Cartilla Economía Comunitaria, Soberanía Alimentaria y eliminación de la Desnutrición

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Presentamos a continuación una Cartilla donde seguimos trabajando los temas de soberanía alimentaria y economía comunitaria, esta vez en relación a la desnutrición.

Cartilla Economía Comunitaria, Soberanía Alimentaria y eliminación de la Desnutrición



Cartilla Economía Comunitaria, Soberanía Alimentaria y eliminación de la Desnutrición

Contenido

Introducción

1. ¿Cómo abordamos el tema de la desnutrición?
2. Crisis alimentaria a nivel mundial
3. La crisis alimentaria está ligada a la crisis ambiental, energética, financiera
4. ¿Qué es el biocombustible?
5. Situación de Bolivia en el tema productivo y de alimentos
6. Las acciones desde el gobierno
7. Las políticas del gobierno no solucionan los problemas
estructurales de soberanía alimentaria
8. La desnutrición no ha sido un problema nuestro, sino un problema impuesto
9. En Bolivia se define la soberanía alimentaria en 1992
10. A nivel Internacional se define la soberanía alimentaria recién el año 2001
11. La economía comunitaria, la soberanía alimentaria y la desnutrición van juntas de la mano
Conclusiones
Bibliografía

Introducción

El presente texto busca brindar información, análisis, reflexiones y posiciones en torno a la lucha contra la desnutrición en nuestro país, que por ser un tema ligado al hambre, la producción de alimentos, los ingresos económicos de las familias, el modelo económico, el uso de las tierras, el agua, en fin, se requiere de una visión lo más amplia posible. Esta visión amplia, incluye las posiciones de las organizaciones sociales y políticas, cuyos puntos de vista no necesariamente pueden ser coincidentes con el gobierno, los organismos internacionales, las ONG´s, etc.

A veces, pensamos que el tema de la desnutrición es un problema que no nos afecta porque no vemos niños o personas adultas flacas y desnudas, como a veces se ven en fotografía de países del África, sin embargo no pensamos que la desnutrición también afecta a las personas que tienen bajo peso y baja estatura (desnutrición crónica), como sucede muy comúnmente en nuestro país. La mayoría de los bolivianos, bolivianas y los integrantes de los pueblos indígenas y originarios somos chatitos y estamos mal alimentados.

Si, tener niños que se mueren por diarreas, por desnutrición o finalmente, tener niños y niñas bajas en estatura, en peso y con una mala alimentación, también es desnutrición. Pero el problema no se queda sólo en eso. También muchas madres de familia están desnutridas (una de cada tres mujeres bolivianas presenta algún grado de anemia) ( ), han vivido siempre con una deficiente alimentación, de manera que cuando dan el pecho a sus hijos o hijas, no aportan una alimentación buena en nutrientes a las wawas. A eso le podemos llamar un círculo de desnutrición que se repite permanentemente. Existe una relación entre la talla o estatura de la mujer y el peso del niño al nacer, reflejando la historia nutricional de las personas. Pero el problema no es sólo de las personas, sino también del conjunto o cadena de políticas alimentarias que ha asumido el Estado en nuestro país, ese Estado que primero fue Colonial (que quiso eliminar la coca de manera definitiva), luego fue Republicano (que quiso expropiar toda la tierra a las comunidades) y que hoy es neoliberal, ya que apuesta a la mercantilización de los alimentos e impulsa el modelo agro exportador en contraposición de la soberanía alimentaria.

La desnutrición esta acompañada del hambre y también de los modelos económicos que generan este tipo de economías, y esto es algo que nunca debemos olvidar. Con voluntad política, con nuevas relaciones comerciales entre los pueblos, con una sólida soberanía alimentaria basada en la economía comunitaria y modelos económicos verdaderamente productivos, recíprocos y redistributivos se puede eliminar el hambre y mejorar la nutrición de toda la población. Es decir, la lucha contra la desnutrición no es un problema que sólo compete a los médicos, las y los nutricionistas, los gobiernos o los organismos internacionales, se requiere la activa participación del pueblo, pero cambiando las relaciones injustas de poder que determinan que unos comen y otros no. Sin embargo, esta problemática se ve agravada por el surgimiento de nuevas presiones y realidades: el caso de los biocombustibles, la subida de los precios de los alimentos, la consolidación de la propiedad latifundista de la tierra, el arrinconamiento cada vez mayor de los productores de alimentos como son los campesinos y originarios, etc.

En fin, el presente documento trata de tocar varios puntos que están íntimamente relacionados, buscando despertar en todos y todas nosotras un cambio de actitudes, no sólo respecto a la higiene que debemos tener al servirnos la comida, sino a la forma de producirlos, a la justicia que debe existir en el terreno de la economía, a la necesidad imperiosa que tenemos de consolidar nuestra soberanía alimentaria y erradicar definitivamente el modelo neoliberal.

El día en que Bolivia no haya desnutrición será el día en que hayamos recuperado nuestra soberanía alimentaria, como grandes productores de alimentos. En otras palabras, cuando tengamos seguridad y especialmente soberanía alimentaria, estamos seguros de que no tendremos niños ni niñas desnutridas.

Nuestros abuelos y abuelas no pasaron hambre antes, ¿por qué no podemos volver a es situación?

1. ¿Cómo abordamos el tema de la desnutrición?

Antes de entrar a exponer algunos temas es bueno detenernos en la siguiente pregunta: ¿Por dónde empezamos nuestro análisis? ¿Abordamos el tema directamente de la desnutrición o abarcamos aspectos más generales y causales de este problema? Veamos un poco las alternativas que se nos plantean. Si abordamos el tema de la desnutrición como un problema particular, podemos caer en una visión unilateral (es decir parcial) que nos lleva a sostener que el problema de la desnutrición es:

i) básicamente infantil (medida a través de la mortalidad infantil).

ii) básicamente familiar (hogares pobres, sin saneamiento básico).

iii) básicamente culpa de madres sin instrucción (en cierta forma ignorantes).

iv) que afecta a regiones vulnerables (problema de algunas zonas o municipios, mientras que en otras no hay problemas de desnutrición).

Por esta vía, cualquier intento de lucha contra la desnutrición ( ) terminará en metas individuales y particulares de manera que no se afecte a las verdaderas causas del problema que tienen que ver con la falta de soberanía alimentaria de parte del país en su conjunto, que tiene que ver con la economía y con quien detenta el poder.

Por esta vía, se puede trabajar años y al final no se logrará ni siquiera erradicar la desnutrición en un solo municipio. Visto de la manera más positiva posible, todos los esfuerzos que se hagan podrán -a lo sumo- generar madres embarazadas y niños atendidos en mayor cantidad por los establecimientos de salud del sistema público; probablemente un incremento en el consumo de micronutrientes de niños menores de 5 años; mujeres más informadas sobre la higiene y la nutrición infantil. Empero, Bolivia podría seguir importando trigo para elaborar el pan que consumimos masivamente y la producción más significativa de alimentos seguiría siendo la soya para la exportación. Por ello, es importante adoptar una visión más integral y no ver a la desnutrición como un punto de partida, sino como una consecuencia de nuestra situación de pérdida de soberanía alimentaria. En el documento apuntamos a trabajar este enfoque más amplio donde la desnutrición se ubica como el resultado de una CRISIS ALIMENTARIA HISTÓRICA de la que los bolivianos somos víctimas y cuya verdadera solución será resultado de la movilización de todo el pueblo, cambiando la economía, las relaciones de generación y distribución de la riqueza, la misma que en el terreno de los alimentos será obra del potenciamiento de la economía comunitaria. Por ello, empezamos viendo qué es la crisis alimentaria.

