Kuña Mbarete (Mujer fuerte)

Kuña Mbarete (Mujer fuerte)

Habitualmente asquea ver las noticias y, aunque nos esforcemos para evitarlo, siempre llegan las novedades, y no me refiero a los actos insultantes del gobierno que no extrañan a nadie, no hablo de los escándalos de corrupción y el abuso de poder transformados en el “pan nuestro de cada día”. Me refiero a la desinformación que intenta desacreditar mediante sus comunicadores serviles que buscan recomendarse con el “manda más”, éstos que están buscando siempre menospreciar, ridiculizar, minimizar cualquier acto o manifestación de dignidad que aún queda como reserva moral en muchas y muchos de los bolivianos que no se resignan a esta realidad que lastima.



Kuña Mbarete (Mujer fuerte)

Habitualmente asquea ver las noticias y, aunque nos esforcemos para evitarlo, siempre llegan las novedades, y no me refiero a los actos insultantes del gobierno que no extrañan a nadie, no hablo de los escándalos de corrupción y el abuso de poder transformados en el “pan nuestro de cada día”. Me refiero a la desinformación que intenta desacreditar mediante sus comunicadores serviles que buscan recomendarse con el “manda más”, éstos que están buscando siempre menospreciar, ridiculizar, minimizar cualquier acto o manifestación de dignidad que aún queda como reserva moral en muchas y muchos de los bolivianos que no se resignan a esta realidad que lastima.

Desde hace ya varios días el nacimiento de Kuña Mbarete dio lugar a que personajes tan “machos” como Jaime Iturri busquen sacar a flote el “odio de género” tan aplaudido desde Palacio con su artículo –según él muy original- que simula una conversación entre “amiguis”. Bueno sería que este ciudadano haga también críticas al machismo sin límites que expresan constantemente los gobernantes y que raya en fobia hacia las mujeres, así también debería hacerlo a las mismas mujeres del oficialismo que nunca condenan las bajezas que constantemente salen de la boca del mandatario y que sí están celebradas con sonrisas cómplices como si esto fuera parte de la “picardía” inocente de los bolivianos.

Otro caso de reacción negativa frente a Kuña Mbarete es el que María Galindo manifiesta “Desde la acera de enfrente” y que sin lugar a dudas es mucho más objetiva cuando hace referencia al patriarcado, a las “Barsolas” durante la Revolución de 1952 y lo que son las “Bartolinas Sisas” ahora con Evo Presidente, simplemente mujeres utilizadas como grupo de choque tal cual textualmente dice “……no cuestionan el machismo del Presidente, sino que lo defienden, como quien defiende a un hijo, y sienten inclusive cierta culpabilidad por desearlo eróticamente, pues es inalcanzable. El amo gusta y disfruta de mujeres blancas, flacas y rubias, y no de gruesas y morenas mujeres indígenas que son buenas para la calle, pero no para la cama”.

Es importante reconocer que “Mujeres Creando” sin lugar a dudas ha ganado su propio espacio y es una manifestación del Feminismo Paceño que tiene una tradición de lucha que no se cuestiona, incluso ha llegado a ser en muchos momentos de la actual coyuntura política puntal de resistencia alrededor de la cual muchas organizaciones políticas debieron girar al ser la mejor estructurada y coherente en sus análisis y críticas como sucedió durante el apoyo a la XIII marcha Indígena en defensa del TIPNIS. Esto no significa que debemos aceptar todo lo que dicen, porque su entender el actual fenómeno “fugaz” como califica a Kuña Mbarete no es necesariamente una forma remozada del Comité Cívico Femenino, es mucho más interesante, como veremos luego.

Hay incluso expresiones en contra, como aquella entrevista con amplia cobertura en ATB, que hace referencia a la “copia” del significado utilizado en El Paraguay, otras menos importantes, marginales, desubicadas, izquierdistas, fatalistas y machistas que ven separatismo, fascismo, racismo y demás ismos que carecen de seriedad y base teórica seria que también debemos abordar porque esa es la idea.

¿Qué es Kuña Mbarete?

Más allá del significado en guaraní que hace referencia a la mujer fuerte y aguerrida, que es el mismo idioma ancestral hablado en el Chaco Boliviano, en Argentina, Brasil y el Paraguay, se trata de una manifestación del descontento frente al abuso de poder, al servilismo del Tribunal Constitucional que falló a favor de la habilitación de Evo Morales como candidato a presidente el 2019, a la re-postulación por cuarta vez consecutiva pese a que la Constitución Boliviana solo lo permite en dos oportunidades y que su actual y tercer gobierno también es fruto de otra vil maniobra política y fallo del mentado organismo que justifica su falta de independencia con el supuesto “gran paso” que ahora se dio al respecto ya que también podrán ser reelectos alcaldes, gobernadores, diputados, senadores, concejales y asambleístas departamentales, como si el asunto le importara a alguien .

El tema principal es que no se respetó el resultado mayoritario mediante referéndum del 21 de febrero del 2016 que dijo NO a la re-postulación de Evo; este hecho abusivo y prepotente originó una forma de protesta y organización femenina en torno a un nombre en guaraní, la impotencia frente al sistema corrupto y maniobrero dio paso a esta manifestación que si bien tiene mucho de mediática en un principio, es ahora un hecho real en las calles, y no son unas treinta mujeres como lo afirmaron.

