En Bolivia estamos viviendo nuestro propio Antropoceno, Capitaloceno y Urbanoceno

02.May.20    InSurConsumidoras
   

En Bolivia estamos viviendo nuestro propio Antropoceno, Capitaloceno y Urbanoceno

Rita Saavedra G.

Hemos sobrevivido a muchas pandemias previas como el VIH/sida (desde la década de 1980), el SARS (2002), la gripe porcina AH1N1 (2009), el ébola (2014), el MERS (coronavirus, 2015), el dengue… pero no dejo de sentir que algo no cuadra, no me siento satisfecha con las explicaciones gubernamentales y mucho menos creo, en las empresariales. En esta pandemia de COVID – 19 lo que más ha crecido en mí son las sospechas sobre del negocio de la muerte, sobre la ciencia corporativa, sobre la biotecnología y sobre la industria alimentaria y farmacéutica…


En Bolivia estamos viviendo nuestro propio Antropoceno, Capitaloceno y Urbanoceno

Rita Saavedra G.

 

 

Hemos sobrevivido a muchas pandemias previas como el VIH/sida (desde la década de 1980), el SARS (2002), la gripe porcina AH1N1 (2009), el ébola (2014), el MERS (coronavirus, 2015), el dengue… pero no dejo de sentir que algo no cuadra, no me siento satisfecha con las explicaciones gubernamentales y mucho menos creo, en las empresariales. En esta pandemia de COVID – 19 lo que más ha crecido en mí son las sospechas sobre del negocio de la muerte, sobre la ciencia corporativa, sobre la biotecnología y sobre la industria alimentaria y farmacéutica…

 

¿Acaso esta Industria de la muerte no ha ocultado las causas toxicas del cáncer, la obesidad, la diabetes, el autismo o la enfermedad renal?

 

Y es que esta pandemia no es clara en sus orígenes… cientos de “científicos” nos bombardean con información contradictoria y lo único que logran es sembrar más sospechas sobre la ciencia en manos de las corporaciones, que es bien aprovechada por la industria…

 

Estamos viviendo una época donde el trabajo de los cuidados por la vida se ha magnificado, a consecuencia de haber alterado la homeostasis de la vida en los bosques y el campo, pero también en las grandes urbes. La degradación del ecosistema citadino evidencia la huella de la irracionalidad humana Irracionalidad que penetra nuestras relaciones sociales y nuestro lugar en el proceso productivo mostrando la capacidad destructiva y explotadora del capitalismo industrial y extractivista (Urbanoceno).

 

Por siglos, la relación sociedades-medio ambiente ha estado marcada por el utilitarismo y la explotación de recursos. Esta realidad da cuenta de la separación entre Humanidad y Naturaleza, conduciendo la humanidad a establecer relaciones de dominio/subordinación de la Naturaleza, bajo las premisas del “desarrollo humano” y del “progreso económico”, por este motivo hemos generado una extracción desenfrenada de recursos “extractivismo” para dar contento a las ansias escandalosas de un consumo insostenible que a la postre ha generado todo tipo de pandemias, como las que viviremos a causa de los imparables incendios en la Amazonía,  ya que apuntan hacia una terrible catástrofe socioambiental.

 

En Bolivia, ni bien salimos de este holocausto que devoró 6 millones de hectáreas de nuestros bosques vírgenes, provocados por el sector agroganadero industrial o lo que llamamos el agronegocio, llego el COVID-19 como un claro mensaje de que la Madre Tierra se cansó de la humanidad…  y nos obligó a encerrarnos en casa, son casi dos meses que se ha detenido el tráfico en las grandes ciudades, sentimos como ha mejorado el ambiente citadino y estamos respirando una urbe casi libre de polución.

 

Aunque del otro lado también asistimos al desplome de la economía, jamás pensé que iba a ver el precio de un barril de petróleo a menos de un dólar, por ejemplo.

Sin embargo, pese a la pandemia y todas las medidas de cuarentena total para evitar su mayor expansión, las producciones agroganaderas siguieron funcionando, siguen contaminando, quemando bosques, deforestando, cazando o pescando indiscriminadamente. Siguieron apropiándose de Ríos y Territorios indígenas, avanzando en áreas protegidas y destruyendo nuestra biodiversidad.

 

Antes de finalizar abril, se estaba quemando sin piedad, una cantidad superior de hectáreas de bosque a las que se el año pasado. En Bolivia, según la Fundación Amigos de la Naturaleza, se han registrado 15.354 focos de calor, un 35% más que los detectados el año pasado en el mismo periodo y que dieron lugar al descontrolado holocausto del que hablamos

 

Del total de áreas quemadas en la actualidad, el Departamento de Santa Cruz concentra el 78% de los focos de calor de los cuales un 94% corresponden a quemas en áreas agropecuarias, el resto son incendios en áreas de sabanas, matorrales y bosque.

 

Por este motivo, consideramos que la crisis producida por el Covid-19, no es un hecho aislado, sino que es resultado de la estrecha relación con la producción de alimentos y la rentabilidad de las corporaciones multinacionales. Cualquiera que pretenda comprender por qué los virus se están volviendo más peligrosos debe investigar el modelo industrial agroganadero y al narcotráfico como principales responsables de la deforestación y que no se inmutan por quemar nuestros bosques, a nombre de alimentar a los pobres, remontar la crisis del petróleo con agrocombustibles y enriquecerse ilegalmente. 

