Tocaron a la UPEA y nosotros los alteños no vendidos al MAS tocaremos al gobierno, se lo juramos

Tocaron a la UPEA y nosotros los alteños no vendidos al MAS tocaremos al gobierno, se lo juramos

Quien escribe estas líneas de indignación, de protesta y llama a la unidad de todos los alteños (no vendidos al MAS), lo hace en calidad de ex dirigente estudiantil de la UPEA, activista de la guerra del gas (2003), del agua (mayo-junio, 2005), contra la media luna (2008-2009) y activista hasta el presente y escritor vinculado a su pueblo.



Tocaron a la UPEA y nosotros los alteños no vendidos al MAS tocaremos al gobierno, se lo juramos

Quien escribe estas líneas de indignación, de protesta y llama a la unidad de todos los alteños (no vendidos al MAS), lo hace en calidad de ex dirigente estudiantil de la UPEA, activista de la guerra del gas (2003), del agua (mayo-junio, 2005), contra la media luna (2008-2009) y activista hasta el presente y escritor vinculado a su pueblo.

No existe algo más digno para una persona convencida de sus propios principios, que haber dado su juventud por un país, por su gente y por su ciudad. Es lo más sublime de un guerrero que no solo escribe, ni verborrea desde la palestra, esperando algún premio (cargo político) usando a los “indígenas” o pobres, sino pone en práctica el discurso, porque el discurso es el resultado de la convicción que uno tiene. No hay nada más digno que no haberse vendido a nadie por creer en sus principios revolucionarios anticoloniales, y que lo ha llevado a la práctica día a día.

Por todo lo manifestado, debo decir mi voz como ex dirigente que ha visto nacer de la NADA a la UPEA, en sus momentos dramáticos con sus cinco o seis mil estudiantes (al principio éramos 15 mil estudiantes, pero finalmente hasta fundar la UPEA se redujo por cansancio y la inseguridad), cuando el gobierno corrupto y antinacional de ADN, creía que nos había derrotado, sacamos fuerzas junto a nuestros padres y madres (Federación de gremiales) e hicimos retroceder al gobierno y le obligamos a sentarnos en el Palacio de gobierno (Salón rojo) junto a los ministros y dirigentes sindicales vendidos al ADN (Hoy militantes del MAS) hasta conseguir que se cree con todas las carreras proyectadas, hasta entonces.
La UPEA es el reflejo de persistencia, de tenacidad, de coraje, de indomabilidad de un pueblo y Nación, la aymara. La UPEA es marchas constantes de día a día, en la lluvia, en el sol intenso, en el frio, más allá del cansancio, del hambre, de la sed abrumadora. La UPEA es la caminata de a pie, por las calles polvorientas de sus dirigentes y estudiantes, que en cada marcha se reinventaban fuerzas, porque recursos no tenían los estudiantes. La UPEA, es coraje anticolonial para atreverse a bloquear carreteras, calles, avenidas, plazas, etc., a pesar de los riesgos hasta lograr bloquear al mismo gobierno.

La UPEA como algo concreto de su Nación, ha combatido a sangre a todo enemigo racista (racista eran los gobiernos anteriores y éste lo es también). Heridos hubo, perseguidos también, encarcelados, torturados. Pero jamás hubo un muerto. No enteramos a un compañero caído en la batalla por crear esta Universidad, por pretender ciencia y conocimiento. Nunca antes habíamos sido masacrados como este gobierno lo ha hecho desde el año pasado. Y lo más injusto e indigno es que este gobierno se ha servido de esta Universidad, porque es la UPEA que ha empezado a desestructurar a los gobiernos neoliberales (que tanto disque odia este gobierno, pero bien que tiene en su gabinete a sus ex militantes) hasta expulsarlos del Palacio hasta que se instale un “gobierno del pueblo”.

Nunca los hemos visto en las calles, avenidas, carreteras, en las huelgas de hambre, jamás fueron detenidos, ni encarcelados junto a nosotros, ni los conocíamos a las actuales autoridades políticas del gobierno. Jamás se aparecieron por lo menos para darnos un espaldarazo, para decirnos, ¡sigan adelante muchachos! nunca. Pero hoy tienen la osadía de llenarse la boca de la lucha social, de que son gobierno del pueblo, que son parte del pueblo, que son amigos de los “indígenas”. Los estudiantes de la UPEA son en un 90 por ciento hijos de aymaras o quechuas.

Por tanto, a este gobierno, nunca se lo perdonaremos una vida. Tocaron a la UPEA y la UPEA y los alteños no vendidos al MAS, les tocaremos su gobierno, se lo garantizamos. No importa el tiempo, no importa las circunstancias, ni los sacrificios que hagamos. Pero que este gobierno lo va a pagar caro, lo va pagar. No nos tragaremos sus disculpas, ni sus condolencias hipócritas del gobierno. No les creemos absolutamente NADA, porque son asesinos que saben manipular sentimientos.

En particular, para quien escribe estas líneas, la UPEA es mi cuerpo, es mi sentimiento y es parte de mi existencia. Nadie tiene derecho a tocarlo y menos masacrarlo hasta asesinar a uno de sus miembros. En consecuencia, convocamos a unir fuerzas, a hacer alianzas para desterrar de El Alto al MAS.
TAREAS INMEDIATAS

Ante la grave situación, por haber tocado lo más sagrado que es para nosotros los alteños y para la UPEA, la vida de un alteño revolucionario, sugiero que deben adoptarse las siguientes medidas inmediatas:

a) expulsión o veto de la UPEA de las diputadas o senadoras en representación de la UPEA, declarándolas de enemigas de El Alto y de la UPEA (porque no hacen nada a favor de la UPEA)

b) Renuncia del Ministro de Gobierno, del Viceministro de Régimen Interior, Renuncia del Viceministro de Presupuestos, y sugerimos sumarse a la movilización convocada por el sistema universitario nacional para la siguiente semana.