Bolivia: Paro Nacional el 21 de febrero de 2018

Bolivia: Paro Nacional el 21 de febrero de 2018

Al pueblo boliviano:

El miércoles 21 de febrero de este 2018 convocados a realizar un paro nacional con múltiples propósitos siendo el más importante la defensa la voluntad popular expresada en el voto mayoritario de la población que rechazo la re postulación de Evo Morales.



Bolivia: Paro Nacional el 21 de febrero de 2018

Al pueblo boliviano
:

El miércoles 21 de febrero de este 2018 convocados a realizar un paro nacional con múltiples propósitos siendo el más importante la defensa la voluntad popular expresada en el voto mayoritario de la población que rechazo la re postulación de Evo Morales.

Evo Morales convocó al referendo constitucional del 21 de febrero de 2016 para modificar la Constitución Política del Estado, específicamente el artículo 168, y de esa manera poder ir a una re postulación para las elecciones del año 2019. El 51.3% de los electores dijo NO, con lo cual perdió la posibilidad que tanto anhela.

¿Quién realizará el paro el 21 de febrero de 2018?

El pueblo boliviano, es decir, un conglomerado de sectores que llevan dentro de sí la cualidad insurgente. Es una acción de convicción democrática auténticamente popular, de aquellos sectores que han creído de verdad que la democracia es la voluntad de las mayorías y que las decisiones plebiscitarias son de cumplimiento obligatorio. La cualidad insurgente radica en el accionar, en dejar de lado la idea de que es el propio Estado o alguna de sus instituciones la que implementara el carácter inmediato, vinculante y definitivo de la voluntad popular, y frente a esa ausencia, decide hacer estado –de esa decisión- por su propia cuenta.

El paro de ahora se instalará en la interrupción de la vida cotidiana y por ello en el orden y cumplimiento del trabajo, del comercio, de los estudios, del transporte, de la rutina y de ser posible de la producción.

Este es un paro y una serie de acciones de movilización y protesta, no hecha por un sujeto, sino una praxis para dar nacimiento al nuevo sujeto. Esta es una puesta en escena de la fuerza popular para contemplarla y darle un valor político e insurgente a la misma.

¿La re postulación es el único punto de choque con el evismo?

Por supuesto que no. La re postulación (por cualquier vía) es la acción estatal de mayor coerción y vulneración de la voluntad popular que el evismo lleva adelante. De una parte, se constituye en el control del botón de mando de toda la política del Estado dirigida al desarrollo del capitalismo de tipo extractivista, mafioso, rentista y patrimonialista que se implementa en Bolivia, pero por otro en su eslabón más débil o su “talón de Aquiles”.

Tal es el grado de agotamiento del evismo que de ir a una re postulación ilegal es muy probable que perdería dicha elección, sin embargo, las posibilidades de fraude y de desconocimiento de dichos resultados, está planteado como altamente posible, por los antecedentes de incumplimiento de su palabra que se han dado en estos 12 años de administración.

La contradicción entre el evismo y la lucha del pueblo se presenta en todos los terrenos de la vida política, económica, judicial, ambiental, cultural, social, ideológica, comunicacional.

¿Tiene algo de progresista, social o popular el gobierno de Evo Morales?

El Bolivia, el capitalismo se ha acentuado con las políticas de corte extractivistas, en dirección a la consolidación del modelo de país exportador de materias primas, dependiente y sin capacidad productiva. En otras palabras no hubo cambio de matriz productiva.

Así es como llegamos a tener el siguiente cuadro de situación: Minería explotada por el sector privado (transnacionales y cooperativas-empresariales); gas explotado por transnacionales petroleras; soya transgénica a cargo de agronegocios con utilidades anuales aproximadas de 1000 millones de dólares con un pago de impuestos del 0,04%; ocupación de más del 56% de las tierras cultivadas para producir drogas, alimentos para animales, commodities; incrementos substanciales en las utilidades del sector financiero que entre los años 2005 al 2017 tuvieron un ensanchamiento del 531% de sus ganancias; el sector empresarial en este mismo periodo de tiempo ha logrado acumular utilidades por concepto de 310%.

A ello se suma la política de las grandes contrataciones de las obras de infraestructura en manos del Estado, con reducidas licitaciones y grandes invitaciones a empresas (especialmente Chinas) para la asignación de “contratos llave en mano” (63% de todo lo contratado entre 2006 y 2016), siendo la mayoría de estas obras de no prioridad o de resultados dudosos ocasionando pérdidas onerosas a las arcas del Estado. Todo ello, entretejido por actos de corrupción en la asignación y ejecución de dichas obras.

