El período comienza con el gobierno dual elegido el 18 de diciembre de 2005

wwDentro del Módulo Nº 5 correspondiente al análisis del periodo, en la sesión del 23 de mayo, se expuso y discutió la coyuntura correspondiente al inicio del actual período, materiales que adjuntamos a continuación.
Como ya se lo expreso, tanto oral como en forma escrita, el inicio del período, como la forma como se lo caracteriza es vital para tener una lectura lo más objetiva posible, pero al mismo tiempo de la manera más fiel a nuestras convicciones. Esto no quiere decir, que por tener nuestra perspectiva marxista guevarista, zaratista y cosmovisionaria debemos tener una lectura sesgada y distorsionada. Por el contrario, nuestra forma de sentir y conocer la coyuntura debe darse con la mayor cantidad de datos, señas y signos posibles, de manera que valoremos con “sapiensa” lo que sucede. Otra cosa son las definiciones de las tareas a realizar, donde no sólo interviene el análisis frío de los hechos, sino nuestro estilo particular de “hacerlo” y encararlo.

En el siguiente esquema se expone los elementos que dan sustento a las definiciones del análisis que se desarrolla a continuación.



El período comienza con el gobierno dual elegido el 18 de diciembre de 2005

Como ya se lo expreso, tanto oral como en forma escrita, el inicio del período, como la forma como se lo caracteriza es vital para tener una lectura lo más objetiva posible, pero al mismo tiempo de la manera más fiel a nuestras convicciones. Esto no quiere decir, que por tener nuestra perspectiva marxista guevarista, zaratista y cosmovisionaria debemos tener una lectura sesgada y distorsionada. Por el contrario, nuestra forma de sentir y conocer la coyuntura debe darse con la mayor cantidad de datos, señas y signos posibles, de manera que valoremos con “sapiensa” lo que sucede. Otra cosa son las definiciones de las tareas a realizar, donde no sólo interviene el análisis frío de los hechos, sino nuestro estilo particular de “hacerlo” y encararlo.

En el siguiente esquema se expone los elementos que dan sustento a las definiciones del análisis que se desarrolla a continuación.

1 El período no comienza sólo con la elección de Evo Morales como Presidente de Bolivia

¿Qué información tenemos para afirmar que el 18 de diciembre del 2005 se inicia un nuevo período en Bolivia? El 18 de diciembre se realiza un acto electoral nacional para elegir a Presidente, Vicepresidentes, renovar el senado y la Cámara de Diputas, pero también para elegir (“seleccionar”) a 9 Prefectos de Departamento, algo que no está contemplado en la actual Constitución. Es decir, que cada ciudadano emite dos votos ese día, uno para Presidente, etc., y otro voto para Prefectos.

Sí sólo hubiese sido un voto el emitido, podríamos decir que se inauguraba en nuevo mandato, con una victoria popular contundente, empero esto no fue así. Si el MAS hubiera ganado mínimamente en cinco de nueve Departamentos con sus candidatos a Prefectos, entonces se podría afirmar que el periodo se inicia con el triunfo de este partido, sin embargo esto no fue así. Lo que sucede, es que el actual período nace con la elección de un “gobierno dual” fruto de una serie de jugadas desde la derecha destinada a frenar el ascenso de masas y la posibilidad de contar con un período francamente revolucionario.

2 Datos que confirman la emergencia de un “Gobierno Dual”

De manera objetiva, el 18 de diciembre hubo dos ganadores simultáneos:

1. Evo Morales y Alvaro García Linera, elegidos a la Presidencia y Vicepresidencia, y

2. Siete de nueve Prefectos correspondientes a fuerzas de derecha:
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En los dos mapas anteriores se muestra gráficamente, como la derecha logra una victoria mucho más contundente que el MAS, en términos de votación y copamiento electoral del espacio nacional.

Lo que acontece es que se da mucha publicidad al triunfo electoral de Evo Morales y se oculta el “otro triunfo” por evidentes razones de estrategia, que luego detallaremos.

