Por qué nos negamos a apoyar la construcción de las represas en el Bala y el Chepete

¿Por qué nos negamos a apoyar la construcción de las represas en el Bala y el Chepete?

Por principio, lealtad, compromiso e indignación



¿Por qué nos negamos a apoyar la construcción de las represas en el Bala y el Chepete?

Por principio, lealtad, compromiso e indignación

José Teijeiro. Instituto de Investigaciones Antropológicas Arqueológicas. IIAA. Sociedad científica de Arqueología y Antropología.

La Antropología Crítica que se fue gestando al interior de la Carrera de Antropología y Arqueología de la UMSA, tuvo un significativo impulso el 1990 con la Gran Marcha por el Territorio y la Dignidad, de la que participamos antes, durante y después.

En 1990 diversas nacionalidades étnicas de la amazonia marcharon hacia la ciudad de La Paz demandando “Territorio y Dignidad”. EL TERRITORIO: es concebido como la casa, la familia, la comunidad, la flora, la fauna y la cultura, todo ello profundamente enraizado en el espacio habitado por los pueblos indígenas, sus ancestros y sus deidades.

LA DIGNIDAD: es el respeto a su cultura, su identidad y a sus decisiones autónomas y soberanas por vivir bajo sus propias determinaciones y subjetividades.

Ellos marcharon contra quienes continuaban invadiendo y destruyendo sus espacios, sus culturas y el medio ambiente, generando deforestación, contaminación, hambre, expulsión de sus territorios ancestrales y así, en definitiva, gestando un vertiginoso PROCESO ETNOCIDA con claras implicancias GENOCIDAS.

Todo este proceso se estaba desarrollando bajo el unilateral y etnocéntrico criterio de “desarrollo y modernidad” (de fundamento económico) dirigida por y hacia exclusivos intereses —y espejismos— de matriz eurocéntrica.

Hace más de un siglo también se recurrió a criterio semejante cuando se gestaba lo que llegó a ser el gran Imperio Gomero. Se afirma que en aquel tiempo se creó “un enclave de modernidad y prosperidad” en la amazonia.


Imágenes de “Auge de la Goma”. Ricardo Centeno; Patricia Fernandez

Prosperidad que, como bien se sabe, llegó a generar millones y millones de libras esterlinas de las que, paradójicamente, solo Europa gozó y aún continúa gozando dejando a cambio los deteriorados y a veces mutilados restos de miles de cuerpos
indígenas amazónicos.

Así como también sucedió con la explotación de la plata, el estaño y varios otros recursos naturales.


http://www.nuevatribuna.es/articulo/historia/encomienda-explotacion-indio

Según la versión de la moderna y actual élite política oficial, sería un suicidio civilizatorio e incluso humano el oponerse a la realización del “desarrollo” que intrínsecamente representa todo un modelo de vida; por el contrario, lograrlo debería constituirse en el principal objetivo. Así piensan quienes —por lo visto— solo replican aquello que se piensa sobre la cultura indígena amazónica (y sobre los “subdesarrollados” en general) pensamiento que se va gestando desde —supuestos niveles superiores del evolucionismo humano.


Represión de indígenas en Chaparina
http://www.larazon.com/nacional/CasoChaparinalndigenas-contirman-inspecciones_0.19S4004643.html

En este contexto y sentido es que ahora la élite política oficial intenta deslumbrar a todo el idealismo desarrollista mediante la construcción de una red de megarepresas hidroeléctricas; dos de ellas sobre el río Beni: el Bala y el Chepete.

La realización de estos proyectos implica la tácita eliminación no solo de toda la naturaleza existente en la región directamente afectada sino también —y en gran parte— en la indirectamente afectada. También afectará de manera significativa a dos fundamentales áreas protegidas y varios territorios indígenas, resquebrajando directa e indirectamente sus poblaciones, sus tradicionales estrategias de vida material y espiritual, es decir sus culturas y sus conocimientos de vida.

Son proyectos irreversiblemente ecocidas e inminentemente étnocidas, lo último explícitamente expuesto en el victorioso y orgulloso argumento que sustenta el enunciado sobre la realización de “UN REVOLUCIONARIO PROCESO DE MODERNIZACIÓN”; argumento que dice:

“En la capacidad de. producción de conocimiento para la adaptación a una modernidad que deja de lado, como algo ornamental, no funcional, los conocimientos ancestrales de los pueblos indígenas” (Geodata. 2016. Diagnóstico del Medio Socioeconómico, Pág. 220.).


Ministerio de Educación. 2010 (Diagnóstico Sociocultural y Socioiinguistico y Socioeducativo. Pág. 8).

Esta nueva gesta desarrollista sugestivamente planificada por una empresa europea (GEODATA) no solo desvaloriza el conocimiento y los saberes de los pueblos indígenas, sino también tergiversa sus realidades, particularmente aquellas vinculadas con sus milenarias historias en la región asegurando, por ejemplo, que los “Chimanes, Mosetenes, Tacanas, Léeos, Toromonas y Nahuas …eran nómadas hasta principios de la década de los 80″ del siglo XX (Diagnóstico Sociocultural y Sociolingüístico y Socioeducativo. Pág. 81). En este proceso de planificación también se está plagiando información y ocultando datos sobre posibles grupos indígenas no contactados vistos en el Madidi y, aparentemente, en el área directamente afectada.

El propósito de este complejo proceso de desvalorización y distorsión de la realidad étnica no es otro que el de afectar derechos e invisibilizar el significado y la importancia de la identidad, los saberes, la comunidad, la cultura y su intrínseca relación de vida con el territorio y la territorialidad, bases fundamentales de todas las demandas y reivindicaciones de las poblaciones indígenas de la Amazonía

Solo la imposición del proyecto dada mediante amedrentamiento y mentiras, nos permite visualizar un escenario débilmente forrado por espejismos de grandeza dentro el modelo eurocéntrico, sostenido por una densa y violenta corrupción propia del modelo y su poder replicado; modelo y poder que en algunas formas cambió, pero en el fondo se hace cada vez más perverso.