2. Crisis alimentaria a nivel mundial

Para inmensos sectores de poblaciones que viven en la pobreza el tema del hambre ha sido permanente, la diferencia con la actual crisis alimentaria radica en que grandes plantaciones se dedican a la producción de biocombustibles, de manera que se experimenta una escases de alimentos que empieza a afectar a sectores que antes tenían asegurada el acceso a alimentos como el arroz y el mismo maíz.

Los países pobres del mundo “gastarán unos 38.700 millones de dólares en importación de cereales este año, el doble de la cantidad que pagaron hace dos años por las mismas cantidades y un 57 % de aumento en relación con 2007”. ( )

La crisis alimentaria que hoy vivimos está estrechamente relacionada con el incremento de los precios de los alimentos (soya, aceite, pollo, carne, arroz, maíz, trigo) y tendrá consecuencias drásticas expresadas en un encarecimiento de la comida, situación que pondrá en el primer orden de la política el tema del aseguramiento de verdaderas soberanías alimentarias. En ese terreno, “los pueblos originarios y el movimiento campesino en general, tienen la tarea de garantizar la diversidad alimentaria, así como la producción, luchando por el control no sólo de la tierra, sino del mismo territorio, frente a los grandes latifundios, que buscan enriquecerse más con el uso de la agricultura moderna extensiva, así como con los transgénicos que a la larga dañan el medio ambiente y generan profundas alteraciones en la población”.( )

En cuanto a las causas de esta crisis alimentaria, según Elías Argandoña ( ) se tendrían que considerar los siguientes aspectos:

Cuadro Nº 1.
Causas y Consecuencias de la subida de precios agrícolas.
Oferta de Corto Plazo
Causas Consecuencias
• Subida del precio del petróleo • Aumento del precio de los fertilizantes
• Aumento de los costos de producción
• Producción de agro-combustibles • Competencia por el uso de la tierra
• Expectativa de menor producción de alimentos
• Restricciones a la exportación de algunos países • Menor comercio mundial de alimentos

Si bien en los últimos meses ha bajado el precio del petróleo, para el caso boliviano, este hecho no se ha visto reflejado en una baja de los costos de producción ni en una baja del precio de la gasolina u otros derivados del petróleo, ya que los precios se mantienen fijos.

Cuadro Nº 2.
Causas y Consecuencias de la subida de precios agrícolas.
Oferta de mediano plazo
Causas Consecuencias
• Dependencia al paquete tecnológico (semilla – insumos - maquinaria) • Mayores costos de producción
• Rendimientos decrecientes
• Dependencia a mayores montos de financiamiento
• Baja difusión de la I&D agrícola amigable al medio ambiente • Rendimientos decrecientes

En nuestro país el paquete tecnológico agrícola es producido en el exterior, de manera que un incremento en su costo de origen se refleja en mayores costos de producción.

Cuadro Nº 3.
Causas y Consecuencias de la subida de precios agrícolas.
Elementos de oferta estructurales
Causas Consecuencias
• Dependencia en la comercialización a un pequeño pero influyente grupo de empresas • Poder de mercado y especulación
• Mayor Beneficio concentrado en pocas manos,
• Cambio climático /malas cosechas • Reservas mundiales de alimentos han disminuido de 2007 a 2008
• Menor disponibilidad de alimentos
• Menor comercio mundial

Los cambios climáticos, como suceden con los fenómenos del niño o niña siempre han afectado a la producción de alimentos, sea por inundaciones en algunas regiones, heladas, sequías en otras. De acuerdo a los informes de la FAO, los fenómenos climáticos del Niño y la Niña acarrearon pérdidas y daños agropecuarios significativos a nivel nacional, hasta marzo del 2008, se estiman preliminarmente que alrededor de 51.000 familias de agricultores fueron perjudicados y 164.963 hectáreas fueron afectadas. ( )

Cuadro Nº 4.
Causas y Consecuencias de la subida de precios agrícolas.
Demanda de corto plazo
Causas Consecuencias
• Amenaza de producción de agro combustibles
• Aumento de la población mundial
• Cambio en los patrones de consumo
• Migraciones • Mayor demanda de alimentos
• Expectativas inflacionarias • Mayor inflación – especulación

Las acciones especulativas estuvieron centradas en el incremento del precio del aceite, del pollo con fuertes presiones para la subida del pan. Muchos productos suben de precio de manera estacional.

Cuadro Nº 5.
Causas y Consecuencias de la subida de precios agrícolas.
Demanda de corto plazo
Causas Consecuencias
• Participación de capitales y mayor participación en la bolsa de commodities • Mayor volatilidad de los precios
• Mayor especulación

Cuadro Nº 6.
Causas y Consecuencias de la subida de precios agrícolas.
Estructurales
Causas Consecuencias
• Envejecimiento de los agricultores
• Migración de los jóvenes • Falta mano de obra
• Mandatos de políticas de apertura comercial
• Políticas públicas que priorizaron cultivos de exportación y la agroindustria • Priorización de ciertos cultivos sobre otros
• (oleaginosas vs cereales)
• Priorización del mercado de exportación sobre el mercado interno
• Explotación de los recursos naturales y fronteras de producción
• Falta de inversión en agricultura familiar y soberanía alimentaria
• Poca inversión en I&D agrícola sostenible
• Ayuda alimentaria • Poca capacidad de adaptar a la población rural pobre como principal proveedor de alimentos
• Priorizar al dinero como la principal necesidad humana • Consumismo y visión de corto plazo de empresas y consumidores

Como veremos más adelante, en el caso de Bolivia, se mantiene el viejo modelo agro exportador a la par de la apertura comercial y la estructura injusta e ilegal de tierras de la que se han favorecido los sectores latifundistas.

Esta autora llega a las siguientes conclusiones:

MAS HAMBRE MAS DESNUTRICIÓN. Las estimaciones provisionales de la FAO muestran que la cifra de personas que padecen hambre crónica en 2007 aumentó en 75 millones pero es probable que a 2008 se haya incrementado todavía más, se ha revertido el avance en disminuir la subnutrición, alcanzando los mismos niveles de hace una década ( ). Se deja de consumir productos de mayor valor nutritivo (más caros).

LA MENOR CAPACIDAD DE LA POBLACIÓN PARA ACCEDER A LOS ALIMENTOS, debido a la falta de acceso, se esconde, especula o se prioriza mercados para consumidores de mayor poder adquisitivo.

ESCASEZ DE ALIMENTOS A NIVELES LOCALES. Aunque a niveles mundiales los stocks de alimentos se están incrementando, son determinados países y en ellos determinadas regiones las que debido a los fenómenos climáticos o la dependencia a las importaciones sufren por la escasez de alimentos. Ciertamente este efecto puede estar localizado en ciertos países (en desarrollo) y en cierta población (pobres) de todos los países.

Comprar alimentos es cada vez más caro por lo que las familias tienen que dedicarle una mayor proporción de su ingreso a comprar alimentos.

INCERTIDUMBRE Y ESPECULACIÓN. La atención que ha suscitado la(s) crisis(s) internacional(es), la falta de registro e información confiable de algunos países, el poder de negociación de algunas empresas y/o intermediarios, algunas políticas restrictivas, hace que se mantenga la incertidumbre en la población respecto a la verdadera a capacidad de abastecimiento de un país y que las empresas con poder de mercado aprovechen para intentar obtener más ganancia. Los mercados de valores ahora han apostado a mercado reales para la emisión de bonos continúan especulando e influyendo en el precio futuro de los alimentos y los combustibles.