Es cierto que sacar 54% de los votos es un hecho inédito en la historia política reciente (desde 1982 al 2005), pero no así en la historia política boliviana.
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Si observamos los triunfos electorales del MNR, después de dictada la reforma política liberal más importante de la vida republicana, mediante la norma que establece el “voto universal”, se tienen votaciones del 82%, 74% y 86%. Es más, si analizamos las votaciones obtenidas por la derecha en las elecciones correspondientes al ciclo neoliberal, se tienen los siguientes triunfos:
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Nunca la derecha bajo de obtener menos del 70% de la votación.

Cuando se dice que el triunfo del 54% es histórico, esto es evidente, pero no por ello es toda la verdad, valga la redundancia, “histórica”.

¿Quién saca más votación el 18 de diciembre del 2005? Esta que parece una pregunta obvia, no lo es, ya que de acuerdo a los datos, es la derecha la que más votos saca, pues logra un 71% de los votos
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De acuerdo a los datos, en todos los Departamentos el MAS baja en su votación para Prefectos, pese a ello, logra “hacerse del control” de tres Prefecturas (Oruro, Chuquisaca y Potosí), cuando en realidad debería controlar todas, al ser esta una atribución exclusiva del Presidente de acuerdo a la Constitución en vigencia.

¿Por qué se llegó a la situación de tener que elegir Prefectos, cuando esta situación no es constitucional?

¿Por qué se plantea a un gobierno de izquierda la obligación de tener que ceder Prefecturas a favor de la derecha, cuando en una situación inversa, esto es poco o nada probable que hubiera sucedido?

Y finalmente, otra pregunta, demasiado importante es: ¿Por qué la izquierda y el movimiento originario, más allá del MAS y MIP, no lograron ganar en la Prefectura de La Paz, siendo que ambas fuerzas tenían una votación presidencial de más del 71% de los votos?

3 Ilegalidad y legalidad: en juego que se hace desde el Estado para elegir a un “gobierno compartido”

En el período anterior, las fuerzas populares nos concentramos en dar batalla a los gobiernos neoliberales, levantando banderas muy importantes como la recuperación de nuestros recursos naturales, el rechazo a la presencia de transnacionales en el país, la nacionalización de nuestros hidrocarburos, la salida de los gobiernos neoliberales, corruptos y represivos. Todas estas fuerzas crearon una crisis en el Estado, que produjo la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada. Para la derecha y el imperialismo, se avecinaba una situación de agudización de las contradicciones que podía barrer no sólo con sus gobiernos de turno, sino con todo su sistema, se acercaba un potencial período revolucionario que, desde su perspectiva, debía ser contrarrestado y desarmado. Para ello implementaron desesperadamente las siguientes medidas:

1. Referéndum por el gas con cinco preguntas destinadas a crear confusión y un margen de maniobra grande para mantener el control del sector de hidrocarburos en manos de las transnacionales. Situación en la que al gobierno de Mesa le fue regular, porque si bien el pueblo expreso su rechazo a la posibilidad de exportar gas a Estados Unidos por Chile, el sector de hidrocarburos continuó desarrollándose en base a los lineamientos de la capitalización neoliberal (privatización). En dicho referéndum, el MAS fue coparticipe del mismo al formular 2 de las 5 preguntas.

2. Desarrollar la línea de sucesión presidencial, de manera que Carlos Mesa debía quedarse hasta el año 2007, articulando un nuevo liderazgo, situación que se vio como posible por el apoyo popular alcanzado (desde la derecha y las clases dominantes hasta las clases medias, algunos sectores populares y la centro izquierda). Este plan no pudo cumplirse, cuando Mesa se convierte en un gobierno timorato a la hora de tomar decisiones y pierde el importante apoyo que le daban las clases medias urbanas, de manera que Rodríguez Veltze asume, pero se ve en la temprana encrucijada de convocar a elecciones para diciembre del 2005, dado el acelerado desgaste que presenta su gobierno.

