Coca y cocaleros

Coca y cocaleros

Los conflictos que generan las veladas intenciones gubernamentales respecto a la erradicación de plantaciones de cocales y el excedente de la Hoja de coca, es un tema por demás trillado y manejado desde hace décadas por los diferentes gobiernos que tenían y tienen intereses detrás de cada política que se aplica en las zonas productoras. Recordemos cuando en el Chapare Tropical de Cochabamba, en los pasados años 80´ la erradicación forzosa de la Hoja generaba más conflictitos que cualquier otro sector enfrentado al Estado; incluso debe también acordarse el actual mandatario que gracias a estos conflictos, su gremio y él como líder Cocalero gano espacio y solidaridad a raíz de los abusos que cometían las Fuerzas encargadas de la represión en zonas cocaleras, las mismas que ahora cometen atropellos como si fueran acciones calcadas de aquellas épocas que permitieron crecer a Evo Morales el sindicalista víctima, ahora victimario.



Coca y cocaleros

Los conflictos que generan las veladas intenciones gubernamentales respecto a la erradicación de plantaciones de cocales y el excedente de la Hoja de coca, es un tema por demás trillado y manejado desde hace décadas por los diferentes gobiernos que tenían y tienen intereses detrás de cada política que se aplica en las zonas productoras. Recordemos cuando en el Chapare Tropical de Cochabamba, en los pasados años 80´ la erradicación forzosa de la Hoja generaba más conflictitos que cualquier otro sector enfrentado al Estado; incluso debe también acordarse el actual mandatario que gracias a estos conflictos, su gremio y él como líder Cocalero gano espacio y solidaridad a raíz de los abusos que cometían las Fuerzas encargadas de la represión en zonas cocaleras, las mismas que ahora cometen atropellos como si fueran acciones calcadas de aquellas épocas que permitieron crecer a Evo Morales el sindicalista víctima, ahora victimario.

Los últimos días, las principales noticias giran en torno a los Cocaleros tanto del Chapare Cochabambino, como de los Yungas Paceños y vemos con preocupación que los primeros gozan de protección a pesar de haber cometido abusos contra el libre tránsito al no permitir ingresar y retener a miembros del denominado “Tribunal de los Derechos de la Naturaleza” que junto a periodistas y una delegación de la Asamblea de los Derechos Humanos en Bolivia fue interrumpida en su intención de verificar la zona denominada “Polígono 7” controlado por colonos y por el otro lado tenemos la represión que no tiene miramientos a pesar de las denuncias constantes que no son tomadas en cuanta, como aquellas hechas por el dirigente de la Asociación Departamental de Productores de Coca (ADEPCOCA), que decía a los medios de comunicación: “Nuestros hermanos estaban reunidos en la comunidad de San Antonio donde fueron emboscados por parte de la Fuerza de Tarea Conjunta. Han sido gasificados e incluso se escuchó un tiroteo de armamento de grueso calibre. Nuestros hermanos se encuentran totalmente dispersos”, también evidenciaron que “Han entrado a las casas, han robado dinero y eso estábamos yendo a verificar. (…) Nos han hecho conocer que hay muchos hermanos heridos porque la emboscada seguramente ha sido planificada días antes”. Empero estas declaraciones realizadas en su momento no tiene ningún valor ya que siempre es la versión oficial presentada únicamente como verdad absoluta la que pesa, de ahí tenemos que el Ministro Carlos Romero acuse como responsables de los posteriores acontecimientos que ya tiene a la fecha el saldo de un Policía muerto y seis heridos, al Dirigente Franklin Gutiérrez de ADEPCOCA y la Religiosa Amparo Carvajal Presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB),como los autores intelectuales de los acontecimientos; además se supone -declaraciones de Romero- que los acusados también son los creadores de los supuestos “grupos armados” que operan en la “Asunta” según su afirmación antojadiza.

Lo único que podemos asegurar es que los conflictos continuarán y esperemos que los muertos no siempre los ponga el pueblo que se enfrenta en condiciones de desigualdad, como siempre.