CONFLICTOS POR LA TIERRA. La tierra ha incrementado su valor puesto que ahora es un bien que tiene un nuevo costo de oportunidad, la tierra puede ser para cultivar alimentos y también para cultivar combustibles, los precios del petróleo, influye para que muchos países sigan invirtiendo e investigando en como generar mayor cantidad de agrocombustibles.

3. La crisis alimentaria está ligada a la crisis ambiental, energética, financiera

La crisis alimentaria está ligada a la crisis energética y ambiental, en un contexto de crisis financiera. Esta situación va a tener consecuencias directas sobre las pequeñas economías, sobre la economía de los trabajadores en general, los productores de alimentos y va a agudizar más las contradicciones entre los ricos y los pobres.

Crisis en el sector financiero. Contrariamente a lo que siempre se ha pregonado, de que el sector financiero es seguro y eficiente, la actual crisis del sistema financiero estadounidense y europeo, nos muestra a la claras lo contrario. “Se trata de la quiebra de grandes Bancos, de inversiones en papeles, de acciones especulativas, de un sistema de ventas de propiedades y de grandes hipotecas que la gente en Estados Unidos no puede ya pagar, generando un salvamento desde el gobierno norteamericano con inyecciones de 700 mil millones de dólares. Pero una crisis financiera no se reduce sólo a Bancos, pues varias empresas de automóviles están también en bancarrota. Otra consecuencia es el mayor endeudamiento de Estados Unidos y las cuantiosas inversiones o comparas de acciones y de deudas norteamericanas que han realizado China, Rusia y otros países, lo que hace predecir un ocaso de la economía norteamericana, pero no así de su complejo tecnológico y militar”. ( )

Una crisis ambiental. Marx profetizó que la forma capitalista de producción es depredadora tanto de la fuerza de trabajo como de la misma naturaleza, de manera que es la misma realidad la que viene confirmando esta aseveración. Hoy, la crisis ambiental es de grado mayor de manera que si no hay una modificación de la forma como se produce (que no sólo guarda relación con la propiedad de los medios de producción) se pone en riesgo la vida de la sociedad humana y de las diferentes especies animales y vegetales.

En consecuencia, la crisis ambiental nos llama a asumir un modelo productivo no capitalista, pero al mismo tiempo en la línea de las cosmovisiones de las naciones originarias y pueblos indígenas, donde el respeto a la naturaleza es el punto de partida, de manera de encarar de diferente manera la forma de producir y transformar los recursos naturales.

Crisis energética. El consumo de energéticos de origen fósil se realiza –especialmente por parte de los países capitalistas- en grado tal, que posiblemente en las siguientes tres a cuatro décadas se tenga un agotamiento generalizado del mismo. Pero no sólo es la reducción real de este energético el que produce una crisis, sino el poco desarrollo de alternativas energéticas no contaminantes y racionales. De manera que la crisis energética se verá traducida en el incremento del precio del petróleo (por más que ahora este bajando por efecto de la crisis financiera), generación de biocombustibles (con un impacto terrible en la reducción de alimentos para la población humana), desarrollo de alternativas energéticas sólo para los países industrializados (energía nuclear, hídrica y eólica), dejando a la mayoría de los países en condiciones de sometimiento y dependencia de grandes transnacionales productoras de energía.

Actualmente, la crisis energética refleja serias diferencias en el consumo energético, el 25% más rico de la población mundial disfruta del 75% de la energía. Estados Unidos, con un 5% de la población mundial consume 30% de la energía, siendo el mayor consumidor entre los países ricos y originando un déficit de materias primas minerales y energéticas que es cubierto por los países del tercer mundo ( ). Desde esta perspectiva global, surge una nueva lógica de producción entre un primer mundo que busca canales alternativos para sustituir su dependencia al petróleo, reducir las emisiones de dióxido de carbono y satisfacer sus altos niveles de consumo energético y un “tercer mundo” que cuenta con los recursos necesarios, especialmente tierra y mano de obra barata, para producir esa energía a través de combustibles de origen agrícola, como el caso de los agrocombustibles o agrocombustibles, en particular el etanol y el biodiesel.

Frente a ello, debemos contar con un nuevo modelo económico que vaya sentando las bases de una diversificación energética, recuperando los recursos naturales para los pueblos, de manera de hacer un uso racional y ecológico, del gas, del petróleo, del agua, del viento, para beneficio directo de los pueblos. ( )

4. ¿Qué es el biocombustible?

El biocombustible es cualquier combustible sólido, líquido o gaseoso producido a partir de materias orgánicas. Se produce directamente a partir de plantas o indirectamente a partir de desechos industriales, comerciales, domésticos o agrícolas.

Hay tres métodos principales para el desarrollo de biocombustibles:

a) Quemar desechos orgánicos secos (como basuras domésticas, desechos industriales y agrícolas, pajas, madera y turba);

b) La fermentación de desechos húmedos (como excrementos de animales) en ausencia de oxígeno para producir biogás (que contiene más de un 60% de metano) o

c) La fermentación de azúcar de caña o cereales para producir alcohol y éteres; y las plantaciones forestales (que producen bosques de crecimiento rápido, cuya madera se utiliza como combustible).

La producción de etanol se triplicó entre 2000 y 2007 y al ritmo actual el 40% de ese cultivo se destinará a la energía dentro de una década. Este viraje constituye un crimen contra la humanidad. Para llenar el tanque de automóvil con 50 litros de bioetanol se necesita quemar 358 kilos de maíz, que es lo requerido por un niño de México o Zambia para alimentarse durante un año.

La producción de etanol abarca aproximadamente el 80% de la producción mundial de agrocombustibles y se realiza principalmente con caña de azúcar procedente de Brasil, mayor productor de agrocombustibles en el mundo, y maíz procedente de los Estados Unidos, los principales consumidores son los mercados de los EE.UU. y la Unión Europea.

En el caso del biodiesel, producido principalmente con aceite de colza, es producido y consumido sobre todo en la Unión Europea y cada vez con mayor frecuencia en el sureste asiático a partir del aceite de palma, representa el resto de los agrocombustibles utilizados. ( )

En 2007, aproximadamente el 23% de la producción de cereales secundarios de los EE.UU. se destinó a la producción de etanol, mientras que en Brasil se destinó a este mismo objeto el 54% de la cosecha de caña de azúcar. En la Unión Europea, cerca del 47% de la producción de aceites vegetales se utilizó para la producción de biodiesel, lo que hizo aumentar la importación de aceite vegetal para satisfacer la demanda nacional para el consumo. ( )

5. Situación de Bolivia en el tema productivo y de alimentos

Alrededor del 30% del total de la población ocupada trabaja en el sector agropecuario. El porcentaje del PIB agrícola, después de haber caído de manera casi constante durante los años sesenta y setenta, se estabilizó y en el 2006 se estimaba en casi el 16% ( ). Sin embargo debe desglosarse la contribución que hace cada sector al PIB agrícola, ya que el patrón económico implementado en el pasado, ha favorecido a las actividades primario exportadoras y relegado a la agricultura campesina y comunitaria, al desvalorizar el rol de los productores de alimentos, impulsando el significativo crecimiento de las superficies cultivadas y la producción de los productores agropecuarios medianos y grandes, “o de la agricultura empresarial de las tierras bajas, orientada a los mercados de exportación, que constata con el relativo estancamiento de la agricultura campesina y comunitaria del altiplano y los valles”. ( )