3. Se aprueba la Ley de Hidrocarburos, con participación activa del MAS, donde se protege los ingresos departamentales por concepto de Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), manteniendo de esta manera la forma oligárquica de apropiación de los excedentes que dejaban las transnacionales del petróleo, de modo que las “regiones se convertían en los guardianes de la matriz explotadora de los hidrocarburos”.

4. La derecha necesitaba ganar tiempo, pues una contienda electoral a medidos del 2005 le hubiera reportado una derrota estrepitosa. Para remediar esto, introducen una demanda política, referida a que debería realizarse una reasignación de diputados a favor de Santa Cruz, toda vez que los datos del Censo del año 2001 determinaba un importante incremento poblacional migratorio hacia ese Departamento. Esta jugada política “de laboratorio” dio resultado, de manera que se modificó la distribución de diputados mediante Decreto Supremo (Nº 28429 de noviembre de 2005 y Nº 28445 de 19 de noviembre de 2005) después que el Tribunal Constitucional emitiera una sentencia que anulaba la antigua distribución:
Asignación de diputados por Departamento
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5. Se introduce la figura de la “selección de Prefectos”, argumentando la necesidad de democratizar la elección de estas autoridades del viejo poder republicano. Para ello, Hormando Vaca Díez Vaca Díez, en su condición de Presidente Constitucional Interino decreta la Ley Nº 3015, Ley Especial, complementaria al Código Electoral, a la Ley de Partidos Políticos y a la Ley de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas, para la Elección y Selección de Prefectos(As) de Departamento, en abril del 2005 (durante la Presidencia de Carlos Mesa).

Todas estas medidas, muestran la gran habilidad de la derecha para dar una batalla legal en una coyuntura desfavorable, pues todas estas acciones permitían crear condiciones propicias para mejorar la correlación de fuerzas a su favor.

Pero no sólo es lucha legal, la que realiza la derecha, sino que también apela a mecanismos ilegales para lograr sus objetivos. Cuando decimos ilegales nos referimos a que los empresarios, los partidos políticos de derecha, las transnacionales y el imperialismo no tienen tapujos en contrariar su misma legalidad, es decir, la de su Estado. En este caso, la “selección de Prefectos” es completamente ilegal y se apeló a una Ley Interpretativa para poner en vigencia la Ley Nº 3015. En todo caso, Evo Morales, no estaba obligado a elegir a ningún Prefecto de la Derecha y menos a posicionarlo el 23 de enero de 2006.

De acuerdo a la Constitución, en su artículo 109, se precisa que:

“Artículo 109º.
I. En cada Departamento el Poder Ejecutivo está a cargo y se administra por un Prefecto, designado por el Presidente de la República.

II. El Prefecto ejerce la función de Comandante General del Departamento, designa y tiene bajo su dependencia a los Subprefectos en las provincias y a los corregidores en los cantones, así como a las autoridades administrativas departamentales cuyo nombramiento no esté reservado a otra instancia”.

En todo caso, y valga como reflexión, no creemos que hubiera existido en Bolivia un gobierno de derecha al que se le hubiera podido “imponer” Prefectos de izquierda nombrados en contra de su voluntad y violando a la misma Constitución Política del Estado. Sólo a las fuerzas de izquierda se les puede imponer estas jugadas, dada su inexperiencia en materia jurídica y sus falencias ideológicas y programáticas (y mucho más en el caso del MAS).

Podríamos concluir este punto, señalando una hipótesis:

La “selección” de Prefectos tenía el propósito político de preparar las condiciones para que un emergente futuro gobierno de izquierda sea compartido con la derecha, obviamente para neutralizarlo.

La hipótesis planteada es coherente, desde el punto de vista político, ya que nosotros sabemos, que a la derecha –históricamente- nunca le ha interesado ampliar la capacidad democrática de los trabajadores, indígenas y otros sectores excluidos. Por lo tanto, el supuesto desprendimiento y la lucha por que la gente elija a Prefectos, no nace de concesiones democratizantes de los sectores dominantes en un momento de crisis de Estado (2003-2005), donde el control sobre el aparato del Estado se les iba gradualmente de las manos. No, la intención de la “selección” de Prefectos, tenía ulteriores propósitos, que no son otros que los del beneficio político ha obtener en el proceso de la guerra de clases desatada con mayor intensidad en Bolivia desde el año 2000.