Este modelo capitalista extractivista no ha generado fuentes de empleo y la lógica de todo este modelo es la reducción del capital variable.

Sólo el 20% de la población es asalariada y puede costearse el seguro de salud y la jubilación que da rentas de vejez de pobreza. En contraposición, policías y militares se jubilan con el 100% de sus últimos salarios. El 80% de la población viven a cuenta propia, generan ingresos diarios por concepto del comercio, los servicios y la producción de alimentos para el autoconsumo y que ya no los lleva al mercado (campesinos), con lo que ha crecido la industria de alimentos chatarra, las importaciones y el contrabando de alimentos destrozando toda posibilidad de soberanía alimentaria en el corto plazo.

Otros dos indicadores de la ineficiencia del modelo es el incremento de la balanza comercial deficitaria para el año 2017 en saldo negativo de 1302 millones de dólares. Se calcula que el déficit fiscal este año será del 8.3%, siendo que muchos gastos del gobierno son verdaderamente improductivos y de “mantenimiento”, así se gasta dineros en propaganda y comunicación, viajes de orden político, infraestructura innecesaria (palacios y edificios para ministerios) y también en un incremento de los gastos de represión.

Las obras supuestamente sociales, como los bonos son de orden prebendal, son placebos sociales que impiden que la gente adquiera o luche por derechos, como el de la jubilación digna.

Evidentemente, el Código del Sistema Penal boliviano muestra a las claras el verdadero carácter del gobierno de Evo Morales, quien no es progresista, sino criminalizador de la protesta social, quien no vela por el pueblo, sino por los intereses de la nueva élite corrupta patrimonialista, del “vivir bien”. La lucha exitosa del pueblo insurgente por la abrogación de esta ley represiva mostró a las claras las intenciones del mal gobierno por levantar la tipificación de muchos de los delitos cometidos por los funcionarios públicos; la flexibilidad para los delitos por narcotráfico; la dotación de procedimientos arbitrarios a favor de la policía y la fiscalía para que puedan detener, procesar, allanar y encarcelar a las personas violando las formalidades que garantizan el debido proceso, la presunción de inocencia, entre otros.

En consecuencia, la derecha es parte consustancial del gobierno, así como los intereses del gran capital son abanderados por el gobierno de corte pachamámico.

¿Por qué Evo Morales no puede delegar a otro candidato a la presidencia al interior de su partido en las elecciones del 2019?

Evo Morales es el centro y la articulación de una red de poder correspondiente a una nueva élite patrimonialista que se alimenta del Estado y que mantiene altos vínculos de corrupción. Este entramado esta personalizado y en él se ensamblan empresarios soyeros, cooperativistas mineros, ganaderos, madederos, transnacionales, empresarios dueños de medios de comunicación, policías, militares, contrabandistas, cocaleros y narcotraficantes, burócratas gubernamentales y sindicales, transportistas y gremialistas mafiosos y corporativos, amén de la camada de dirigentes de los movimientos sociales dedicados a la delincuencia como con el Fondo Indígena.

La personalización de esta red de poder mafiosa lleva al “jefe” a una situación sin salida. No quiere dejar el centro (“el cargo lo ha elegido”) y tampoco puede hacerlo (nadie puede reemplazarlo). Las ramas y la periferia de esta red no responden ni responderán en el futuro a otra persona que no sea Evo (evismo) porque las relaciones son parte de una ingeniería construida durante muchos meses y años, la cual implica lealtades, negociaciones y secretos.

Es mucho lo que tienen que esconder, tapar y arreglar, y es por eso que buscan desesperadamente comprar tiempo. Y por ello, este es su talón de Aquiles, su punto débil, porque el tiempo se acaba el 2019 inexorablemente.

Muerto el perro, muertas las pulgas, dice el refrán popular.

La manera más política de poner un freno al capitalismo extractivista, mafioso, rentista y patrimonialista es llegar al 2019 respetando las reglas del juego al tiempo de construir una alternativa desde lo popular e insurgente.

El gobierno no cesa en la intención de violar la Constitución, la voluntad popular y la democracia del pueblo (que no es sólo la liberal del voto)

El tiempo se le acaba al gobierno actual y su fin será la implosión.