El valor bruto de la producción agropecuaria empresarial, “ha subido de 17% respecto al total entre 1960-63 al 60% entre 2000 y 2002. Las superficies cultivadas de los campesinos de las tierras altas se han estancado históricamente constituyendo aproximadamente un millón de hectáreas, mientras que las superficies cultivadas por los campesinos de las tierras bajas se han incrementado hasta alcanzar cerca de 400.000 hectáreas. Sin embargo, las superficies cultivadas del conjunto de los pequeños productores se han reducido de 87% al 58% respecto al total en el período entre 1980 al 2004. Por otra parte, las superficies de cultivos empresariales en las tierras bajas han crecido de 158.000 hectáreas a más de un millón de hectáreas”. ( )

La ganadería representa alrededor del 30% del PIB agropecuario nacional. Por otro lado, en el caso de la agricultura, en las últimas dos décadas la superficie cultivada con productos tradicionales como tubérculos, cereales, forrajes y hortalizas no ha sufrido cambios significativos, mientras que la superficie de los cultivos industriales como soya, caña de azúcar y algodón ha aumentado en manera considerable, alcanzando en el 2006 a componer el 56.71% de la producción agrícola.

La política de apertura comercial de Bolivia, que data de 1985 no ha tenido efectos positivos en el sector campesino, indígena. La apertura comercial y de liberalización de precios, determino cambios importantes en la producción, el consumo, el empleo y los ingresos del sector campesino andino “determinando una concentración de los efectos negativo de la apertura comercial en amplios estratos tradicionales, ubicados esencialmente en las tierras altas (altiplano) y en los valles interadinos (secos), donde se sobrevive a la crisis a costa de una explotación extrema de la fuerza de trabajo”. ( )

Bolivia no ha priorizado el desarrollo rural en la agenda política, los gastos o inversiones en desarrollo rural representaban el 5% del PGN ejecutado y el año 2007 se ha incrementado a 9%. “La inversión en desarrollo rural a 9%, pero la inversión en agricultura apenas llega al 2% del total del presupuesto”. ( )

En el 2007, “las importaciones agrícolas alcanzaron los 368 millones dólares americanos, equivalente al 10.8 % del total de las importaciones a nivel nacional y hasta junio del 2008, alcanzaron los 214 millones dólares americanos, 9.5% del total de las importaciones. Por otro lado, las exportaciones agrícolas para el 2007 fueron de 724 millones dólares americanos, equivalente al 15,2% del total de las exportaciones, mientras que para el primer semestre del 2008, estas se encuentran en 453 millones de dólares americanos, equivalente al 14.2 % del total nacional”. ( ) Todos sabemos, que del conjunto de esas exportaciones, los grandes beneficiados son los agroindustriales que producen en base tierras latifundistas.

6. Las acciones desde el gobierno

Tal vez el elemento teórico más importante que permite evaluar la real situación de la política del gobierno es el Plan Nacional de Desarrollo “Para Vivir Bien”, que refleja el modelo económico asumido, las prioridades y financiamientos de su gestión.

Con el Plan Nacional de Desarrollo, los sectores que conforman la estructura del poder en Bolivia se han mantenido incólumes:

Cuadro Nº 7.
Estructura del poder
Sector Políticas del neoliberalismo privatizador Políticas del Plan Nacional de Desarrollo para Vivir Bien
Petrolero Empresas transnacionales del petróleo, propietarias del gas en “boca de pozo” y administradoras de la cadena productiva Empresas transnacionales del petróleo socias del Estado, nuevos contratos sin tomar en cuenta auditorias, reconociéndoles sus costos de operación y pagando una mayor renta al Estado
Agroindustria En base al latifundio, presencia de empresas extranjeras y nacionales, dedicadas a la exportación de soya Sin modificaciones, salvo cierto control para la exportación de aceite, pollos y carne de parte del gobierno para controlar varios intentos de subida de precios de carácter especulativo
Minería Privada Presencia de empresas transnacionales y nacionales, con un bajo impuesto y regalías departamentales Sin ninguna modificación, manteniéndose impuestos bajos y preferencias al sector cooperativista minero que explota a obreros y depreda las concesiones sin un uso racional y planificado
Banca Privada Sistema financiero que funciona con las normas y prerrogativas neoliberales Sin modificación alguna
Fuente: elaboración propia. 2009.

Con meridiana claridad se puede observar que el gobierno ha priorizado como estratégico el tema de la renta petrolera, es decir el sector que genera un excedente económico. “Si se analiza la nacionalización, claramente aparece el interés del gobierno por incrementar los gravámenes traducidos en el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), habiendo para ello firmado 42 contratos con empresas petroleras transnacionales. Luego, se intentó construir un nuevo Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que durante estos tres años no ha podido avanzar en la producción de hidrocarburos de manera propia y autosuficiente, postergando la industrialización, teniendo como saldo una empresa YPFB-Corporativa, que ha sido utilizada para generar varias sub empresas entre YPFB y empresas privadas, generando una fragmentación de varias Sociedades Anónimas (SA). A todo esto, el gobierno le ha llamado “Nacionalización” cuando en realidad de lo que se trata es de una “rentización” del sector gasífero”. ( )

El modelo económico del gobierno es rentista. Para ello no ha sido necesario cambiar las bases procedimentales de corte neoliberal, tan sólo ha dejado de implementar las medidas privatizadoras. Con el incremento y el control de los impuestos a los hidrocarburos, el gobierno no ha tenido que preocuparse de encarar verdaderos procesos productivos que incluyan la transformación de las materias primas, y romper con las viejas cadenas que nos condenan a ser un país exportador de materias primas, por el contrario, con esos recursos se ha dedicado a realizar un programa social de tipo populista, asistencialista, dando bonos a niños en edad escolar (primeros años) y personas de la tercera edad, que si bien pueden tener un efecto positivo concreto, no ayudan a modificar nuestra vulnerabilidad productiva. En otras palabras, se profundiza o consolida el carácter colonial de nuestra estructuración económica, cultural, política y social.

Como se observa en el siguiente gráfico, el incremento del petróleo era sostenido e impresionante hasta el año 2008, de manera que el gobierno actual se aseguraba un futuro de abundancia y una política prebendalista segura, motivo por el cual no había que preocuparse del sector productivo.

En cuanto a la agricultura, pese a que la base social más importante que sostiene al gobierno son los campesinos, indígenas y naciones originarias, el gobierno de Evo Morales decidió mantener el modelo agro exportador impulsado por los latifundistas del Oriente, es decir, la apertura comercial iniciada en 1985, ya que esto genera ingresos a los empresarios por concepto de exportaciones agrícolas (especialmente de soya) en una coyuntura como la del 2008, donde se elevaron los preciso internacionales del arroz, aceite, cereales. Muchas veces, se considera que el incremento de las exportaciones le “hace bien al país”, lo que es una verdad a medias, pues si bien las exportaciones generan empleos e ingresos, dichos recursos van al bolsillo de los agroindustriales latifundistas, con lo cual se refuerza su poder regional.

Estos motivos de peso, que desde nuestro punto de vista son circunstanciales y tácticos, llevaron al gobierno a establecer un Plan de Desarrollo asentado en la matriz exportadora de materias primas (gas, minerales) volviendo el Estado a ratificar su política de espaldas a los sectores productivos campesinos.