4 No se trata de un “poder dual” sino de un “gobierno dual”

Patria Insurgente-Sol para Bolivia, ha planteado insistentemente que en Bolivia existe un gobierno dual. Algunas personas están hablando hoy de un “poder dual” en Bolivia, situación que no es real. Por ello, es menester detenernos un momento en la conceptualización de ambas categorías.

El “poder dual” es la explicación hecha por Lenin acerca de los acontecimientos determinantes para el triunfo de la Revolución de Octubre (1917-Rusia). Lenin analizó que había una situación de poder dual: el viejo Estado existía junto con el embrión muy frágil de un nuevo poder proletario. Dijo que ese poder dual no podía durar mucho tiempo, que un lado tendría que ganar y el otro perder:

“El doble poder se manifiesta en la existencia de dos gobiernos: uno es el gobierno principal, el verdadero, el real gobierno de la burguesía: el gobierno provisional de Lvov y Cía., que tiene en sus manos todos los resortes del poder; el otro es un gobierno suplementario y paralelo, de “control”, encarnado por los Soviet de diputados obreros y soldados de Petrogrado, que no tiene en sus manos ningún resorte del poder, pero que descansa directamente en el apoyo de la mayoría indiscutible y absoluta del pueblo, en los obreros y soldados armados” (Lenin, Las tareas del proletariado en nuestra revolución tomo XXIV).

Lenin define la dualidad de poderes como una anomalía o enfermedad que se presenta en el seno del poder del Estado Ruso. La dualidad de poderes son dos tipos de estados que se desarrollan de un modo simultáneo en el interior de los mismos elementos esenciales, lo que debía ocurrir sucesivamente ocurre sin embargo de manera paralela, de un modo anormal, su sola unidad es una contradicción o incompatibilidad. La dualidad de poderes es, por tanto, un desarrollo esencialmente antagónico. Se trata de una “peculiaridad esencial de nuestra revolución”; el “entrecruzamiento de dos dictaduras” consistiría la sorpresa de la revolución rusa. (Lenin, Las tareas del proletariado en nuestra revolución).

La cercanía en el tiempo, la contemporaneidad, el paralelismo entre la revolución democrático burguesa y la revolución socialista es lo característico de la revolución Rusa. Es decir “la dominación de la burguesía podía y debía ser seguida por la dominación del proletariado y el campesinado por su dictadura, En la vida real, sin embargo, las cosas ya sucedieron de un modo diferente; se produjo un entrelazamiento de lo uno con lo otro en extremo original, nuevo, sin precedentes” (Lenin, Cartas sobre táctica, tomo XXIV). Sin embargo “Tal entrelazamiento no puede durar mucho. En un mismo Estado no pueden existir dos poderes. Uno de ellos está destinado a desaparecer.”(Lenin, Las tareas del proletariado en nuestra Revolución).

En resumen, todo lo anterior tendría su explicación producto de que en Rusia en un mismo momento y lugar irrumpieron una serie de contradicciones:

Carácter tardío de la revolución burguesa en Rusia, el proletariado tempranamente no se alieno por la pobreza de logros de la burguesía.

En un mismo momento se encontraron el mejor y más avanzado proletariado de Europa y la más rezagada de las burguesías.

La contemporaneidad de la revolución burguesa y socialista

Entrelazamiento de dos dictaduras.

Estas características según Lenin serían específicas y exclusivas de la realidad rusa, la dualidad de poder entonces sería un fenómeno difícilmente repetible en otra realidad del planeta.

