Homenaje a Emigdio Díaz Colque combatiente boliviano del MRTA

28.Abr.09    Boletines
   

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Homenaje a Emigdio Díaz Colque combatiente boliviano del MRTA


Homenaje a Emigdio Díaz Colque combatiente boliviano del MRTA

Han transcurrido veinte años desde los sucesos en la localidad de los Molinos-Jauja, un 28 de abril de 1989, acontecimiento donde las fuerzas anti guerrilleras del ejercito peruano, estaba en el gobierno Alan García, tendieron una emboscada a una columna guerrillera del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru - MRTA del Perú, en donde las fuerzas insurgentes sufrieron varias bajas, siendo varios de ellos combatientes bolivianos: Emigdio Díaz Colque y Carlos Valderrama, entonces militantes del Eje de Convergencia Patriótica (EJE-CP) partido político de izquierda, que tuvo una importante actividad política en el escenario boliviano desde el año 1985 a 1998. Los compañeros: Emigdio y Carlos eran combatientes internacionalistas.

En esta oportunidad, voy a contar un poco de historia y perfil personal de Emigdio Díaz Colque como una forma de homenaje póstumo.

Transcurrían los años 1979, cuando en el país se estaba abriendo un proceso democrático gracias a la lucha de los trabajadores, después de casi ocho años de dictadura militar a la cabeza de Hugo Banzer Suarez. Eran años de lucha por controlar y ganar el proceso de transición de la dictaduta a la democracia y de la democracia al socialismo. La coyuntura se caracterizaba por una sucesión de elecciones democráticas seguidas de golpes militares. En una de esas jornadas electorales, Emigdio estaba haciendo campaña para la Unidad Democrática Popular (UDP), mientras que yo estaba vinculado al Frente Estudiantil Revolucionario-FER, una tendencia política universitaria a nivel nacional CHE GUEVARISTA que era un espacio orgánico del Partido Revolucionario de los Trabajadores Bolivianos-Ejercito de Liberación Nacional (PRTB- ELN); un día de esos veo a Emigdio en la Facultad de Economía de la ciudad de Oruro y entablamos varias conversaciones sobre los problemas de la universidad y casi en forma natural abordamos los temas de la coyuntura política, como por ejemplo:

• La naturaleza y carácter del gobierno de la UDP.

• Como organizarnos y defender la apertura Democrática, debido a que se sentía en el ambiente político los aprestos golpistas de los militares que no terminaban de comprender cómo y por qué el pueblo los había tumbado del gobierno.

A los pocos meses, se vino el golpe militar de Garcia Mezza, el año 1980. Como exigía el momento, nuestra respuesta fue organizarnos y realizamos una serie de acciones para resistir a la asonada golpista, sin embargo, el golpe se consolido a nivel nacional, pese a la resistencia del pueblo y sobre todo de los trabajadores mineros, de manera que nuestra vida legal cambio y nos vimos en la obligación de entrar a la clandestinidad activa.

No recuerdo exactamente la fecha ni el mes, pero transcurría el segundo semestre del año 1981 cuando veo a Emigdio jugar fútbol en el equipo contrario en el que yo jugaba. Éramos militantes clandestinos, pero al mismo tiempo no podíamos aislarnos de la población. En principio, no estaba seguro si era él ya que estaba muy bien camuflado como un joven campesino, cuando me acerque a hablarle, se hazo a los del “otro viernes”, es decir, trato de no hacerse reconocer…, eran tiempos en que se desconfiaba de otros a fin de que no nos “vendan” ante los organismos represivos. De tal manera, que luego me acerque y era Emigdio, él medio desconfiado me hablo y nos pusimos de acuerdo para trabajar en la conspiración contra la dictadura, recuerdo que en una oportunidad me invito a una reunión clandestina donde vino Alvarez Plata un alto miembro del MNRI (partido nacionalista de izquierda, principal fuerza de la UDP), después de muchas jornadas de discusión política y teórico se da cuenta Emigdio que la UDP no pasaba de ser proyecto reformista y que no tenia nada que ver con la revolución que él y todos nosotros anhelábamos y por la cual luchabamos, entonces resuelve militar en el FER y es allí, en ese espacio político, donde trabajamos y luchamos para cerrar el periodo de los gobiernos militares. Quizá uno de los hechos y acciones más importantes de las que participamos haya sido la huelga de hambre universitaria a nivel nacional y la huelga de los trabajadores mineros, que logra arrancar las libertades democráticas y sindicales en el año 1982.

