El contexto de la corrupción en YPFB

26.Feb.09    Boletines
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El contexto de la corrupción en YPFB

Luego del asalto con muerte de un empresario en las calles de la ciudad de La Paz, la población en su conjunto vio como el volteo de 450 mil dólares se convertía en el caso de corrupción más espectacular de los últimos tiempos. El principal implicado es nada menos que Santos Ramírez, tercer hombre dentro de la jerarquía del MAS y posible candidato a la Vicepresidencia el 2009, acompañando a Evo Morales.


El contexto de la corrupción en YPFB

Luego del asalto con muerte de un empresario en las calles de la ciudad de La Paz, la población en su conjunto vio como el volteo de 450 mil dólares se convertía en el caso de corrupción más espectacular de los últimos tiempos. El principal implicado es nada menos que Santos Ramírez, tercer hombre dentro de la jerarquía del MAS y posible candidato a la Vicepresidencia el 2009, acompañando a Evo Morales.

Santos Ramírez fue Presidente del Senado el 2006, año cuando el MAS controlaba la Presidencia de la Cámara de Diputados, la Asamblea Constituyente y el Gobierno Nacional, situación en la cual no paso absolutamente nada, ya que dicho control no sirvió para implementar ningún cambio sustancial en la estructura política, económica y social del país. Luego, fue vinculado a casos de corrupción, pues varias denuncias lo sindicaban de haber cobrado sumas de dinero a cambio de dar avales políticos del MAS para que personas particulares puedan obtener trabajo en diferentes reparticiones estatales gracias a dichas recomendaciones escritas. Una vez en evidencia, Santos Ramírez se arrodilla a Evo Morales en el Palacio y le pide disculpas, argumentando inocencia e ingenuidad, jurando no volver a cometer otra vez este tipo de “errores”. Evo perdona a Santos Ramírez y como señal de disculpa lo nombra hombre fuerte de la empresa petrolera de Bolivia: YPFB.

Ya la nacionalización fraudulenta del MAS estaba en ejecución cuando Santos asume la conducción de Yacimientos, pues el gobierno necesitaba dar un golpe de timón, pues la empresa “hacia aguas” por todo lado, además que las transnacionales del petróleo incumplían sus niveles de inversión comprometidas, había escases de diesel y gas en todo el país. En ese contexto, el gobierno decide dar a la empresa una inyección de 1.000 millones de dólares para su reactivación.

¿Qué paso? Más allá del hecho delictivo de la corrupción vale la pena analizar el contexto donde se da esta historia de coimas, volteos, contratos fraudulentos, malos manejos, etc.

El gobierno no puede abstraerse de caer en la corrupción por cuanto sigue impulsando un modelo neoliberal en la economía nacional y sobre todo en la llamada nacionalización. Se trata de contratos con empresas privadas (join venturs) para llevar adelante algunas fases de transporte de hidrocarburos, plantas de separación de líquidos, exploración, explotación de hidrocarburos, etc., de manera que no es la empresa estatal la que ejecuta estas políticas, sino socios privados. En este contexto ¿cómo no se van a dar casos de corrupción? Si la lógica imperante es la de “hacer negocios” por encima de la construcción de una empresa estatal fuerte.

Ya durante los gobierno neoliberales privatizadores se vio como se hicieron estos negociados, al amparo de contratos privados donde personas que no tenían experiencia, recursos y hasta conocimiento del tema se favorecían de licitaciones al amparo de negocios entre la parte contratante (Estado) y ellos.

Pues en todo esto incurrió Santos Ramírez, que además se dedico a fragmentar YPFB en varias mini empresas, que naciendo como estatales se convirtieron en privadas al influjo de formar Sociedades Anónimas con capitales del Estado.

Ya lo dijimos antes, el proceso de nacionalización fue y es una verdadera estafa al pueblo boliviano. Se han cometido muchos errores y ahora se cometen delitos.

El gobierno no tiene moral para hablar al pueblo de transparencia, honestidad, control social y participación popular.

Ahora por el contrario, quiere aparecer como una víctima de corruptos “infiltrados por la CIA”, cuando se sabe que esta corrupción es generalizada en algunas instancias del gobierno, como el caso del Ministerio de Obras públicas con el caso de las viviendas o en aduanas como el caso del contrabando de 33 camiones en Pando.

Es evidente que la nacionalización chuta esta en su peor momento. Sin embargo, muchos sectores dentro del MAS forman parte de la estructura afín a Santos Ramírez, de manera que esa red de “compañeros” sigue actuando dentro del gobierno y haciendo una defensa velada de sus relaciones.

A este respecto cabe hacer el siguiente comentario. En días previos al referéndum constitucional, la compañera Loyola Guzmán emitió una carta dando un informe de cómo vio ella el proceso constituyente en su condición de asambleísta haciendo un llamado a votar por el “No”. Casi de inmediato apareció por internet una lista de individuos, que no llegaron a ser más de cuarenta, miembros de ONG´s y de personas que han lucrado toda su vida en temas de derechos humanos, que de manera “muy valiente” hicieron una serie de sindicaciones contra Loyola y la condenaron públicamente. A nosotros nos pareció un verdadero acto de cobardía, pues ninguna de estas valientes personas dijo nada acerca de cómo el MAS ha cedido a favor de la derecha en temas constitucionales de fondo, ni tampoco tuvieron el coraje de decirnos nada cuando nosotros establecimos una posición muy similar al respecto. Pero claro, Loyola es mujer, ella se pronunció sola y descargaron hacia ella toda su mediocridad y oportunismo. Bueno, resulta que ese grupo de gente no se ha pronunciado para nada respecto a los hechos de corrupción de Santos Ramírez y otros dentro del gobierno, por que resulta que muchos miembros de esa lista son parte del entorno de Santos Ramírez. Pues así se actúan bajo el influjo de la politiquería.

De nuestra parte, ratificamos nuestra confianza y apoyo absoluto a Loyola Guzmán, no sólo por ser compañera del Che y todos los combatientes en la guerrilla de Ñancahuazu, sino por su consecuencia y por haber tenido una conducta digna en la Asamblea Constituyente. Con voz valiente supo criticar los desaciertos del MAS, de Evo Morales y Alvaro García, cuando metían la pata cada vez que viajaban a Sucre a digitar las decisiones de la bancada oficialista.

Respecto a su carta, si bien no compartimos la totalidad de sus puntos de vista apreciamos en ella la sinceridad y la honestidad, virtudes que obviamente no tienen sus detractores.