Para nosotros el “gobierno dual” es una particularidad de la lucha en el presente período, que se presenta sólo en Bolivia. Se trata de la llegada de un sector del indigenismo populista aliada a diversas fracciones de la vieja izquierda tradicional, reformista y en decadencia a una parcela del gobierno, en una situación compartida con gobiernos prefecturales, que le hacen oposición, situación que puede prolongarse hasta revertir el proceso iniciado en diciembre del 2005 mediante la reorganización del Estado por otro de corte autonomista y con rasgos facistoides.

Es más, la presencia fáctica del gobierno dual se enmarcará bajo la forma de una lucha entre el MAS y la media luna, como si cada una de ellas representará proyectos radicalmente diferentes, cuando en la práctica, una responde a una visión liberal “progresista”, mientras que la otra a una visión racista restauradora del poder pleno de la derecha a nivel del gobierno central.

Aquí, el MAS y los indígenas que le dan sustento no tienen un proyecto de poder alterno, revolucionario de verdad, ni aspiran a construir órganos paralelos de poder alguno, su horizonte es una tibia reforma del Estado a la que denominan “democrática y cultural”, bajo el paraguas ambiguo del “vivir bien”. El MAS no crea ningún órgano de poder local popular, micropoderes, de manera que no es un instrumento de poder, sino de mera reforma. En otras palabras no hay poder dual.

A un principio, en el inicio de la Asamblea Constituyente, se pensó que el MAS tendría la integridad y la consecuencia de impulsar un proyecto propio de reorganización estatal (Estado Plurinacional) que signifique un nuevo horizonte por el cual luchar y avanzar hacia nuevas relaciones de poder, donde los desposeídos, discriminados y explotados se liberen. Pero, con el paso del tiempo, se tiene claro que el MAS no tiene el diseño de un nuevo Estado, tal sólo ha propugnado retoques al viejo Estado, dentro de una política gatopardista, de cambiarlo todo para no cambiar nada.

En cuanto al poder, es evidente que la derecha, los sectores empresariales, transnacionales y el mismo imperialismo lo mantienen intacto, mientras que la pérdida el 18 de diciembre se reduce a una parte del control del gobierno central. Evo Morales no ha expropiado ni un sola hectárea cuadrada de tierras latifundiarias, no ha afectado en lo substancial al sistema de partidos políticos, no ha regulado a un solo medio de comunicación, en fin, no ha tocado nada de la propiedad empresarial, como si está no generaría explotación y enajenación alguna hacia el trabajo.

En el caso de León Trotsky, este autor se equivoca en su definición de poder dual, pues le otorga un carácter universal al mismo: “¿Dónde radica la verdadera esencia de la dualidad de poderes? No podemos dejar de detenernos en esta cuestión, que hasta hoy no ha sido dilucidada en la literatura histórica, a pesar de tratarse de un fenómeno peculiar a toda crisis social y no propio y exclusivo de la revolución rusa de 1917, aunque en ésta se presente con rasgos más acentuados.” (Historia de la Revolución Rusa. Capitulo XI, La dualidad de poderes. Publicada por primera vez, en traducción de Max Eastman, como The History of the Russian Revolution vols I-III, en Londres 1932-33. Digitalizado por Julagaray en julio de 1997).

5 Las consecuencias políticas del Gobierno dual: frenar el ascenso de masas

¿Por qué hay un gobierno dual en Bolivia? Sencillamente, porque los sectores dominantes necesitaban un mecanismo para desbaratar el ascenso de masas reinante en el período anterior, es decir entre los años 2002 y 2005.

Las bases para la existencia de un gobierno dual en Bolivia fueron trabajadas desde inicios del 2005, cuando se plantea y ejecuta “legalmente”, el tema de la “selección de Prefectos”. Pero esta situación no debe extrañarnos, ya que en otras coyunturas, la clase dominante (mediante sus diversos operadores políticos) fue capaz de poner trabas a los ascensos y gobiernos populares.