Nosotros (el FER), como tendencia universitaria fuimos la primera Federación Universitaria Local de Oruro, una vez que se pudo elegir a los sindicatos y direcciones estudiantiles. Dicha Federación estaba conformado por destacados lideres estudiantiles, entre ellos: Omar Orihuela, Emigdio Diaz Colque, Freddy Auza Dalence, Ivan Ignacio Falcon, Lucio Gonzales Alanes.

Después de octubre 1982, cuando se posesiona como Presidente a Hernán Siles Zuazo (UDP), vivimos una inusitada actividad política en todos los ámbitos de la sociedad boliviana, nuestra lucha ya no era contra la dictadura sino contra el reformismo expresado en la UDP.

En la Universidad Técnica de Oruro, Emigdio era conocido como el “gangocho” por que tenia el rostro picado por el acné; en su forma de ser, era de carácter fuerte, yo diría terco, pero esa terquedad era resultado de la convicción y los principios, era un excelente orador.

Es imposible olvidar nuestras discusiones ideológicas con los trostkistas, maoista y reformistas en las asambleas universitarias donde descollaba Emigdio de lejos. Nuestros discusiones sobre la reforma universitaria, la revolución y el rol de la universidad, que se hacían en los consejos universitarios, en asambleas y otros espacios, es ampliamente recordada por los participes de esos tiempos. El Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Financieras de la ciudad de Oruro, Quiroga Pereyra, militante del PCB, llego a apodar a Emigdio el “pico de oro” por su elocuencia en el debate y la confrontación de ideas.

Después de tres años de gobierno de la UDP, la situación económica y social de los trabajadores no había mejorado en lo absoluto, entonces se realizaron grandes movilizaciones por parte de los mineros, aproximadamente 10.000 obreros se concentraron en la ciudad de La Paz, a convocatoria de la Central Obrera Boliviana (COB), estas movilizaciones se iniciaron en el mes de marzo por eso se llamó a este movimiento “las Jornadas de Marzo”, en ese momento de crisis política y social se conformó la COORDINADORA 4 DE MARZO (C4M) como un referente político que aglutinaba al Movimiento Campesino de Bases (MCB), las Brigadas Mineras de Base (BMB) y el FER, todas estas organizaciones de masas que provenían de la matriz Guevarista del PRTB-ELN.

Después de la derrota del gobierno de la UDP (1985), se dio en el país un proceso regresivo encabezada por las fuerzas políticas de la derecha (esta vez ya no militares), traducido en el triunfo de las elecciones de 1985 por dos fuerzas de la clase dominante: Acción Democrática Nacionalista (ADN) y el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), que lograron controlar la mayoría aplastante en el parlamento y un acuerdo de gobierno para implementar con mano dura el proyecto político económico neoliberal.

Con el propósito de hacer la resistencia a este nueva correlación de fuerzas, se conformo el de Eje de Convergencia Patriótica, del cual era parte la C4M, como un esfuerzo desde la izquierda más radical, con proyecciones no sólo políticas, sino también militares. Es en este camino, que se tejen nuestras relaciones con el MRTA – del Perú para generar bases y organización hacia un proyecto estratégico, por esa razón muchos nos prepararnos y fuimos a combatir a otros países donde se realizaban proyectos guerrilleros, es en el cometido de este objetivo que Emigdio Diaz Colque entrega su vida insurgente por la causa de la revolución socialista.

Se hicieron consultas a los integrantes de las organizaciones que conformaban el frente del EJE, para que seleccionen combatientes internacionalistas, de manera que no fue difícil escoger entre nuestras filas a Emigdio, ya que destacaba como un verdadero cuadro revolucionario.

Partió hacia el Perú, a incorporarse a la lucha de ese hermano pueblo. Pasaron los meses y no se tenía información precisa de él. Sólo se conocía que estaba en la pelea y que algún día tendríamos noticias de él y el resto de los compañeros. Luego, se supo de la masacre de Molinos y supimos la suerte que había corrido.

Durante mucho tiempo se mantuvo reserva de la suerte de nuestro hermano Emigdio Díaz Colque. Hoy rompemos el silencio porque es imprescindible que se conozca su historia de vida. Para quienes continuamos en la lucha, y quienes consideramos que solo la revolución, con la ideología marxista-guevarista será el punto culminante para desterrar toda forma de explotación y opresión, consideramos que el ejemplo de Emigdio esta hoy mas que nunca vigente en nuestro accionar.

