Corporación de Desarrollo Agropecuario de las Comunidades Insígenas, originarias, campesinas

05.Feb.09    Micropoderes
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CORPORACIÓN DE DESARROLLO AGROPECUARIO DE LAS COMUNIDADES INDÍGENAS, ORIGINARIAS, CAMPESINAS.
CDACIOC

Tarija, Bolivia. 2008

RESUMEN

El presente documento consta de cuatro partes. En la primera se revisa la historia para destacar los antecedentes más importantes referidos a la existencia de las naciones originarias, su lucha contra el sistema colonial y republicano, de manera de comprender su existencia actual y su vitalidad.


CORPORACIÓN DE DESARROLLO AGROPECUARIO DE LAS COMUNIDADES INDÍGENAS, ORIGINARIAS, CAMPESINAS.
CDACIOC

Tarija, Bolivia. 2008

RESUMEN

El presente documento consta de cuatro partes. En la primera se revisa la historia para destacar los antecedentes más importantes referidos a la existencia de las naciones originarias, su lucha contra el sistema colonial y republicano, de manera de comprender su existencia actual y su vitalidad.

En una segunda parte, se expone los hechos históricos de la lucha del movimiento indígena campesino por dotarse de una organización, de un instrumento político y económico, con el propósito de asegurar la soberanía política y alimentaria.

En una tercera parte, se expone las conclusiones del Taller Nacional “Políticas Productivas para Comunidades Originarias, Indígenas y Campesinas” y se formula una propuesta de nuevo modelo productivo propio de las comunidades para garantizar su desarrollo en un contexto de respeto a la naturaleza.

Para complementar la propuesta, en una cuarta parte del documento, se formula la propuesta para la consolidación del instrumento económico de la CSUTCB.

I. ANTECEDENTES HISTÓRICOS

La historia nos permite recordar a nuestros antepasados, los mismos que tuvieron mayor autonomía y desarrollo como originarios. Así, en el Incario nuestra sociedad tenia un desarrollo tecnológico que nos brindaba seguridad alimentaría, seguridad de vestimenta y de otras necesidades sociales desterrando por completo la pobreza y la miseria. En las regiones de tierras bajas, de igual manera, los diferentes pueblos originarios vivían en completa armonía con la naturaleza implementando actividades de caza, pesca y agricultura.

El núcleo esencial de la estructura económica de las naciones originarias y del Incario era la comunidad, como base de producción, para la seguridad alimentaría, seguridad de vestimenta y la construcción de la integración vial caminera con autonomía propia.

Los pueblos originarios desarrollaron una de las cunas de la agricultura en el mundo más productivas y diversas, expresión de una verdadera revolución agrícola y pecuaria en gran escala.

Para caracterizar a nuestras sociedades originarias debemos partir por valorar en su verdadera dimensión el proceso agrícola productivo que las sustentaba. Y fruto de ello es que afirmamos categóricamente nuestra admiración por la revolución tecnológica y productiva realizada en los Andes, en el gran Moxos y todos los lugares de nuestro gran Abya Yala.

Papa, maíz, quinua, amaranto, tomate, frutas, coca, cacao y otros tantos productos maravillosos -con todas sus variedades-, no han aparecido de la nada. Son el testimonio de la existencia de toda una verdadera revolución agrícola, con una existencia sostenida milenaria que la hace viable para nuestros días y para el futuro. Huellas de estas grandes hazañas son los terraplenes en las llanuras de Moxos y del Altiplano norte, las grandes construcciones hidráulicas de riego, los caminos que cruzaban grandes territorios de un extremo a otro.

Nuestros pueblos vivieron en bastos territorios, donde los diferentes pisos ecológicos les permitieron un acceso a los recursos naturales, de manera que fueron criadores de la diversidad, pero con reciprocidad, es decir, pidiendo permiso y dando las gracias a la misma naturaleza, por ello, además de cultura y producción soberana de alimentos, se desarrollan formas religiosas y filosóficas propias, que hoy en día son valoradas como dignas y constructivas por diferentes pueblos del mundo.

En 1535, la conquista española instauro un sistema colonial administrado por el régimen de la Real Audiencia de Charcas desde entonces han transcurrido 516 años. El colonialismo español significó la destrucción, no sólo de nuestras autoridades originarias y sistema político de organización, sino la destrucción de nuestras formas diversas de economía y producción, de manera que se procedió a un saqueo irracional de nuestros recursos naturales, y mediante la instauración del régimen de las haciendas y encomiendas, una desestructuración de nuestros territorios, de nuestra organización comunal.

Con el colapso del poder Español, el año 1825, se instaura el régimen republicano que ha significado para los pueblos originarios un nuevo colonialismo bajo forma de la República, para el movimiento originario e indígena de entonces, no significo ni la independencia ni la libertad menos el cambio para mejorar la vida. Si bien termina el Estado Colonial, nace el Estado Anti Indígena, que al tiempo que impulsa una serie de políticas de discriminación, opresión y explotación de los pueblos y comunidades, impone la contribución indigenal, ejecuta las leyes de exvinculación para seguir con el saqueo de los recursos naturales y la rearticulación de un nuevo régimen de haciendas. Desde el Estado y los gobiernos oligárquicos se dota de tierras a grandes latifundistas, a empresarios extranjeros y a empresas transnacionales, para la explotación de maderas, minerales e hidrocarburos.

La vida republicana -desde un inicio- fue la implementación del latifundio, la servidumbre hacia los patrones, todo ello provoco un desastre que ha hecho inviable el sistema neocolonialista de la República.

El movimiento indígena y comunario realizo una lucha frontal al sistema en condiciones totalmente desventajosas como se evidencia en el movimiento de Zarate Willka, quienes ofrendaron su vida por el derecho de las comunidades a recuperar sus tierras y territorios, por el derecho al autogobierno, la autodeterminación. Por ello, surge el primer gobierno indígena a la cabeza de Juan Lero, durante el movimiento insurgente de los Willkas, como germen de lo que debería ser un nuevo Estado Plurinacional.

En 1952 se produce la insurrección popular con la participación de la clase trabajadora minera, fabriles, campesinos e indígenas, con el único anhelo de recuperación la tierra, tener educación, salud, nacionalizaron de las minas, participación en las elecciones, para definir la suerte del país, etc.