En el caso del gobierno de Juan José Torres, en 1970, se utilizó un feroz golpe de Estado (encabezado por el entonces Coronel Banzer) para desbaratar todo este proceso. En 1980-1982, cuando la lucha de los trabajadores logra derrotar a la dictadura de García Mesa y varios gobiernos militares interinos, la UDP cae en la trampa de aceptar ser gobierno “con el parlamento” del año de 1980, de manera que durante los tres años de este gobierno, el Congreso puso en jaque a dicho gobierno popular, que no pudo más que administrar la crisis y al viejo Estado nacionalista.

En el caso del 2005, es interesante apuntar que días antes de las elecciones de diciembre, Evo Morales aparecía como favorito para ganar dichas elecciones, tomando en cuenta el antecedente del año 2002, donde fue la segunda fuerza electoral. Sin embargo, y de manera muy curiosa, Manuel Rocha, embajador de los Estados Unidos declara que “los bolivianos no deberían votar por el MAS” generando un efecto de indignación en la población, pero al mismo tiempo alentando para que la gente vote a favor de este candidato.

El gobierno dual fue fríamente construido en los centros de decisión política del poder, siendo una jugada política maestra al grado que ha logrado revertir el proceso de ascenso de masas, colocándonos en una situación defensiva a las fuerzas populares y revolucionarias, mientras que al gobierno lo ha convertido en un rehén del Palacio Quemado, situación a la que se suma su incapacidad para salir adelante.

6 La relevancia de la construcción del “Mapeo del Aparato del Estado”

Si bien nuestro análisis ha pasado de ser una mera conjetura, para -en base a las evidencias expuestas- convertirse en una tesis, es probable, que muchos sectores indigenistas y de izquierda aún duden de esta situación, ya sea por su ingenuidad o por las aspiraciones que tienen para beneficiarse de la situación de gobierno en la que se encuentran, pero al precio de rifar la acumulación lograda durante más de 20 años de resistencia heroica al neoliberalismo.

De manera muy creativa, les ofrecemos realizar un ejercicio, al que hemos denominado el Mapeo del Aparato del Estado (MAE), cuyo resultado permite determinar el porcentaje aproximado de control gubernamental, judicial, legislativo y otros que el MAS ha logrado en estos años.

Dicho mapeo se encuentra en el Tema 31 del Módulo Nº 5 de los materiales de la Cátedra.

Mapeo cuanti cualitativo
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Comentando los resultados del mapeo, se llega a establecer que en el mejor de los casos, el MAS ha logrado un control del 32% del aparato del Estado en el año 2007, incrementándose hasta el 38% en el año 2008.

Si el gobierno del MAS hubiera adoptado otro tipo de políticas de gestión pública de manera estratégica y no operativa, seguramente que se hubiera avanzado a un mayor control del gobierno central, lastimosamente, desde las altas esferas del gobierno se ha definido cohabitar la administración estatal con las termitas políticas, es decir con los viejos funcionarios de los distintos gobiernos neoliberales a cambio de que aporten con sus conocimientos técnicos. Esta particular política de administración ha dado un resultado evidente: el gobierno sostiene la política neoliberal en el fondo, habiendo realizado pequeñas transformaciones de corte populista y propagandista.

El mapeo muestra situaciones paradójicas como el caso municipal. Durante los últimos meses Evo Morales recorre el país, dando cheques con fondos de la cooperación venezolana, para tratar de dirigir la realización de obras en los municipios, pero sin haber realizado una reingeniería de los mismos, de manera que dichos recursos caen dentro de políticas prebéndales antes que de políticas de verdadera planificación y transformación.

Ni que decir, del Plan Nacional de Desarrollo, que no es ejecutado por la totalidad del Gobierno, pues entre seis y siete Prefecturas (Departamentos) no lo ejecutan y muchas dependencias de los ministerios tienen que ejecutar programas y proyectos saltando por encima de las Prefecturas, realizando una duplicidad de funciones.

7 No habrá copamiento gradual del aparato del Estado

El mapeo detallado sirve para poder establecer otra afirmación: tal como van las cosas en Bolivia, el MAS no podrá hacer un copamiento gradual y total del aparato del Estado. Por una parte, le faltaría tiempo para ello, pero por otro lado, tendría que generar transformaciones estructurales que no puede realizarlas por las limitaciones que se ha impuesto a sí mismo.

