Exposición magistral sobre el movimiento insurgente de los Willkas

   

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Exposición magistral sobre el movimiento insurgente de los Willkas

Dentro de las actividades de la Cátedra, el viernes 2 de mayo, el compañero Félix Encinas Lagunas realizó una exposición verdaderamente magistral sobre los acontecimientos históricos y las repercusiones políticas del movimiento insurgente encabezado por Zarate Willka.


Exposición magistral sobre el movimiento insurgente de los Willkas

Dentro de las actividades de la Cátedra, el viernes 2 de mayo, el compañero Félix Encinas Lagunas realizó una exposición verdaderamente magistral sobre los acontecimientos históricos y las repercusiones políticas del movimiento insurgente encabezado por Zarate Willka.
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Cuando se dice magistral, queremos destacar el hecho de que fue una exposición lucida y admirable, por el manejo conceptual, por la capacidad del expositor de detallar y analizar el contexto histórico; la situación económica, política y social de la época; así como los entretelones de la grave crisis que significó la Guerra Federal, pero por sobre todo, por señalar las grandes vitalidades del movimiento de los Willkas; el despliegue de su estrategia militar; los postulados de su programa político, como su accionar independiente, teniendo en el gobierno de Peñas a la cabeza de Juan Lero, uno de los exponentes más singulares de esta especie de comuna originaria en Bolivia, a principios del siglo XX.

Herencia política del movimiento de los Willkas

¿Qué se recupera como enseñanza política del movimiento indígena insurgente de Zarate Willka?

Son varios las lecciones y la herencia que se puede y debe recuperar. Sin ánimo de caer en el simplismo, se recapitula las acciones dignas de ser apropiadas por el actual movimiento originario, no sólo de Bolivia, sino de toda la región, al mismo tiempo nos legan a los trabajadores y pueblo en general un norte por donde podemos transitar:

1 La representación legítima. Merced a la organización de los “apoderados”, los líderes indígenas logran ser la dirección del movimiento comunario que se enfrenta a un Estado Colonial, Republicano Anti-indígena que estaba en una cruzada por expropiar (ex vincular) a las comunidades de sus tierras, para ampliar la propiedad de las haciendas y mantener a la burocracia estatal merced a la contribución indigenal.

2 Oposición a las castas oligárquicas con pretensiones capitalistas. El movimiento originario logra levantarse contra los conservadores y contra los liberales, siendo ambas variantes de un mismo sector dominante. Esta cualidad es digna de destacarse, ya que en muchas confrontaciones inter burguesas o inter oligárquicas, por lo general los sectores populares terminan detrás de una de estas fracciones.

3 Pasar de la lucha legal y legal militar. Los apoderados indígenas, tiempo atrás ya vislumbraron que sus reclamos por tierras no darían frutos por la vía crucis del camino legal y pacífico, toda vez que el Estado mantenía férreamente su carácter al servicio de los sectores dominantes desde la misma colonia.

4 Desarrollo autónomo de las fuerzas insurgentes en la Guerra Federal. Una vez que se desata la confrontación entre liberales y conservadores, la alianza con los liberales no impide un desarrollo autónomo de las fuerzas de los comandantes Willkas, pues el movimiento es capaz de enfrentarse también a las fuerzas liberales que mantienen sus prácticas coloniales, tal como sucede en la masacre de Mohoza.

5 La construcción de la tercera vía. Que se va a ver expresada en la conformación del gobierno indígena de Juan Lero, donde se observa que el movimiento originario es capaz de avanzar hacia la edificación de sus formas de autogobierno, que si bien no duraron en el tiempo, muestran una potencialidad a ser desarrollada.

6 El enfrentamiento contra los indígenas gamonales y explotadores. Zarate Willka deja un legado muy importante cuando se enfrenta a indígenas que explotaban a los propios indígenas, o originarios que habían acumulado tierras y se comportaban como los hacendados, señalando que lo clasista, las contradicciones entre ricos y pobres cruzan a fuego las identidades.

7 La articulación de un programa mínimo. Sobre la base de los siguientes puntos: la liberación de los colonos, la participación de los quechuas y de los aymaras en el gobierno y la devolución de las tierras comunales.

8 La demanda de una regeneración del país. Es decir, de una refundación estructural, y no de una mera reforma, como se dio, con el cambio de la capital de Sucre a La Paz.
9 La clara identificación del enemigo principal. Zarate Willka no sólo ve al enemigo interno: las oligarquías, sino al enemigo principal, que en esa época era el capital transnacional instalado en Chile y que utilizaba al Estado chileno como instrumento de implementación de sus políticas hegemónicas.

10 La dirección integral. Zarate Willka no es el único líder, se trata por el contrario, de un movimiento que contó con un Estado Mayor Indígena, conformado por varios comandantes: Pablo Zarate Willka, Feliciano Willka, Luciano Willka Espinoza, Juan Lero, Lorenzo Ramírez y otros.

11 Respeto de los bolivianos a los indígenas. Zarate Wilka ordena a los bolivianos a respetar a los indígenas, no porque sean inferiores, sino porque todos somos hermanos y él creía en la necesidad del respeto a la dignidad de las personas en condiciones de igualdad. Era un igualitario.

12 La alianza popular. En los combates en Coro Coro, se da una alianza popular digna de destacarse, entre indígenas, proletarios mineros y vecinos.

13 La nación posible. Con Zarate Willka se visibiliza la posibilidad de regenerar Bolivia, donde los pueblos indígenas tengan sus propias formas de organización, planteándonos una verdadera perspectiva de construir una patria multinacional entre todos y para beneficio de todos.

Por estos y otros aspectos, es que afirmamos que Zarate Willka esta vivo, vuelve y vencerá.