir que aquellas herramientas no fueron sus recursos más valiosos: Está comprobado que viajó con alguien que había cruzado el Atlántico previamente, es decir, Colon no fue el primero en llegar a América.

Nectario (investigador) halló una carta dirigida a los monarcas españoles indicándoles que un tal Alonso Sánchez de Huelva había abandonado el puerto de Huelva, su ciudad natal, el 15 de mayo de 1481 en el barco atlante con una tripulación de dieciséis hombres. El barco había llegado hasta la isla de Santo Domingo (llamada “Quisqueya” por sus habitantes) y en el viaje de regreso se había detenido en Porto Santo, en el archipiélago de Madeira, donde su capitán vivió durante un tiempo. Tras su repentina muerte, los papeles del barco pasaron a manos de Cristóbal Colon, quien ayudaba a su cuñado -gobernador de la isla- a llevar su negocio. Cuesta creer que un documento tan sensacional sea autentico y se haya mantenido en secreto durante 500 años. Sin embargo, después de un examen atento, la historia de Sánchez de Huelva se ha visto confirmada, y se suele aceptar que su barco fue desviado de su rumbo y que cruzó el océano más de diez años antes que Colon.

Sin embargo, el aspecto más asombroso de la carta es que Sánchez de Huelva identifica al primer oficial de a bordo como Martín Alonso Pinzón, un rico armador de Palos responsable de la adquisición, por parte de Colon, de la Niña y la Pinta, y de haber contratado a la tripulación para la expedición. García Fernández, despensero de la Pinta, declaraba que “Martín Alonso (…) sabía que, de no haberle facilitado él los barcos al Almirante, éste no estaría donde estaba, ni habría conseguido contratar a una tripulación, pues nadie conocía a dicho almirante, y gracias a Martín Alonso y a sus barcos dicho Almirante (se refiere a Cristóbal Colón) pudo realizar su viaje” (Cfr. Raymond Anderson 1981)

Algunos historiadores sostienen que Pinzón fue el autentico guía de la expedición al Nuevo Mundo, y que Colon fue simplemente la “cabeza visible”, ya que era él quien contaba con el favor de los monarcas españoles. Como capitán de la Pinta, Pinzón era el lugarteniente de Colón. (Hatcher 2005:175)

En calidad de consejero de viaje, Pinzón pudo indicarle a Colon que modificase el rumbo el 6 de octubre (cfr. Marison 1991). ¿Que mejor razón habría tenido el almirante para aceptar la exhortación de un subordinado (con quien mantenía una relación de rivalidad) que el hecho de que Pinzon ya hubiese estado allí entones? (Hatcher 2005:175).

Por otro lado, la historia de Colon apunta a su posible relación con los Templarios ( ) y sus aliados en Portugal y España. Cierren los ojos durante un momento y piensen que en los dibujos de la Niña, la Pinta y la Santa María que ilustraban nuestros libros de historia. ¿Recuerdan las velas cuadradas? ¿Recuerdan que eran blancas y que en el centro llevaban estampadas cruces rojas? Eran los barcos de los caballeros de Cristo portugueses, herederos de los templarios.

La historia más conocida y dibujada de Colon, son sus tres carabelas, La Niña, La Pinta y La Santa María, las mismas que zarparon del puerto de palos de Moguer el 3 de agosto de 1492. El 12 de octubre Colón desembarcó en la isla de Guanahani, que bautizó con el nombre de San Salvador; después tocó Cuba y Santo domingo, que llamó la española. Hizo tres viajes mas (1493, 1498 y 1502); en el segundo llegó a las Antillas Menores; en el tercero la costa continental (Venezuela) y en cuarto la costa de América central.

 ¿Qué hacen los Españoles en Centro América y como llegan al Tawantinsuyu?

Cuando Hernán Cortés llega a Tenochtitlan, la esplendida capital Azteca, los españoles entran en la casa del tesoro “y Luego hicieron una bola de oro, y dieron fuego, encendieron, prendieron llama a todo lo que restaba, por valioso que fuera: con lo cual todo ardió. Y en cuanto al oro, los españoles lo redujeron a barras…”. La ciudad fue devastada, incendiada y cubierta de cadáveres; la horca y el tormento no fueron suficientes: los tesoros arrebatados no colmaban nunca las exigencias de la imaginación, y durante largos años excavaron los españoles el fondo del lago del México en busca de oro y los objetos preciosos presuntamente escondidos por los indios (cfr. Galeano).

La matanza de originarios fue militar y religiosa, el jefe azteca Cuauhtémoc es ahorcado por Cortés y la ciudad es arrasada, Y sin embargo, la capital de los Aztecas Tenochtitlan era por entonces cinco veces mayor que Madrid y duplicaba la población de Sevilla, la mayor de las ciudades españolas. Hoy, su catedral católica se alza sobre las ruinas del templo mas importante de Tenochtitlán y su palacio de gobierno está edificada sobre la residencia de Cuauhtémoc

Los incas concebían a los españoles como unos seres extraños, … “eran de piel sin color, como si hubieran vivido bajo tierra o es que no se hicieron ver con el sol. Venían montados sobre la espalda de unos animales parecido a los venados grandes pero sin cuernos, estos seres sin color, al igual que sus animales venían forrados de hierro, traían también perros con corazas de hierro y encadenados” (cfr. Reynaga).

En el Tawantinsuyo, se sabía que estos seres extraños en tierras Aztecas, Trascaltecas, Olemcas destruyeron sembradíos y poblaciones, mataron y asolaron pueblos. En la sociedad Inca era ley y costumbre el recibir a otros seres venidos desde otras partes, por esta razón el Inca Atahuallpa mandó a saludarlos, darles casa, alimentos y regalos de bienvenida.

Los recién llegados, en realidad eran los españoles, ellos pidieron ver al inca y el inca dispuso el encuentro en Cajamarca, luego ordenó alojar a los españoles en sus residencias de esta ciudad. La población estaba muy alegre y curiosa, los extraños parecían venir de muy lejos y la llegada de las personas venidas desde lejos, para los quechuaymaras era ocasión de conocer ideas, frutos, ropas, costumbres de otras tierras y enseñar las nuestras. (ob.cit).

El reloj europeo marcaba alrededor de las cinco de la tarde del día 16 de noviembre del año 1532 nada menos que 157 soldados era la fuerza de los conquistadores. Atahuallpa acompañado de 4 mil quechuas portando regalos se dirige frente a la residencia inca donde se alojaban los españoles. Apenas el Inca cruzó las puertas donde estaban alojados los extranjeros, estos violentamente lo agarraron y apresaron (Cfr. Reynaga y Gisberth-Mesa). El fraile Vicente Valverde, para justificar la invasión de los españoles hizo requerimiento al Inka Atawallpa en estas palabras: “El gran emperador Carlos V eligió por sui lugar teniente y embajador a Don Francisco Pizarro (que está aquí) para que también estos reinos de vues