Faltaron ovarios y huevos

24.Jun.20    Elecciones y democracia
   

Faltaron ovarios y huevos

Siendo justos, el actual Gobierno de transición ya cumplió al ser la única opción que en momentos de crisis política que vivimos frente al masismo se presentó de manera improvisada y posibilitó una salida oportuna que no vamos a cuestionar en este artículo. Por lo tanto, al haber cumplido un papel auto asignado, es también urgente que haga lo mismo y de un paso al costado permitiendo que políticamente fluya otra salida que debió ser la que prime desde un principio.


Faltaron ovarios y huevos

 

 

Siendo justos, el actual Gobierno de transición ya cumplió al ser la única opción que en momentos de crisis política que vivimos frente al masismo se presentó de manera improvisada y posibilitó una salida oportuna que no vamos a cuestionar en este artículo. Por lo tanto, al haber cumplido un papel auto asignado, es también urgente que haga lo mismo y de un paso al costado permitiendo que políticamente fluya otra salida que debió ser la que prime desde un principio.

 

El Gobierno encabezado por Jeanine Añez, los diputados y senadores del parlamento boliviano -absolutamente todos ellos- no son representativos, “legalmente” han prorrogado su mandato por conveniencia mutua al margen de las leyes que dicen respetar y salvaguardar. Estos son los defensores de la democracia por la cual nunca lucharon, menos arriesgaron sus vidas y jamás hicieron algo a favor de quienes la sustentan, los habitantes de este País.

 

Que el Ejecutivo hubiera aprobado la fecha para las elecciones era de esperarse, están apostando a la candidatura de Añez, también hacen  campaña y necesitan mostrarse como victimas al acusar a terceras personas como responsables de la presión para ejecutar hasta el 06 de septiembre del 2020 las elecciones que de hecho serán amañadas si tomamos en cuenta que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) a la cabeza del Sr. Salvador Romero, y en manos de masistas, en ningún momento intentó o disimuló mostrarse un poco preocupado porque se declaren fraudulentas las anuladas elecciones del 2019 que dieron lugar a la convulsión social y la huida de Evo Morales; además, no les dio la gana de manifestase sobre el manoseo de aquel referéndum del 21 de febrero del 2016 que costo 165.900.000 bolivianos en el que mayoritariamente se Votó contra una cuarta postulación a la presidencia de Evo Morales y que a pesar del resultado igual lo hizo; o sobre las elecciones primarias que no se justificaban y con cuestionamientos de por medio igual desembolsaron 27.000.000 bolivianos, por último en el gran fraude de las elecciones anuladas el 20 de octubre se gastaron 217.000.000 de bolivianos, costándonos un total de 409.9 millones de bolivianos que al final de cuentas sale de nuestros bolsillos; coincidiendo con el CONADE también cuando dice que “todo este monto se debe restituir al Estado y no se tiene por qué financiar con recursos económicos a los partidos políticos para su campaña”.

 

Por un lado los masistas apuestan a que, de llevarse adelante las elecciones para la fecha prevista, la gran mayoría de los ciudadanos que voltearon a su gobierno corrupto, no se atreverán a ir y emitir su Voto por miedo a contraer el Covid 19, es decir el ausentismo sería tan alto que sin importarles el resultado numérico serían los indiscutibles ganadores con un bajo e inmoral porcentaje como resultado, por eso creen que lograrán la mayoría en la primera vuelta y se ven ganadores, a esto apostaron desde que empezó la pandemia, sin importarles la salud y la vida de nadie, ni siquiera de su propia gente; se jugaron “todo por el todo” y lo lograron, al menos eso creen.

 

Por su parte, el partido gobernante juega a dos posibilidades. La primera es la confianza en que hasta finales del mes de Julio el número de infectados y victimas mortales sea tan alto que justifique la presión de instituciones nacionales e internacionales para que se aplace la fecha prevista y se negocie nuevamente la prórroga del Gobierno y el Parlamento.

 

Por otro lado, al ser imposible la suspensión de las justas electorales, creen seguro que solidariamente la ciudadanía verá en ellos el respeto de las “normas” y que debido a la presión de ciertos personajes que amenazaban con desestabilizar el País, no tuvieron otra alternativa que firmar, tal como ya lo enfatizó la Presidenta Añez, justificando oportunamente su inoperancia e incapacidad de afrontar valientemente la crisis sanitaria y la corrupción de un gobierno improvisado que no puede sostener más esta difícil situación que tumbaría a cualquier gobierno, entonces, ven asegurado un porcentaje mínimo en estas elecciones que les asegura ser una segunda fuerza con –también- una importante presencia parlamentaria que le permitiría negociar con aquellos partidos de oposición con representación minoritaria como los de Meza y Camacho que le harían frente al masismo que aspira a que no habrá segunda vuelta. 

 

Lo único cierto es que, sin importar el resultado, el único perdedor será el Pueblo Boliviano, porque aquí faltaron ovarios y huevos, de parte de los gobernantes que tuvieron en sus manos la posibilidad y decisión de cerrar el Parlamento y viabilizar políticas favorables a todos los habitantes de este País; también somos responsables todos quienes no estamos en función de gobierno, porque tampoco fuimos capaces de presionar y salir a las calles cuando aún era posible hacerlo. La salida alternativa es la misma que ya planteamos anteriormente: Es apremiante evitar a toda costa que se realicen las elecciones y el MAS vuelva nuevamente a ser mayoría parlamentaria, planteemos la conformación de un Gobierno Civil – Militar de transición para que dejando de lado las poses democráticas se determine como primera medida el cierre indefinido del parlamento amañado y se garantice sin presión alguna lo más aconsejable respecto a nuevas fechas para llevar adelante las elecciones que quedaron truncadas por responsabilidad exclusiva de los anteriores gobernantes”; además es prioridad pensar en la salud colectiva, la solidaridad es primero, es nuestro derecho a elegir y no pueden obligarnos a Votar.