Después de la Reforma Agraria 1953, ese proceso se estanca y fracasa, porque los gobiernos nacionalistas y las posteriores dictaduras militares son incapaces de construir un país justo y completamente democrático. Nace una nueva forma de latifundio. Las empresas estatales dan nacimiento a una nueva élite capitalista y a las oligarquías del oriente. Nace el Estado Anti campesino, con su instrumento: el pacto militar campesino que termina con las masacres de Tocata, Epizana.

Después de recuperar la democracia en 1982, las dos ultimas décadas el Estado estuvo al mando de partidos políticos corruptos y neoliberales, causantes del entreguismo de nuestros recursos naturales, la apertura a la penetración de las transnacionales, el desmantelamiento de todas las empresas estratégicas, especialmente YPFB, ENTEL, y otros, convirtiéndose en el mayor y vergonzoso servilismo del Estado boliviano a la voracidad del imperialismo mundial.

El Estado neoliberal a partir de 1993, ejecutó cambios estructurales en la atención del sector agropecuario, con el resultado de la fragmentación del Ministerio de Asuntos Campesinos y Agropecuarios (MACA) donde:

a) El tema agropecuario es atendido por la Secretaría Nacional de Agricultura y Ganadería (SNAG) dependiente del Ministerio de Hacienda y Desarrollo Económico.
b) Los temas rurales se atribuía a la Secretaría Nacional de Desarrollo Rural (SNDR) dependiente del Ministerio de Desarrollo Humano.
c) El tema tierra estaba a cargo del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) dependiente del Ministerio de Desarrollo Sostenible.

En 1997 se crea el Ministerio de Ganadería y Desarrollo Rural (MAGDER) que nuevamente fusionó la SNAG y la SNDR. El 2002 se crea el Ministerio de Asuntos Campesinos Indígenas y Agropecuarios (MACIA). Cada gobierno estructuraba su Ley de Organización del Poder Ejecutivo (LOPE) y generaba políticas sectoriales que respondían a su propia visión donde los cambios de recursos humanos fue una constante.

En esta época se apoyó con más fuerza al sector privado agropecuario y forestal empresarial, sobre todo en el oriente del país otorgándoles recursos económicos para hacer crecer la agroindustria rural exportadora. La articulación de esta economía a los mercados externos se da principalmente a través de la producción y transformación básica sobre todo de la soya, aunque su inserción en los mercados internacionales es más vulnerable, precaria y su competitividad está basada en preferencias arancelarias las que pese a los acuerdos regionales, cada vez más están sujetas a decisiones unilaterales de los países de destino.

El patrón productivo del modelo neoliberal desincentivó a la producción de alimentos y más bien impulsó los cultivos industriales para la exportación y aumentó la libre importación de alimentos. De esta manera se desvalorizó el rol de los productores de alimentos que además estaban sujetos a una desigual distribución de la tierra.

Las políticas sobre el apoyo financiero rural se orientaron a potenciar al sector empresarial agro-exportador quienes incrementaron la superficie cultivada, mientras que el sector campesino y originario que tradicionalmente se dedica a la producción de alimentos, no recibió ningún impulso.

Por lo tanto, el modelo de desarrollo heredado desequilibró las prioridades nacionales ya que las políticas liberales y neoliberales establecieron la premisa de “exportar o morir”. De ahí la orientación a privilegiar solamente al sector agro-exportador y la producción de los cultivos industriales. Como consecuencia, no se pensó en las necesidades de la población boliviana, no se planificó en base a la seguridad y soberanía alimentaria del país y no se incidió en la disminución de la pobreza. El modelo privatista neoliberal ha desarrollado asimetrías socioeconómicas en las comunidades campesinas, indígenas y originarias del país relegando el desarrollo de sus sistemas productivos y alimentarios.

La problemática del agua y de manera específica los recursos hídricos para riego no ha sido tomado en cuenta por los gobiernos de turno de manera integral para el desarrollo agrícola en las comunidades campesinas, siendo que Bolivia tiene un potencial de recursos hídricos superficiales y subterráneos para la expansión de riego, el gobierno del Presidente Evo Morales ha impulsado la creación del Ministerio del Agua para su tratamiento.

Las políticas y normativas han sido formuladas sin ninguna participación de las organizaciones sociales, cobrando un carácter impositivo y visualizando al recurso agua como un insumo mercantil y de lucro. En ese contexto se desarrollaron en la país distintas luchas por la defensa de agua, detonándose en Cochabamba (guerra del agua – 2000) donde los agricultores, regantes, fabriles, juntas vecinales y la sociedad civil en su conjunto se organizó en defensa del recurso agua ante los intentos de privatización.

Como consecuencia de la Guerra del Agua, se promulga la Ley de Riego Nº 2878 que tiene por objeto regular el aprovechamiento sostenible de los recursos hídricos para la producción agropecuaria otorgando y reconociendo derechos, estableciendo obligaciones y procedimientos para la resolución de conflictos, garantizando la seguridad de las inversiones comunitarias, familiares, públicas y privadas.

Afines del siglo anterior y a inicios del siglo XXI, el sistema neoliberal colapso y como resultados palpables se incrementó la pobreza, se muestra con claridad que los ricos amasaron mas riqueza y que la masa indígena campesina se encontraba cada vez más excluida; en la región del altiplano la pobreza rural tuvo una incidencia con el 73%, en los valles la pobreza rural fue de 72% y en tierras bajas del 62%.

El sistema neoliberal, expresión de la economía moderna occidental tiene como propósito minimizar costos y maximizar ganancias, utilizando factores y explotando recursos exógenos a sus unidades productivas (mercado libre). El movimiento indígena campesina desde la instauración de la democracia 1982, tuvo a la CSUTCB como organización matriz de los explotados, para impulsar las economías endógenas utilizando los principios de solidaridad, reciprocidad y complementariedad que se caracteriza en nuestra visión de la economía y la cultura.

Los pueblos y comunidades originarias indígenas campesinas no son por naturaleza competitivos y tienen un principio de economía basado en el servicio hacia los demás y no de impulso del mercado y la generación de ganancias merced a la explotación del trabajador.