Las acciones de incumplimiento y vulneración de la ley, desde el mismo gobierno, se hacen evidentes cada día más y generan un movimiento de agitación política. El monopolio del cumplimiento de la ley, de la violencia oficial y de la exigencia del acatamiento de los subordinados, siempre ha sido permanente. Sin embargo, en Bolivia sucede lo contrario. El gobierno incumple la norma, que él mismo ha definido, redactado, negociado e implementado (Constitución Política del Estado pactada en el parlamento en el 2008), de manera que se pone a la sombra, en el terreno de la ilegitimidad. No amplía y respeta derechos, los restringe y reprime generando un sentimiento de miedo que en realidad es una faceta del autoritarismo para mantener el poder y la sumisión. Por el contrario, en vez de que la gente agache la cabeza, se sublevaba, porque lleva dentro de sí la cualidad histórica de la insurgencia y porque existen hombres y mujeres que alimentan la bronca popular.

Las maniobras y contramaniobras para vencer al tiempo y generar un espacio de legalidad (imposible) a favor del evismo no deben ser interrumpidas, pues alimentan la implosión del régimen, tal como lo anunciamos años atrás.

Dos temas adicionales sobre los que debemos fijar posición:

• Tribunal Constitucional Plurinacional y

• Central Obrera Bolivia (COB).

En el primer caso, la Resolución de Sentencia Constitucional (SCP) Nº 084/2017 del 28 de noviembre/17 pretende habilitar a la re postulación a Evo como parte de una triquiñuela jurídica sin valor legal alguno. Sin embargo, lo interesante del accionar del Tribunal Constitucional Plurinacional saliente, es que le deja un regalito a Evo Morales, cual es la Sentencia Constitucional Plurinacional (SCP) 0996/2017 del 25 de septiembre de 2017, relativa a un amparo constitucional, donde dicho Tribunal inserta contenidos de la sentencia 0084/2017, como si tuviera vida jurídica dos meses antes.

Evidentemente, no se trata de un error de transcripción ni tampoco de un fraude procesal. Es un regalito implosivo, para lavar la imagen y la cara de los magistrados del TCP y generar una crisis a la supuesta habilitación para la re postulación.

Tampoco la memoria nos deja olvidar, que Evo Morales ya viene siendo un gobierno de minorías, cuando en dos procesos de elección de magistrados seleccionados por la Asamblea Legislativa Plurinacional (con 2/3 de control de parte del MAS) ha dado posesión a las máximas cabezas del órgano judicial cuando ellas han obtenido el 42% de los votos válidos (en el año 2011) y el 34% de los votos válidos el 3 de diciembre de 2017.

La defensa de la COB y de la democracia sindical y de los pueblos originarios

Pero la vulneración de la democracia que hace el gobierno de Evo Morales no sólo se limita a la voluntad popular plebiscitaria o de la elección de magistrados del órgano judicial, sino también, de la democracia obrera y de los pueblos indígenas y naciones originarias. Ya es conocido de todos y todas la división perpetrada desde el gobierno del CIDOB (Confederación Indígena del Oriente Boliviano) y del CONAMAQ, así como de varias federaciones de fabriles. Sin embargo, el límite lo marca la pretensión del gobierno de dividir a la COB y generar una conducción pro oficialista.

El golpe va dirigido a la máxima organización de los trabajadores, símbolo de la lucha por la emancipación de los trabajadores, la construcción del socialismo y la independencia del país. Es una organización histórica que no puede ser mancillada de esta manera.

Por eso, cuando hablamos de defender la democracia no nos ubicamos en el horizonte liberal y democrático burgués, sino que nos afincamos en las formas de democracia sindical, en las asambleas y cabildos, donde el pueblo manifiesta su voluntad y autodeterminación.

Ratificamos la defensa de la COB como instrumento histórico de los trabajadores y trabajadoras de Bolivia y no aceptaremos nunca su división y menos subordinación al evismo y CONALCAM.

El paro del 21 de febrero y la movilización popular deben ser masivos y contundentes

Frente a los hechos y las acciones descritas anteriormente, convocamos al paro nacional del miércoles 21 de febrero y la movilización popular, las mismas que deben ser masivas y contundentes.

En este contexto celebramos la rearticulación del Comité Nacional de Defensa de la Democracia CONADE, instancia permanente del pueblo boliviano para defender sus conquistas.

Hablamos de la defensa de la democracia, pero también del ejercicio de la misma desde abajo, de la democracia desde los barrios, desde las comunidades, para una distribución adecuada de los recursos económicos de acuerdo a las necesidades del pueblo. Esta es una democracia de nuevo tipo, una democracia insurgente, con contenido: antipatriarcal, antiextractivista, anticapitalista, anticolonialista y antipachamamica.

Convocamos a todos y todas a participar de esta movilización, explicitamos nuestros argumentos y demandamos la inclusión de todos y todas porque esta es una tarea verdaderamente patriótica y defensa de la soberanía popular.

Bolivia insurgente

Bolivia digna y soberana