La nueva matriz productiva comete un erro garrafal de concepción, o mejor dicho, tiene como norte la “querella por el excedente” entre el gobierno central y las Prefecturas en manos de la oposición (lucha por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos-IDH), de manera que coloca a la agricultura en el sector de la generación de empleo e ingresos, pero no así en el sector estratégico. En el esquema se ve que la agricultura está en el cuarto lugar, pero bien puede estar en el sexto o en el último en términos reales.

¿Cuáles son las consecuencias de estas definiciones? Que no será interés principal del gobierno el sector agropecuario generado por campesinos y comunidades indígenas.

Tres ejemplos para demostrar lo que afirmamos categóricamente:

1. Durante los últimos 20 años, es decir, del 1989 al 2009, la producción en manos de los campesinos no ha sufrido un incremento, ni en productividad ni en extensión de tierras cultivas.

2. La agroindustria ha crecido hasta producir casi el 57% de los alimentos, cuando en décadas pasadas no pasaba de producir el 20%.

3. La inversión en agricultura apenas llega al 2% del Presupuesto General de la Nación ejecutado el año 2007.

7. Las políticas del gobierno no solucionan los problemas estructurales de soberanía alimentaria

El actual Gobierno ha empezado a participar de manera activa en la oferta de insumos y acopio de algunos productos agrícolas a través de la EMAPA (soya, arroz, trigo), También ha generado un Fondo para la Reconstrucción, Seguridad Alimentaria y Apoyo Productivo (Decreto Supremo Nº 29453) para los pequeños productores, los créditos a través del BDP – SAM (Banco de segundo piso Venezolano) llegan a microempresarios y emprendimientos urbanos en rubros de cueros, maderas, joyería, metal mecánica y no así –por lo menos en la etapa inicial-para la producción de alimentos, con lo cual los sectores productivos rurales no se han beneficiado de este tipo de créditos.

Así mismo para regular los precios de los alimentos frente a algunas acciones inflacionarias ha tomado algunas medidas como regular la competencia y defensa del consumidor (Decreto Supremo Nº 29519) y se condiciona la exportación siempre y cuando se venda en el mercado nacional a Precio Justo (Decreto Supremo Nº 29524).

En las importaciones bolivianas de enero a marzo del 2008 de los productos agrícolas como arroz (16.500 toneladas), trigo (18.000 toneladas), harina (53.000 toneladas) y maíz (13.000 toneladas) se refleja que se han doblado las importaciones del mismo periodo del año pasado. La producción que compra la EMAPA en el caso del arroz (10.000 toneladas) no representa ni el 3% del consumo interno. Si se realizan grandes importaciones de alimentos, eso significa que aún no somos autosuficientes y por lo tanto se mantiene una enorme vulnerabilidad en materia alimentaria.

EMAPA trabaja bajo un subsidio directo al consumo de 36 millones de bolivianos ya que cada quintal de harina tiene un subsidio de 135 Bs, y de enero a abril del 2008 se han vendido 272 mil 456 quintales aproximadamente. “Se observa con preocupación que si el principal interés del gobierno nacional fuese abastecer el mercado nacional con la producción haría mayores esfuerzos por abastecer con semilla a la mayor cantidad de productores (para productos como arroz, maíz y trigo) y no solo a quienes trabajan con la EMAPA. El año pasado el gobierno conocía de la escasez de semillas que este año se repite de nuevo, pero poco esta haciendo para contrarrestarla enérgicamente”. ( ) En otras palabras, el Estado aliado con los campesinos podría invertir esos 36 millones de bolivianos para sembrar trigo, en valles o en tierras bajas, de manera que vayamos consolidando gradualmente el autoabastecimiento de trigo y con ello de harina y pan, sin embargo, la política de subsidio lo que hace es prolongar la agonía y va en sentido contrario. ¿Por qué?

8. La desnutrición no ha sido un problema nuestro, sino un problema impuesto

Entremos ahora al tema de la desnutrición. Para ello, vamos a recurrir a la historia y nos preguntamos, si la desnutrición siempre ha sido un problema nuestro. Y la respuesta es no.

La desnutrición no ha sido un problema nuestro, sino un problema impuesto.

Antes de la colonización, por parte de España y otros países Europeos, en estas tierras existía la denominada Soberanía Alimentaria Ancestral (S-AA) ( ). Esta soberanía ancestral se caracterizaba por la ausencia de hambre y pobreza, abundancia de alimento, un muy buen manejo del agua, el control de los pisos ecológicos y la crianza de una variedad de productos altamente nutritivos como los siguientes:

• Ajíes
• Amaranto
• Cacao
• Camote
• Chiles
• Chirimoya
• Maíz
• Maní o cacahuate
• Oca
• Palta o aguacate
• Papa
• Pimiento
• Piña
• Quinua ( )
• Tarwi
• Tomate
• Yuca

Mientras que en Europa, para esos entonces, se vivía una terrible crisis alimentaria agravada por continuas guerras y enfermedades de las más variadas. España no era nación al embarcar Colón, apenas terminaban los ocho siglos del control árabe. A fines del siglo XVI entre el rey y el clero ya poseían el 95% de las tierras. España era una sociedad en desastre, los campesinos son echados de sus comunidades hacia las ciudades mugrientas.

En el siglo XVII, España vivió “la época de pícaro, el hambre, y las epidemias. Era infinita la cantidad de mendigos españoles, pero ello no impedía que también los mendigos extranjeros afluyeran de todo los rincones de Europa” ( ). En esos entonces, España no producía nada o muy poco, era el cerebro vacío, de los 10 millones de habitantes que tenía, más de 5 millones se vinieron a América, en otras palabras se escaparon de la hambruna, epidemias, pestes y “hacia 1700 España contaba ya con 625 mil hidalgos, señores de la guerra…” ( ), España era el dominio de duques, marqueses, condes, vizcondes, estos no podían trabajar, que uno de ellos trabaje era pecado, delito contra la ley. En España la bancarrota era total, desocupación crónica, grandes latifundios baldíos, moneda caótica, industria arruinada, guerras perdidas, tesoros vacíos, las autoridades desconocidas en las provincias: “la España que afrontó Felipe V estaba ‘poco menos difunta que su amo muerto’” ( ).

En consecuencia, la Colonia significó para los españoles la posibilidad de saquear un gran tesoro, que no sólo se reducía a oro y plata, sino también a productos alimenticios. Con ello, toda Europa rejuveneció, se alimento bien, se fortalecieron su Bancos y poco a poco nació una industria moderna donde pudo desarrollarse el capitalismo. Mientras tanto, en esta tierras se llevó a cabo el genocidio, el saqueo y la expropiación de los originarios en su condición de seres humanos, para dar paso a relaciones de explotación y opresión.

En términos alimentarios, la mita, las haciendas y las encomiendas; la expropiación de las comunidades; la desestructuración de la economía comunitaria, genero una pesada carga a las familias y comunidades originarias de manera que la autosuficiencia alimentaria y el intercambio de productos se vieron dramáticamente afectados. No sólo que millones de hombres y mujeres murieron en el proceso de colonización, sino que también comenzó el hambre y la miseria para nuestros pueblos.

Luego, durante la República el problema se agudizó, convirtiéndonos en el país campeón en mortalidad infantil, con hambre y miseria, con una población condenada a vivir con epidemias y enfermedades curables y prevenibles. La República nos aportó ser el país con más golpes militares y el campeón de la corrupción, entre otras situaciones iguales o menos dignas.