En la actualidad prima un modelo de desarrollo neoliberal y que se basa en un patrón de desarrollo agrario latifundista de tipo exportador que esta conduciendo al país a grandes desigualdades sociales y a la aniquilación de los recursos naturales, de manera que no existe para los productores del campo una alternativa de desarrollo dentro del capitalismo, la pobreza seguirá creciendo y los ricos serán mas ricos. Para contrarrestar este desequilibrio el Gobierno Nacional y las organizaciones nacionales, deben plantearse otro enfoque (patrón o modelo) de desarrollo que sea ambientalmente sustentable, que alcance la seguridad y soberanía alimentaría. Toda esta propuesta se logrará en base en sistema de producción agrícola, pecuario y forestal comunitario, asociativo e individual, con mayor eficiencia en el uso de los recursos naturales y aplicando los saberes ancestrales, la tecnología disponible, acompañado la formación de recursos humanos a nivel de la base campesina en institutos y centros de estudio productivo.

Toda esta propuesta de cambio se consolida en base a la recuperación de la capacidad productiva de las comunidades campesinas originarias e indígenas andinas, del valle y tierras bajas, con el fortalecimiento de las unidades sociales de productores ya existentes, la incorporación de alta tecnología en los procesos y la industrialización de los recursos naturales, de propiedad de organizaciones productivas indígenas – campesinas, con la adecuada gestión ambiental orientada a satisfacer las demanda del mercado interno de Bolivia y alcanzar mercados de exportación competitivos (producción ecológica), todo esto con la directa participación de los agricultores comunitarios como sujetos de desarrollo y no como meros objetos.

II. LAS LUCHAS DEL MOVIMIENTO INDÍGENA CAMPESINO Y SU BRAZO ECONÓMICO

La CSUTCB nació en junio de 1979 y se consolida en la época de la democracia iniciada en 1982, es reconocida por la COB, en la primera etapa fue conducido por el c. Genaro Flores de La Paz, que busco la independencia sindical y única dentro el país, durante los 29 años de vida institucional la organización matriz tuvo tres Congresos Extraordinarios.

La organización matriz, es una entidad que tiene la finalidad de buscar el bienestar de los campesinos y nos representa en todas las instancias nacionales e internacionales.

La CSUTCB ha trabajado un discurso de la identidad indígena, originaria, campesina, reivindicando la Tierra y el Territorio y algunos símbolos de las naciones originarias como es la Wiphala.

La organización matriz de la CSUTCB realizo la lucha directa contra el sistema neoliberal implementado por los gobiernos de turno desde 1985, diez años después, en 1995, el movimiento indígena campesina se propone crear un instrumento político con planteamientos ideológico-político, para participar en la contienda política y de esta manera nuestra organización es parte de la lucha para tomar el poder político de Bolivia.

La organización tiene un discurso político contundente de identidad indígena originaria campesina con un modelo sindicalizado que revitaliza nuestra cultura de pueblos originarios territorializado en Naciones Originarias, Ayllus y con una economía comunitaria. Actualmente se reconoce las autoridades originarias como ser Mallkus, o Jilakatas, Mamatallas, en algunos casos la Confederación actúan como gobiernos comunales que han heredado las formas de funcionamiento dentro la estructura del Ayllu, como la rotación anual de cargos (evitando el caudillismo), las asambleas comunales que implementan una genuina democracia comunitaria con poder deliberativo y resolutivo.

Actualmente la CSUTCB, es parte de las organizaciones sociales del país en forma conjunta al CIDOB, CSCB, FNMCIOB “BS”, CONAMAQ, que tiene la misión de fortalecer el instrumento político de los explotados para transformación de un Estado Colonial Anti indígena Anti campesino a un Estado Plurinacional.

Actualmente Bolivia tiene 9.000.000 de habitantes, dentro de esta población están constituidas 12.000 comunidades indígenas campesinas que equivalen al 70% de la población, de los cuales el pueblo quechua es 35%, los aymaras 30%, guaranís 2%, chiquitanos 2%, moxeños y otros 1% en las tierras bajas.

Esta realidad social muestra el grado extremo de un Estado que ha sido excluyente y racista y que no ha contemplado políticas sociales en beneficio de las mayorías nacionales, a más de darles tierras en forma de minifundios improductivos y marginales. Hoy el movimiento indígena campesino asume la esperanza de revertir esta situación de marginalidad y discriminación de la familia indígena campesina.

Todas las organizaciones comunitarias son parte de la organización matriz la Confederación CSUTCB y constituyen la fuerza social de movilización para sus diferentes reivindicaciones sociales económicas política y cultural. Esta fuerza social, plurinacional, multicultural y plurilingüe, se ha constituido en la vanguardia de la defensa de los recursos naturales de nuestro país para un cambio de la transformación de un Estado colonial y excluyente a un Estado plurinacional incluyente.

En los últimos dos años con el gobierno Evo Morales se realizo la recuperación de nuestras empresas estratégicas con la nacionalización ósea existe un cambio de la correlación de fuerzas entre la economía actual (2008) y la capitalista estatista neoliberal de 1952 y de 1985. Según datos la industria estatal paso del 34,7% al 56%, la participación de las empresas privadas bajo del 55,8% al 17,1%. La economía capitalista estatal actual ocupaba ya un lugar predominante en la economía nacional.

La agricultura y la artesanía todavía pertenecen a la economía individual (2008), el numero de familias originarias, indígenas, campesinas, se apresta ha organizarse en unidades de producción para asumir un rol protagónico, tal como lo reconoce el Plan Nacional de Desarrollo “Bolivia Digna Soberana Productiva y Democrática para Vivir Bien”.

En consecuencia se prepararon las condiciones para la transformación comunitaria de la propiedad de los medios de producción.

La Corporación de Desarrollo Agropecuario CDACIOC de la CSUTCB, es en este proceso la expresión de la economía comunitaria y debe ser fortalecida con el uso correcto de los principios económicos del comunitarismo.

En la actualidad los pequeños productores subvencionan al Estado y al consumo de la población con alimentos baratos; durante las gestiones futuras, el sector campesino debe controlar toda la cadena productiva y debe organizarse en la producción, transformación y comercialización de sus productos para de esta manera eliminar a diferentes intermediarios que trabajan en desmedro de de los pequeños productores.

III. HACIA UN NUEVO MODELO PRODUCTIVO

3.1 El modelo de desarrollo dominante

El modelo económico que ha sido impuesto durante la colonia, la república y el neoliberalismo, tiene en común, la opresión de la población, el saqueo de los recursos naturales y la inserción del país en el mercado mundial como simple proveedor de materias primas. Este modelo tiene más de 516 años de implementación y en ningún momento los indígenas, originarios, campesinos hemos participado en su definición.