 

Una correlación simple nos revela, por ejemplo, que Santa Cruz, el departamento donde hay más focos de calor, debido a ser el motor agroganadero (tóxico y transgénico) del país, es al mismo tiempo el departamento que reporta mayor cantidad de enfermos por COVID-19. (665 de un total de 1167 enfermos hasta el 30 de abril)

 

En resumen, para mí, las causas y consecuencias de la explotación de la biodiversidad son responsables de las enfermedades y de esta pandemia en particular. Es la cadena infecciosa del capitalismo que destruye la naturaleza y atonta a los ciudadanos para convertirlos en consumidores insensibles.

 

Quédate en casa no es lo mismos que Cállate en casa

 

Mientras estamos obligadas a estar confinadas vemos indignadas como el Estado/Empresarial incentiva los incendios en los bosques para la producción agrotóxica y transgénica.  Por ello nos activamos y rompemos el distanciamiento junto a la comunidad ambientalista. BOLIVIA LIBRE DE TRANSGÉNICOS, nuevamente esta alerta, estamos denunciado este nuevo atropello, contra los bosques y contra nuestras vidas.

Nos revelamos radicalmente porque tenemos a un ministro de economía propagando la idea de que sin los transgénicos no habrá recuperación económica después de aliviarse esta pandemia.

 

Por eso le decimos tácitamente al Ministro de Economía José Luis Parada

 

NO necesitamos transgénicos para alimentarnos. DEJE DE ENGAÑAR A LA GENTE.

 

¡En realidad, gracias al sector agroindustrial defensor de agrotóxicos y transgénicos es que Bolivia pierde día a día su soberanía alimentaria y su SALUD!

 

Le recordamos que Bolivia es el primer país con mayor variedad de Maíz (77 razas), incluso tenemos más variedades que México.

 

Este patrimonio de SEMILLAS LIBRES que ha alimentado a nuestros pueblos desde hace más de 7 mil años se encuentra en grave riesgo de desaparecer desde que ingresaron maíz transgénico ilegal al país DEJEN DE MENTIRNOS

 

Lo que ustedes quieren junto a los lobbies de poder y alimentos transnacionales es tenernos de clientes esclavos para comer sus productos de supermercados y cadenas de comida chatarra que mundialmente matan ecosistemas y biodiversidad y enferman de muerte a la gente para llenarse los bolsillos.

 

LA SOYA Transgénica que se produce en el país sirve para forraje de animales esclavos y explotados. Esos animales están llenos de químicos y hormonas que no nos hacen bien. DEJEN DE MENTIR

 

Y pónganse a leer sobre proyectos de agroecología, de granjas de vacas felices… le cuento que sí funcionan. Autónomamente nos alimentamos de manera honesta y con ÉTICA DE CUIDADO…  cosa que el sistema patriarcal capitalista y ecocida que dirige, no sabe hacer.

 

Lo que si debería aclarar usted, es que la agroindustria nos está incendiando de nuevo, desatando epidemias de roedores, dengue, malaria y más coronavirus. Esto está científicamente comprobado. DEJEN DE MENTIR

 

¡Y una yapa más! Los agrotóxicos y monocultivos transgénicos están matando los polinizadores a nivel mundial de los cuales la humanidad depende en un 75% para los cultivos de alimentos.

 

No Sr. ministro, los transgénicos NO alimentan a la población, SON UN ATENTADO A LA SALUD HUMANA Y MEDIOAMBIENTAL.

 

Le pedimos a usted, sr. ministro que le recuerde a la Presidenta Transitoria, que asumió el poder gracias a la movilización popular que el año pasado le dijo NO al fraudulento gobierno de Evo Morales y que le conmino en tres multitudinarios Cabildos a derogar las leyes y decretos supremos incendiarios y transgénicos.

 

Este paquete normativo sigue vigente, porque el gobierno transitorio es un gobierno de la oligarquía que sigue beneficiando a una reducida camarilla empresarial boliviana ligada a intereses extranjeros y transnacionales. En su conjunto son causantes de la destrucción y contaminación nociva de la vida, el medio ambiente, el equilibrio de los ecosistemas, la biodiversidad y la salud de la población boliviana.

 

Estamos pidiendo la Abrogación inmediata de la siguiente normativa excluyente:

 

  • Ley N° 337, Ley de Apoyo a la Producción de Alimentos y Restitución de Bosques y el Decreto Supremo 1578, reglamentario.
  • Ley N° 502, Ley N° 739 y Ley N° 952, de ampliaciones del plazo y modificaciones de la Ley 337.
  • Ley N° 741, Ley de Autorización de Desmonte hasta 20 hectáreas para pequeñas propiedades y propiedades comunitarias o colectivas para actividades agrícolas y pecuarias.
  • Ley N° 1171, Ley de Uso y Manejo Racional de Quemas.
  • Decreto Supremo 3973 de Modificación y Ampliación del Desmonte para actividades agropecuarias en tierras privadas y comunitarias.
  • Ley 1098 y Decreto Supremo 3874 sobre autorización de producción de eventos de soya transgénica asociada a la producción de biodiesel.

 

 

¡LE DECIMOS BASTA AL GENOCIDIO Y ECOCIDIO AGROEMPRESARIAL Y ESTATAL!!!!

 

http://www.fan-bo.org/wp-content/uploads/2020/04/Reporte_Abril2020-v5.pdf

 

http://www.cejis.org/wp-content/uploads/2020/04/reporte_focos_quema_21deabril2020.F.pdf