El hambre, la pérdida de soberanía alimentaria, la desnutrición son grandes males impuestos desde afuera y desde los supuestos patrones de “desarrollo” que en realidad han generado relaciones de dominación colonial generando verdaderas servidumbres.

9. En Bolivia se define la soberanía alimentaria en 1992

En el Libro Rojo, ya el año 1992 se planteo una visión propia sobre la seguridad y soberanía alimentaria. Este esfuerzo propositivo estaba orientado a trabajar un programa traducido en el “Modelo Económico de Reciprocidad al Socialismo (MERS)”, donde se plantea el principio de que “la agricultura debe ser la base de la policía economía”, siendo “la soberanía alimentaria lo primero”. ( ) A primera vista, se puede pensar en un planteamiento “socialista agraristas” y seguramente lo es, sin embargo, esto nace de la necesidad imperioso de resolver uno de los graves problemas que tiene Bolivia: el tema del hambre y la pobreza. Pero un hambre y una pobreza que hay que explicarla y conocerla, ya que no se reduce a aquellas visiones desde los organizamos internacionales o discursos desarrollistas divulgados en los 70 y 80 del siglo anterior.

¿Qué es lo que resuelve el socialismo insurgente? El tema de la producción, la producción de alimentos fundamentalmente, luego la transformación de los recursos naturales, pero sin caer en el industrialismo capitalista, que es depredar del medio ambiente.

Veamos lo que se proponía entonces:

1.- Objetivos políticos, económicos y sociales

Se debe luchar por el control y explotación racional de los recursos naturales, teniendo como a sujetos de desarrollo económico a los trabajadores, a las comunidades, a las asociaciones populares y no así a los empresarios privados.

No podemos defender los recursos naturales, sin tomar control de ellos. Pues si bien, podemos evitar el saqueo externo de nuestros recursos naturales, al no proponernos ser sujetos de desarrollo nosotros mismos, permitimos que se de el saqueo interno, a manos de la oligarquía.

Las minas, los pozos de gas y petróleo y otros recursos de las comunidades deberán ser recuperadas por la comunidad y entrar en una gran producción para financiar el desarrollo de la agricultura de las comunidades hasta lograr la Seguridad Alimentaria del País, para que en fases posteriores financien la industrialización y diversificación de nuestra economía en un proceso selectivo y paulatino de sustitución de nuestras importaciones y para generar sectores exportables en nuestra economía. Los sujetos de desarrollo de la nueva minería tendrán que estar compuestos por los comunarios mineros o por el llamado Proletariado Originario en coordinación directa con el Proletariado Boliviano ( ).

El proyecto económico de liberación no puede ser sólo y exclusivamente una propuesta para un “futuro próspero” que nunca llega, ni se sabe como alcanzarlo. El proyecto económico de liberación tiene dos partes:

• LA POLITICA ECONOMICA DE TRANSICION, Y,

• LA NUEVA ECONOMIA DE LA NUEVA SOCIEDAD.

Sobre la nueva economía de la nueva sociedad, debemos tener ideas y principios claros y generales, pero sobre la Política Económica de Transición, debemos tener propuestas y planes concretos a ejecutar en el presente.

La Política Económica de Transición, por su parte, contienen elementos de lucha contra el sistema económico de explotación, defensa de las reivindicaciones de las mayorías nacionales, impulso de una serie de mecanismos de todo tipo a fin de ir sentando las bases de una nueva economía que en su avance permitirá ir paliando, calmando el hambre y la miseria, pero no en la perspectiva del conformismo y la pasividad, sino en la perspectiva de financiar y llevar adelante nuestra liberación.

a) La agricultura base de la política económica.

Es evidente que el problema del minifundio estanca la productividad de la tierra, pero este es un problema creado por las leyes, la división de nuestro territorio comunal sólo favorece a la oligarquía, nosotros tenemos que propender a la unificación de la territorialidad.

El rendimiento y eficiencia del trabajo colectivo ( ) esta demostrada por el desarrollo agrícola que alcanzaron nuestros antepasados, en el campo es necesario muchos brazos para la realización de grandes tareas, tenemos muchas tradiciones que rigen y ordenan la distribución del trabajo, del uso de la tierra, es necesario reafirmarlas porque es la única garantía de poder utilizar todo nuestro territorio.

Es claro que los países occidentales han desarrollado muchas y diferentes tecnologías, pero han sido desarrolladas dentro de su contexto, para sus necesidades y sus posibilidades, nosotros no negamos la aplicación de algunas pero no podemos hacerlo mecánicamente, primero tenemos que experimentarlas ver si se adaptan a las condiciones de nuestros territorios, a nuestras posibilidades y a nuestras necesidades, tenemos que buscar nuestro propio conocimiento a partir de nuestro pasado, nuestra realidad y de acuerdo a las perspectiva de vida que tenemos.

Es evidente que no podemos en el campo ser autosuficientes, con el tiempo se han creado diversas necesidades que no podemos cubrirlas y necesitamos dinero para conseguirlas, esto esta relacionado con la capacidad que tenemos de generar dinero a partir de la venta de nuestros productos, entonces inicialmente tenemos que fortalecer nuestra capacidad de autoabastecimiento que tenemos en el campo y por otra parte tenemos que tratar de copar y controlar el abastecimiento urbano. Sin duda esto significa luchar primero por revitalizar nuestros mecanismos de intercambio pero también contra las políticas implementadas por el gobierno en los aspectos de la donación alimentaria, además de plantearnos seriamente encarar el aspecto de la comercialización y los intermediarios.

Hasta el momento, a consecuencia de nuestra dependencia, la demanda de productos agropecuarios en los centros urbanos esta modelada por los patrones “colonizantes” que han desvalorizado sistemáticamente los productos agropecuarios que pueden desarrollarse aquí y que son nativos, de tal manera que no existe una valoración nutricional que pudieran tener los cultivos nativos, de los cuales hasta hoy se han perdido muchísimos, sin embargo se nota una coyuntura que tiende a revalorizar estos cultivos, entonces tenemos que darles vigencia a través del cultivo cada vez mas extensivo de los mismos.

La nueva economía por la que las masas luchan es una economía basada en la justicia y la igualdad. Sin embargo, la construcción de la nueva economía debe considerar una infinidad de retos reales, para los que debe tener una respuesta adecuada, entre ellos:

• la estructura productiva que se hereda

• la relación con los mercados internacionales

b) lo primero: SOBERANÍA ALIMENTARIA.

Debemos estar claros que no hay SOBERANÍA ALIMENTARIA sin SOBERANÍA POLITICA. Sin embargo el trabajar para que la población tenga garantizada la alimentación diaria y la del futuro, es una de las medidas concretas más PATRIOTAS que debamos llevar adelante.

Soberanía y Seguridad Alimentaria significan acabar con las donaciones que desincentivan la producción nacional, significa luchar por el control y fortalecimiento del mercado interno, teniendo como a sujetos de desarrollo económico a los trabajadores, a las comunidades, a las asociaciones populares y no así a los empresarios privados antinacionales.