Todo lo anterior ha posibilitado el desarrollo de un modelo, depredador, extractivo, improductivo que ha consolidado las cadenas de las relaciones de dominación y explotación, que están presentes hasta el día de hoy, con sus secuelas de prebendalismo, asistencialismo, individualismo y generación de una riqueza dominante que tiende a perpetuar el poder de un reducido grupo de oligarcas sometidos al imperio del capitalismo y del colonialismo. En consecuencia, no se trata de un modelo productivo, sino de un modelo de saqueo.

3.2 Modelo de desarrollo dominante y el Estado Antiindígena y Anticampesino

El modelo de desarrollo dominante ha fracasado durante todos los años de su implementación. Dicho modelo ha sido impulsado por el Estado, que durante todo este tiempo se ha caracterizado como antiindígena y anticampesino.

En algunos momentos, el Estado y el modelo dominante han priorizado la iniciativa de empresarios privados y las oligarquías regionales, en otros momentos, ha priorizado una mayor intervención estatal, bajo la forma de estatismo, pero que tampoco ha cambiado las relaciones coloniales de dominación.

Hoy en día, después de la revolución del 52, la reforma agraria y más de 20 años de modelo neoliberal, en el país se mantiene el modelo dominante compuesto por un sector latifundista agroexportador de materias primas (principalmente soya), un sector minero privado e hidrocarburífero exportador de materias primas (gas).

Apenas son cinco mil familias las dueñas del 75% de las tierras cultivables de todo el país. Mientras que los campesinos y pueblos indígenas, pese a tener menos del 5% de las tierras cultivables alimentamos a la población de los nueve departamentos con productos diversos y a bajos precios. De esta manera, el país no ha logrado consolidar una verdadera soberanía alimentaria, pues muchos sectores no se encuentran bien alimentados, por ello se presentan tantas muertes de niños y madres, por ello muchos de nuestros hijos no se encuentran bien nutridos.

Ahora que vivimos un proceso de cambio, donde el gobierno pretende superar el viejo modelo colonial, los productores debemos asumir la cabeza y dirección generando un verdadero Modelo Productivo (MP)mp

3.3 Modelo de Economía Social Comunitaria

El Modelo Productivo (MP) es una tarea nacional que compromete a las comunidades, al Estado, a toda la población en su conjunto y que en su diseño, implementación y frutos requiere la construcción de un Instrumento Económico que se desarrolle a largo plazo.

El nuevo Modelo Productivo busca la generación de una riqueza social que sea distribuida socialmente, mediante la reciprocidad.

Para que este Modelo Productivo se implemente, es imprescindible el acceso democrático al crédito, la redistribución de tierras, el desarrollo de unidades sociales de producción, apoyo técnico, acceso al mercado, etc.

3.3.1 La consolidación del poder local y comunal

La incorporación en la Nueva Constitución Política del Estado de las autonomías indígenas, el reconocimiento de las formas comunitarias como integrantes del sistema político del nuevo Estado Plurinacional, así como la afirmación de la existencia de naciones y pueblos indígenas, originario campesinos, es un paso muy importante, para consolidar la democracia en las comunidades.

Y cuando se habla de Estado Plurinacional Comunitario, se está haciendo referencia a una nueva visión de país, pero al mismo tiempo, a una nueva forma de organización del país, por cuanto lo comunitario tiene como su cimiento más importante a la vida y existencia de las comunidades. Por ello, el actual proceso de cambio, no hace otra cosa que ratificar la existencia y consolidación del poder comunal, del poder local, de los gobiernos comunitarios, de las autonomías indígenas, dotadas de todas las competencias necesarias para que puedan administrar sus recursos y aportar a la soberanía alimentaria, a la superación de las injusticias y la discriminación, así como a la construcción de una Bolivia digna.

Cuando se trabaja para la articulación del brazo económico de la CSUTCB, se trabaja para fortalecer los poderes de las comunidades, para que ellas sean los sujetos de la transformación social, con identidad propia.

Esta es la mejor manera, o mejor dicho, la manera concreta de consolidar y dar plena vigencia a los derechos de los pueblos indígenas, originarios, campesinos y afros del país.

El poder de las comunidades es irreconciliable con el colonialismo interno, con sus valores, así como con su práctica política porque el colonialismo discrimina, saquea, explota y vuelve a las personas objetos y considera a la naturaleza como una simple mercancía de la cual hay que obtener el mayor provecho posible.

Como toda forma de poder, el comunal expresa relaciones de democracia propia, la democracia verdaderamente originaria y popular, que es contradictoria y antagónica con la democracia controlada y con el colonialismo interno. La democracia participativa, esta enraizada en las comunidades, por ello cuenta con el sistema político rotativo o democracia comunitaria y las relaciones económicas comunitarias de reciprocidad y redistribución como elementos generadores de una identidad. La rotación en los puestos de conducción, es un método de recambio y oxigenación que impide la formación de caudillos, aparatos y sectas, constituye una forma de democracia popular ligada al poder local y al mando local.

La autoridad originaria se esmera por cumplir con su rol, mantener contacto y control de la población bajo su jurisdicción.

Existe y mantiene su vigencia la democracia natural en las comunidades, ayllus, capitanías. La democracia natural es ejercida por todos los miembros de la comunidad con igualdad de derechos y mediante la democracia de consenso. El máximo poder de mando que existe es el de la autoridad originaria o sindical. Hay muchas comunidades que no han mantenido o no tienen autoridades originarias, siendo el sindicato el que asume la conducción comunal bajo formas naturales de democracia comunal.

La democracia empieza con el respeto a nuestra vida, a nuestras familias, a nuestras comunidades, ayllus, tentas, capitanías, todas nuestras formas de organización y estructura comunal, la democracia es la toma de decisiones por el derecho a recuperar nuestra historia, desarrollar nuestra soberanía alimentaría, desarrollar nuestra cultura, religión sin discriminación y a nuestros derechos elementales. También para nosotros la democracia es que se acaben la miseria, el hambre, la marginación, que sufrimos los pueblos originarios junto con el resto del pueblo.