Podemos asegurar que las insensatas acusaciones que intentan hacer creer de que existe personas “alzadas en armas” tienen una sola intención, justificar a como dé lugar la represión violenta que tienen planeada desde hace tiempo contra este sector que se ha convertido en un escollo que el régimen no puede superar y debe por lo tanto escarmentar; y el problema aquí, no es que les preocupe que exista hoja de coca excedentaria, sino que estos Cocaleros no sean serviles al régimen, de lo contrario, si aquellos que nos gobiernan fueran honestos, ahora estarían preocupados al igual que el dirigente de ADEPCOCA quien dijo: “Los yungueños somos enemigos de quienes se dedican al narcotráfico, por eso hemos pedido al presidente Evo Morales, mediante una nota, que erradique la coca excedentaria en el Chapare, del TIPNIS y lo que son los parques nacionales”.

El problema no es la producción de la hoja de coca sino dónde se planta, eso ya lo hemos justificado en reiteradas oportunidades; por su parte el gobierno asegura y niega cuando le conviene la existencia o incremento de las plantaciones y la producción de cocaína para luego contradecir a sus autoridades cuando no tiene alternativa pero sin ruborizarse en ningún momento, además caprichosamente comparan nuestra realidad y los volúmenes producidos por Colombia o Perú sin tomar en cuenta que vivimos realidades abismalmente diferentes.

Un ejemplo de anormalidades desde hace años, para ilustrar la afirmación, es que el 05 de Diciembre del 2011 el entonces dirigente, Fernando Vargas Presidente de la Subcentral del TIPNIS, aseguró que una comisión del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) encontró una fábrica de procesamiento de cocaína y constató plantaciones de Coca ilegal dentro del área protegida y no pasó nada, incluso ERBOL, el 09 de julio del 2012 informaba que el Ministro de Obras Públicas, Vladimir Sánchez dio a conocer que en el Polígono 7, zona colonizada del TIPNIS, existían trece comunidades que serían consultadas sobre la intangibilidad y la construcción de una carretera en medio de la zona protegida; mientras que el INRA aseguraba por su lado, que en ese lugar había una sola población indígena; la pregunta sensata sería ¿cómo aparecieron doce comunidades más y por qué?

Un día después que los miembros del llamado “Tribunal de los Derechos de la Naturaleza” fueran retenidos e impedidos de hacer su trabajo en la zona y luego de que esta comisión hubiera asegurado que se “quería esconder algo”, el Gobierno reconoció que hay producción de droga en el Polígono 7, admitió de la misma forma que se destruyeron pozas de maceración en otros tres puntos, asimismo aseguró que hay laboratorios de purificación de droga en las comunidades del TIPNIS.

Los conflictos de intereses que acarrea la producción de la Hoja de coca y el excedente de la misma que tiene como fin la producción de Cocaína es exclusivamente responsabilidad del Gobierno por no ser capaz de asumir una política clara y decidida que no perjudique al conjunto de los productores y sobre todo al Pueblo Boliviano, ya que todos tenemos el derecho de buscar mejores condiciones de vida, y si esto significa producir más Coca se tiene que considerar como alternativa, ¿por qué no?

Nuevamente enarbolamos las mismas propuestas que hicimos anteriormente en “La hoja de coca en Bolivia”, como borrador para ser discutido y trabajado colectivamente:

1.- El respeto incondicional de las Áreas protegidas por Ley erradicando definitivamente las plantaciones que se encuentran dentro del territorio del TIPNIS, del Parque Nacional Carrasco, El Madidi, El Cerro Amboró, Apolobamba y otros.

2.- Dejar de favorecer únicamente a los productores del Chapare Tropical y permitir la siembra planificada de la Hoja de coca, allí donde sea posible hacerlo.

3.- Reconocimiento histórico mediante Ley, a los Yungas Paceños como único productor tradicional de la Hoja de coca para el Akulliku milenario.

4.- Proponer la compra del excedente de la hoja de coca a la Unión Europea y los Estados Unidos de Norte América principales consumidores de sustancias controladas.

5.- Finalmente legalizar la producción irrestricta como única alternativa real para terminar con el monopolio multimillonario que manejan los organismos internacionales encargados de la supuesta “Guerra contra las Drogas”. Además, al final de cuentas, Bolivia es y seguirá siendo el Narco Estado frente a los ojos de la Comunidad Internacional.