Garantizar en primera instancia la alimentación de la población, eliminando la dependencia alimentaria ejercida por la donación de alimentos y la libre importación.

c) un cambio radical de sujeto de desarrollo

En contra del prejuicio colonial que sostiene que somos incapaces de generar desarrollo económico, debemos recordar que la época en que estos territorios tuvieron mayor autonomía y desarrollo económico propio, científico y tecnológico fue en las épocas anteriores a la llegada de los españoles. En el inkario nuestras sociedades tenían un desarrollo tecnológico y productivo que nos brindaba seguridad alimentaria, seguridad de vestimenta y de otras necesidades sociales desterrando por completo la pobreza y la miseria. El núcleo esencial de la estructura económica de los pueblos, naciones originarias y del Inkario era LA COMUNIDAD bajo distintos nombres a lo ancho de la geografía andino-amazónica.

En contraposición a la oligarquía saqueadora y antinacional, proponemos -entre otros- a las COMUNIDADES como los núcleos de desarrollo económico por ser los dueños ancestrales de los territorios originarios y de los recursos naturales y por haber demostrado que son sujetos productores auténticamente nacionales, esto sin negar a las empresas nacionales que con su sacrificio están defendiendo la capacidad productiva del país frente a la destrucción del aparato productivo ocasionado por el neoliberalismo.

El proyecto de desarrollo económico plantea como medida básica la reestructuración de la agricultura y la minería como las bases fundamentales de cualquier proceso de crecimiento económico autónomo. La agricultura actual donde el campesinado sigue produciendo casi el 80 % del PIB Agropecuario nacional a pesar de las tendencias negativas y asfixiantes, debe reestructurarse en su núcleo más problemático: La Propiedad de la tierra. Para crear Unidades de Producción Familiares que produzcan excedentes y que sean capaces de utilizar créditos y tecnología en forma eficiente y rentable se los debe dotar de LA EXTENSION MINIMA DE TIERRA y las condiciones productivas necesarias hasta garantizarles el pleno empleo familiar y evitar el empobrecimiento y la migración, hasta alcanzar el nivel de la Industrialización de nuestra seguridad alimentaria interna y luego planificar la exportación de cultivos para los cuales tenemos condiciones ecológicas y ventajas comparativas.

2.- La lucha por el Mercado.

Inicialmente asumir como comunidad el problema de nuestra identidad, la relación con nuestra actual situación de sobrevivencia y miseria nos lleva a pensar que solamente la acción conjunta, la solidaridad plena y la necesidad de cambiar el esquema individualista actual, nos muestra la necesidad de reafirmar y revitalizar nuestra esencia filosófica de la vida LA RECIPROCIDAD Y LA REDISTRIBUCION. Es evidente que esto es un acto conciencial y subjetivo, pero es a partir de esa convicción que tenemos que visualizar los problemas prácticos y objetivos que se presentan en la comunidad y la forma de posible solución, de tal manera que podamos orientar a la comunidad en las acciones a tomar.

La lucha por el mercado constituye la tarea práctica inmediata más importante.

10. A nivel Internacional se define la soberanía alimentaria recién el año 2001

¿Qué significa soberanía alimentaria? La soberanía alimentaria es el DERECHO de los pueblos, de sus Países o Uniones de Estados a definir su política agraria y alimentaria, sin dumping frente a países terceros. El derecho de los campesinos a producir alimentos y el derecho de los consumidores a poder decidir lo que quieren consumir y, como y quien se lo produce.

La soberanía alimentaria incluye: Priorizar la producción agrícola local para alimentar a la población, el acceso de los/as campesinos/as y de los sin tierra a la tierra, al agua, a las semillas y al crédito. De ahí la necesidad de reformas agrarias, de la lucha contra los Organismos Genéticamente modificados (OGM), para el libre acceso a las semillas, y de mantener el agua en su calidad de bien público que se reparta de una forma sostenible.

El derecho de los campesinos a producir alimentos y el derecho de los consumidores a poder decidir lo que quieren consumir y, como y quien se lo produce.

El derecho de los Países a protegerse de las importaciones agrícolas y alimentarias demasiado baratas. Unos precios agrícolas ligados a los costes de producción: es posible siempre que los Países o las Uniones tengan el derecho de gravar con impuestos las importaciones demasiado baratas, que se comprometan a favor de una producción campesina sostenible y que controlen la producción en el mercado interior para evitar unos excedentes estructurales, la participación de los pueblos en la definición de política agraria.

Las políticas neoliberales priorizan el comercio internacional, y no la alimentación de los pueblos. No han contribuido en absoluto en la erradicación del hambre en el mundo. Al contrario, han incrementado la dependencia de los pueblos de las importaciones agrícolas, y han reforzado la industrialización de la agricultura, peligrando así el patrimonio genético, cultural y medioambiental del planeta, así como nuestra salud. Han empujado a centenas de millones de campesinos(as) a abandonar sus prácticas agrícolas tradicionales, al éxodo rural o a la emigración.

Instituciones internacionales como el FMI (Fondo Monetario Internacional), el Banco Mundial y la OMC (Organización Mundial del Comercio) han aplicado estas políticas dictadas por los intereses de las empresas transnacionales y de las grandes potencias. Unos acuerdos internacionales (OMC), regionales (Acuerdo de Libre Comercio para las Américas-ALCA) o bilaterales de “libre” cambio de productos agrícolas permiten a dichas empresas controlar el mercado globalizado de la alimentación. La OMC es una institución totalmente inadecuada para tratar los temas relativos a la alimentación y a la agricultura por lo tanto se quiere a la OMC fuera de la agricultura. La plaga de las importaciones a bajos precios: el dumping destruye la producción alimentaria.

El dumping es una palabra que significa: Práctica comercial de vender a precios inferiores al costo, para adueñarse del mercado, con grave perjuicio de este.

En el mundo entero, importaciones agrícolas a precios bajos destruyen la economía agrícola local; es el caso de la leche europea importada a la India, del cerdo norteamericano al Caribe, de la carne y de los cereales de la Unión Europea a África, de animales a Europa, etc. Estos productos se exportan a pecios bajos gracias a prácticas de dumping. A petición de los Estados Unidos y de la Unión Europea, la OMC ratificó una nueva práctica de dumping que sustituye las ayudas a la exportación por una fuerte baja de sus precios agrícolas, combinada con unos pagos directos abonados por el Estado. Para conseguir la soberanía alimentaria, es imprescindible parar el Dumping!

La soberanía alimentaria incluye un comercio internacional justo. La Soberanía Alimentaria no está en contra de los intercambios, sino de la prioridad dada a las exportaciones: permite garantizar a los pueblos la seguridad alimentaria, a la vez que intercambian con otras regiones unas producciones específicas que constituyen la diversidad de nuestro planeta. Hace falta dotar estos intercambios de un nuevo marco que:

 Priorice la producción local, regional frente a la exportación.
 Autorice a los Países/Uniones a protegerse contra las importaciones a precios demasiado bajos.
 Permita unas ayudas públicas a los campesinos, siempre que no sirvan directa o indirectamente a exportar a precios bajos.
 Garantice la estabilidad de los precios agrícolas a escala internacional mediante unos acuerdos internacionales de control de la producción.

El acceso a los mercados internacionales no es una solución para los campesinos. El problema de los campesinos es antes que nada, la falta de acceso a sus propios mercados locales por unos precios demasiado bajos para sus productos y el dumping a través de la importación que deben enfrentar. El acceso a los mercados internacionales afecta sólo el 10% de la producción mundial; está controlada por unas empresas transnacionales y por las más grandes empresas agro-industriales. El ejemplo de los productos tropicales (café, plátanos) lo ilustra claramente: benefician un acceso casi libre a los países del Norte y a pesar de eso los campesinos/as del Sur no pueden mejorar su situación.