Los tres principios ineludibles que hacen al poder comunitario (Periódico mensual Pukara, 7 de febrero al 7 de marzo de 2007. Bolivia. Año 2, N° 16. Efren Choque Capuma. El Estado Modelo Pluricéntrico.):

“El poder transitante se entiende como las estrategias de transitabilidad o de traspaso momentáneo o definitivo del poder … el poder transitante se da en espacios formales de prácticas de poder, como una facultad jurídica y política del pueblo que en su soberana práctica política puede delegar, intervenir, transferir o recuperar el poder delegado, cuando el sujeto político asignado no ha cumplido con los mandatos o no responde a los condicionamientos de la voluntad política del pueblo, lo que jurídicamente se llama el recurso de revocatoria de mandato.

El poder regenerativo es el condicionamiento político que actúa como una estrategia de exigencia para cualquier autoridad política que está constreñido a cumplir con determinados mandatos establecidos y asumidos, cuyo mecanismo le permitirá paso a paso, regenerar, renovar o fortalecer el poder de su autoridad y liderazgo, mediante la conciencia política sancionadora o evaluadora del pueblo.

El poder distributivo o cíclico engrana el acceso al poder distributivo de manera equitativa y horizontal. Esto quiere decir, que cada segmento social o una persona, en algún momento de su vida llegan a ejercer un cargo de autoridad o acceder al poder político, de acuerdo a sus capacidades, inclinaciones o vocaciones profesionales. Una estrategia formal en la democracia indígena es el turno y la rotación como reglas formales de acceso al poder. Esta instancia se encuentra sujeto al requisito del thaki aymara, Ticona-Rojas (1955); Choque (2002), que en términos generales es el camino ascendente de prestación de cargos como servicio a la comunidad. Es decir, toda persona llega a asumir cargos, comenzando por pequeños y sucesivamente hasta llegar a cargos altos.

La democracia comunitaria como sistema político ha institucionalizado ciertas normas políticas como requisitos esenciales de caracterización. Para diversos autores: esteban Ticona A. (Ticona A., Esteban, Gonzalo Rojas O. y Xavier Albó C. Votos y Wiphalas: campesinos y pueblos originarios en democracia. La Paz. CIPCA. Pág. 79.); Roman Morales Z (2004:49); Choque (Choque C., Efren. Awatiri Auki-Tayka: La voz del Jilaqata. Ediciones Milenium. Oruro. 2002. Pág. 65.) y otros, estos son: el jach´a Kawiltu, la asamblea general del pueblo, el poder dual (chacha-warmi), la estructura de la propiedad territorial mixta (privada y comunal) y la práctica de una ideología política comunal que persigue la convivencia comunitaria de bienestar, de armonía y de progreso del pueblo”.

En los pueblos indígenas de tierras bajas, las autoridades originarias y las comunidades definen los temas centrales que les afectan, de manera que tienen mecanismos propios, a nivel de normas y procedimientos, para tomar decisiones.

3.3.2 Las bases productivas para un nuevo modelo comunitario

Los pueblos andino amazónicos y chaco platenses que habitaron y habitan nuestro territorio tiene su propia cosmovisión entendida como las forma de estar, sentir, ver y percibir el mundo, expresados en diferentes formas de criar los animales, ejercer su medicina, manejar sus cultivos, la pesca y la caza, administrar la chacra, el bosque, el territorio y desarrollar una organicidad propia que hacen a sus estructuras sociales, políticas, espirituales y culturales.

La agricultura tradicional constituye el centro de la vida campesina basada en una serie de procesos tecnológicos e interacciones sociales y culturales que hacen a su propia cosmovisión y que responde a todo un sistema de saberes locales que crean, recrean e innovan prácticas y tecnologías asociadas a la crianza de la agrobiodiversidad, saberes en torno al agua, manejo de suelos, crianza de la variabilidad y diversidad de semillas y tantas otras que les ha permitido desarrollar estrategias de adaptación efectiva a una diversidad de condiciones climáticas, topográficas y edáficas permitiendo el sostenimiento de la agrobiodiversidad y a su vez la soberanía alimentaria. Sin embargo, no solo es una relación que se limita a lo humano sino que abarca lo natural y sagrado, (montañas, ríos, lagos, etc.) y las deidades (Apus, achachilas, Huamanis, Auquis, Pachamama, etc.) De esta relación brotan saberes que les permite generar mecanismos de adaptación a la variabilidad climática de cada ciclo agrícola y a su vez les ha permitido también suficiencia alimentaria y salud.

Por otra parte, y al igual que en otros países, se inició un proceso de modernización de la agricultura que mas allá de ser sólo un modelo productivo, trae implícito una visión del consumo de alimentos, una visión de la forma de producir y de los mecanismos de organizar dicha producción, una perspectiva de gestión y organización de la misma sociedad, más su inclusión en la globalización.

El encuentro de estos dos modelos de producción y gestión: agricultura tradicional y agricultura moderna ha generado entre otros problemas, lo siguiente:

• Un incremento de la producción de cultivos industriales que son producidos por la agricultura empresarial, para ejemplificar, en el Oriente Boliviano, entre el 60 al 70% de la superficie cultivada esta destinada a productos industriales de exportación mientras que la superficie de pequeños productores de oriente y tierras bajas ha disminuido del 87 al 58% en el periodo entre 1980 al 2004, sin embargo continua siendo la fuente principal de provisión de alimentos. (Plan Sectorial MDRAyMA, 2007.)

• En el espacio local, la modernización de la agricultura ha afectado las propias estrategias de producción de las familias campesinas que se expresan en el abandono y erosión de sus saberes y practicas de crianza de la chacra.

• Se han debilitado las estructuras organizativas que acompañan a la agricultura campesina.

• Se ha perdido una gran biodiversidad por la orientación exclusiva al monocultivo y a las exigencias del mercado

• Finalmente al deterioro ambiental por el uso de insumos agroquímicos que a largo plazo derivan en erosión de suelos, resistencia a plagas y enfermedades, entre otros.

Lo anterior se ve agravado por la creciente tendencia migratoria campo-ciudad. El proceso de urbanización de la población rural se ha incrementado, en 1976 la población rural era del 58% para 1992 esta ha disminuido al 42%.

Esta situación pone en riesgo aspectos estratégicos para la economía y sociedad boliviana: mayor incremento de pobreza en las ciudades, menor producción de alimentos que provienen de la agricultura y ganadería tradicional socavando la soberanía alimentaria además de verse afectado el ciclo de transmisión generacional de saberes.