No está muerto, es más bien hoy insurgente…

¡¡¡GLORIA A EMIGDIO DIAZ COMBATIENTE DEL MRTA¡¡

¡¡¡REVOLUCION SOCIALISTA O CARICATURA DE REVOLUCION¡¡¡

Lucio Gonzales Alanes
DIRECCION NACIONAL PATRIA INSURGENTE

A continuación presentamos un pequeño fragmento de un texto sobre la historia del MRTA, que nos ayuda a comprender el contexto de lo sucedido en Molinos( ):

… Con la intención de ganar mayor presencia en la escena nacional y demostrar su capacidad militar, pero sobre todo de presentarse como una alternativa real frente a Sendero Luminoso y las Fuerzas Armadas, la Dirección Nacional del MRTA planificó una campaña político – militar nacional denominada “Con el Amauta a luchar hasta vencer” que se desarrolló durante abril de 1989. Se escogió abril porque el 16 se conmemoraba un aniversario más de la muerte de José Carlos Mariátegui. La acción más importante se realizaría en el Frente Central con la toma de la ciudad de Tarma, capital de la provincia del mismo nombre, con lo cual los emerretistas esperaban causar el mismo impacto o quizás mayor al que tuvieron en noviembre de 1987 cuando aparecieron sus destacamentos uniformados y armados en San Martín.

El contingente que tomaría Tarma estuvo formado por la casi totalidad de integrantes de los destacamentos de la sierra y la selva del llamado Frente Central, sumando un total de 67 guerrilleros. El encuentro de ambas columnas para integrarse y formar un solo destacamento sufrió algunos percances que retrasó la ejecución de la acción tal y como se tenía planificado.

En tanto, en diversos puntos del país como Cajamarca (departamento de Cajamarca), Chimbote (departamento de Ancash), Trujillo y Chepén (departamento de La Libertad), Contamana (departamento de Loreto), San José de Sisa (departamento de San Martín), Huacho y Lima (departamento de Lima) empezaron las acciones de propaganda armada y algunos ataques realizados por el MRTA como parte de la campaña nacional planificada. Sin embargo, los días transcurrían y la acción principal no se realizaba.

La madrugada del 28 de abril, en un paraje limítrofe entre los distritos de Huertas y Molinos (provincia de Jauja, departamento de Junín), cuando el destacamento del MRTA se desplazaba en dos camiones con destino a la ciudad de Tarma, chocó con soldados de las fuerzas especiales del Ejército, produciéndose un cruento enfrentamiento. Según el “informe” oficial hecho por el Ejército murieron 6 efectivos militares y 58 emerretistas. Además, siete pobladores, que residían en lugares aledaños al lugar del enfrentamiento, fueron detenidos – desparecidos, en tanto, tres pobladores que habían sido detenidos también por el Ejército aparecieron muertos.

El golpe sufrido por el MRTA en Molinos desarticuló el trabajo en la región Central. Sin embargo, la dirigencia emerretista no calibró bien el impacto de lo sucedido:

“No tuvimos una idea cabal de cuan profundo había sido el golpe, incluso, a nivel organizativo. Pensamos que era reversible rápidamente, esto se podía revertir con algunas acciones, con algún tipo de campañas que se podían hacer (…) creo que eso no fue real, lo concreto es que el golpe había sido tan grande que nos privó de muchas cosas” (Mateo).

Para Alberto Gálvez Olaechea, lo sucedido en Molinos mostraba una tendencia en el interior del MRTA, que “priorizaba el protagonismo coyuntural sobre el trabajo más consistente y a más largo plazo” (2003: 36).

En Molinos, los fuerzas militares del MRTA perdieron a casi la totalidad de los integrantes de sus dos destacamentos, entre los que figuraban experimentados dirigentes con una larga trayectoria política y organizativa, como el dirigente campesino Antonio Meza Bravo.

Como respuesta a lo acontecido en Molinos, el 5 de mayo de 1989, un comando del MRTA hizo explotar un coche bomba en el cuartel San Martín, ubicado en el distrito de Miraflores (Lima). Luego, el 29 de mayo otro comando emerretista colocó un coche bomba en el cuartel de Jauja (Junín). Sin embargo, la acción más contundente en respuesta a la represión militar la constituyó el ajusticiamiento del general retirado Enrique López Albújar Trint, ex Ministro de Defensa del gobierno de Alan García, el 9 de enero de 1990. El General fue emboscado por tres emerretistas, cuando manejaba su auto sin los miembros de su seguridad personal. Al respecto, Víctor Polay Campos sostuvo que: “en el caso de la ejecución del general López, fue acuerdo y decisión de un tribunal revolucionario como respuesta al asesinato de prisioneros y repase de heridos y combatientes del MRTA en Los Molinos [sic]” (1990: 19).