Revisemos algunos sectores del aparato del Estado. A nivel judicial, no ha podido controlar el Tribunal Constitucional ni la cabeza del Poder Judicial: la Corte Suprema de Justicia. En el nuevo texto de la Constitución del MAS no plantea una reforma a fondo en lo judicial, reconoce la justicia comunitaria, que ya existe de manera real e independiente, e incorpora la elección de magistrados, situación que se dará después de varios años.

En la cuestión policial y militar, la crisis desatada en la Comisión de Defensa de la Asamblea Constituyente ha terminado con un statu quo a nivel de ambas instituciones, de manera que el gobierno no podrá modificar ningún aspecto de fondo del aparato policial y militar, de manera que su control, será el mismo que tiene cualquier gobierno de turno, sin introducir reformas en sus estructuras de funcionamiento, y lo más importante, sin modificar su mentalidad colonial y represiva.

En otro tipo de designaciones, el MAS está obligado a “pactar” con PODEMOS la selección de miembros como los de la Corte Nacional Electoral y el Tribunal Constitucional, de manera que a lo sumo podrá designar algunos simpatizantes de su línea o tendrá que resignarse a delegar a gente contraria al gobierno pero que ganen dichos cargos por “sus méritos”, siendo excluidos profesionales indígenas o populares que no cuentan con la respectiva meritocracía, desterrándose en los hechos las propuestas del MAS que afirmaban que su revolución radica en dar a todos las mismas oportunidades, cuando en la práctica las desigualdades están históricamente consolidadas a favor de unos y en contra de otros.

8 No habrá la marcha: “del gobierno al poder”

Los datos analizados permiten hacer caer otro mito trabajado alrededor del actual gobierno, concretamente aquel que señala que “somos gobierno pero aún no poder”. En realidad el MAS no es gobierno, es parte de un gobierno compartido, es decir del gobierno dual, de manera que si copar todo el aparato del Estado parece difícil ahora, mucho más distante es pensar en llegar a ser un verdadero nuevo poder.

9 Cuando hay consciencia del “gobierno dual”

Todo lo anterior ha ido sucediendo sin que la mayoría de la población “vea” lo que en realidad acontece.

Para un sector importante de la población, por el sólo hecho de ser indígena, este es un Presidente y un gobierno que representa un “verdadero cambio estructural”. Para sectores con mayor conciencia política, este es un gobierno progresista, incluso reformista.

Para el gobierno, esta es una gestión gloriosa, que poco a poco se va desmoronando, habiéndose presentado “dificultades inesperadas en el camino”.

El 23 de enero de 2006, un día después de haber sido posesionado como Presidente, Evo Morales toma juramento en sus cargos a los nueve Prefectos del país. Sin embargo, creemos que en este momento, aún el MAS no tenía conciencia de la existencia de este gobierno dual.

Fue después, cuando la administración masista se da cuenta que no tiene todo el control del aparato de gobierno, seguramente esto sucedió cuando las Prefecturas de derecha exigen a la Asamblea Constituyente el respetar la formula de los dos tercios, junto con los asambleístas de oposición, situación que pone en jaque a este foro e inviabiliza la aprobación de su Reglamento General.

Al mismo tiempo, los gobiernos prefecturales se niegan a cumplir con los lineamientos del Plan Nacional de Desarrollo del gobierno nacional, así como a nombramientos y disposiciones emanadas desde los Ministerios, de manera que el problema se les ha hecho evidente para ese entonces.

10 Fases del plan estratégico de la derecha

La derecha atrincherada en los Comités Cívicos y en las Prefecturas implementa un plan que comienza con el cumplimiento de todas las competencias que le otorga la Ley de Descentralización, pero para ser oposición al gobierno y sacar el mayor provecho político posible.