Desde esta perspectiva, en Bolivia, la agricultura campesina es una práctica local, singular y diversa en relación a su contexto ecológico, tiene como base a la mínima unidad territorial administrativa reconocida como: comunidad, ayllu o TCO, encargada de administrar su territorio, la gestión de sus recursos (distribución de tierras, agua, etc.) organicidad propia (sindicato agrario, autoridades originarias) y desarrolla relaciones propias que favorecen la agricultura (ayni, minka, etc).

Desde la perspectiva de la seguridad alimentaria, la vigencia y capacidades de la agricultura campesina en la producción y provisión de alimentos, es ignorada. Sin embargo, es el espacio local comunitario de donde emana la mayor producción de alimentos en Bolivia, cabe mencionar que los campesinos ocupan el 13% de las tierras cultivables, de las cuales cultivan el 95% y producen el 70% de alimentos que se consumen. Mientras que el restante de tierras cultivables (87%) están en posesión de latifundistas que solo cultivan el 0.3% de las tierras y aportan con el 20% de alimentos privilegiada para la agroindustria y la exportación (soja, algodón, girasol, entre otros) derivando en un incremento de la dependencia de insumos agrícolas, perdida de agrobiodiversidad y el consecuente vacío ecológico. (Gregorio Iriarte, Análisis crítico de la realidad, 2002.)

3.3.3 La economía comunitaria

El instrumento económico de la CSUTCB es en realidad la expresión de la economía de las comunidades. Dicha economía se desarrolla en todas las regiones del país, en los Andes, en la Amazonía, en el Chaco.

Estas formas económicas se asientan en el profundo respeto por la naturaleza así como en diversas unidades sociales productivas, que son familiares, asociativas, cooperativas, empresariales y comunales. Dichas unidades sociales productivas se inspiran en los saberes locales y las cosmovisiones ancestrales, de manera que reflejan una visión armoniosa y complementaria entre el trabajo humano y la naturaleza, generando una riqueza social.

La riqueza social es el producto que ha permitido la construcción de una soberanía alimentaria milenaria, proyectada desde lo local-comunal, el florecimiento de nuestras culturas y civilizaciones, incluso, frente a un medio natural difícil y cambiante, como lo es la naturaleza, donde se presentan temporadas secas, de lluvia, de frío o calor.

La economía comunitaria se basa en el binomio: cosmovisión-unidad social productiva.

Las formas de propiedad no han sido un problema, ya que la riqueza social es redistribuida evitando la acumulación individual prolongada, de esta manera, trabajan juntas la propiedad comunitaria con la pequeña propiedad.

La economía comunitaria, no tiene como centro de su actividad el mercado, ni se organiza con sus valores y principios, sin embargo, esto no significa que las economías comunitarias no puedan trabajar dentro del mercado en base a una estrategia productiva y distributiva.

Por ello, ahora, el instrumento económico, no sólo que debe desarrollar la economía comunitaria, sino desplegar al máximo una estrategia hacia el mercado, de manera que se pueda influir en toda la sociedad a través del logro de una verdadera soberanía alimentaria, así como un verdadero cambio de la visión del país acerca de la producción y de la naturaleza.

3.3.4 Las unidades sociales productivas

El nuevo modelo de economía social comunitaria tiene como sujeto a las unidades sociales productivas, que de acuerdo a las regiones y las formas de organización podrán ser:

• Comunidades como formas ancestrales de organización económica: ayllus, tentas, capitanías

• Asociaciones de productores en base a las experiencias ya consolidadas y nuevas que se puedan organizar

• Empresas comunitarias como formas novedosas de organización

• Cooperativas agrícolas y pecuarias

• Individuales ya también se toma en cuenta a los productores particulares como integrantes de las unidades sociales productivas, sujetos del modelo de economía social

3.4 Lineamientos para políticas públicas

La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) convocó a principios de noviembre de 2008 a un Taller Nacional sobre “Políticas Productivas para Comunidades Originarias, Indígenas y Campesinas”, con el siguiente objetivo de “Analizar la política nacional de desarrollo de las comunidades campesinas, indígenas y originarias y sustentados en el instrumento económico de las comunidades para el desarrollo integral, participativo, autogestionarios, construir propuestas de acciones de incidencia política del poder local”.

A continuación se exponen las propuestas trabajadas en el Taller Nacional:

3.4.1 Lineamiento 1: Desarrollo Productivo Rural

El mejoramiento de las condiciones de producción de los pequeños productores, pasa por dos temas centrales:

3.4.1.1 Acceso a tierras

Si bien el marco de la Nueva constitución, el latifundio será limitado a 5.000 o 10.000 has, aún la lucha por la tierra y el territorio de los pueblos indígenas no ha concluido.

En este contexto es necesario definir una política consensuada para la recuperación, redistribución y distribución que permita un acceso equitativo y comunitario a la tierra de acuerdo a las características de las diferentes regiones.

Acciones inmediatas propuestas para acceso a tierras

Conformación de una COMISIÓN PERMANENTE PARA LA RECUPERACIÓN, GESTIÓN Y MANEJO DE CONFLICTOS DE TIERRAS, a la cabeza de la CSUTCB y sus secretarias correspondientes juntamente el Viceministerio de Tierras que planteen a la brevedad posible un documento estratégico que efectivice la recuperación de tierras a favor de las comunidades originarias campesinas indígenas, para:

• Realizar estudios para una clasificación de uso de tierras que prevean su sostenibilidad en el tiempo.

• Diseño de una gestión territorial integral que involucre a las comunidades, ayllus, TCOs reconocidas como la mínima unidad jurídica de gestión territorial.

• Formulación y gestión de proyectos y programas que viabilicen una recuperación sostenible de tierras permitiendo la ampliación de la frontera agrícola.g

3.4.1.2 Acceso a aguas

El acceso al agua es otro de los lineamientos fundamentales para el conjunto de las comunidades. El agua es vida y se la requiere tanto para el consumo humano como para el riego agropecuario, superando la actual vulnerabilidad de las fuentes de agua, no sólo por razones naturales, sino por mal uso que hacen de ella los actividades extractivas mineras, industriales e hidrocarburíferas.