Las políticas agrícolas deben apoyar una agricultura campesina sostenible en el Norte y en el Sur. Para poner en marcha la soberanía alimentaria, países del Norte y del Sur deben poder apoyar a su agricultura para garantizar el derecho a la alimentación de sus populaciones, preservar el medio ambiente, desarrollar una agricultura sostenible y protegerse contra el dumping. Deben también ser capaces de apoyar su agricultura para cumplir otros intereses públicos que pueden ser diferentes en función de los países y sus tradiciones culturales. Pero en la actualidad, los Estados Unidos y la Unión Europea en particular abusan ayudas públicas para reducir sus precios en los mercados internos y para practicar el dumping con sus excedentes en los mercados internacionales, destruyendo la agricultura campesina tanto en el Norte como el Sur.

11. Con la soberanía alimentaria podremos hacer desaparecer la desnutrición

Soberanía alimentaria: un derecho para todos. 2002.

En contraste con la propuesta de la Alianza Internacional contra el Hambre, que es “algo más de la misma medicina”, nosotros contraponemos el concepto unificador de Soberanía Alimentaria como paraguas bajo el cual podemos definir las acciones estratégicas necesarias para eliminar realmente el hambre.

¿Qué es la Soberanía Alimentaria? La Soberanía Alimentaria es el DERECHO de los países y los pueblos a definir sus propias políticas agrarias, de empleo, pesqueras, alimentarias y de tierra de forma que sean ecológica, social, económica y culturalmente apropiadas para ellos y sus circunstancias únicas. Esto incluye el verdadero derecho a la alimentación y a producir los alimentos, lo que significa que todos los pueblos tienen el derecho a una alimentación sana, nutritiva y culturalmente apropiada, y a la capacidad para mantenerse a sí mismos y a sus sociedades.

La Soberanía Alimentaria requiere:

 Dar prioridad a la producción de alimentos para mercados domésticos y locales, basados en explotaciones campesinas y familiares diversificadas y en sistemas de producción agroecológicos.
 Asegurar precios justos para los campesinos, lo que significa el poder para proteger los mercados interiores de las importaciones a bajo precio y dumping.
 Acceso a la tierra, al agua, a los bosques y a la pesca y otros recursos productivos a través de una redistribución genuina, no con las fuerzas del mercado y “reformas del mercado de la tierra”, financiados por el Banco Mundial.
 Reconocimiento y promoción del papel de la mujer en la producción alimentaria y acceso equitativo y control de los recursos productivos.
 Control de la comunidad sobre los recursos productivos, en oposición a las corporaciones propietarias de tierras, agua y recursos genéticos y otros.
 Protección de las semillas base de la alimentación y de la vida misma para el libre intercambio y uso de los campesinos, lo que significa no patentar la vida y una moratoria sobre las culturas genéticamente modificadas que llevan a una contaminación de la diversidad genética esencial de plantas y animales.
 Inversión pública para fomentar la actividad productiva de familias y comunidades dirigidas a aumentar el poder, el control local y la producción alimentaria para los pueblos y los mercados locales.

Soberanía Alimentaria significa la primacía de los derechos de los pueblos y las comunidades a la alimentación y la producción de alimentos, sobre los intereses del comercio. Esto conlleva el fomento y la promoción de los mercados locales y de los productores más allá de la producción para la exportación y la importación de alimentos.

Para conseguir la Soberanía Alimentaria:

 Reforzaremos nuestros movimientos sociales y desarrollaremos las organizaciones de campesinos, mujeres, pueblos indígenas, trabajadores, pescadores y pobres urbanos en cada uno de nuestros países.
 Avanzaremos en la solidaridad y la cooperación regional e internacional y reforzaremos nuestras luchas comunes.
 Lucharemos por realizar reformas agrarias y pesqueras genuinas, reformas de pastos y bosques, y conseguiremos una redistribución comprensiva e integral de los recursos productivos en favor de los pobres y los sin tierra.
 Lucharemos por una garantía fuerte de los derechos de los trabajadores para organizar, contratar colectivamente, y tener unas condiciones de trabajo seguras y dignas y salarios suficientes.
 Lucharemos por un acceso equitativo de las mujeres a los recursos de producción y por el fin de las estructuras patriarcales en la agricultura y por los aspectos socio-económicos y culturales de la alimentación.
 Lucharemos por el derecho de los pueblos indígenas a su cultura, territorio y recursos productivos.
 Hacemos un llamamiento para poner fin a las políticas económicas neoliberales que han sido impuestas por el Banco Mundial, la OMC, el FMI y los países del Norte y otros acuerdos de libre comercio multilateral y regional, como FTAA y NEPAD.
 Solicitamos la salida de la agricultura de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
 Lucharemos para parar la ingeniería genética y las patentes sobre la vida y pedimos la prohibición inmediata del “terminator” y el uso de tecnologías similares que usan la restricción genética.
 Solicitamos el fin de la utilización de alimentos OGM como ayuda alimentaria.
 Pedimos el paro inmediato de las guerras en los pueblos y las tierras de todo el mundo y el fin de la ocupación ilegal de Palestina, el embargo de Cuba e Irak y el uso de los alimentos como instrumento de chantaje.
 Solicitamos el apoyo para el desarrollo y la diseminación de los sistemas de producción agroecológicos.
 Pedimos una Convención sobre Soberanía Alimentaria al fin de inscribir los principios de la Soberanía Alimentaria en la legislación internacional e instituir la Soberanía Alimentaria como cuadro político principal para dirigir la alimentación y la agricultura.

Las políticas uniformes como las emanadas por el Banco Mundial, OMC y FMI, deben ser reemplazadas por una visión con “un mundo donde quepan muchos mundos”, donde la fuerza y la dignidad humanas sean construidas a través de la solidaridad y el respeto de las diversidades, y donde todos los países y pueblos tengan el derecho a definir sus políticas.

11. La economía comunitaria, la soberanía alimentaria y la desnutrición van juntas de la mano

Bueno, ahora que tenemos una visión más general del problema podemos llegar a establecer que para terminar con la desnutrición es vital recuperar nuestra soberanía alimentaria, fortalecer la economía comunitaria y ser más eficientes en la lucha contra la desnutrición. Sin embargo, queda como un vacío que merece ser explicado: ¿Qué es la economía comunitaria?
Para ello, daremos una explicación lo más concreta posible:

1. La economía comunitaria es un sistema económico, compuesto por varios subsistemas.
2. Surgió hace miles de años y es la forma de producción agrícola y pecuaria propia en este continente.
3. Utiliza la producción comunitaria y genera riqueza social, la misma que es redistribuida.
4. Implica el uso de variedad de formas de reciprocidad.
5. Garantiza la seguridad alimentaria familiar, comunal y la soberanía alimentaria a nivel de cultura y civilización.
6. Es fundamentalmente agraria e incluye procesos artesanales e industriales.
7. Tiene alta sustentabilidad ya que subsiste pese a los años.
8. Adquirió una forma de resistencia frente a la colonia, la república y el neoliberalismo.
9. Busca volver a tener condiciones sociales, políticas, culturas y económico-financieras para volver a florecer.
10. A su interior puede incluir la pequeña propiedad individual, pero su fuerza radica en los fines comunitarios, sus prácticas y formas productivas y redistributivas.
11. No es igual a la empresa privada (micro empresas o “empresas comunitarias”), no puede ser regulada por normas del Estado, expresa una voluntad de poder de los de abajo,