Donde se equivocan rotundamente sus detractores es al ver la oligarquía y la derecha cruceña en cada acto callejero que dice algo contra el oficialismo. Lo que tenemos que leer es la falta de respeto y el menosprecio hacia la inteligencia de las mujeres y el agravante de ser Camba, porque eso es lo que manifiesta abiertamente Jaime Iturri, es decir, el resentimiento y frustración de quien fuera un recalcitrante ”Trosko” que quería la revolución proletaria, el mismo que optó finalmente por el bienestar económico y las comodidades que ofrece el sistema capitalista a sus vasallos es la única verdad que lo motiva a ser un “Cholo racista”, por fracasado, por inconsecuente; y ojo, no insulto a nadie porque también me defino como Cholo, solo que me diferencio de muchos de ellos porque no olvido que, “…en las venas de nuestros abuelos corría la sangre indígena y muchos de nosotros a mucha honra, somos parte -como decía Raúl Otero Reiche- de la “fusión de sangres bárbaras” que nos vuelve mucho más dignos al reconocerlo, porque significa que aún tenemos raíces, que no estamos perdidos…”(ver El Racismo en Bolivia).

Sobre la afirmación que María Galindo hace respecto a “que las mujeres de la derecha, de la izquierda y del indigenismo comparten una misma tragedia: son la cara “femenina”, son el escudo de protección, son el grito chillón del amo masculino que defienden, idolatran y sustentan…” es muy cierto hasta cierto punto, porque está haciendo referencia a mujeres militantes, aquellas que han optado por una posición política y partidaria. No es el caso de Kuña Mbarete, si bien y de seguro muchas tienen clara su posición política y otras tantas militan en partidos de izquierda y derecha en Santa Cruz, la gran mayoría no tienen esa condición, por otro lado, si analizamos con seriedad veremos que absolutamente nadie está al margen de una posición política, pero no significa que esta gran mayoría que se siente identificada con el “movimiento” sea militante o simpatizante de algún partido de la oposición, en todo caso hablaríamos de la minoría, porque la mayoría es anti – Evo y no otra cosa, no puede pretender que todas las mujeres tengan un enfoque parecido al suyo. Otro gran error es afirmar que, como lo dice en su artículo, “el comité ha sido descalificado y ridiculizado ya por el avance feminista en la sociedad boliviana”, y supongo que hace referencia a su propia organización, lo cual es por demás pretencioso, no hay duda que “Mujeres Creando” ha venido aportando en gran medida con muchas de las reivindicaciones que competen a las mujeres, pero no son ellas las únicas que cuestionan, además tienen una presencia solo local que se afinca en la Ciudad de la Paz, de ahí no pasa. Seguro quisieran tener la capacidad de convocatoria como aquellas a quienes critican.

Kuña Mbarete es fuerza social, porque eso es la juventud, la composición de este movimiento de mujeres aglutinadas en torno a un nombre es coyuntural, puede que se desgaste y desaparezca porque al parecer no pretende ser una organización feminista al estilo europeo, también es posible que sea asimilado por la derecha o la izquierda, total ese ya es un problema aparte de quien quiera asumir el reto y del trabajo que puedan realizar al interior, mientras tanto seguirá dando que hablar y sumando adeptas como pasa ahora en Cochabamba, La Paz, Tarija, El Beni y pronto mucho más porque la simple propuesta de que “todos debemos estar contra la reelección de evo”, viniendo de ellas es mucho más aglutinadora que la misma consigna hecha por cualquier partido u organización política tradicional. Lo que sí está claro es que no pertenecen a la clase dominante, no son la oligarquía Cruceña, la gran mayoría son estudiantes, profesionales y otro tanto mujeres provenientes de las capas medias y madres de las barriadas; las Sras. del Comité Cívico a las que hace referencia es seguro que también se han sumado a la filas, pero no significa que aquellas “Damas cívicas” hubieran generado su nacimiento, hay que entender que la sociedad civil, el pueblo trabajador, la gente en su conjunto no siempre debe ser “movida” por un partido o caudillo, también se organiza y se auto convoca, se moviliza solo, resulta difícil de aceptar porque va en contra del manual y de todo lo que consideramos una verdad absoluta e inamovible que ya está trabajado y grabado en nuestros cerebros. Es tan importante esta manifestación de protesta, porque se trata de los jóvenes, porque son las generaciones las únicas que hacen posible los cambios sociales, eso significa a mi entender Kuña Mbarete.

Respecto a los temores ya manifiestos de que también son la encarnación del separatismo y el racismo, solo podemos calificar de paranoia política tal afirmación, además, por qué “temer a que los masistas acusen de separatistas o antidemocráticos, porque si hacemos memoria ellos lo planteaban abiertamente unos años antes de ser gobierno, cuando Evo era un simple dirigente cocalero quería tener su propia bandera, su himno y su propio ejército, o el caso del Vice, cuando planteaba como EGTK la “autodeterminación de los Pueblos y la separación de la Nación Aymara”, que a propósito debemos reconocer como un derecho legítimo de cualquier pueblo. Pero también nosotros los mestizos (igual que ellos) tenemos derecho a exigir y cambiar un mal gobierno, a buscar y forjar un mejor futuro para nuestros hijos, una sociedad con justicia y libertad que tanta sangre nos cuesta a muchos de los bolivianos“(ver El grito de la Pachamama).

Finalmente, debemos asegurar que Kuña Mbarete, es fruto de los errores políticos del MAS, del capricho y la testarudez de quienes se han enviciado con el poder, los mismos que lejos de crear una sociedad con justicia y soberanía se empecinan con ser abusivos, entreguistas y depredadores, los principales responsables de la división entre Bolivianos, de todo lo malo que se avecina y que traerá sin duda mucho dolor y tristeza.

Por ahora la única salida posible es continuar con la lucha hasta revertir esta realidad, apoyando y participando, el despertar va en camino, las mujeres nos dan el ejemplo como siempre, solo hay que seguirlo.