Acciones inmediatas propuestas para acceso al agua

Conformación de la COMISIÓN PERMANENTE PARA EL ACCESO AL AGUA, a la cabeza de la CSUTCB y sus secretarias correspondientes juntamente el Ministerio del Agua que encare la planificación de políticas para:

• Agua en regiones con sequía habitual e implementación de acciones concretas de prevención
• Demanda de programas y proyectos de contingencia para recuperación de fuentes de agua
• Captación de agua de acuerdo al caudal y los acuíferos de las zonas (caudal ecológico)
• Perforación de pozos
• Construcción de represas y atajados
• Cosecha de agua
• Agua potable y riego: implementar más proyectos

3.4.2 Lineamiento 2: Creación de un Banco de 1er. Nivel

Se denominará “Banco de Iniciativas Económicas para el Desarrollo de la Agricultura y la Ganadería Tradicional” (BIEDAGT), con presencia en todos los departamentos para que contribuya a incrementar la producción y productividad de la agricultura y ganadería tradicional con énfasis en la diversificación de cultivos, los usos y costumbres de las comunidades indígenas campesinas y originarias. Partiendo que el proceso de cambio del país viabiliza un proceso de revalorización de lo andino-amazónico, por tanto, éstas deben ser visibles en la estructura del Estado para ayudar a los sectores productivos a un control y consolidación del manejo de la tierra, el territorio, los recursos naturales, la expansión y dignificación de su cosmovisión. Las características de este Banco, como se menciono en el taller de Santa Cruz, debe incluir:

• Garantía en relación al tamaño del crédito: mancomunada, comunitaria, hipotecaria que contribuya a fortalecer la organicidad de las comunidades, de sus formas de reciprocidad y complementariedad que aún perviven: Ayni, Minka, etc.
• Orientado por rubros: agricultura, ganadería, transformación
• Por tamaño de la producción: Con énfasis en la pequeña y mediana producción
• De gestión compartida con la CSUTCB y el Estado para garantizar la transparencia, flujo de información, resultados orientado objetivos y metas, accesibilidad de los verdaderos productores y fácil gestión

3.4.3 Lineamiento 3: Transformación para la productividad

La modernización de la agricultura ha devenido en varios intentos de modificar las formas de producción de las comunidades, esto implica no solo la transformación tecnológica sino también una transformación de aquello que subyace en la agricultura campesina que es su cosmovisión, La tecnología se ha planteado en términos de dominación cultural, esto significa, el abandono de las practicas ancestrales y su sabiduría milenaria de relación con la naturaleza por un dominio de ella al beneficio del hombre, situación que rompe con lo intrínseco en la cosmovisión de nuestros pueblos originarios que brota de una sintonía y empatia con la naturaleza.

Desde una mirada intercultural, debería existir una relación de respeto y enriquecimiento mutuo de las formas tradicionales de la agricultura campesina con lo moderno, bajo la premisa de que debe primar, la sostenibilidad ambiental del planeta, preservar la tierra para las generaciones futuras y garantizar la soberanía alimentaría.

El cimiento para la generación de nueva tecnología debe asentarse en las capacidades de las propias comunidades, realizar un diagnóstico que emane de los propios productores para identificar sus potencialidades productivas sin perder de vista la diversidad, caso contrario se socavaría los fundamentos para una soberanía alimentaria.

Acciones inmediatas

Conformar una comisión técnica con el Ministerio de Educación, la Dirección de Formación Técnica y Superior para constituir una mesa de trabajo que oriente la educación con un enfoque intercultural, integrando los saberes ancestrales de crianza de la chacra, animales, bosques, pesca desde la perspectiva de los pueblos indígenas y el conocimiento técnico y científico en el marco del anteproyecto de la Nueva Ley Educativa Avelino Siñani

Rediseñar el Instituto de Investigaciones agrícolas y Forestales (INIAF) nuevo brazo para la asistencia técnica y capacitación e investigación del MDRAyMA para constituir un DIRECTORIO que involucre a la CSUTCB como parte fundamental en la toma de decisiones, políticas, y acciones para una mayor democratización de los procesos de investigación que parta desde los propios actores locales, sus necesidades y capacidades. Es necesario involucrar no solo como actores de consulta sino en las decisiones a los productores para que sean verdaderos sujetos de su desarrollo.

Incorporar en el INIAF, un programa especifico de potenciamiento de los saberes ancestrales, la recuperación de los espacios propios de regeneración e intercambio de saberes entre las regiones, para ello, la participación de la CSUTCB es estratégica por su organicidad presente en todas las regiones del país, capacidad de convocatoria

Promover con mayor {énfasis la conservación in situ como estrategia para la conservación e incremento de la diversidad y variabilidad de cultivos y sus parientes silvestres, dado que los pueblos indígenas y sus cosmovisiones donde radica la mayor experticia en el manejo de semillas y generación de nuevas variedades.

Diseñar un plan de mecanización y tecnificación del agro con participación de los productores a través de la CSUTCB, de modo que permita un acceso equitativo pero también con base a las potencialidades productivas de cada región.

3.4.4 Lineamiento 4: Seguro Agrícola con base en las capacidades y conocimientos de la agricultura campesina

Desde siempre en la organización de nuestras comunidades han existido los sabios (amautas, capitanes, caciques, etc.) los poseedores del saber, aquellos que tienen mano para curar, sembrar, criar a los animales, manejar el bosque, pescar, cazar, etc. Todo en la cosmovisión andino amazónica es holístico, nada esta separado, por ello, nuestras comunidades han aprendido a conversar con las señas de la naturaleza generando exitosas adaptaciones al medio ecológico. Sin embargo, el cambio climático ha modificado la conversación con las señas alterando el ciclo agrícola, la producción y productividad y socavando la soberanía alimentaria. Por ello, es fundamental considerar una propuesta de seguro agrícola que minimice los riesgos climáticos que enfrenta el pequeño y mediano productor con base en su cosmovisión.

Acciones inmediatas

Las propuestas homogenizadoras de un seguro agrícola en base a indicadores universales no conversan ni con la diversidad cultural y menos con la diversidad biológica. En todo caso, se propone lo siguiente para el seguro agrícola:

a) Que el modelo sobre el que se base el diseño del seguro agrícola recupere la sabiduría del mejor criador de la chacra que existe en cada comunidad:

• Ayudar a recuperar el respeto por los ancianos depositarios del saber
• Minimizar la brecha generacional,
• Recuperar las prácticas y saberes ancestrales de cada lugar
• Recuperar la autoridad ancestral del manejo de la chacra

b) Conformar una comisión técnica con el MDRAyMA y la CSUTCB para diseñar el seguro agrícola con base en las capacidades, saberes y haceres de las comunidades indígenas campesinas originarias.