En el tema Nº 31 de la Cátedra, se expone de manera detallada como los Prefectos duales han ejecutado las competencias que tienen a cabalidad y dentro de una estrategia de oposición, pasando luego al planteamiento de las autonomías, que para su caso es viable, en la medida en que les permite ampliar dichas competencias. Un tema de amplia discusión teórica es como el Estado siendo fundamentalmente sistémico, encuentra en la figura del gobierno dual espacios para que una parte del gobierno (prefectural) sea oposición al gobierno central.

También se hizo un análisis sobre las bases materiales con que cuentan las autonomías, pues existe en Bolivia una burguesía expresada en diferentes fracciones regionales que les permite tener un control regionalizado del poder.

Luego se benefician de la administración de los recursos del IDH que han posibilitado en dos años una duplicación de los mismos. En el siguiente gráfico se muestra ese incremento, de manera que los más beneficiados por la lucha del pueblo alteño por la nacionalización de los hidrocarburos, son paradójicamente los prefectos de derecha. Todo esto, obviamente, con la bendición del MAS, coartífice de la vigente Ley de Hidrocarburos.
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La derecha se re articula en torno a las acciones enérgicas emprendidas en la Asamblea Constituyente, de manera que logran neutralizarla y enarbolan el tema de las autonomías departamentales, y en su momento el tema de la capitalía plena para Chuquisaca.

Y si bien se puede analizar cada uno de los pasos dados por la derecha para recuperar terreno perdido, esta reflexión puede quedar incompleta si no se toma en cuenta el hecho de que el MAS pierde su hegemonía en el mes de marzo del 2006, cuando traiciona el proceso y decide “pactar” la Ley de Convocatoria a la Asamblea Constituyente y la Ley para el Referéndum por Autonomías Departamentales.

11 ¿Cuándo termina el “Gobierno Dual”?

Para terminar este razonamiento queda señalar cuando consideramos que pueda terminar este gobierno dual.

En primer lugar, queda descartada la posibilidad de que un referéndum revocatorio pueda eliminar por completo el gobierno dual, a menos que Evo Morales pierda el mismo y se plantee un acortamiento de su mandato, con lo cual las probabilidades de un restauramiento en el gobierno de la derecha sería casi inminente.

Para la situación de los Prefectos de derecha, en un proceso revocatorio, alguno o varios de ellos serían ratificados, con lo cual seguiría vigente este esquema.

Otra probabilidad es que exista un intercambio, que el MAS pueda perder definitivamente la Prefectura de Chuquisaca y gane la de La Paz y Cochabamba, situación que ameritaría un tiempo de cambio de autoridades.

Cabe señalar que el gobierno dual es complejo desde sí, de manera que el avance de las autonomías departamentales empujan cada vez más a la existencia de esta forma de gobierno compartido.

12 Nosotros y nuestras tareas

Es evidente que estamos en contra de la media luna y que nuestras tareas apuntan al problema del poder y la marcha hacia un socialismo multinacional, aspectos sobre los cuales tendremos oportunidad de profundizar. Empero, respecto al tema del inicio del período, nuestra tarea fundamental es:

1. Difundir nuestra metodología, de manera que las organizaciones populares, indígenas, sindicales y políticas puedan mejorar sus análisis e interpretaciones.

2. Esclarecer la existencia del gobierno dual como elemento central de la coyuntura.

3. Relacionar la existencia del gobierno dual con las contradicciones que se desarrollan en torno al tema de las autonomías.

4. Aclarar a las organizaciones que no podemos abrazar las autonomías, por cuanto esta es parte de una estrategia de la derecha, además que responden a una base material objetiva: burguesías regionales, raquíticas, parasitarias, algunas vinculadas a nivel nacional e internacional, pero al fin y al cabo, con capacidad de control regional.

5. No existe un proyecto regional desde lo popular y originario, condición necesaria de articular para trabajar los niveles regionales alternativos.

6. Construir la tercera vía, como una necesidad para viabilizar una salida revolucionaria, consiente que el MAS a lo sumo llegará a implementar reformas al viejo Estado colonial y neoliberal, sin atacar al enemigo principal: la media luna y el imperialismo yanqui.