3.4.5 Lineamiento 5: Gestión de las autonomías

El instrumento económico tendrá una participación activa en la implementación de las autonomías, con especial énfasis en las autonomías indígenas, las autonomías municipales, regionales y departamentales.

Los municipios están en crisis, ya que han respondido al diseño neoliberal, cumpliendo con la tarea de invertir en infraestructura y administrar servicios. Con las autonomías municipales y con el Instrumento Económico transformaremos a los municipios en UNIDADES SOCIALES DESCENTRALIZADAS PRODUCTIVAS de manera que prioricen en sus propuestos recursos para el fortalecimiento de la producción local, de esta manera, los municipios, las regiones y las mismas prefecturas se irán transformando en estructuras estatales al servicio de las comunidades y de los pequeños productores locales.

3.4.6 Lineamiento 6: Recrear el mercado

Los pueblos originarios, indígenas campesinos y población trabajadora en general hemos sido víctimas permanentes del mercado, que impone a toda la población relaciones de explotación, saquea y depreda la naturaleza al utilizar los recursos naturales para el consumo de los países ricos, dejando a los pobres servicios y productos de mala calidad.

Durante los gobierno neoliberales nos dijeron que el mercado era el centro de la economía del país, cuando en realidad, detrás del mercado se encuentra el empresario chupa sangre y los grupos oligárquicos. Por estas razones, las comunidades y los pueblos originarios debemos tener mucha claridad cuando hablamos de acceder al mercado, pues nosotros no queremos

Bajo los ideales neoliberales, los campesinos debíamos integrarnos al mercado a cualquier precio y bajo cualquier forma, sin opinar nada. Pero ese no es nuestro pensamiento.

Nosotros, como productores, queremos garantizar una verdadera soberanía alimentaria y para ello debemos ser la cabeza del sector productivo de alimentos. Esto implica ocupar el lugar central en la economía y en el mismo Plan Nacional de Desarrollo “Para Vivir Bien”.

Acciones inmediatas propuestas para acceder al mercado

Conformación de la COMISIÓN PERMANENTE PARA RECREAR EL MERCADO, a la cabeza de la CSUTCB y sus secretarias correspondientes juntamente el Ministerio de Planificación, Ministerio de Producción y Micro empresa, Ministerio de Desarrollo Rural y Medio Ambiente que encare la planificación de políticas para:

• Asegurar la seguridad y soberanía alimentaria, creación de silos de almacenamiento de alimentos básicos
• Mantener las formas tradicionales (pirwa) de soberanía alimentaria
• Priorizar el mercado interno y generar productos con valor agregado.
• Ampliar el mercado interno (consumir lo nuestro, generando un cambio de consumo interno)
• Mercados directos, externo e internos; eliminar a los intermediarios; venta del productor al consumidor
• Comercialización local-comunitaria
• Estratificar mercados
• Definir que se va ha producir (opciones de producción)
• El Estado debe proteger e incentivar a productores
• Organización y acompañamiento para la comercialización
• Mayor control para eliminación del contrabando
• Lograr mayor presencia en mercados externos con productos ecologicos
• Apoyar en mayor accesibilidad a infraestructura de caminos
• Gobiernos municipales deben comprar de los municipios: ejemplo, desayuno y almuerzo escolar.

IV. UNA PROPUESTA PARA LA CONSOLIDACION DEL INSTRUMENTO ECONOMICO DE LA CSUTCB

4.1 Visión

Tener un país multinacional establecido en los principios y valores culturales locales que permita impulsar el Desarrollo Rural Integral Sustentable de la sociedad, basado en la Solidaridad, Reciprocidad y la Complementariedad, en la autovaloración de la identidad de los conocimientos y la sabiduría: inspirado en el Pachakuti de nuestros antepasados, con trabajo que genere economía sostenible, donde la producción comunitaria expresado en las Unidades Sociales Productivas sean modelo tanto en la producción, economía, educación, salud, ecoturismo, comunitario y otras actividades socio-culturales aprovechando los recursos naturales existentes en la diferentes regiones del territorio.

4.2 Misión

La Corporación de Desarrollo Agropecuario de las Comunidades, Indígenas, Originarias, Campesinas, CDACIOC, será el brazo económico de las organizaciones naturales en los diferentes departamentos y organizaciones regionales que orientará, organizará a los productores en procesos de elaboración, ejecución de proyectos productivos económicos con la directa participación de los agricultores, basados en nuestra cosmovisión que responde a los principios de la Solidaridad, reciprocidad, equidad y equilibrio a través de la gestión y ejecución de proyectos, programas y planes de desarrollo con articulación nacional de nuestro Plan de vida para VIVIR BIEN , como se muestra a continuación:h

Principios y valores del Instrumento Económico

La organización económica CDACIOC, debe aplicar los principios y valores del plan estratégico de vida de la CSUTCB.

• La visión comunitario andino amazónico es una respuesta ante el fracaso del modelo neoliberal pro occidental.

• La comunidad ha resistido durante 5 siglos y no fue reconocida ni en la época colonial, ni en la época republicana, nuestra visión comunitaria ha sido forjada en la cotidianidad comunal, la practica cotidiana y se ha convertido en conocimiento y pensamiento como alternativa real de existencia de las comunidades indígenas campesinas.

• La visión comunitaria interrelaciona el interés particular con el interés común, relaciona lo social-cultural con lo político y este con la economía a su vez con las normas jurídicas, reconoce los principios valores de la cosmovisión sin afectar los intereses de los demás buscando el beneficio común (Ayni y la Minka).

4.4 Objetivos

4.4.1 Objetivo General

La organización económica CDACIOC fortalecerá las organizaciones productivas económicas de las comunidades campesinas indígenas originarias, con autogestión económica, productiva y articulación a nivel nacional con visión cultural para Vivir bien.

4.4.2 Objetivos específicos

• Apoyar o ejecutar el potenciamiento de las organizaciones.
• Implementar el plan de desarrollo de la CSUTCB
• Implementar el desarrollo rural integral sustentable
• Promover la creación de entidades de financiamiento productivo.
• Implementar el seguro de la producción
• Gestión sindical en la organización a nivel político – productivo.
• Fortalecer las organizaciones productivas indígenas campesinas.
• Implementación la formación capacitación ideológica y política.
• Promover la formación de liderazgo propio para revitalizar estrategias productivas
• Recuperando la tecnología productiva de nuestro ancestros.